Abitur NRW Spanisch 2022 · LK · Haupttermin · fortgeführt

Abiturprüfung Spanisch in Nordrhein-Westfalen 2022, LK · Haupttermin · fortgeführt: 12 Aufgaben mit Lösungen. Mit automatischer Korrektur.

Themen der Prüfung: Textverständnis: Inhalte wiedergeben (Resume) · Analyse literarischer Texte (Figuren, Erzählweise, Sprache) · Analyse nicht-literarischer Texte (Argumentation und Darstellung) · Stellungnahme und Kommentar (Comenta) · Adressatenbezogenes Schreiben: Leserbrief, Blog, Brief, Artikel · Sprachmittlung Deutsch → Spanisch

Aufgabe HT 1 - Klausurteil A - Aufgabe 1 · Textverständnis: Inhalte wiedergeben (Resume)

Hinweis:

Este extracto de una novela narra la historia de la familia Maraz durante el golpe militar en Santiago de Chile. Lena Maraz, viuda, tiene dos hijos: Lucía, de 19 años, y Enrique, de 22. Este último forma parte de un partido de ultraizquierda y, poco antes del golpe, se marchó de la casa familiar sin informar de su nueva dirección.

Isabel Allende

Más allá del invierno

[...]

La profunda crisis que dividía el país se volvió insostenible. Los campesinos se apropiaban

de tierras para crear comunidades agrícolas, bancos e industrias eran expropiados, se

nacionalizaron las minas de cobre del norte, que habían estado siempre en manos de compañías

5 estadounidenses, la escasez se hizo endémica, faltaban agujas y vendas en los hospitales,

repuestos para máquinas, leche para infantes; se vivía en estado de paranoia. Los patrones

saboteaban la economía, retirando artículos esenciales del mercado [...]. Había matones

armados en ambos bandos. A pesar del clima de guerra, la izquierda aumentó el porcentaje

de sus votos en las elecciones parlamentarias de marzo. Entonces la oposición, que llevaba

10 tres años conspirando, comprendió que no bastaba el sabotaje para tumbar al gobierno. Había

que recurrir a las armas.

El martes 11 de septiembre de 1973 los militares se sublevaron contra el gobierno. Por la

mañana Lena y Lucía oyeron pasar volando bajo helicópteros y aviones en formación, se

asomaron y vieron tanques y camiones en las calles casi vacías. En la televisión no

15 funcionaba ningún canal [...]. Por la radio se enteraron del pronunciamiento militar y no

entendieron qué significaba eso hasta varias horas más tarde, cuando se reinició la transmisión

en el canal estatal y aparecieron en la pantalla cuatro generales en uniforme de combate, de

pie ante la bandera de Chile, anunciando el fin del comunismo en la benemérita patria y

promulgando bandos que la población debía acatar.

20 Se declaró el estado de guerra, se declaró al Congreso en receso indefinido y se

suspendieron los derechos civiles mientras las honorables Fuerzas Armadas restauraban la

ley, el orden y los valores de la civilización cristiana occidental. Explicaron que Salvador

Allende había puesto en marcha un plan que consistía en ejecutar a miles y miles de personas

de la oposición en un genocidio sin precedentes, pero ellos se le adelantaron y lograron

25 evitarlo. «¿Qué va a pasar ahora?», le preguntó Lucía a su madre, inquieta porque la alegría

desatada de Lena, quien destapó una botella de champán para celebrar el acontecimiento, le

pareció de mal agüero; significaba que en alguna parte podía estar su hermano Enrique

desesperado. «Nada, hija, aquí los soldados respetan la Constitución, pronto van a convocar

elecciones», le contestó Lena, sin imaginar que habrían de pasar más de dieciséis años antes

30 de que eso ocurriera.

Madre e hija permanecieron encerradas en el apartamento hasta que se levantó el toque

de queda, un par de días más tarde, y pudieron salir brevemente a comprar provisiones. Ya

no había colas y en los almacenes vieron montones de pollos, que Lena no compró porque

le parecieron demasiado caros, pero se abasteció de varios cartones de cigarrillos. «¿Dónde

35 estaban los pollos ayer?», preguntó Lucía. «Allende los tenía en su bodega privada», replicó

su madre.

Se enteraron de que el presidente había muerto en el bombardeo del palacio de gobierno,

que habían visto repetido hasta el cansancio en la televisión, y oyeron rumores de cuerpos

flotando en el río Mapocho a su paso por la ciudad, de grandes hogueras donde quemaban

40 libros prohibidos y de miles de sospechosos amontonados en camiones del ejército y

trasladados a lugares de detención [...], como el Estadio Nacional, donde días antes se

disputaban partidos de fútbol. Los vecinos del barrio de Lucía estaban tan eufóricos como

Lena, pero ella sentía miedo. Un comentario que escuchó de pasada le quedó resonando en

el pecho como una amenaza certera contra su hermano: «A los malditos comunistas los van

45 a poner en campos de concentración y al primero que proteste lo van a fusilar, como esos

desgraciados habían planeado hacer con nosotros».

Cuando se corrió la voz de que el cuerpo de Víctor Jara, con las manos destrozadas, había

sido arrojado en una barriada pobre, como escarmiento, Lucía lloró sin consuelo durante horas.

«Son chismes, hija, exageraciones. Ya no saben qué inventar para desprestigiar a las Fuerzas

50 Armadas, que han salvado al país de las garras del comunismo. ¿Cómo se te ocurre que eso

va a pasar en Chile?», le dijo Lena. La televisión mostraba dibujos animados y bandos

militares, el país estaba en calma. La primera duda le entró a Lena cuando vio el nombre de

su hijo en una de las listas negras que conminaban a los que aparecían en ellas a presentarse

en los cuarteles de policía.

55 Tres semanas después, varios hombres sin uniforme y armados, que no necesitaron

identificarse, allanaron el apartamento de Lena buscando a sus dos hijos, Enrique acusado

de ser guerrillero y Lucía por simpatizante. Lena no había tenido noticias de su hijo durante

muchos meses y si las hubiera tenido, no se las habría dado a esos hombres. Lucía se había

quedado a pasar la noche donde una amiga durante el toque de queda y su madre tuvo la

60 lucidez de no dejarse amedrentar por las amenazas y cachetadas que recibió en el allanamiento.

Con pasmosa serenidad les informó a los agentes que su hijo se había alejado de la familia y

nada sabían de él, y que su hija estaba en Buenos Aires [...]. Se fueron con la advertencia de

que volverían a llevársela a ella a menos que aparecieran los hijos.

Lena supuso que el teléfono estaba intervenido y esperó hasta las cinco de la mañana,

65 cuando se levantó el toque de queda, para ir a avisar a Lucía a la casa de su amiga. Después

se fue a ver al cardenal, que había sido amigo cercano de su familia [...]. Pedir favores era

algo que jamás había hecho, pero en ese momento ni se acordó del orgullo. El cardenal,

agobiado por la situación y las filas de suplicantes, tuvo la bondad de escucharla y conseguir

asilo para Lucía en la embajada de Venezuela. Le aconsejó a Lena que también se fuera antes

70 de que la policía política cumpliera su amenaza. «Aquí me quedo, eminencia. No me iré a

ninguna parte sin saber de mi hijo Enrique», replicó ella. «Si lo encuentra, venga a verme,

Lena, porque el muchacho va a necesitar ayuda.»

Anotaciones:

l. 2 · volverse (ue) insostenible · hier: immer unhaltbarer werden

l. 5 · hacerse endémico,-a · hier: zum Dauerzustand werden

l. 6 · estado (m) de paranoia · hier: Ausnahmezustand

l. 7 · matón (m) · hier: Killer, Schläger

l. 8 · bando (m) · hier: politisches Lager

l. 10 · tumbar · hier: stürzen

l. 18 · benemérito,-a · venerable, respetable

l. 19 · bando (m) · hier: Erlass

l. 20 · Congreso (m) · Congreso Nacional de Chile, órgano legislativo del país

l. 20 · en receso (m) indefinido · für unbestimmte Zeit abgesetzt

l. 21 · suspender · hier: aussetzen

l. 21 · Fuerzas (f/pl) Armadas · Name der chilenischen Streitkräfte

l. 24 · adelantarse · hier: zuvorkommen

ll. 31/32 · toque (m) de queda · Ausgangssperre

l. 34 · abastecerse de · sich eindecken mit

l. 39 · Mapocho · río que atraviesa la capital chilena

l. 41 · Estadio (m) Nacional · estadio de fútbol en Santiago de Chile, usado como centro de detención y tortura durante la dictadura militar

l. 47 · correr la voz de algo · hier: etwas verbreiten, munkeln

l. 47 · Víctor Jara · guitarrista y cantante político famoso de Chile, miembro activo del Partido Comunista; detenido, torturado y asesinado en el campo del Estadio Nacional pocos días después del golpe militar

l. 48 · escarmiento (m) · lección, amenaza

l. 53 · conminar · hier: auffordern

l. 56 · allanar un apartamento · entrar en un piso contra la voluntad de su dueño

l. 60 · cachetada (f) · Ohrfeige

l. 64 · intervenido,-a · abgehört

l. 70 · eminencia (f) · Eminenz; Respekt zollende Anrede eines Kardinals

1.

Presenta a Lena, así como la manera en que reacciona y las decisiones que toma tras el golpe militar. (14 Punkte)

Aufgabe HT 1 - Klausurteil A - Aufgabe 2 · Analyse literarischer Texte (Figuren, Erzählweise, Sprache)

Hinweis:

Este extracto de una novela narra la historia de la familia Maraz durante el golpe militar en Santiago de Chile. Lena Maraz, viuda, tiene dos hijos: Lucía, de 19 años, y Enrique, de 22. Este último forma parte de un partido de ultraizquierda y, poco antes del golpe, se marchó de la casa familiar sin informar de su nueva dirección.

Isabel Allende

Más allá del invierno

[...]

La profunda crisis que dividía el país se volvió insostenible. Los campesinos se apropiaban

de tierras para crear comunidades agrícolas, bancos e industrias eran expropiados, se

nacionalizaron las minas de cobre del norte, que habían estado siempre en manos de compañías

5 estadounidenses, la escasez se hizo endémica, faltaban agujas y vendas en los hospitales,

repuestos para máquinas, leche para infantes; se vivía en estado de paranoia. Los patrones

saboteaban la economía, retirando artículos esenciales del mercado [...]. Había matones

armados en ambos bandos. A pesar del clima de guerra, la izquierda aumentó el porcentaje

de sus votos en las elecciones parlamentarias de marzo. Entonces la oposición, que llevaba

10 tres años conspirando, comprendió que no bastaba el sabotaje para tumbar al gobierno. Había

que recurrir a las armas.

El martes 11 de septiembre de 1973 los militares se sublevaron contra el gobierno. Por la

mañana Lena y Lucía oyeron pasar volando bajo helicópteros y aviones en formación, se

asomaron y vieron tanques y camiones en las calles casi vacías. En la televisión no

15 funcionaba ningún canal [...]. Por la radio se enteraron del pronunciamiento militar y no

entendieron qué significaba eso hasta varias horas más tarde, cuando se reinició la transmisión

en el canal estatal y aparecieron en la pantalla cuatro generales en uniforme de combate, de

pie ante la bandera de Chile, anunciando el fin del comunismo en la benemérita patria y

promulgando bandos que la población debía acatar.

20 Se declaró el estado de guerra, se declaró al Congreso en receso indefinido y se

suspendieron los derechos civiles mientras las honorables Fuerzas Armadas restauraban la

ley, el orden y los valores de la civilización cristiana occidental. Explicaron que Salvador

Allende había puesto en marcha un plan que consistía en ejecutar a miles y miles de personas

de la oposición en un genocidio sin precedentes, pero ellos se le adelantaron y lograron

25 evitarlo. «¿Qué va a pasar ahora?», le preguntó Lucía a su madre, inquieta porque la alegría

desatada de Lena, quien destapó una botella de champán para celebrar el acontecimiento, le

pareció de mal agüero; significaba que en alguna parte podía estar su hermano Enrique

desesperado. «Nada, hija, aquí los soldados respetan la Constitución, pronto van a convocar

elecciones», le contestó Lena, sin imaginar que habrían de pasar más de dieciséis años antes

30 de que eso ocurriera.

Madre e hija permanecieron encerradas en el apartamento hasta que se levantó el toque

de queda, un par de días más tarde, y pudieron salir brevemente a comprar provisiones. Ya

no había colas y en los almacenes vieron montones de pollos, que Lena no compró porque

le parecieron demasiado caros, pero se abasteció de varios cartones de cigarrillos. «¿Dónde

35 estaban los pollos ayer?», preguntó Lucía. «Allende los tenía en su bodega privada», replicó

su madre.

Se enteraron de que el presidente había muerto en el bombardeo del palacio de gobierno,

que habían visto repetido hasta el cansancio en la televisión, y oyeron rumores de cuerpos

flotando en el río Mapocho a su paso por la ciudad, de grandes hogueras donde quemaban

40 libros prohibidos y de miles de sospechosos amontonados en camiones del ejército y

trasladados a lugares de detención [...], como el Estadio Nacional, donde días antes se

disputaban partidos de fútbol. Los vecinos del barrio de Lucía estaban tan eufóricos como

Lena, pero ella sentía miedo. Un comentario que escuchó de pasada le quedó resonando en

el pecho como una amenaza certera contra su hermano: «A los malditos comunistas los van

45 a poner en campos de concentración y al primero que proteste lo van a fusilar, como esos

desgraciados habían planeado hacer con nosotros».

Cuando se corrió la voz de que el cuerpo de Víctor Jara, con las manos destrozadas, había

sido arrojado en una barriada pobre, como escarmiento, Lucía lloró sin consuelo durante horas.

«Son chismes, hija, exageraciones. Ya no saben qué inventar para desprestigiar a las Fuerzas

50 Armadas, que han salvado al país de las garras del comunismo. ¿Cómo se te ocurre que eso

va a pasar en Chile?», le dijo Lena. La televisión mostraba dibujos animados y bandos

militares, el país estaba en calma. La primera duda le entró a Lena cuando vio el nombre de

su hijo en una de las listas negras que conminaban a los que aparecían en ellas a presentarse

en los cuarteles de policía.

55 Tres semanas después, varios hombres sin uniforme y armados, que no necesitaron

identificarse, allanaron el apartamento de Lena buscando a sus dos hijos, Enrique acusado

de ser guerrillero y Lucía por simpatizante. Lena no había tenido noticias de su hijo durante

muchos meses y si las hubiera tenido, no se las habría dado a esos hombres. Lucía se había

quedado a pasar la noche donde una amiga durante el toque de queda y su madre tuvo la

60 lucidez de no dejarse amedrentar por las amenazas y cachetadas que recibió en el allanamiento.

Con pasmosa serenidad les informó a los agentes que su hijo se había alejado de la familia y

nada sabían de él, y que su hija estaba en Buenos Aires [...]. Se fueron con la advertencia de

que volverían a llevársela a ella a menos que aparecieran los hijos.

Lena supuso que el teléfono estaba intervenido y esperó hasta las cinco de la mañana,

65 cuando se levantó el toque de queda, para ir a avisar a Lucía a la casa de su amiga. Después

se fue a ver al cardenal, que había sido amigo cercano de su familia [...]. Pedir favores era

algo que jamás había hecho, pero en ese momento ni se acordó del orgullo. El cardenal,

agobiado por la situación y las filas de suplicantes, tuvo la bondad de escucharla y conseguir

asilo para Lucía en la embajada de Venezuela. Le aconsejó a Lena que también se fuera antes

70 de que la policía política cumpliera su amenaza. «Aquí me quedo, eminencia. No me iré a

ninguna parte sin saber de mi hijo Enrique», replicó ella. «Si lo encuentra, venga a verme,

Lena, porque el muchacho va a necesitar ayuda.»

Anotaciones:

l. 2 · volverse (ue) insostenible · hier: immer unhaltbarer werden

l. 5 · hacerse endémico,-a · hier: zum Dauerzustand werden

l. 6 · estado (m) de paranoia · hier: Ausnahmezustand

l. 7 · matón (m) · hier: Killer, Schläger

l. 8 · bando (m) · hier: politisches Lager

l. 10 · tumbar · hier: stürzen

l. 18 · benemérito,-a · venerable, respetable

l. 19 · bando (m) · hier: Erlass

l. 20 · Congreso (m) · Congreso Nacional de Chile, órgano legislativo del país

l. 20 · en receso (m) indefinido · für unbestimmte Zeit abgesetzt

l. 21 · suspender · hier: aussetzen

l. 21 · Fuerzas (f/pl) Armadas · Name der chilenischen Streitkräfte

l. 24 · adelantarse · hier: zuvorkommen

ll. 31/32 · toque (m) de queda · Ausgangssperre

l. 34 · abastecerse de · sich eindecken mit

l. 39 · Mapocho · río que atraviesa la capital chilena

l. 41 · Estadio (m) Nacional · estadio de fútbol en Santiago de Chile, usado como centro de detención y tortura durante la dictadura militar

l. 47 · correr la voz de algo · hier: etwas verbreiten, munkeln

l. 47 · Víctor Jara · guitarrista y cantante político famoso de Chile, miembro activo del Partido Comunista; detenido, torturado y asesinado en el campo del Estadio Nacional pocos días después del golpe militar

l. 48 · escarmiento (m) · lección, amenaza

l. 53 · conminar · hier: auffordern

l. 56 · allanar un apartamento · entrar en un piso contra la voluntad de su dueño

l. 60 · cachetada (f) · Ohrfeige

l. 64 · intervenido,-a · abgehört

l. 70 · eminencia (f) · Eminenz; Respekt zollende Anrede eines Kardinals

2.

Analiza de qué manera el fragmento literario representa la atmósfera ambigua que surge desde el 11 de septiembre de 1973 (ll. 12 – 72). (12 Punkte)

Aufgabe HT 1 - Klausurteil A - Aufgabe 3 · Stellungnahme und Kommentar (Comenta)

Hinweis:

Este extracto de una novela narra la historia de la familia Maraz durante el golpe militar en Santiago de Chile. Lena Maraz, viuda, tiene dos hijos: Lucía, de 19 años, y Enrique, de 22. Este último forma parte de un partido de ultraizquierda y, poco antes del golpe, se marchó de la casa familiar sin informar de su nueva dirección.

Isabel Allende

Más allá del invierno

[...]

La profunda crisis que dividía el país se volvió insostenible. Los campesinos se apropiaban

de tierras para crear comunidades agrícolas, bancos e industrias eran expropiados, se

nacionalizaron las minas de cobre del norte, que habían estado siempre en manos de compañías

5 estadounidenses, la escasez se hizo endémica, faltaban agujas y vendas en los hospitales,

repuestos para máquinas, leche para infantes; se vivía en estado de paranoia. Los patrones

saboteaban la economía, retirando artículos esenciales del mercado [...]. Había matones

armados en ambos bandos. A pesar del clima de guerra, la izquierda aumentó el porcentaje

de sus votos en las elecciones parlamentarias de marzo. Entonces la oposición, que llevaba

10 tres años conspirando, comprendió que no bastaba el sabotaje para tumbar al gobierno. Había

que recurrir a las armas.

El martes 11 de septiembre de 1973 los militares se sublevaron contra el gobierno. Por la

mañana Lena y Lucía oyeron pasar volando bajo helicópteros y aviones en formación, se

asomaron y vieron tanques y camiones en las calles casi vacías. En la televisión no

15 funcionaba ningún canal [...]. Por la radio se enteraron del pronunciamiento militar y no

entendieron qué significaba eso hasta varias horas más tarde, cuando se reinició la transmisión

en el canal estatal y aparecieron en la pantalla cuatro generales en uniforme de combate, de

pie ante la bandera de Chile, anunciando el fin del comunismo en la benemérita patria y

promulgando bandos que la población debía acatar.

20 Se declaró el estado de guerra, se declaró al Congreso en receso indefinido y se

suspendieron los derechos civiles mientras las honorables Fuerzas Armadas restauraban la

ley, el orden y los valores de la civilización cristiana occidental. Explicaron que Salvador

Allende había puesto en marcha un plan que consistía en ejecutar a miles y miles de personas

de la oposición en un genocidio sin precedentes, pero ellos se le adelantaron y lograron

25 evitarlo. «¿Qué va a pasar ahora?», le preguntó Lucía a su madre, inquieta porque la alegría

desatada de Lena, quien destapó una botella de champán para celebrar el acontecimiento, le

pareció de mal agüero; significaba que en alguna parte podía estar su hermano Enrique

desesperado. «Nada, hija, aquí los soldados respetan la Constitución, pronto van a convocar

elecciones», le contestó Lena, sin imaginar que habrían de pasar más de dieciséis años antes

30 de que eso ocurriera.

Madre e hija permanecieron encerradas en el apartamento hasta que se levantó el toque

de queda, un par de días más tarde, y pudieron salir brevemente a comprar provisiones. Ya

no había colas y en los almacenes vieron montones de pollos, que Lena no compró porque

le parecieron demasiado caros, pero se abasteció de varios cartones de cigarrillos. «¿Dónde

35 estaban los pollos ayer?», preguntó Lucía. «Allende los tenía en su bodega privada», replicó

su madre.

Se enteraron de que el presidente había muerto en el bombardeo del palacio de gobierno,

que habían visto repetido hasta el cansancio en la televisión, y oyeron rumores de cuerpos

flotando en el río Mapocho a su paso por la ciudad, de grandes hogueras donde quemaban

40 libros prohibidos y de miles de sospechosos amontonados en camiones del ejército y

trasladados a lugares de detención [...], como el Estadio Nacional, donde días antes se

disputaban partidos de fútbol. Los vecinos del barrio de Lucía estaban tan eufóricos como

Lena, pero ella sentía miedo. Un comentario que escuchó de pasada le quedó resonando en

el pecho como una amenaza certera contra su hermano: «A los malditos comunistas los van

45 a poner en campos de concentración y al primero que proteste lo van a fusilar, como esos

desgraciados habían planeado hacer con nosotros».

Cuando se corrió la voz de que el cuerpo de Víctor Jara, con las manos destrozadas, había

sido arrojado en una barriada pobre, como escarmiento, Lucía lloró sin consuelo durante horas.

«Son chismes, hija, exageraciones. Ya no saben qué inventar para desprestigiar a las Fuerzas

50 Armadas, que han salvado al país de las garras del comunismo. ¿Cómo se te ocurre que eso

va a pasar en Chile?», le dijo Lena. La televisión mostraba dibujos animados y bandos

militares, el país estaba en calma. La primera duda le entró a Lena cuando vio el nombre de

su hijo en una de las listas negras que conminaban a los que aparecían en ellas a presentarse

en los cuarteles de policía.

55 Tres semanas después, varios hombres sin uniforme y armados, que no necesitaron

identificarse, allanaron el apartamento de Lena buscando a sus dos hijos, Enrique acusado

de ser guerrillero y Lucía por simpatizante. Lena no había tenido noticias de su hijo durante

muchos meses y si las hubiera tenido, no se las habría dado a esos hombres. Lucía se había

quedado a pasar la noche donde una amiga durante el toque de queda y su madre tuvo la

60 lucidez de no dejarse amedrentar por las amenazas y cachetadas que recibió en el allanamiento.

Con pasmosa serenidad les informó a los agentes que su hijo se había alejado de la familia y

nada sabían de él, y que su hija estaba en Buenos Aires [...]. Se fueron con la advertencia de

que volverían a llevársela a ella a menos que aparecieran los hijos.

Lena supuso que el teléfono estaba intervenido y esperó hasta las cinco de la mañana,

65 cuando se levantó el toque de queda, para ir a avisar a Lucía a la casa de su amiga. Después

se fue a ver al cardenal, que había sido amigo cercano de su familia [...]. Pedir favores era

algo que jamás había hecho, pero en ese momento ni se acordó del orgullo. El cardenal,

agobiado por la situación y las filas de suplicantes, tuvo la bondad de escucharla y conseguir

asilo para Lucía en la embajada de Venezuela. Le aconsejó a Lena que también se fuera antes

70 de que la policía política cumpliera su amenaza. «Aquí me quedo, eminencia. No me iré a

ninguna parte sin saber de mi hijo Enrique», replicó ella. «Si lo encuentra, venga a verme,

Lena, porque el muchacho va a necesitar ayuda.»

Anotaciones:

l. 2 · volverse (ue) insostenible · hier: immer unhaltbarer werden

l. 5 · hacerse endémico,-a · hier: zum Dauerzustand werden

l. 6 · estado (m) de paranoia · hier: Ausnahmezustand

l. 7 · matón (m) · hier: Killer, Schläger

l. 8 · bando (m) · hier: politisches Lager

l. 10 · tumbar · hier: stürzen

l. 18 · benemérito,-a · venerable, respetable

l. 19 · bando (m) · hier: Erlass

l. 20 · Congreso (m) · Congreso Nacional de Chile, órgano legislativo del país

l. 20 · en receso (m) indefinido · für unbestimmte Zeit abgesetzt

l. 21 · suspender · hier: aussetzen

l. 21 · Fuerzas (f/pl) Armadas · Name der chilenischen Streitkräfte

l. 24 · adelantarse · hier: zuvorkommen

ll. 31/32 · toque (m) de queda · Ausgangssperre

l. 34 · abastecerse de · sich eindecken mit

l. 39 · Mapocho · río que atraviesa la capital chilena

l. 41 · Estadio (m) Nacional · estadio de fútbol en Santiago de Chile, usado como centro de detención y tortura durante la dictadura militar

l. 47 · correr la voz de algo · hier: etwas verbreiten, munkeln

l. 47 · Víctor Jara · guitarrista y cantante político famoso de Chile, miembro activo del Partido Comunista; detenido, torturado y asesinado en el campo del Estadio Nacional pocos días después del golpe militar

l. 48 · escarmiento (m) · lección, amenaza

l. 53 · conminar · hier: auffordern

l. 56 · allanar un apartamento · entrar en un piso contra la voluntad de su dueño

l. 60 · cachetada (f) · Ohrfeige

l. 64 · intervenido,-a · abgehört

l. 70 · eminencia (f) · Eminenz; Respekt zollende Anrede eines Kardinals

3.

«Aquí me quedo, eminencia. No me iré a ninguna parte sin saber de mi hijo Enrique» (ll. 70 – 71). Comenta la decisión que toma Lena, considerando las consecuencias que el golpe militar ha tenido hasta la actualidad para numerosas familias de la sociedad chilena. (16 Punkte)

Aufgabe HT 1 - Klausurteil B - Aufgabe 4 · Sprachmittlung Deutsch → Spanisch

Hinweis:

Este extracto de una novela narra la historia de la familia Maraz durante el golpe militar en Santiago de Chile. Lena Maraz, viuda, tiene dos hijos: Lucía, de 19 años, y Enrique, de 22. Este último forma parte de un partido de ultraizquierda y, poco antes del golpe, se marchó de la casa familiar sin informar de su nueva dirección.

Isabel Allende

Más allá del invierno

[...]

La profunda crisis que dividía el país se volvió insostenible. Los campesinos se apropiaban

de tierras para crear comunidades agrícolas, bancos e industrias eran expropiados, se

nacionalizaron las minas de cobre del norte, que habían estado siempre en manos de compañías

5 estadounidenses, la escasez se hizo endémica, faltaban agujas y vendas en los hospitales,

repuestos para máquinas, leche para infantes; se vivía en estado de paranoia. Los patrones

saboteaban la economía, retirando artículos esenciales del mercado [...]. Había matones

armados en ambos bandos. A pesar del clima de guerra, la izquierda aumentó el porcentaje

de sus votos en las elecciones parlamentarias de marzo. Entonces la oposición, que llevaba

10 tres años conspirando, comprendió que no bastaba el sabotaje para tumbar al gobierno. Había

que recurrir a las armas.

El martes 11 de septiembre de 1973 los militares se sublevaron contra el gobierno. Por la

mañana Lena y Lucía oyeron pasar volando bajo helicópteros y aviones en formación, se

asomaron y vieron tanques y camiones en las calles casi vacías. En la televisión no

15 funcionaba ningún canal [...]. Por la radio se enteraron del pronunciamiento militar y no

entendieron qué significaba eso hasta varias horas más tarde, cuando se reinició la transmisión

en el canal estatal y aparecieron en la pantalla cuatro generales en uniforme de combate, de

pie ante la bandera de Chile, anunciando el fin del comunismo en la benemérita patria y

promulgando bandos que la población debía acatar.

20 Se declaró el estado de guerra, se declaró al Congreso en receso indefinido y se

suspendieron los derechos civiles mientras las honorables Fuerzas Armadas restauraban la

ley, el orden y los valores de la civilización cristiana occidental. Explicaron que Salvador

Allende había puesto en marcha un plan que consistía en ejecutar a miles y miles de personas

de la oposición en un genocidio sin precedentes, pero ellos se le adelantaron y lograron

25 evitarlo. «¿Qué va a pasar ahora?», le preguntó Lucía a su madre, inquieta porque la alegría

desatada de Lena, quien destapó una botella de champán para celebrar el acontecimiento, le

pareció de mal agüero; significaba que en alguna parte podía estar su hermano Enrique

desesperado. «Nada, hija, aquí los soldados respetan la Constitución, pronto van a convocar

elecciones», le contestó Lena, sin imaginar que habrían de pasar más de dieciséis años antes

30 de que eso ocurriera.

Madre e hija permanecieron encerradas en el apartamento hasta que se levantó el toque

de queda, un par de días más tarde, y pudieron salir brevemente a comprar provisiones. Ya

no había colas y en los almacenes vieron montones de pollos, que Lena no compró porque

le parecieron demasiado caros, pero se abasteció de varios cartones de cigarrillos. «¿Dónde

35 estaban los pollos ayer?», preguntó Lucía. «Allende los tenía en su bodega privada», replicó

su madre.

Se enteraron de que el presidente había muerto en el bombardeo del palacio de gobierno,

que habían visto repetido hasta el cansancio en la televisión, y oyeron rumores de cuerpos

flotando en el río Mapocho a su paso por la ciudad, de grandes hogueras donde quemaban

40 libros prohibidos y de miles de sospechosos amontonados en camiones del ejército y

trasladados a lugares de detención [...], como el Estadio Nacional, donde días antes se

disputaban partidos de fútbol. Los vecinos del barrio de Lucía estaban tan eufóricos como

Lena, pero ella sentía miedo. Un comentario que escuchó de pasada le quedó resonando en

el pecho como una amenaza certera contra su hermano: «A los malditos comunistas los van

45 a poner en campos de concentración y al primero que proteste lo van a fusilar, como esos

desgraciados habían planeado hacer con nosotros».

Cuando se corrió la voz de que el cuerpo de Víctor Jara, con las manos destrozadas, había

sido arrojado en una barriada pobre, como escarmiento, Lucía lloró sin consuelo durante horas.

«Son chismes, hija, exageraciones. Ya no saben qué inventar para desprestigiar a las Fuerzas

50 Armadas, que han salvado al país de las garras del comunismo. ¿Cómo se te ocurre que eso

va a pasar en Chile?», le dijo Lena. La televisión mostraba dibujos animados y bandos

militares, el país estaba en calma. La primera duda le entró a Lena cuando vio el nombre de

su hijo en una de las listas negras que conminaban a los que aparecían en ellas a presentarse

en los cuarteles de policía.

55 Tres semanas después, varios hombres sin uniforme y armados, que no necesitaron

identificarse, allanaron el apartamento de Lena buscando a sus dos hijos, Enrique acusado

de ser guerrillero y Lucía por simpatizante. Lena no había tenido noticias de su hijo durante

muchos meses y si las hubiera tenido, no se las habría dado a esos hombres. Lucía se había

quedado a pasar la noche donde una amiga durante el toque de queda y su madre tuvo la

60 lucidez de no dejarse amedrentar por las amenazas y cachetadas que recibió en el allanamiento.

Con pasmosa serenidad les informó a los agentes que su hijo se había alejado de la familia y

nada sabían de él, y que su hija estaba en Buenos Aires [...]. Se fueron con la advertencia de

que volverían a llevársela a ella a menos que aparecieran los hijos.

Lena supuso que el teléfono estaba intervenido y esperó hasta las cinco de la mañana,

65 cuando se levantó el toque de queda, para ir a avisar a Lucía a la casa de su amiga. Después

se fue a ver al cardenal, que había sido amigo cercano de su familia [...]. Pedir favores era

algo que jamás había hecho, pero en ese momento ni se acordó del orgullo. El cardenal,

agobiado por la situación y las filas de suplicantes, tuvo la bondad de escucharla y conseguir

asilo para Lucía en la embajada de Venezuela. Le aconsejó a Lena que también se fuera antes

70 de que la policía política cumpliera su amenaza. «Aquí me quedo, eminencia. No me iré a

ninguna parte sin saber de mi hijo Enrique», replicó ella. «Si lo encuentra, venga a verme,

Lena, porque el muchacho va a necesitar ayuda.»

Anotaciones:

l. 2 · volverse (ue) insostenible · hier: immer unhaltbarer werden

l. 5 · hacerse endémico,-a · hier: zum Dauerzustand werden

l. 6 · estado (m) de paranoia · hier: Ausnahmezustand

l. 7 · matón (m) · hier: Killer, Schläger

l. 8 · bando (m) · hier: politisches Lager

l. 10 · tumbar · hier: stürzen

l. 18 · benemérito,-a · venerable, respetable

l. 19 · bando (m) · hier: Erlass

l. 20 · Congreso (m) · Congreso Nacional de Chile, órgano legislativo del país

l. 20 · en receso (m) indefinido · für unbestimmte Zeit abgesetzt

l. 21 · suspender · hier: aussetzen

l. 21 · Fuerzas (f/pl) Armadas · Name der chilenischen Streitkräfte

l. 24 · adelantarse · hier: zuvorkommen

ll. 31/32 · toque (m) de queda · Ausgangssperre

l. 34 · abastecerse de · sich eindecken mit

l. 39 · Mapocho · río que atraviesa la capital chilena

l. 41 · Estadio (m) Nacional · estadio de fútbol en Santiago de Chile, usado como centro de detención y tortura durante la dictadura militar

l. 47 · correr la voz de algo · hier: etwas verbreiten, munkeln

l. 47 · Víctor Jara · guitarrista y cantante político famoso de Chile, miembro activo del Partido Comunista; detenido, torturado y asesinado en el campo del Estadio Nacional pocos días después del golpe militar

l. 48 · escarmiento (m) · lección, amenaza

l. 53 · conminar · hier: auffordern

l. 56 · allanar un apartamento · entrar en un piso contra la voluntad de su dueño

l. 60 · cachetada (f) · Ohrfeige

l. 64 · intervenido,-a · abgehört

l. 70 · eminencia (f) · Eminenz; Respekt zollende Anrede eines Kardinals

Klausurteil B: Sprachmittlung isoliert

4. Situación:

Ya has conversado con tu amigo chileno Lucho sobre cómo se recupera la memoria histórica en Chile y en Alemania. Has dado con el siguiente artículo y te interesa saber si en su familia también existen conflictos a causa de crímenes cometidos durante la dictadura militar.

Tarea:

Redacta un e-mail para Lucho y preséntale la información que ofrece el artículo sobre cómo se trata hoy, tanto en la sociedad como en el plano personal, a quienes cometieron crímenes durante el régimen militar en Chile.

[18 Punkte]

Felix Wellisch: Aufarbeitung der Diktatur – Die Wut der jungen Chilenen

Ein paar Schritte vom Regierungspalast in Chiles Hauptstadt Santiago liegt die Calle Londres. Es ist eine idyllische Pflastersteingasse, doch hinter der Hausnummer 38 befindet sich die ehemalige Folterkammer der Militärdiktatur. Erika Hennings öffnet die schwere Holztüre. Die Frau mit den schwarzen Locken ist Vorsitzende der heutigen Gedenkstätte. 1974 wurde sie als Gefangene hierher verschleppt, zusammen mit ihrem Mann Alfonso Chanfreau.

[...]

Die beiden sind damals Anfang 20 und Teil der Widerstandsgruppe MIR, der sogenannten Bewegung der revolutionären Linken. Viele ihrer Gefährten werden schon in den ersten Monaten nach dem Putsch verhaftet oder ermordet. Nach 13 Tagen in Londres nehmen die Wächter Alfonso Chanfreau mit. Es ist das letzte Mal, dass Hennings ihren Mann sieht.

„Ich weiß bis heute nicht, ob sie ihn ins Meer geworfen, oder irgendwo begraben haben.“

Über 3.000 Menschen wurden während der Diktatur ermordet oder verschwanden spurlos. Fast 40.000 wurden gefoltert. Für diese Verbrechen säßen nur etwa 100 Personen im Gefängnis, sagt Hennings. Es fehle bis heute Aufklärung und Gerechtigkeit. Und nicht nur das: die Proteste, die Chile seit Oktober vergangenen Jahres erschüttern, seien letztlich eine Folge der Diktatur.

Obwohl die Polizei brutal gegen Demonstranten vorgeht, versammeln sich jede Woche tausende Chilenen auf der Plaza Italia in Santiago. Sie singen „Chile ist aufgewacht“.

Francesca Mendoza ist seit dem ersten Tag dabei, seit dem 18. Oktober 2019. Die 27-jährige Lehrerin trägt einen Fahrradhelm, eine Atemmaske und eine Plastikbrille – gegen die Geschosse der Polizei.

„Als am ersten Tag die Polizeiautos kamen, hatten sich die Leute schon mit Steinen bewaffnet. Mein erster Stein war für mich ein Stein der Erleichterung. Diese soziale Explosion in Chile kam zum richtigen Zeitpunkt. Die ganze Unzufriedenheit, die die Leute plötzlich rausließen – das war auch meine Unzufriedenheit.“

Während der Diktatur wurde Chile zum Versuchslabor des Neoliberalismus. Bildung, Gesundheits- und Rentensystem sind privatisiert. Wer studieren will, muss zwischen 5.000 und 10.000 Euro pro Jahr bezahlen. Dabei verdient die Hälfte der Bevölkerung unter 500 Euro im Monat. Beim Aufräumen mit der Vergangenheit geht es aber nicht nur um wirtschaftliche Aspekte.

Mendozas Vater war schon unter Pinochet Polizist. Weil die Tochter mitdemonstriert und „Chaos veranstaltet hat“, wie der Vater sagt, kam es im Oktober zum Streit.

„Ich liebe meinen Vater sehr, aber in diesem Moment begann für mich diese Vaterfigur zu schwanken und ich dachte: ‚Wenn mein Papa heute so denkt, was hat er dann erst in der Diktatur gemacht?‘“

[...]

Auf der Plaza Italia steht Pepe Rovano. Der 43-Jährige ist ebenfalls Sohn eines Polizisten – und er hat über die Taten seines Vaters Gewissheit.

„Mein Vater hat sechs Mitglieder der kommunistischen Partei ermordet. Dafür wurde er 2007 zu zwölf Jahren Gefängnis verurteilt, hat aber nicht einen Tag im Gefängnis verbracht. Das nennt man Straflosigkeit.“

Als Augusto Pinochet am 11. März 1990 zurücktrat, gab es in Chile keinen harten Bruch mit der Diktatur, sondern ein Übereinkommen mit den Militärs. Mit einem Amnestiegesetz hatten die Generäle vorgesorgt: Taten zwischen 1973 und 1978 konnten lange Zeit nicht bestraft werden. Davon profitierte Rovanos Vater, der 2007 verurteilt, aber schon wenige Monate später amnestiert wurde. 2015, auf der Beerdigung seines Vaters, trifft Rovano eine Entscheidung.

Er gibt Interviews, die er mit seinem Vater geführt hatte, ans Gericht weiter. Damit kann der Prozess neu aufgerollt werden, um ihn posthum endlich zur Verantwortung zu ziehen. Ein Schritt zu mehr Gerechtigkeit, doch von vielen Verschwundenen fehlt bis heute jede Spur.

„Die Militärs wissen, wo die Verschwundenen begraben sind. Es gibt einen Pakt des Schweigens. Warum sagen die uns nicht, wo sie sind? Um ihnen eine Blume ans Grab zu legen. Denn wenn man dieses Verschwinden nicht beendet, wird der Schmerz vererbt, von Generation zu Generation.“

[...]

Anmerkungen:

MIR: Movimiento de Izquierda Revolucionaria, chilenische kommunistische Partei, die seit den 1960er Jahren politisch aktiv ist.

Plaza Italia: zentraler Platz und Verkehrsknotenpunkt in Santiago de Chile.

„Chile ist aufgewacht“: „Chile despertó“, Lied der Protestbewegung gegen die zur Zeit der Veröffentlichung des Artikels amtierende chilenische Regierung.

Neoliberalismus: Ansatz zur Lenkung der Wirtschaft eines Landes, der auf staatliche Regulierung verzichtet und den Markt weitgehend sich selbst überlässt.

posthum: nach dem Tod einer Person erfolgend.

Aufgabe HT 2 - Klausurteil A - Aufgabe 1 · Textverständnis: Inhalte wiedergeben (Resume)

Hinweis:

Este artículo apareció en el transcurso de la segunda ola de la pandemia de la COVID-19.

Rosa M. Tristán

Turismo de naturaleza: ¿una solución factible?

La pandemia de la COVID-19 va a suponer un antes y un después para muchos aspectos de

la actividad humana y uno de ellos será, sin duda, la capacidad de viajar de una parte a otra

del globo terráqueo. Cientos de millones de personas, en las últimas décadas, se han

acostumbrado a moverse de un lado a otro con medios de transporte cada vez más rápidos y

5 económicos, y si hay un país que supo aprovechar, hace ya 70 años, las posibilidades de este

turismo de masas, que se ha convertido en un gran negocio a nivel internacional, fue España.

La cuestión es si es factible poner en marcha alternativas más sostenibles.

Durante décadas, es sabido, la economía española ha girado en torno a la llegada de turistas.

El primer año del boom turístico fue 1965, cuando hubo 14 millones de extranjeros de visita.

10 En 2019 fueron casi 84 millones, acercándose al 200% de lo que es la actual población del

país. ¿Qué hubo detrás de tan espectacular despegue? Los sociólogos lo atribuyen a diferentes

factores; por un lado, la atractiva geografía, con grandes playas y una oferta cultural no menos

atrayente, pero también por la proliferación de una clase media europea con capacidad

adquisitiva para viajar, el clima cálido gran parte del año en el sur, una gastronomía variada

15 y un contexto político y social tranquilo [...].

La entrada de recursos en el país derivó hacia ese turismo masivo [...] que daba alas a otro

gran negocio: la construcción. Durante décadas, la edificabilidad en las costas españolas creó

empleo, aún a costa de un impacto ambiental de grandes proporciones en lugares de gran

riqueza ambiental, como el Mar Menor, el entorno de Cabo de Gata, el entorno de Doñana,

20 las playas de Fuerteventura y un largo etcétera. A ello se añadían daños colaterales, como el

de los residuos, la sobreexplotación de acuíferos, las aguas residuales, la alteración de

ecosistemas... También un impacto socio-cultural en pueblos que se convirtieron en parques

temáticos o centros de ciudades que se vaciaron, un fenómeno llamado gentrificación, que

no es otra cosa que la proliferación de alojamientos turísticos.

25 [...]

Todo ello se fue al traste con la pandemia de la COVID-19 en marzo pasado. España fue uno

de sus epicentros en su primera ola y también lo ha sido en la segunda, tras un verano en el

que se intentaba recuperar un turismo que no llegó. Y la pregunta es: ¿volverá ese turismo

masivo en una era pos-COVID-19? [...] ¿O debemos comenzar a promover otro tipo de

30 turismo más sostenible? ¿Seremos capaces en España de dar ese giro a medio plazo? ¿Qué

papel podría tener otro tipo de alternativas, como el turismo de observación de la naturaleza?

[...] [C]onviene recordar que hay alternativas, que tenemos un territorio de interior con una

gran riqueza paisajística y en biodiversidad. Grandes áreas, hoy muy vacías, que

previsiblemente sufrirán menos el impacto del cambio climático que las costas españolas

35 [...].

Aurora Pedro, consultora de la Organización Mundial del Turismo, apuesta por un “turismo

menos low cost y más intermedio, que dé más valor a lo local” [...]. Desde la Green European

Foundation, precisamente, se están recogiendo iniciativas de este tipo por todo el continente

para ponerlas en valor y compartirlas entre los diferentes territorios.

40 En realidad, ese turismo más ligado a la naturaleza es un camino que ya se había emprendido

en España, aunque lentamente. Datos oficiales señalan que entre 2009 y 2016 el turismo de

naturaleza aumentó un 32%. [...]

El perfil de estos turistas es muy distinto al playero. Más joven, con más formación, con más

recursos, de alguien que combina deporte y naturaleza, que viaja más cerca de sus residencias

45 y que contrata sus viajes directamente, según un estudio de 2017 del Ministerio de Transición

Ecológica. Aunque viajan menos días, lo hacen con más frecuencia a lo largo de todo el año.

[...] [H]an surgido numerosas iniciativas de ecoturismo para darles servicio, como es la

observación de aves, la de osos pardos, de lobos o linces. A más belleza natural, más atractivo

tiene un espacio para los posibles visitantes, lo que puede, por otro lado, ayudar a proteger

50 y conservar paisajes y especies que, de otro modo, se entienden como espacios para extraer

recursos, ya sea por tierra, agua o aire. Es el caso del lobo o del lince: a medida que sus

especies se han recuperado, ha aumentado la oferta turística para su observación. [...] [L]os

datos indican que estos visitantes de la naturaleza recurren fundamentalmente al transporte

privado, sobre todo porque la situación del transporte público en el interior de España ha

55 ido a menos, a raíz del desmantelamiento de las líneas ferroviarias. Es previsible que un

turismo de interior creciente sería un aliciente más para retomar el ferrocarril, mucho menos

contaminante que un transporte aéreo a precios que no se corresponden con el coste del

impacto que genera: un 2,6% de las emisiones de CO2 proceden de la aviación comercial.

Es evidente que la crisis actual provocada por la pandemia también ha afectado a este tipo

60 de turismo de observación de la naturaleza, pero [...] por su modelo, el daño es menor en

términos de desempleo o cierres empresariales, dado que son negocios de menor envergadura.

En algunos casos, hoteles rurales, casas rurales, restaurantes y bares de pequeñas localidades,

gasolineras o pequeños comercios han visto incrementadas puntualmente las visitas de

turistas cercanos y urbanos, ahora que los confinamientos y las limitaciones impiden viajar

65 a largas distancias.

En todo caso, y pensando en la era pos-COVID-19, cuando llegue, es esperable que se

comience a promover un turismo más sostenible que el que teníamos como sostén económico,

que rompa con los viejos esquemas y abra nuevas ventanas. El afán de viajar del ser humano

no va a desaparecer. Lo lleva haciendo desde hace dos millones de años. Pero, ¿no sería el

70 momento de que España pase página al turismo de borrachera y playa low cost para apostar

por el de interior, en el que el contacto con la naturaleza es fundamental?

[...]

Anotaciones:

Línea · Término · Significado / Traducción

l. 1 · suponer · aquí: marcar

l. 3 · globo (m) terráqueo · mundo

l. 5 · aprovechar · sich zunutze machen

l. 9 · boom (m/ ingl.) turístico · aquí: auge del turismo en España

ll. 13/14 · capacidad (f) adquisitiva · Kaufkraft

l. 16 · derivar hacia · llevar a

l. 16 · dar alas a algo · etwas beflügeln

l. 17 · edificabilidad (f) · Bebaubarkeit

l. 19 · Mar (m) Menor · Salzwasserlagune im Südosten Spaniens, größtes salzhaltiges Binnengewässer Europas

l. 19 · Cabo (m) de Gata · Naturpark im Südosten Spaniens

l. 19 · Doñana (f) · Coto de Doñana, Nationalpark in Andalusien

l. 20 · daño (m) colateral · hier: durch den Tourismus entstandener, in Kauf genommener Begleitschaden

l. 21 · residuo (m) · aquí: basura

l. 23 · gentrificación · proceso de transformación de un barrio que provoca una escasez de viviendas pagables, lo que expulsa a los antiguos habitantes

l. 26 · irse al traste (m) · in sich zusammenbrechen

l. 36 · Organización Mundial del Turismo · organismo internacional; persigue el objetivo de desarrollar un turismo responsable, sostenible y universalmente accesible

ll. 36/37 · turismo (m) [...] más intermedio · hier: gemäßigter Massentourismus

ll. 37/38 · Green European Foundation · Fundación Verde Europea; organiza educación y debates políticos sobre cuestiones principales de la política verde en Europa

l. 39 · poner en valor (m) · würdigen, positiv hervorheben

ll. 45/46 · Ministerio de Transición Ecológica · spanisches Umweltministerium

ll. 54/55 · ir a menos · herunterkommen, verkommen

l. 55 · desmantelamiento (m) · hier: Stilllegung

l. 56 · turismo (m) de interior · hier: Tourismus ins Landesinnere

l. 64 · confinamiento (m) · hier: Ausgangssperre

l. 66 · era (f) pos-COVID-19 · tiempo después de la pandemia

l. 70 · pasar página (f) a · terminar el capítulo de

1. Resume las informaciones que ofrece el texto acerca del turismo en España antes de que empezara la pandemia de la COVID-19. (12 Punkte)

Aufgabe HT 2 - Klausurteil A - Aufgabe 2 · Analyse nicht-literarischer Texte (Argumentation und Darstellung)

Hinweis:

Este artículo apareció en el transcurso de la segunda ola de la pandemia de la COVID-19.

Rosa M. Tristán

Turismo de naturaleza: ¿una solución factible?

La pandemia de la COVID-19 va a suponer un antes y un después para muchos aspectos de

la actividad humana y uno de ellos será, sin duda, la capacidad de viajar de una parte a otra

del globo terráqueo. Cientos de millones de personas, en las últimas décadas, se han

acostumbrado a moverse de un lado a otro con medios de transporte cada vez más rápidos y

5 económicos, y si hay un país que supo aprovechar, hace ya 70 años, las posibilidades de este

turismo de masas, que se ha convertido en un gran negocio a nivel internacional, fue España.

La cuestión es si es factible poner en marcha alternativas más sostenibles.

Durante décadas, es sabido, la economía española ha girado en torno a la llegada de turistas.

El primer año del boom turístico fue 1965, cuando hubo 14 millones de extranjeros de visita.

10 En 2019 fueron casi 84 millones, acercándose al 200% de lo que es la actual población del

país. ¿Qué hubo detrás de tan espectacular despegue? Los sociólogos lo atribuyen a diferentes

factores; por un lado, la atractiva geografía, con grandes playas y una oferta cultural no menos

atrayente, pero también por la proliferación de una clase media europea con capacidad

adquisitiva para viajar, el clima cálido gran parte del año en el sur, una gastronomía variada

15 y un contexto político y social tranquilo [...].

La entrada de recursos en el país derivó hacia ese turismo masivo [...] que daba alas a otro

gran negocio: la construcción. Durante décadas, la edificabilidad en las costas españolas creó

empleo, aún a costa de un impacto ambiental de grandes proporciones en lugares de gran

riqueza ambiental, como el Mar Menor, el entorno de Cabo de Gata, el entorno de Doñana,

20 las playas de Fuerteventura y un largo etcétera. A ello se añadían daños colaterales, como el

de los residuos, la sobreexplotación de acuíferos, las aguas residuales, la alteración de

ecosistemas... También un impacto socio-cultural en pueblos que se convirtieron en parques

temáticos o centros de ciudades que se vaciaron, un fenómeno llamado gentrificación, que

no es otra cosa que la proliferación de alojamientos turísticos.

25 [...]

Todo ello se fue al traste con la pandemia de la COVID-19 en marzo pasado. España fue uno

de sus epicentros en su primera ola y también lo ha sido en la segunda, tras un verano en el

que se intentaba recuperar un turismo que no llegó. Y la pregunta es: ¿volverá ese turismo

masivo en una era pos-COVID-19? [...] ¿O debemos comenzar a promover otro tipo de

30 turismo más sostenible? ¿Seremos capaces en España de dar ese giro a medio plazo? ¿Qué

papel podría tener otro tipo de alternativas, como el turismo de observación de la naturaleza?

[...] [C]onviene recordar que hay alternativas, que tenemos un territorio de interior con una

gran riqueza paisajística y en biodiversidad. Grandes áreas, hoy muy vacías, que

previsiblemente sufrirán menos el impacto del cambio climático que las costas españolas

35 [...].

Aurora Pedro, consultora de la Organización Mundial del Turismo, apuesta por un “turismo

menos low cost y más intermedio, que dé más valor a lo local” [...]. Desde la Green European

Foundation, precisamente, se están recogiendo iniciativas de este tipo por todo el continente

para ponerlas en valor y compartirlas entre los diferentes territorios.

40 En realidad, ese turismo más ligado a la naturaleza es un camino que ya se había emprendido

en España, aunque lentamente. Datos oficiales señalan que entre 2009 y 2016 el turismo de

naturaleza aumentó un 32%. [...]

El perfil de estos turistas es muy distinto al playero. Más joven, con más formación, con más

recursos, de alguien que combina deporte y naturaleza, que viaja más cerca de sus residencias

45 y que contrata sus viajes directamente, según un estudio de 2017 del Ministerio de Transición

Ecológica. Aunque viajan menos días, lo hacen con más frecuencia a lo largo de todo el año.

[...] [H]an surgido numerosas iniciativas de ecoturismo para darles servicio, como es la

observación de aves, la de osos pardos, de lobos o linces. A más belleza natural, más atractivo

tiene un espacio para los posibles visitantes, lo que puede, por otro lado, ayudar a proteger

50 y conservar paisajes y especies que, de otro modo, se entienden como espacios para extraer

recursos, ya sea por tierra, agua o aire. Es el caso del lobo o del lince: a medida que sus

especies se han recuperado, ha aumentado la oferta turística para su observación. [...] [L]os

datos indican que estos visitantes de la naturaleza recurren fundamentalmente al transporte

privado, sobre todo porque la situación del transporte público en el interior de España ha

55 ido a menos, a raíz del desmantelamiento de las líneas ferroviarias. Es previsible que un

turismo de interior creciente sería un aliciente más para retomar el ferrocarril, mucho menos

contaminante que un transporte aéreo a precios que no se corresponden con el coste del

impacto que genera: un 2,6% de las emisiones de CO2 proceden de la aviación comercial.

Es evidente que la crisis actual provocada por la pandemia también ha afectado a este tipo

60 de turismo de observación de la naturaleza, pero [...] por su modelo, el daño es menor en

términos de desempleo o cierres empresariales, dado que son negocios de menor envergadura.

En algunos casos, hoteles rurales, casas rurales, restaurantes y bares de pequeñas localidades,

gasolineras o pequeños comercios han visto incrementadas puntualmente las visitas de

turistas cercanos y urbanos, ahora que los confinamientos y las limitaciones impiden viajar

65 a largas distancias.

En todo caso, y pensando en la era pos-COVID-19, cuando llegue, es esperable que se

comience a promover un turismo más sostenible que el que teníamos como sostén económico,

que rompa con los viejos esquemas y abra nuevas ventanas. El afán de viajar del ser humano

no va a desaparecer. Lo lleva haciendo desde hace dos millones de años. Pero, ¿no sería el

70 momento de que España pase página al turismo de borrachera y playa low cost para apostar

por el de interior, en el que el contacto con la naturaleza es fundamental?

[...]

Anotaciones:

Línea · Término · Significado / Traducción

l. 1 · suponer · aquí: marcar

l. 3 · globo (m) terráqueo · mundo

l. 5 · aprovechar · sich zunutze machen

l. 9 · boom (m/ ingl.) turístico · aquí: auge del turismo en España

ll. 13/14 · capacidad (f) adquisitiva · Kaufkraft

l. 16 · derivar hacia · llevar a

l. 16 · dar alas a algo · etwas beflügeln

l. 17 · edificabilidad (f) · Bebaubarkeit

l. 19 · Mar (m) Menor · Salzwasserlagune im Südosten Spaniens, größtes salzhaltiges Binnengewässer Europas

l. 19 · Cabo (m) de Gata · Naturpark im Südosten Spaniens

l. 19 · Doñana (f) · Coto de Doñana, Nationalpark in Andalusien

l. 20 · daño (m) colateral · hier: durch den Tourismus entstandener, in Kauf genommener Begleitschaden

l. 21 · residuo (m) · aquí: basura

l. 23 · gentrificación · proceso de transformación de un barrio que provoca una escasez de viviendas pagables, lo que expulsa a los antiguos habitantes

l. 26 · irse al traste (m) · in sich zusammenbrechen

l. 36 · Organización Mundial del Turismo · organismo internacional; persigue el objetivo de desarrollar un turismo responsable, sostenible y universalmente accesible

ll. 36/37 · turismo (m) [...] más intermedio · hier: gemäßigter Massentourismus

ll. 37/38 · Green European Foundation · Fundación Verde Europea; organiza educación y debates políticos sobre cuestiones principales de la política verde en Europa

l. 39 · poner en valor (m) · würdigen, positiv hervorheben

ll. 45/46 · Ministerio de Transición Ecológica · spanisches Umweltministerium

ll. 54/55 · ir a menos · herunterkommen, verkommen

l. 55 · desmantelamiento (m) · hier: Stilllegung

l. 56 · turismo (m) de interior · hier: Tourismus ins Landesinnere

l. 64 · confinamiento (m) · hier: Ausgangssperre

l. 66 · era (f) pos-COVID-19 · tiempo después de la pandemia

l. 70 · pasar página (f) a · terminar el capítulo de

2. Analiza de qué manera el artículo presenta el modelo de turismo de naturaleza (ll. 29–74). (14 Punkte)

Aufgabe HT 2 - Klausurteil A - Aufgabe 3 · Adressatenbezogenes Schreiben: Leserbrief, Blog, Brief, Artikel

Hinweis:

Este artículo apareció en el transcurso de la segunda ola de la pandemia de la COVID-19.

Rosa M. Tristán

Turismo de naturaleza: ¿una solución factible?

La pandemia de la COVID-19 va a suponer un antes y un después para muchos aspectos de

la actividad humana y uno de ellos será, sin duda, la capacidad de viajar de una parte a otra

del globo terráqueo. Cientos de millones de personas, en las últimas décadas, se han

acostumbrado a moverse de un lado a otro con medios de transporte cada vez más rápidos y

5 económicos, y si hay un país que supo aprovechar, hace ya 70 años, las posibilidades de este

turismo de masas, que se ha convertido en un gran negocio a nivel internacional, fue España.

La cuestión es si es factible poner en marcha alternativas más sostenibles.

Durante décadas, es sabido, la economía española ha girado en torno a la llegada de turistas.

El primer año del boom turístico fue 1965, cuando hubo 14 millones de extranjeros de visita.

10 En 2019 fueron casi 84 millones, acercándose al 200% de lo que es la actual población del

país. ¿Qué hubo detrás de tan espectacular despegue? Los sociólogos lo atribuyen a diferentes

factores; por un lado, la atractiva geografía, con grandes playas y una oferta cultural no menos

atrayente, pero también por la proliferación de una clase media europea con capacidad

adquisitiva para viajar, el clima cálido gran parte del año en el sur, una gastronomía variada

15 y un contexto político y social tranquilo [...].

La entrada de recursos en el país derivó hacia ese turismo masivo [...] que daba alas a otro

gran negocio: la construcción. Durante décadas, la edificabilidad en las costas españolas creó

empleo, aún a costa de un impacto ambiental de grandes proporciones en lugares de gran

riqueza ambiental, como el Mar Menor, el entorno de Cabo de Gata, el entorno de Doñana,

20 las playas de Fuerteventura y un largo etcétera. A ello se añadían daños colaterales, como el

de los residuos, la sobreexplotación de acuíferos, las aguas residuales, la alteración de

ecosistemas... También un impacto socio-cultural en pueblos que se convirtieron en parques

temáticos o centros de ciudades que se vaciaron, un fenómeno llamado gentrificación, que

no es otra cosa que la proliferación de alojamientos turísticos.

25 [...]

Todo ello se fue al traste con la pandemia de la COVID-19 en marzo pasado. España fue uno

de sus epicentros en su primera ola y también lo ha sido en la segunda, tras un verano en el

que se intentaba recuperar un turismo que no llegó. Y la pregunta es: ¿volverá ese turismo

masivo en una era pos-COVID-19? [...] ¿O debemos comenzar a promover otro tipo de

30 turismo más sostenible? ¿Seremos capaces en España de dar ese giro a medio plazo? ¿Qué

papel podría tener otro tipo de alternativas, como el turismo de observación de la naturaleza?

[...] [C]onviene recordar que hay alternativas, que tenemos un territorio de interior con una

gran riqueza paisajística y en biodiversidad. Grandes áreas, hoy muy vacías, que

previsiblemente sufrirán menos el impacto del cambio climático que las costas españolas

35 [...].

Aurora Pedro, consultora de la Organización Mundial del Turismo, apuesta por un “turismo

menos low cost y más intermedio, que dé más valor a lo local” [...]. Desde la Green European

Foundation, precisamente, se están recogiendo iniciativas de este tipo por todo el continente

para ponerlas en valor y compartirlas entre los diferentes territorios.

40 En realidad, ese turismo más ligado a la naturaleza es un camino que ya se había emprendido

en España, aunque lentamente. Datos oficiales señalan que entre 2009 y 2016 el turismo de

naturaleza aumentó un 32%. [...]

El perfil de estos turistas es muy distinto al playero. Más joven, con más formación, con más

recursos, de alguien que combina deporte y naturaleza, que viaja más cerca de sus residencias

45 y que contrata sus viajes directamente, según un estudio de 2017 del Ministerio de Transición

Ecológica. Aunque viajan menos días, lo hacen con más frecuencia a lo largo de todo el año.

[...] [H]an surgido numerosas iniciativas de ecoturismo para darles servicio, como es la

observación de aves, la de osos pardos, de lobos o linces. A más belleza natural, más atractivo

tiene un espacio para los posibles visitantes, lo que puede, por otro lado, ayudar a proteger

50 y conservar paisajes y especies que, de otro modo, se entienden como espacios para extraer

recursos, ya sea por tierra, agua o aire. Es el caso del lobo o del lince: a medida que sus

especies se han recuperado, ha aumentado la oferta turística para su observación. [...] [L]os

datos indican que estos visitantes de la naturaleza recurren fundamentalmente al transporte

privado, sobre todo porque la situación del transporte público en el interior de España ha

55 ido a menos, a raíz del desmantelamiento de las líneas ferroviarias. Es previsible que un

turismo de interior creciente sería un aliciente más para retomar el ferrocarril, mucho menos

contaminante que un transporte aéreo a precios que no se corresponden con el coste del

impacto que genera: un 2,6% de las emisiones de CO2 proceden de la aviación comercial.

Es evidente que la crisis actual provocada por la pandemia también ha afectado a este tipo

60 de turismo de observación de la naturaleza, pero [...] por su modelo, el daño es menor en

términos de desempleo o cierres empresariales, dado que son negocios de menor envergadura.

En algunos casos, hoteles rurales, casas rurales, restaurantes y bares de pequeñas localidades,

gasolineras o pequeños comercios han visto incrementadas puntualmente las visitas de

turistas cercanos y urbanos, ahora que los confinamientos y las limitaciones impiden viajar

65 a largas distancias.

En todo caso, y pensando en la era pos-COVID-19, cuando llegue, es esperable que se

comience a promover un turismo más sostenible que el que teníamos como sostén económico,

que rompa con los viejos esquemas y abra nuevas ventanas. El afán de viajar del ser humano

no va a desaparecer. Lo lleva haciendo desde hace dos millones de años. Pero, ¿no sería el

70 momento de que España pase página al turismo de borrachera y playa low cost para apostar

por el de interior, en el que el contacto con la naturaleza es fundamental?

[...]

Anotaciones:

Línea · Término · Significado / Traducción

l. 1 · suponer · aquí: marcar

l. 3 · globo (m) terráqueo · mundo

l. 5 · aprovechar · sich zunutze machen

l. 9 · boom (m/ ingl.) turístico · aquí: auge del turismo en España

ll. 13/14 · capacidad (f) adquisitiva · Kaufkraft

l. 16 · derivar hacia · llevar a

l. 16 · dar alas a algo · etwas beflügeln

l. 17 · edificabilidad (f) · Bebaubarkeit

l. 19 · Mar (m) Menor · Salzwasserlagune im Südosten Spaniens, größtes salzhaltiges Binnengewässer Europas

l. 19 · Cabo (m) de Gata · Naturpark im Südosten Spaniens

l. 19 · Doñana (f) · Coto de Doñana, Nationalpark in Andalusien

l. 20 · daño (m) colateral · hier: durch den Tourismus entstandener, in Kauf genommener Begleitschaden

l. 21 · residuo (m) · aquí: basura

l. 23 · gentrificación · proceso de transformación de un barrio que provoca una escasez de viviendas pagables, lo que expulsa a los antiguos habitantes

l. 26 · irse al traste (m) · in sich zusammenbrechen

l. 36 · Organización Mundial del Turismo · organismo internacional; persigue el objetivo de desarrollar un turismo responsable, sostenible y universalmente accesible

ll. 36/37 · turismo (m) [...] más intermedio · hier: gemäßigter Massentourismus

ll. 37/38 · Green European Foundation · Fundación Verde Europea; organiza educación y debates políticos sobre cuestiones principales de la política verde en Europa

l. 39 · poner en valor (m) · würdigen, positiv hervorheben

ll. 45/46 · Ministerio de Transición Ecológica · spanisches Umweltministerium

ll. 54/55 · ir a menos · herunterkommen, verkommen

l. 55 · desmantelamiento (m) · hier: Stilllegung

l. 56 · turismo (m) de interior · hier: Tourismus ins Landesinnere

l. 64 · confinamiento (m) · hier: Ausgangssperre

l. 66 · era (f) pos-COVID-19 · tiempo después de la pandemia

l. 70 · pasar página (f) a · terminar el capítulo de

3. “Pero, ¿no sería el momento de que España pase página al turismo de borrachera y playa low cost para apostar por el de interior, en el que el contacto con la naturaleza es fundamental?” (ll. 69 – 71)

Discute esta pregunta retórica en una carta al director dirigida al Huffington Post y toma en consideración el peso que tenía en España el modelo turístico dominante antes de la pandemia. (16 Punkte)

Aufgabe HT 2 - Klausurteil B - Aufgabe 4 · Sprachmittlung Deutsch → Spanisch

Hinweis:

Este artículo apareció en el transcurso de la segunda ola de la pandemia de la COVID-19.

Rosa M. Tristán

Turismo de naturaleza: ¿una solución factible?

La pandemia de la COVID-19 va a suponer un antes y un después para muchos aspectos de

la actividad humana y uno de ellos será, sin duda, la capacidad de viajar de una parte a otra

del globo terráqueo. Cientos de millones de personas, en las últimas décadas, se han

acostumbrado a moverse de un lado a otro con medios de transporte cada vez más rápidos y

5 económicos, y si hay un país que supo aprovechar, hace ya 70 años, las posibilidades de este

turismo de masas, que se ha convertido en un gran negocio a nivel internacional, fue España.

La cuestión es si es factible poner en marcha alternativas más sostenibles.

Durante décadas, es sabido, la economía española ha girado en torno a la llegada de turistas.

El primer año del boom turístico fue 1965, cuando hubo 14 millones de extranjeros de visita.

10 En 2019 fueron casi 84 millones, acercándose al 200% de lo que es la actual población del

país. ¿Qué hubo detrás de tan espectacular despegue? Los sociólogos lo atribuyen a diferentes

factores; por un lado, la atractiva geografía, con grandes playas y una oferta cultural no menos

atrayente, pero también por la proliferación de una clase media europea con capacidad

adquisitiva para viajar, el clima cálido gran parte del año en el sur, una gastronomía variada

15 y un contexto político y social tranquilo [...].

La entrada de recursos en el país derivó hacia ese turismo masivo [...] que daba alas a otro

gran negocio: la construcción. Durante décadas, la edificabilidad en las costas españolas creó

empleo, aún a costa de un impacto ambiental de grandes proporciones en lugares de gran

riqueza ambiental, como el Mar Menor, el entorno de Cabo de Gata, el entorno de Doñana,

20 las playas de Fuerteventura y un largo etcétera. A ello se añadían daños colaterales, como el

de los residuos, la sobreexplotación de acuíferos, las aguas residuales, la alteración de

ecosistemas... También un impacto socio-cultural en pueblos que se convirtieron en parques

temáticos o centros de ciudades que se vaciaron, un fenómeno llamado gentrificación, que

no es otra cosa que la proliferación de alojamientos turísticos.

25 [...]

Todo ello se fue al traste con la pandemia de la COVID-19 en marzo pasado. España fue uno

de sus epicentros en su primera ola y también lo ha sido en la segunda, tras un verano en el

que se intentaba recuperar un turismo que no llegó. Y la pregunta es: ¿volverá ese turismo

masivo en una era pos-COVID-19? [...] ¿O debemos comenzar a promover otro tipo de

30 turismo más sostenible? ¿Seremos capaces en España de dar ese giro a medio plazo? ¿Qué

papel podría tener otro tipo de alternativas, como el turismo de observación de la naturaleza?

[...] [C]onviene recordar que hay alternativas, que tenemos un territorio de interior con una

gran riqueza paisajística y en biodiversidad. Grandes áreas, hoy muy vacías, que

previsiblemente sufrirán menos el impacto del cambio climático que las costas españolas

35 [...].

Aurora Pedro, consultora de la Organización Mundial del Turismo, apuesta por un “turismo

menos low cost y más intermedio, que dé más valor a lo local” [...]. Desde la Green European

Foundation, precisamente, se están recogiendo iniciativas de este tipo por todo el continente

para ponerlas en valor y compartirlas entre los diferentes territorios.

40 En realidad, ese turismo más ligado a la naturaleza es un camino que ya se había emprendido

en España, aunque lentamente. Datos oficiales señalan que entre 2009 y 2016 el turismo de

naturaleza aumentó un 32%. [...]

El perfil de estos turistas es muy distinto al playero. Más joven, con más formación, con más

recursos, de alguien que combina deporte y naturaleza, que viaja más cerca de sus residencias

45 y que contrata sus viajes directamente, según un estudio de 2017 del Ministerio de Transición

Ecológica. Aunque viajan menos días, lo hacen con más frecuencia a lo largo de todo el año.

[...] [H]an surgido numerosas iniciativas de ecoturismo para darles servicio, como es la

observación de aves, la de osos pardos, de lobos o linces. A más belleza natural, más atractivo

tiene un espacio para los posibles visitantes, lo que puede, por otro lado, ayudar a proteger

50 y conservar paisajes y especies que, de otro modo, se entienden como espacios para extraer

recursos, ya sea por tierra, agua o aire. Es el caso del lobo o del lince: a medida que sus

especies se han recuperado, ha aumentado la oferta turística para su observación. [...] [L]os

datos indican que estos visitantes de la naturaleza recurren fundamentalmente al transporte

privado, sobre todo porque la situación del transporte público en el interior de España ha

55 ido a menos, a raíz del desmantelamiento de las líneas ferroviarias. Es previsible que un

turismo de interior creciente sería un aliciente más para retomar el ferrocarril, mucho menos

contaminante que un transporte aéreo a precios que no se corresponden con el coste del

impacto que genera: un 2,6% de las emisiones de CO2 proceden de la aviación comercial.

Es evidente que la crisis actual provocada por la pandemia también ha afectado a este tipo

60 de turismo de observación de la naturaleza, pero [...] por su modelo, el daño es menor en

términos de desempleo o cierres empresariales, dado que son negocios de menor envergadura.

En algunos casos, hoteles rurales, casas rurales, restaurantes y bares de pequeñas localidades,

gasolineras o pequeños comercios han visto incrementadas puntualmente las visitas de

turistas cercanos y urbanos, ahora que los confinamientos y las limitaciones impiden viajar

65 a largas distancias.

En todo caso, y pensando en la era pos-COVID-19, cuando llegue, es esperable que se

comience a promover un turismo más sostenible que el que teníamos como sostén económico,

que rompa con los viejos esquemas y abra nuevas ventanas. El afán de viajar del ser humano

no va a desaparecer. Lo lleva haciendo desde hace dos millones de años. Pero, ¿no sería el

70 momento de que España pase página al turismo de borrachera y playa low cost para apostar

por el de interior, en el que el contacto con la naturaleza es fundamental?

[...]

Anotaciones:

Línea · Término · Significado / Traducción

l. 1 · suponer · aquí: marcar

l. 3 · globo (m) terráqueo · mundo

l. 5 · aprovechar · sich zunutze machen

l. 9 · boom (m/ ingl.) turístico · aquí: auge del turismo en España

ll. 13/14 · capacidad (f) adquisitiva · Kaufkraft

l. 16 · derivar hacia · llevar a

l. 16 · dar alas a algo · etwas beflügeln

l. 17 · edificabilidad (f) · Bebaubarkeit

l. 19 · Mar (m) Menor · Salzwasserlagune im Südosten Spaniens, größtes salzhaltiges Binnengewässer Europas

l. 19 · Cabo (m) de Gata · Naturpark im Südosten Spaniens

l. 19 · Doñana (f) · Coto de Doñana, Nationalpark in Andalusien

l. 20 · daño (m) colateral · hier: durch den Tourismus entstandener, in Kauf genommener Begleitschaden

l. 21 · residuo (m) · aquí: basura

l. 23 · gentrificación · proceso de transformación de un barrio que provoca una escasez de viviendas pagables, lo que expulsa a los antiguos habitantes

l. 26 · irse al traste (m) · in sich zusammenbrechen

l. 36 · Organización Mundial del Turismo · organismo internacional; persigue el objetivo de desarrollar un turismo responsable, sostenible y universalmente accesible

ll. 36/37 · turismo (m) [...] más intermedio · hier: gemäßigter Massentourismus

ll. 37/38 · Green European Foundation · Fundación Verde Europea; organiza educación y debates políticos sobre cuestiones principales de la política verde en Europa

l. 39 · poner en valor (m) · würdigen, positiv hervorheben

ll. 45/46 · Ministerio de Transición Ecológica · spanisches Umweltministerium

ll. 54/55 · ir a menos · herunterkommen, verkommen

l. 55 · desmantelamiento (m) · hier: Stilllegung

l. 56 · turismo (m) de interior · hier: Tourismus ins Landesinnere

l. 64 · confinamiento (m) · hier: Ausgangssperre

l. 66 · era (f) pos-COVID-19 · tiempo después de la pandemia

l. 70 · pasar página (f) a · terminar el capítulo de

Klausurteil B: Sprachmittlung isoliert

4. Situación:

Has hablado en varias ocasiones con tu amiga catalana Nuria sobre la independencia de Cataluña. Ella la apoya y le gustaría saber cómo trata la prensa alemana el debate sobre este tema. En Internet has dado con el siguiente artículo y piensas que puede resultarle interesante.

Tarea:

Redacta un correo electrónico para Nuria en el que le resumas los motivos históricos y las consecuencias actuales del conflicto sobre la independencia de Cataluña que se mencionan en el artículo. (18 Punkte)

Maren Häußermann

Shakespeare, der alte Katalane

Über die wahre Geschichte Spaniens wird ziemlich gestritten. Warum wollen die Katalanen unabhängig sein?

Die Bilder der Demonstrierenden für die katalanische Unabhängigkeit gingen vergangenen Herbst um die Welt – wie sie den Flughafen besetzten, wie sie den Verkehr auf der Autobahn lahmlegten und wie sie ihre Wahrheit auf Bannern kundtaten: Katalonien ist nicht Spanien!

Kurz zuvor hatte der Oberste Gerichtshof in Madrid die Anführer der katalanischen Separatisten u. a. wegen Aufstands zu neun bis 13 Jahren Haft verurteilt. Die hatten 2017 ein Unabhängigkeitsreferendum organisiert, das gegen die spanische Verfassung verstieß. „Dieser Tag war ein traumatisches Erlebnis für mich. Ich war wählen, dann kam die Polizei und hat mich geschlagen“, erinnert sich Aljosa Ajanovic Andelic. „Ich habe mich wie in einem kolonialisierten Land gefühlt. Das war nicht meine Polizei, sie wurde aus Spanien geschickt, um uns zu schlagen.“ Der 29-Jährige arbeitet für „Òmnium Cultural“, eine Organisation, die sich für den Schutz und die Förderung der katalanischen Kultur einsetzt.

Der Konflikt beruht auch auf der Zeit des spanischen Faschismus: 1936 putschten spanische Nationalisten mithilfe von deutschen Nationalsozialisten und italienischen Faschisten gegen die demokratisch gewählte Regierung. Nach einem dreijährigen Bürgerkrieg wurde unter Francisco Franco eine Diktatur errichtet, in der jegliche Opposition unterdrückt und regionale Kulturen verboten wurden – auch die katalanische.

Nach Francos Tod 1975 und dem von König Juan Carlos geleiteten Übergang zur Demokratie wurden die Verbrechen der Diktatur über Jahrzehnte kaum aufgearbeitet. Bis 2005 stand sogar auf einem Platz in Madrid eine sieben Meter hohe Statue des Diktators, der im Valle de los Caídos begraben wurde, einer monumentalen Gedenkstätte, in der neben dem Diktator Tausende im spanischen Bürgerkrieg gefallene Soldaten – Franco-Anhänger wie Kämpfer gegen den Faschismus – bestattet wurden. Erst im vergangenen Jahr wurde Franco nach anhaltenden Protesten umgebettet.

Dass die Zentralregierung in Madrid die Verklärung des Faschismus lange Zeit duldete, hat das Misstrauen der Katalanen gefördert – und damit auch den Wunsch, ihre eigene Geschichte zu schreiben. Dabei sei der falsche Eindruck erweckt worden, dass nur die Katalanen Opfer des Franco-Regimes gewesen seien, sagt José Ignacio Torreblanca, ein 52-jähriger Politologe. „Die schlimmsten Verbrechen passierten aber an der Frontlinie in Madrid, in Badajoz, in Andalusien und Extremadura, in Asturien und Galicien. Nicht am Rande des Landes, in Katalonien. Alle Spanier waren Opfer des Franquismus.“ Für Torreblanca spalten die katalanischen Separatisten mit ihren Opfererzählungen nicht nur die spanische Gesellschaft, sondern auch das europäische Projekt, das von der Überwindung der Kleinstaaterei lebt. So verbreitet beispielsweise ein Geschichtsinstitut in Barcelona Theorien, dass der Autor von „Don Quijote“ Katalane war, die katalanische Originalversion aber von den Spaniern vernichtet wurde. Auch Christoph Kolumbus war ihnen zufolge Katalane, Leonardo da Vinci und William Shakespeare ebenso. Trotz dieser offensichtlichen Geschichtsfälschungen unterstützen Politiker und Organisationen, die der katalanischen Regionalregierung nahestehen, das Institut.

Die katalanische Gesellschaft ist gespalten. „Katalonien hat eine gemischte, zweisprachige Bevölkerung“, sagt Torreblanca, „aber das Projekt Unabhängigkeit fokussiert sich nur auf eine Hälfte.“ Tatsächlich würden nach jüngsten Umfragen rund 45 Prozent der Katalanen für und fast 47 Prozent gegen die Unabhängigkeit stimmen. Wobei sich der Teil, der die Unabhängigkeit will, in seinen Vorbehalten immer wieder von der spanischen Regierung bestätigt fühlt, die eine ernsthafte Thematisierung des Konflikts scheut und sich stattdessen hinter der Justiz versteckt und auf Gewalt setzt.

Oscar Bellera aus Barcelona, der beim Referendum noch für die Unabhängigkeit stimmte, hat seine Meinung inzwischen geändert. „Als sie nach der symbolischen Abstimmung die Unabhängigkeit erklärten, wobei sie über alle Gesetze hinwegsahen und das Parlament auflösten, war das irgendwie totalitär“, sagt er. „Es ging nicht mehr darum, fairere Lösungen für die Menschen in Katalonien zu finden, sondern einzig um die Unabhängigkeit.“ Wer nicht mitmache, sei ein schlechter Katalane.

Anmerkungen:

Z. 1/2: vergangenen Herbst – hier: Herbst 2019

Z. 28: Badajoz – Hauptstadt der Provinz Badajoz in der Autonomen Region Extremadura im Südwesten Spaniens

Aufgabe HT 3 - Klausurteil A - Aufgabe 1 · Textverständnis: Inhalte wiedergeben (Resume)

Hinweise:

En este fragmento de novela, el narrador se ha desplazado a un pueblo de Extremadura para averiguar datos sobre su tío abuelo, fallecido durante la Guerra Civil. Entrevista a El Pelaor, un testigo de aquellos años, de unos 90 años de edad, que en su juventud fue vecino de su tío abuelo.

Se graba la entrevista con cámara y micrófono en la casa de El Pelaor, donde también se encuentra Carmen, su hija mayor.

Javier Cercas

El monarca de las sombras

[...]

Buscando mis ojos cuenta El Pelaor:

—Aquí, al principio de la guerra, mataron a unos pocos. A un maestro de escuela que se

llamaba don Miguel.

5 —¿Su maestro? —pregunto—. [...]

—No —aclara El Pelaor—. Otro. Un buen hombre. También mataron a una chica. Sara,

se llamaba. Sara García. Tenía a su novio en la zona roja. Dicen que por eso la mataron. —

El Pelaor vuelve a callar; su vista vuelve a clavarse en el suelo. [...] Por fin añade El Pelaor—:

Aquella noche mataron a unos cuantos.

10 A continuación, sin que ni yo ni nadie se lo haya pedido, El Pelaor cuenta el hecho que

cambió para siempre su vida. Lo hace con la mirada extraviada, con palabras escasas que

más que palabras parecen objetos, y con una frialdad que hiela la sangre. Su madre había

muerto años atrás, cuenta, y su padre, su hermana y él cenaban como cada noche en el

comedor de su casa. «Ahí mismo», aclara, señalando vagamente a su derecha. No recordaba

15 qué estaban cenando. No recordaba de qué estaban hablando, si es que estaban hablando de

algo. Lo único que recordaba es que en determinado momento llamaron a la puerta y que su

padre le pidió que fuera a abrir. La guerra acababa de estallar, pero no recordaba haber

percibido inquietud en la voz de su padre; tampoco se recordaba a sí mismo inquieto.

Obedeció, se levantó de la mesa, abrió la puerta. En el umbral, mal perfilados contra el

20 aliento caluroso de la noche de agosto recién caída, había unos hombres. No recordaba cuántos

eran ni cómo eran. No conocía a ninguno. Los hombres le preguntaron si su padre estaba en

casa, él dijo que sí y varios de ellos entraron y se lo llevaron. Eso fue todo. No recordaba si

su padre salió voluntariamente de su casa o si opuso resistencia y los desconocidos tuvieron

que llevárselo a la fuerza. No recordaba si su padre pudo vestirse para salir o si salió a la

25 calle con la ropa que llevaba puesta. No recordaba si su padre estaba asustado o no. No

recordaba si le dijo algo antes de salir, o si le dirigió una última mirada. Sólo recordaba lo

que acabo de contar: lo demás se había borrado de su memoria, o nunca lo registró. Tenía

dieciocho años [...] y no volvió a ver con vida a su padre.

Cuando El Pelaor termina de hablar se produce un silencio pétreo, sobrecogido, que sólo

30 Carmen se atreve a romper.

—Es la primera vez que oigo a mi padre hablar de esto —dice con una voz sin perplejidad,

sin siquiera pena: una voz vacante—. Yo lo sabía por mi madre, pero nunca se lo había oído

contar a él.

Ahora tardo en reaccionar, supongo que porque no sé cómo reaccionar y quizá porque

35 estoy diciéndome lo que vuelvo a decirme al ver las imágenes: que no es sólo la primera

vez que El Pelaor le cuenta esa historia a su hija, sino, probablemente, la primera vez que la

cuenta a secas, al menos tal y como acaba de contarla.

—¿Sabe usted por qué lo mataron? —acierto a preguntarle.

El Pelaor también tarda en responder. Da la impresión de estar desconcertado, aunque es

40 difícil adivinar por qué: quizá porque no acaba de entender cómo ha sido capaz de contar lo

que acaba de contar; quizá porque siente con extrañeza que no lo ha contado él, sino otra

persona.

—No —contesta por fin, y durante un segundo sus ojos brillan y parece a punto de romper

a llorar. Pero es sólo un segundo; cuando vuelve a hablar lo hace con su triste sequedad

45 habitual—. Entonces se mataba por cualquier cosa —prosigue—. Por rencillas. Por envidias.

Porque uno tenía cuatro palabras con otro. Por cualquier cosa. Así fue la guerra. La gente

dice ahora que era la política, pero no era la política. No sólo. Alguien decía que había que

ir a por uno y se iba a por él. Y se acabó. Eso es como yo te lo cuento: ni más más ni más

menos. Por eso tanta gente se marchó del pueblo al empezar la guerra.

50 A partir de este momento y durante varios minutos El Pelaor da la impresión de hablar de

forma casi espontánea, libre de restricciones o de grandes restricciones, al final incluso con

cierta calidez. Cuenta que un día, poco después de que mataran a su padre, su hermana y él

averiguaron dónde estaba su cadáver, lo recogieron y lo enterraron a escondidas, sin funeral

ni ceremonia ni ayuda de nadie. Cuenta que más tarde le llamaron a filas y tuvo que hacer

55 la guerra con el ejército de los que habían matado a su padre.

[...]

El Pelaor baja otra vez la vista y se sumerge en su tristeza usual. El silencio que se

produce a continuación vuelve a ser sólido [...]. Esta vez no es Carmen sino El Pelaor

quien lo rompe, mirando a la cámara con sus ojos secos e inexpresivos y murmurando como

60 si para él la entrevista hubiera terminado hace rato:

—Bueno, bueno.

Tras otro silencio, éste mucho más breve, constato:

—No le gusta a usted hablar de la guerra.

—No —dice El Pelaor—. Nada. —Y añade—: Anda y que la jodan.

65 —¿No le gusta o tiene miedo? —pregunto, medio en serio y medio en broma.

El Pelaor amaga una sonrisa.

—No me gusta y soy prudente —contesta.

—¡Pero si ya no pasa nada, padre! —exclama Carmen, recuperando su alegría

cantarina—. ¡Eso era antes!

70 —¿Ni con su mujer hablaba usted de eso? —insisto.

—Ni con mi mujer —dice El Pelaor, sin abandonar su conato de sonrisa.

—Es verdad, Javi —dice Carmen—. Mi padre nunca habla de la guerra. [...] [N]unca

nos contó nada. Nunca. Nunca. Nunca. —Y repite de nuevo—: Es la primera vez en mi vida

que le oigo hablar de estas cosas.

75 [...]

Anotaciones:

· tío (m) abuelo · Großonkel, d. h. Bruder der Großmutter oder des Großvaters

l. 7 · zona (f) roja · zona del bando republicano

l. 11 · extraviado,-a · aquí: vacío,-a, perdido,-a

l. 19 · mal perfilado,-a · aquí: difícil de ver, difícil de percibir

l. 20 · aliento (m) · aquí: aire

l. 29 · pétreo,-a · steinern, aus Stein

l. 32 · con una voz (f) vacante · mit ausdruckloser Stimme

l. 37 · a secas · hier: unverhohlen, in aller Offenheit

l. 38 · acertar (-ie-) a hacer algo · hier: beiläufig, wie zufällig etwas tun

ll. 43/44 · romper a llorar · empezar a llorar

l. 45 · por rencillas · por tener un conflicto con alguien

l. 46 · tener cuatro palabras con alguien (loc.) · mit jdm. im Streit liegen

l. 48 · ir a por alguien · hier: jdn. holen gehen

l. 52 · después de que mataran · aquí: después de que habían matado

l. 53 · a escondidas · clandestinamente

l. 54 · llamar a filas a alguien · jdn. zum Kriegsdienst einberufen

l. 60 · hace rato · algún tiempo antes, hace poco tiempo

l. 64 · anda y que la jodan (vulg.) · hier: Scheißkrieg

l. 66 · amagar una sonrisa · aquí: intentar sonreír

ll. 68/69 · alegría (f) cantarina · natürliche Fröhlichkeit

l. 71 · conato (m) de sonrisa · hier: Versuch eines Lächelns

1. Resume la información que se ofrece en el texto sobre los padres de El Pelaor. (12 Punkte)

Aufgabe HT 3 - Klausurteil A - Aufgabe 2 · Analyse literarischer Texte (Figuren, Erzählweise, Sprache)

Hinweise:

En este fragmento de novela, el narrador se ha desplazado a un pueblo de Extremadura para averiguar datos sobre su tío abuelo, fallecido durante la Guerra Civil. Entrevista a El Pelaor, un testigo de aquellos años, de unos 90 años de edad, que en su juventud fue vecino de su tío abuelo.

Se graba la entrevista con cámara y micrófono en la casa de El Pelaor, donde también se encuentra Carmen, su hija mayor.

Javier Cercas

El monarca de las sombras

[...]

Buscando mis ojos cuenta El Pelaor:

—Aquí, al principio de la guerra, mataron a unos pocos. A un maestro de escuela que se

llamaba don Miguel.

5 —¿Su maestro? —pregunto—. [...]

—No —aclara El Pelaor—. Otro. Un buen hombre. También mataron a una chica. Sara,

se llamaba. Sara García. Tenía a su novio en la zona roja. Dicen que por eso la mataron. —

El Pelaor vuelve a callar; su vista vuelve a clavarse en el suelo. [...] Por fin añade El Pelaor—:

Aquella noche mataron a unos cuantos.

10 A continuación, sin que ni yo ni nadie se lo haya pedido, El Pelaor cuenta el hecho que

cambió para siempre su vida. Lo hace con la mirada extraviada, con palabras escasas que

más que palabras parecen objetos, y con una frialdad que hiela la sangre. Su madre había

muerto años atrás, cuenta, y su padre, su hermana y él cenaban como cada noche en el

comedor de su casa. «Ahí mismo», aclara, señalando vagamente a su derecha. No recordaba

15 qué estaban cenando. No recordaba de qué estaban hablando, si es que estaban hablando de

algo. Lo único que recordaba es que en determinado momento llamaron a la puerta y que su

padre le pidió que fuera a abrir. La guerra acababa de estallar, pero no recordaba haber

percibido inquietud en la voz de su padre; tampoco se recordaba a sí mismo inquieto.

Obedeció, se levantó de la mesa, abrió la puerta. En el umbral, mal perfilados contra el

20 aliento caluroso de la noche de agosto recién caída, había unos hombres. No recordaba cuántos

eran ni cómo eran. No conocía a ninguno. Los hombres le preguntaron si su padre estaba en

casa, él dijo que sí y varios de ellos entraron y se lo llevaron. Eso fue todo. No recordaba si

su padre salió voluntariamente de su casa o si opuso resistencia y los desconocidos tuvieron

que llevárselo a la fuerza. No recordaba si su padre pudo vestirse para salir o si salió a la

25 calle con la ropa que llevaba puesta. No recordaba si su padre estaba asustado o no. No

recordaba si le dijo algo antes de salir, o si le dirigió una última mirada. Sólo recordaba lo

que acabo de contar: lo demás se había borrado de su memoria, o nunca lo registró. Tenía

dieciocho años [...] y no volvió a ver con vida a su padre.

Cuando El Pelaor termina de hablar se produce un silencio pétreo, sobrecogido, que sólo

30 Carmen se atreve a romper.

—Es la primera vez que oigo a mi padre hablar de esto —dice con una voz sin perplejidad,

sin siquiera pena: una voz vacante—. Yo lo sabía por mi madre, pero nunca se lo había oído

contar a él.

Ahora tardo en reaccionar, supongo que porque no sé cómo reaccionar y quizá porque

35 estoy diciéndome lo que vuelvo a decirme al ver las imágenes: que no es sólo la primera

vez que El Pelaor le cuenta esa historia a su hija, sino, probablemente, la primera vez que la

cuenta a secas, al menos tal y como acaba de contarla.

—¿Sabe usted por qué lo mataron? —acierto a preguntarle.

El Pelaor también tarda en responder. Da la impresión de estar desconcertado, aunque es

40 difícil adivinar por qué: quizá porque no acaba de entender cómo ha sido capaz de contar lo

que acaba de contar; quizá porque siente con extrañeza que no lo ha contado él, sino otra

persona.

—No —contesta por fin, y durante un segundo sus ojos brillan y parece a punto de romper

a llorar. Pero es sólo un segundo; cuando vuelve a hablar lo hace con su triste sequedad

45 habitual—. Entonces se mataba por cualquier cosa —prosigue—. Por rencillas. Por envidias.

Porque uno tenía cuatro palabras con otro. Por cualquier cosa. Así fue la guerra. La gente

dice ahora que era la política, pero no era la política. No sólo. Alguien decía que había que

ir a por uno y se iba a por él. Y se acabó. Eso es como yo te lo cuento: ni más más ni más

menos. Por eso tanta gente se marchó del pueblo al empezar la guerra.

50 A partir de este momento y durante varios minutos El Pelaor da la impresión de hablar de

forma casi espontánea, libre de restricciones o de grandes restricciones, al final incluso con

cierta calidez. Cuenta que un día, poco después de que mataran a su padre, su hermana y él

averiguaron dónde estaba su cadáver, lo recogieron y lo enterraron a escondidas, sin funeral

ni ceremonia ni ayuda de nadie. Cuenta que más tarde le llamaron a filas y tuvo que hacer

55 la guerra con el ejército de los que habían matado a su padre.

[...]

El Pelaor baja otra vez la vista y se sumerge en su tristeza usual. El silencio que se

produce a continuación vuelve a ser sólido [...]. Esta vez no es Carmen sino El Pelaor

quien lo rompe, mirando a la cámara con sus ojos secos e inexpresivos y murmurando como

60 si para él la entrevista hubiera terminado hace rato:

—Bueno, bueno.

Tras otro silencio, éste mucho más breve, constato:

—No le gusta a usted hablar de la guerra.

—No —dice El Pelaor—. Nada. —Y añade—: Anda y que la jodan.

65 —¿No le gusta o tiene miedo? —pregunto, medio en serio y medio en broma.

El Pelaor amaga una sonrisa.

—No me gusta y soy prudente —contesta.

—¡Pero si ya no pasa nada, padre! —exclama Carmen, recuperando su alegría

cantarina—. ¡Eso era antes!

70 —¿Ni con su mujer hablaba usted de eso? —insisto.

—Ni con mi mujer —dice El Pelaor, sin abandonar su conato de sonrisa.

—Es verdad, Javi —dice Carmen—. Mi padre nunca habla de la guerra. [...] [N]unca

nos contó nada. Nunca. Nunca. Nunca. —Y repite de nuevo—: Es la primera vez en mi vida

que le oigo hablar de estas cosas.

75 [...]

Anotaciones:

· tío (m) abuelo · Großonkel, d. h. Bruder der Großmutter oder des Großvaters

l. 7 · zona (f) roja · zona del bando republicano

l. 11 · extraviado,-a · aquí: vacío,-a, perdido,-a

l. 19 · mal perfilado,-a · aquí: difícil de ver, difícil de percibir

l. 20 · aliento (m) · aquí: aire

l. 29 · pétreo,-a · steinern, aus Stein

l. 32 · con una voz (f) vacante · mit ausdruckloser Stimme

l. 37 · a secas · hier: unverhohlen, in aller Offenheit

l. 38 · acertar (-ie-) a hacer algo · hier: beiläufig, wie zufällig etwas tun

ll. 43/44 · romper a llorar · empezar a llorar

l. 45 · por rencillas · por tener un conflicto con alguien

l. 46 · tener cuatro palabras con alguien (loc.) · mit jdm. im Streit liegen

l. 48 · ir a por alguien · hier: jdn. holen gehen

l. 52 · después de que mataran · aquí: después de que habían matado

l. 53 · a escondidas · clandestinamente

l. 54 · llamar a filas a alguien · jdn. zum Kriegsdienst einberufen

l. 60 · hace rato · algún tiempo antes, hace poco tiempo

l. 64 · anda y que la jodan (vulg.) · hier: Scheißkrieg

l. 66 · amagar una sonrisa · aquí: intentar sonreír

ll. 68/69 · alegría (f) cantarina · natürliche Fröhlichkeit

l. 71 · conato (m) de sonrisa · hier: Versuch eines Lächelns

2. Analiza de qué manera se caracteriza al personaje de El Pelaor. (15 Punkte)

Aufgabe HT 3 - Klausurteil A - Aufgabe 3 · Stellungnahme und Kommentar (Comenta)

Hinweise:

En este fragmento de novela, el narrador se ha desplazado a un pueblo de Extremadura para averiguar datos sobre su tío abuelo, fallecido durante la Guerra Civil. Entrevista a El Pelaor, un testigo de aquellos años, de unos 90 años de edad, que en su juventud fue vecino de su tío abuelo.

Se graba la entrevista con cámara y micrófono en la casa de El Pelaor, donde también se encuentra Carmen, su hija mayor.

Javier Cercas

El monarca de las sombras

[...]

Buscando mis ojos cuenta El Pelaor:

—Aquí, al principio de la guerra, mataron a unos pocos. A un maestro de escuela que se

llamaba don Miguel.

5 —¿Su maestro? —pregunto—. [...]

—No —aclara El Pelaor—. Otro. Un buen hombre. También mataron a una chica. Sara,

se llamaba. Sara García. Tenía a su novio en la zona roja. Dicen que por eso la mataron. —

El Pelaor vuelve a callar; su vista vuelve a clavarse en el suelo. [...] Por fin añade El Pelaor—:

Aquella noche mataron a unos cuantos.

10 A continuación, sin que ni yo ni nadie se lo haya pedido, El Pelaor cuenta el hecho que

cambió para siempre su vida. Lo hace con la mirada extraviada, con palabras escasas que

más que palabras parecen objetos, y con una frialdad que hiela la sangre. Su madre había

muerto años atrás, cuenta, y su padre, su hermana y él cenaban como cada noche en el

comedor de su casa. «Ahí mismo», aclara, señalando vagamente a su derecha. No recordaba

15 qué estaban cenando. No recordaba de qué estaban hablando, si es que estaban hablando de

algo. Lo único que recordaba es que en determinado momento llamaron a la puerta y que su

padre le pidió que fuera a abrir. La guerra acababa de estallar, pero no recordaba haber

percibido inquietud en la voz de su padre; tampoco se recordaba a sí mismo inquieto.

Obedeció, se levantó de la mesa, abrió la puerta. En el umbral, mal perfilados contra el

20 aliento caluroso de la noche de agosto recién caída, había unos hombres. No recordaba cuántos

eran ni cómo eran. No conocía a ninguno. Los hombres le preguntaron si su padre estaba en

casa, él dijo que sí y varios de ellos entraron y se lo llevaron. Eso fue todo. No recordaba si

su padre salió voluntariamente de su casa o si opuso resistencia y los desconocidos tuvieron

que llevárselo a la fuerza. No recordaba si su padre pudo vestirse para salir o si salió a la

25 calle con la ropa que llevaba puesta. No recordaba si su padre estaba asustado o no. No

recordaba si le dijo algo antes de salir, o si le dirigió una última mirada. Sólo recordaba lo

que acabo de contar: lo demás se había borrado de su memoria, o nunca lo registró. Tenía

dieciocho años [...] y no volvió a ver con vida a su padre.

Cuando El Pelaor termina de hablar se produce un silencio pétreo, sobrecogido, que sólo

30 Carmen se atreve a romper.

—Es la primera vez que oigo a mi padre hablar de esto —dice con una voz sin perplejidad,

sin siquiera pena: una voz vacante—. Yo lo sabía por mi madre, pero nunca se lo había oído

contar a él.

Ahora tardo en reaccionar, supongo que porque no sé cómo reaccionar y quizá porque

35 estoy diciéndome lo que vuelvo a decirme al ver las imágenes: que no es sólo la primera

vez que El Pelaor le cuenta esa historia a su hija, sino, probablemente, la primera vez que la

cuenta a secas, al menos tal y como acaba de contarla.

—¿Sabe usted por qué lo mataron? —acierto a preguntarle.

El Pelaor también tarda en responder. Da la impresión de estar desconcertado, aunque es

40 difícil adivinar por qué: quizá porque no acaba de entender cómo ha sido capaz de contar lo

que acaba de contar; quizá porque siente con extrañeza que no lo ha contado él, sino otra

persona.

—No —contesta por fin, y durante un segundo sus ojos brillan y parece a punto de romper

a llorar. Pero es sólo un segundo; cuando vuelve a hablar lo hace con su triste sequedad

45 habitual—. Entonces se mataba por cualquier cosa —prosigue—. Por rencillas. Por envidias.

Porque uno tenía cuatro palabras con otro. Por cualquier cosa. Así fue la guerra. La gente

dice ahora que era la política, pero no era la política. No sólo. Alguien decía que había que

ir a por uno y se iba a por él. Y se acabó. Eso es como yo te lo cuento: ni más más ni más

menos. Por eso tanta gente se marchó del pueblo al empezar la guerra.

50 A partir de este momento y durante varios minutos El Pelaor da la impresión de hablar de

forma casi espontánea, libre de restricciones o de grandes restricciones, al final incluso con

cierta calidez. Cuenta que un día, poco después de que mataran a su padre, su hermana y él

averiguaron dónde estaba su cadáver, lo recogieron y lo enterraron a escondidas, sin funeral

ni ceremonia ni ayuda de nadie. Cuenta que más tarde le llamaron a filas y tuvo que hacer

55 la guerra con el ejército de los que habían matado a su padre.

[...]

El Pelaor baja otra vez la vista y se sumerge en su tristeza usual. El silencio que se

produce a continuación vuelve a ser sólido [...]. Esta vez no es Carmen sino El Pelaor

quien lo rompe, mirando a la cámara con sus ojos secos e inexpresivos y murmurando como

60 si para él la entrevista hubiera terminado hace rato:

—Bueno, bueno.

Tras otro silencio, éste mucho más breve, constato:

—No le gusta a usted hablar de la guerra.

—No —dice El Pelaor—. Nada. —Y añade—: Anda y que la jodan.

65 —¿No le gusta o tiene miedo? —pregunto, medio en serio y medio en broma.

El Pelaor amaga una sonrisa.

—No me gusta y soy prudente —contesta.

—¡Pero si ya no pasa nada, padre! —exclama Carmen, recuperando su alegría

cantarina—. ¡Eso era antes!

70 —¿Ni con su mujer hablaba usted de eso? —insisto.

—Ni con mi mujer —dice El Pelaor, sin abandonar su conato de sonrisa.

—Es verdad, Javi —dice Carmen—. Mi padre nunca habla de la guerra. [...] [N]unca

nos contó nada. Nunca. Nunca. Nunca. —Y repite de nuevo—: Es la primera vez en mi vida

que le oigo hablar de estas cosas.

75 [...]

Anotaciones:

· tío (m) abuelo · Großonkel, d. h. Bruder der Großmutter oder des Großvaters

l. 7 · zona (f) roja · zona del bando republicano

l. 11 · extraviado,-a · aquí: vacío,-a, perdido,-a

l. 19 · mal perfilado,-a · aquí: difícil de ver, difícil de percibir

l. 20 · aliento (m) · aquí: aire

l. 29 · pétreo,-a · steinern, aus Stein

l. 32 · con una voz (f) vacante · mit ausdruckloser Stimme

l. 37 · a secas · hier: unverhohlen, in aller Offenheit

l. 38 · acertar (-ie-) a hacer algo · hier: beiläufig, wie zufällig etwas tun

ll. 43/44 · romper a llorar · empezar a llorar

l. 45 · por rencillas · por tener un conflicto con alguien

l. 46 · tener cuatro palabras con alguien (loc.) · mit jdm. im Streit liegen

l. 48 · ir a por alguien · hier: jdn. holen gehen

l. 52 · después de que mataran · aquí: después de que habían matado

l. 53 · a escondidas · clandestinamente

l. 54 · llamar a filas a alguien · jdn. zum Kriegsdienst einberufen

l. 60 · hace rato · algún tiempo antes, hace poco tiempo

l. 64 · anda y que la jodan (vulg.) · hier: Scheißkrieg

l. 66 · amagar una sonrisa · aquí: intentar sonreír

ll. 68/69 · alegría (f) cantarina · natürliche Fröhlichkeit

l. 71 · conato (m) de sonrisa · hier: Versuch eines Lächelns

3. Comenta, a partir del testimonio de El Pelaor en este pasaje de la novela, qué relevancia tiene para la sociedad española recuperar la memoria histórica de la Guerra Civil. (15 Punkte)

Aufgabe HT 3 - Klausurteil B - Aufgabe 4 · Sprachmittlung Deutsch → Spanisch

Hinweise:

En este fragmento de novela, el narrador se ha desplazado a un pueblo de Extremadura para averiguar datos sobre su tío abuelo, fallecido durante la Guerra Civil. Entrevista a El Pelaor, un testigo de aquellos años, de unos 90 años de edad, que en su juventud fue vecino de su tío abuelo.

Se graba la entrevista con cámara y micrófono en la casa de El Pelaor, donde también se encuentra Carmen, su hija mayor.

Javier Cercas

El monarca de las sombras

[...]

Buscando mis ojos cuenta El Pelaor:

—Aquí, al principio de la guerra, mataron a unos pocos. A un maestro de escuela que se

llamaba don Miguel.

5 —¿Su maestro? —pregunto—. [...]

—No —aclara El Pelaor—. Otro. Un buen hombre. También mataron a una chica. Sara,

se llamaba. Sara García. Tenía a su novio en la zona roja. Dicen que por eso la mataron. —

El Pelaor vuelve a callar; su vista vuelve a clavarse en el suelo. [...] Por fin añade El Pelaor—:

Aquella noche mataron a unos cuantos.

10 A continuación, sin que ni yo ni nadie se lo haya pedido, El Pelaor cuenta el hecho que

cambió para siempre su vida. Lo hace con la mirada extraviada, con palabras escasas que

más que palabras parecen objetos, y con una frialdad que hiela la sangre. Su madre había

muerto años atrás, cuenta, y su padre, su hermana y él cenaban como cada noche en el

comedor de su casa. «Ahí mismo», aclara, señalando vagamente a su derecha. No recordaba

15 qué estaban cenando. No recordaba de qué estaban hablando, si es que estaban hablando de

algo. Lo único que recordaba es que en determinado momento llamaron a la puerta y que su

padre le pidió que fuera a abrir. La guerra acababa de estallar, pero no recordaba haber

percibido inquietud en la voz de su padre; tampoco se recordaba a sí mismo inquieto.

Obedeció, se levantó de la mesa, abrió la puerta. En el umbral, mal perfilados contra el

20 aliento caluroso de la noche de agosto recién caída, había unos hombres. No recordaba cuántos

eran ni cómo eran. No conocía a ninguno. Los hombres le preguntaron si su padre estaba en

casa, él dijo que sí y varios de ellos entraron y se lo llevaron. Eso fue todo. No recordaba si

su padre salió voluntariamente de su casa o si opuso resistencia y los desconocidos tuvieron

que llevárselo a la fuerza. No recordaba si su padre pudo vestirse para salir o si salió a la

25 calle con la ropa que llevaba puesta. No recordaba si su padre estaba asustado o no. No

recordaba si le dijo algo antes de salir, o si le dirigió una última mirada. Sólo recordaba lo

que acabo de contar: lo demás se había borrado de su memoria, o nunca lo registró. Tenía

dieciocho años [...] y no volvió a ver con vida a su padre.

Cuando El Pelaor termina de hablar se produce un silencio pétreo, sobrecogido, que sólo

30 Carmen se atreve a romper.

—Es la primera vez que oigo a mi padre hablar de esto —dice con una voz sin perplejidad,

sin siquiera pena: una voz vacante—. Yo lo sabía por mi madre, pero nunca se lo había oído

contar a él.

Ahora tardo en reaccionar, supongo que porque no sé cómo reaccionar y quizá porque

35 estoy diciéndome lo que vuelvo a decirme al ver las imágenes: que no es sólo la primera

vez que El Pelaor le cuenta esa historia a su hija, sino, probablemente, la primera vez que la

cuenta a secas, al menos tal y como acaba de contarla.

—¿Sabe usted por qué lo mataron? —acierto a preguntarle.

El Pelaor también tarda en responder. Da la impresión de estar desconcertado, aunque es

40 difícil adivinar por qué: quizá porque no acaba de entender cómo ha sido capaz de contar lo

que acaba de contar; quizá porque siente con extrañeza que no lo ha contado él, sino otra

persona.

—No —contesta por fin, y durante un segundo sus ojos brillan y parece a punto de romper

a llorar. Pero es sólo un segundo; cuando vuelve a hablar lo hace con su triste sequedad

45 habitual—. Entonces se mataba por cualquier cosa —prosigue—. Por rencillas. Por envidias.

Porque uno tenía cuatro palabras con otro. Por cualquier cosa. Así fue la guerra. La gente

dice ahora que era la política, pero no era la política. No sólo. Alguien decía que había que

ir a por uno y se iba a por él. Y se acabó. Eso es como yo te lo cuento: ni más más ni más

menos. Por eso tanta gente se marchó del pueblo al empezar la guerra.

50 A partir de este momento y durante varios minutos El Pelaor da la impresión de hablar de

forma casi espontánea, libre de restricciones o de grandes restricciones, al final incluso con

cierta calidez. Cuenta que un día, poco después de que mataran a su padre, su hermana y él

averiguaron dónde estaba su cadáver, lo recogieron y lo enterraron a escondidas, sin funeral

ni ceremonia ni ayuda de nadie. Cuenta que más tarde le llamaron a filas y tuvo que hacer

55 la guerra con el ejército de los que habían matado a su padre.

[...]

El Pelaor baja otra vez la vista y se sumerge en su tristeza usual. El silencio que se

produce a continuación vuelve a ser sólido [...]. Esta vez no es Carmen sino El Pelaor

quien lo rompe, mirando a la cámara con sus ojos secos e inexpresivos y murmurando como

60 si para él la entrevista hubiera terminado hace rato:

—Bueno, bueno.

Tras otro silencio, éste mucho más breve, constato:

—No le gusta a usted hablar de la guerra.

—No —dice El Pelaor—. Nada. —Y añade—: Anda y que la jodan.

65 —¿No le gusta o tiene miedo? —pregunto, medio en serio y medio en broma.

El Pelaor amaga una sonrisa.

—No me gusta y soy prudente —contesta.

—¡Pero si ya no pasa nada, padre! —exclama Carmen, recuperando su alegría

cantarina—. ¡Eso era antes!

70 —¿Ni con su mujer hablaba usted de eso? —insisto.

—Ni con mi mujer —dice El Pelaor, sin abandonar su conato de sonrisa.

—Es verdad, Javi —dice Carmen—. Mi padre nunca habla de la guerra. [...] [N]unca

nos contó nada. Nunca. Nunca. Nunca. —Y repite de nuevo—: Es la primera vez en mi vida

que le oigo hablar de estas cosas.

75 [...]

Anotaciones:

· tío (m) abuelo · Großonkel, d. h. Bruder der Großmutter oder des Großvaters

l. 7 · zona (f) roja · zona del bando republicano

l. 11 · extraviado,-a · aquí: vacío,-a, perdido,-a

l. 19 · mal perfilado,-a · aquí: difícil de ver, difícil de percibir

l. 20 · aliento (m) · aquí: aire

l. 29 · pétreo,-a · steinern, aus Stein

l. 32 · con una voz (f) vacante · mit ausdruckloser Stimme

l. 37 · a secas · hier: unverhohlen, in aller Offenheit

l. 38 · acertar (-ie-) a hacer algo · hier: beiläufig, wie zufällig etwas tun

ll. 43/44 · romper a llorar · empezar a llorar

l. 45 · por rencillas · por tener un conflicto con alguien

l. 46 · tener cuatro palabras con alguien (loc.) · mit jdm. im Streit liegen

l. 48 · ir a por alguien · hier: jdn. holen gehen

l. 52 · después de que mataran · aquí: después de que habían matado

l. 53 · a escondidas · clandestinamente

l. 54 · llamar a filas a alguien · jdn. zum Kriegsdienst einberufen

l. 60 · hace rato · algún tiempo antes, hace poco tiempo

l. 64 · anda y que la jodan (vulg.) · hier: Scheißkrieg

l. 66 · amagar una sonrisa · aquí: intentar sonreír

ll. 68/69 · alegría (f) cantarina · natürliche Fröhlichkeit

l. 71 · conato (m) de sonrisa · hier: Versuch eines Lächelns

Klausurteil B: Sprachmittlung isoliert

4. Situación:

Con tu amiga española Claudia sueles conversar sobre cómo se afronta el pasado, tanto en España como en Alemania. En Internet has dado con el artículo de Hans-Günter Kellner y quieres averiguar qué valor le concede ella a la Ley de Memoria Democrática.

Tarea:

Escribe un e-mail a Claudia en el que le transmitas lo que dice el artículo sobre el proyecto de ley del gobierno español, sus antecedentes y el significado que tiene para los familiares de las víctimas. (18 Punkte)

Hans-Günter Kellner: Wie Spanien um die Aufarbeitung seiner Verbrechen ringt

1 „Guadalajara, am 21. Oktober 1940. An meinen so sehr geliebten Sohn Paquito!“ Schrieb Benigno Calvo Espartosa aus dem Gefängnis von Guadalajara bei Madrid ein Jahr nach Ende des spanischen Bürgerkriegs an seinen Sohn, den er liebevoll Paquito nennt, den kleinen Francisco: „Mit väterlicher Sehnsucht wünsche ich dir viel Gesundheit […].“

5 Die Karte zum Geburtstag aus dem Gefängnis ist das letzte Andenken, das Francisco Calvo, Paquito, heute noch an seinen Vater hat. Zwei Monate, nachdem sie geschrieben wurde, richtete das Regime des spanischen Diktators Franco Benigno Calvo an der Friedhofsmauer von Guadalajara hin und verscharrte seine Leiche an Ort und Stelle.

10 Mehr als 800 Gewerkschafter und Landarbeiter wurden unter Franco in Guadalajara hingerichtet. Heute, etwa 80 Jahre später, exhumieren Aktivisten der Organisation zur Wiedererlangung des Historischen Erbes Spaniens ihre Gebeine. Seit drei Jahren läuft die Arbeit. Ein Bagger hebt die Gräber aus, während Helfer Francisco Calvo interviewen: „Ich war drei Jahre alt. Bislang weiß ich nichts weiter von meinem Vater, als dass sie ihn hingerichtet haben. Jetzt suche ich seine Gebeine.“

15 Gut 70 Leichen hingerichteter Menschen hat die Vereinigung zur Wiedererlangung des Historischen Erbes bisher exhumiert. Gründer und Vorsitzender der Bürgerinitiative ist Emilio Silva. Er erklärt, was an diesem Tag geschieht: „Wir exhumieren hier 21 Menschen aus einem Gruppengrab. Sie wurden 1940 ermordet, nach dem spanischen Bürgerkrieg. Militärgerichte hatten sie zum Tode verurteilt, weil sie Gewerkschafter waren. Die meisten waren Landarbeiter.“

[...]

20 Silva und seinen Mitstreitern geht es vor allem darum, die Repressionsopfer in Würde zu bestatten und ihren meist selbst schon sehr alten Kindern und Enkelkindern den Seelenfrieden zu gewährleisten. Silva ist davon überzeugt, dass seine Arbeit für das heutige Spanien aber auch noch aus einem anderen Grund wichtig ist: „Wir können die Vergangenheit nicht ändern, aber ihre Bedeutung. Wir wollen den Blick darauf verändern. Kein Regierungschef hat sich jemals mit den Angehörigen der Repressionsopfer Francos öffentlich getroffen. In 45 Jahren Demokratie. Das sagt doch viel über die politische Kultur in diesem Land aus.“

[...]

30 Fernando Martínez López […] ist Staatssekretär der spanischen Regierung für das Demokratische Gedächtnis. [Er sagt:] „Die Sieger im Bürgerkrieg ließen den Opfern der linken Repression jede Art von Reparation zukommen: Sie wurden wirtschaftlich wie symbolisch entschädigt. Jedes Jahr wurde ihrer feierlich gedacht. Die Angehörigen der Opfer der Repression Francos wurden hingegen kriminalisiert und unterdrückt. Das so genannte ‚Generalverfahren gegen die rote Herrschaft‘ der Franco-Justiz wurde zur offiziellen Geschichtsschreibung. Alle sind Opfer, aber die Opfer von Bürgerkrieg und Diktatur warten auf Widergutmachung.“

37 Darum hat die Regierung nun einen Entwurf für ein Gesetz zum Demokratischen Erbe vorgelegt. Der Entwurf stellt die gegenwärtige, nach Francos Tod im Volksentscheid angenommene Verfassung in eine lange Tradition demokratischer Verfassungen Spaniens, begonnen beim bereits 1812 von der Versammlung von Cádiz verabschiedeten Gesetzestext bis zur heutigen Verfassung von 1978. „Die Opfer stehen im Zentrum dieses Gesetzes. Die Verletzung ihrer Menschenrechte soll anerkannt werden. Die Militärgerichte des Franco-Regimes, die sie verurteilt haben, werden als illegitim und ihre Urteile für nichtig erklärt. Diese Annullierung hatten wir bislang auch im Gesetz von 2007 nicht, das ist einer der großen Fortschritte mit dem neuen Gesetzentwurf.“

[...]

47 Für Paquito, für Francisco Calvo, dessen Vater 1940 vom Franco-Regime verurteilt und hingerichtet wurde, drängt die Zeit. Immerhin ist er 83 Jahre alt. Doch das Gesetz ist ihm schon wichtig, denn es würde ja auch das Verfahren annullieren, in dem sein Vater zum Tode verurteilt wurde und würde so seine Ehre wiederherstellen. Denn, so sagt er: Es war ja kein gerechtes Verfahren.

Anmerkungen:

Z. 10

exhumieren

sterbliche Überreste wieder ausgraben

Z. 10/11

Organisation zur Wiedererlangung des Historischen Erbes

span.: Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

Z. 19

weil sie Gewerkschafter waren

Gewerkschaftsmitglieder galten in der Nachkriegszeit als Feinde des Franco-Regimes

Z. 34/35

Generalverfahren gegen die rote Herrschaft

span.: Causa General sobre la dominación roja

Z. 37

Gesetz zum Demokratischen Erbe

span.: Ley de Memoria Democrática

Z. 44

Gesetz von 2007

hier wird Bezug genommen auf ein erstes Gesetz zur Aufarbeitung der franquistischen Vergangenheit, das 2007 in Kraft trat, die Ley de Memoria Histórica

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