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Tema 1: El significado de las palabras 1. Los monemas Pertenece a la primera articulación del lenguaje, es la unidad más pequeña de la lengua dotada de significante y significado. Lexemas Aportan significado a la palabra y no varían nunca Morfemas dependientes Unidos al lexema, no modifican su significado. Flexivos o desinenciales: Indican género y número en el nombre y persona, número, tiempo, modo y aspecto en los verbos. Derivativos: Modifican el significado del lexema; son los prefijos, interfijos y sufijos. Apreciativos: aumentativos, diminutivos y despectivos.
Más que indicar tamaño, suelen indicar la actitud del hablante ante el objeto (desprecio, afecto...) Morfemas independientes Forman palabras, pero no se unen a ningún lexema Morfemas determinantes, presentan al nombre (artículos y adjetivos determinativos). Morfemas relacionantes, unen palabras y proposiciones (oración) (preposiciones y conjunciones) 2. La significación de las palabras en el discurso: denotación y connotación En el significado de las palabras podemos distinguir dos tipos de información: la denotación y la connotación: - La denotación es el significado objetivo que tiene una palabra, que es común a todos los hablantes y está registrado en los diccionarios.
Por ejemplo, navegar tiene, entre otros, el significado denotativo que registran los diccionarios: "viajar o ir por el agua en una embarcación". - La connotación es el significado de una palabra que no están recogidos en los diccionarios que algunas personas o grupos sociales, en un determinado contexto o situación, pueden añadirle un conjunto de valores subjetivos (positivos o negativos). Así, para algunos hablantes navegar tiene asociados los valores de "aventura, placer, descanso..." mientras que para otros puede sugerirles "riesgo, temor, mareo..." 3. Clasificación de las palabras.
3.1 Por su constitución: Simples compuestas por un solo lexema y uno o varios morfemas flexivos o desinencias. Pan, tomate... Compuestas formadas por dos o más lexemas y los correspondientes morfemas flexivos: automóvil, paraguas... Derivadas compuestas por un lexema y uno o más morfemas derivativos, más morfemas flexivos: recortar, lechero, mujercita... Parasintéticas formadas por dos o más lexemas, más morfemas derivativos y desinencias: corto-metr-aje, auto-movil-ismo. Serán parasintéticas aquellas palabras construidas con un prefijo, más un lexema, más un sufijo, siempre que al prescindir de cualquiera de los afijos no aparezca una palabra existente en el idioma. Ej. Abultamiento.
3.2 Por el uso o función en el texto Artículos Presentan al sustantivo El, la, los, las... Sustantivos Dan nombre a las cosas Perro, gato... Adjetivos Expresan cualidades de los sustantivos o les acompañan dando algún tipo de información sobre ellos. Alto, guapo, feo… Verbos Indican acción Llegó, trae... Pronombres Sustituyen al nombre Yo, él, aquél... Adverbios Matizan al verbo, adjetivo o a otro adverbio Bien, muy, alegremente... Preposiciones Relacionan palabras En, entre, con... Conjunciones Relacionan palabras y oraciones Que, porque, y...
3.3 Por su origen Palabras patrimoniales Nuestra lengua está formada en general por palabras procedentes del latín que han evolucionado hasta llegar a conseguir la forma que aparece hoy: Porta puerta; Lupus lobo Cultismos Palabras procedentes del latín y del griego que se conservan sin apenas modificaciones importantes porque se han incorporado a la lengua en épocas posteriores: Eclesiástico, hidrógeno...
Hay palabras latinas que han originado dos términos, uno patrimonial y uno culto: Collocare colocar colgar Préstamos lingüísticos Con el paso del tiempo se han incorporado a nuestra lengua otros vocablos procedentes de otras lenguas que han estado, en un determinado momento, en contacto con la nuestra. Préstamos lingüísticos según su origen: Arabismos: alcalde, alcohol... Germanismos: espía, guerra... Americanismos: patata, maíz... Italianismos: soneto, piloto, capricho... Anglicismos: cheque, champú... Galicismos: restaurante, pincel... Lusismos: buzo, caramelo... Aparecen también en castellano palabras derivadas de las otras lenguas de España: Vasquismos: boina, pizarra, izquierda...
Galleguismos: chubasco, vigía... Catalanismos: crisol, esquirol... El contacto entre el castellano y el catalán ha permitido un enriquecedor intercambio léxico. En la actualidad siguen incorporándose préstamos lingüísticos que difunden principalmente los medios de comunicación; del francés, pero mayoritariamente del inglés. Los préstamos actuales adoptan dos vías principales: - Préstamos directos: sport, holding. Algunos de esos préstamos se adaptan fonéticamente al castellano y son aceptados por la RAE: estándar, plató... - Calco semántico: consiste en traducir un término extranjero por palabras ya existentes en el idioma: kindergarten (jardín de infancia) week-end (fin de semana).
- Neologismos. Palabras de nueva creación que designan nuevos conceptos; algunas de ellas usan los procedimientos de formación de palabras de la lengua, la derivación y la composición: posventa, preescolar. Otras palabras se crean sobre términos de origen clásico: claustrofobia, hidroavión... 3. 4 Clasificación semántica de las palabras Las relaciones entre el significado y el significante de las palabras crean una serie de fenómenos semánticos que conviene analizar: Monosemia. Una palabra es monosémica cuando a su significante le corresponde un solo significado.
Son palabras con significado denotativo y abundan en el lenguaje científico porque este busca la exactitud y la claridad: analgésico, fémur... También se encuentran en el lenguaje común: centollo, col... Polisemia Una palabra es polisémica cuando a su significante le corresponden dos o más significados. La mayor parte de las palabras son polisémicas y sus diferentes significados o acepciones vienen recogidos en los diccionarios en una sola entrada. Con la polisemia se pretende evitar la excesiva proliferación del léxico, ya que, sin este fenómeno semántico, se tendría que buscar un significante diferente para cada significado.
El significado de una palabra polisémica viene determinado por el contexto lingüístico en el que aparece. Por ejemplo, según el contexto, nudo puede significar: · Al verle, se le hizo un nudo en la garganta: "aflicción".
· Esta ciudad es un importante nudo de comunicaciones: "cruce" · Hazte bien el nudo de la corbata: "lazo" Homonimia La homonimia se produce cuando dos o más palabras, que originariamente tenían significados y significantes diferentes; pero, por evolución, han resultado palabras con significados distintos y significantes que se escriben igual o de forma parecida y se pronuncian de forma idéntica: · Rideo río (verbo reír) · Rivus río (corriente de agua) · Hatta (árabe) hasta (preposición) · Hasta (latín) asta (cuerno) Las palabras homónimas se dividen en: - Homófonas: Los significantes se pronuncian igual, pero se escriben diferente Sabia/Savia.
- Homógrafas: los significantes se escriben y se pronuncian igual: Media/Media. Las palabras homónimas se escriben de forma distinta, bien porque pertenecen a distintas categorías gramaticales. Pero en caso de duda, se debe consultar su etimología en el diccionario. En él se recogen los homónimos con entradas distintas, ya que son palabras diferentes. Sinonimia Dos o más palabras son sinónimas cuando tienen distinto significante y el mismo o parecido significado. Los sinónimos pertenecen a la misma categoría gramatical. Es muy escasa la sinonimia total; es decir, dos palabras cuyos significados sean totalmente idénticos y se puedan intercambiar en todos los contextos.
Sí es frecuente la sinonimia parcial porque, aunque tengan un mismo significado, cada una de ellas posee matices significativos diferentes. No siempre los sinónimos parciales son intercambiables en todos los contextos lingüísticos: Se ha (alterado) al saber la noticia. (enfadado) El presidente ha (alterado) sus planes. (enfadado) A la hora de escoger un sinónimo habrá que elegir el que mejor se adecue al contexto lingüístico y a la situación. Antonimia Se produce cuando dos palabras tienen significado opuesto. Esta oposición da lugar a tres clases de antónimos: - Graduales: dos palabras se oponen de forma gradual: frío/caliente.
Entre los dos términos hay una gradación: frío, tibio, templado, caliente... - Complementarios: dos palabras se oponen de manera que la afirmación de una implica la exclusión de la otra: par/impar. - Recíprocos: Dos palabras se oponen de manera que una implica a la otra: entrega/recepción. Obviamente para entregar algo tiene que haber alguien que lo reciba. Hiperonimia e hiponimia Los hiperónimos son aquellas palabras que por su mayor extensión significativa incluyen a otros, llamados hipónimos, cuyo significado tiene una extensión más reducida. Por ejemplo, el término flor es un hiperónimo que incluye en su significado los hipónimos rosa, margarita, clavel, etc.
Con los hiperónimos se consigue la generalización y con los hipónimos la concreción. 4. Asociaciones semánticas: el campo semántico Un campo semántico es un conjunto de palabras de la misma categoría gramatical que se agrupan bajo un contenido común y, al mismo tiempo, tienen rasgos significativos propios que las diferencian unas de otras: - Cada una de esas características comunes y distintivas recibe el nombre de sema - El conjunto de semas forma el semema; así, las palabras que comparten algún sema o rasgo significativo forman el campo semántico. No hay que confundir el campo semántico con la familia léxica.
Mientras que el primero agrupa las palabras por su significado, la familia léxica se forma con palabras que poseen el mismo lexema. 5. Los cambios semánticos Los cambios semánticos son los cambios que sufren los significados de las palabras con el tiempo. Pueden ampliarse, reducirse, cambiar totalmente o mejorar/empeorar. Palabras que amplían su significado al pasar de un lenguaje específico a la lengua común. "singular" donde significa "uno solo" a usarse con el significado de "poco común" en la expresión "es una persona singular". Otras palabras sufren una restricción o especialización del significado.
"operación" puede ser empleada por un grupo social que utiliza un lenguaje especializado y tenemos "operación militar, matemática, mercantil..". Palabras que adquieren otra significación cuando se refieren a una realidad que ha evolucionado o desaparecido. "azafata" designaba antiguamente a la "doncella de la reina" y en la actualidad "ayudante de un programa de televisión" o "empleada que atiende a los pasajeros del avión", etc. Estas variaciones se denominan cambios semánticos y se deben a causas lingüísticas, históricas, sociales y psicológicas. - Causas lingüísticas. Cuando una palabra aparece frecuentemente junto a otra puede adoptar el significado de esta última por "contagio".
Por ejemplo, por elipsis: puro, designa un determinado tipo de cigarro, "Danone" designa yogur, etc. - Causas históricas. Las cosas cambian de uso o de forma a lo largo de la historia, pero permanecen los nombres que las designan. La palabra pluma designaba antiguamente la pluma de un ave que se usaba para escribir, actualmente designamos con este término la estilográfica. - Causas sociales. Los cambios semánticos por causas sociales ocurren cuando el uso de una palabra cambia según la forma en que las personas se comunican.
Algunas palabras amplían o restringen su significado: por ejemplo, divorcio ya no solo se refiere a la separación matrimonial, sino también a conflictos entre grupos; lidiar pasó de significar "luchar" a usarse solo en el ámbito taurino. También influyen los tabúes sociales: palabras consideradas ofensivas o desagradables se sustituyen por eufemismos, que suenan más suaves, como ebrio por borracho, invidente por ciego, o tercera edad por viejo. Estos eufemismos, con el tiempo, también pueden volverse tabúes y ser reemplazados por otros nuevos. - Causas psicológicas.
Muchos cambios de significado de las palabras se realizan por la valoración subjetiva que los hablantes hacen de la realidad mediante una asociación mental de dos objetos denominando uno con el nombre del otro. Este mecanismo de asociación puede realizarse por semejanza entre los dos objetos, cuando se trata de la metáfora. Por ejemplo, a una lámpara se le llama araña porque sus brazos tienen semejanza con las patas de ese animal. También la relación entre dos objetos se realiza por proximidad, cuando se trata de la metonimia. Por ejemplo, el cuello de la camisa se llama así por su proximidad con el cuello humano.