Resumen de Filosofía: Hume, Platón, Descartes, Kant y Nietzsche

Apuntes de filosofía que resumen las ideas principales de Hume, Platón, Descartes, Kant y Nietzsche.

Historia de la Filosofía · Selectividad (PAU Cataluña)

13 páginas · 5 temas

Índice

  1. 1. David Hume · p. 2-3
  2. 2. Platón · p. 4-5
  3. 3. Descartes · p. 6-8
  4. 4. Immanuel Kant · p. 9-10
  5. 5. Nietzsche · p. 11-13

1. David Hume

2. Platón

3. Descartes

4. Immanuel Kant

5. Nietzsche

Texto del documento

FILOSOFÍA D. HUME......................................................................................................................2 ¿Qué conocemos?................................................................................................. 2 ¿Cómo conocemos?.............................................................................................. 2 PLATÓN......................................................................................................................

4 Mito del carro alado................................................................................................4 Mito de la caverna.................................................................................................. 4 Alma tripartita......................................................................................................... 4 Aprehensión de las ideas.......................................................................................5 DESCARTES...............................................................................................................6 1.

La duda.............................................................................................................. 6 2. La regla de evidencia......................................................................................... 6 3. Las tres sustancias.............................................................................................7 a) Res cogitans (la cosa pensante).................................................................. 7 b) Res extensa (la cosa extensa)..................................................................... 7 c) Res infinita (la cosa infinita)..........................................................................

8 IMMANUEL KANT...................................................................................................... 9 ÉTICA KANTIANA..................................................................................................9 3 formas de actuar................................................................................................. 9 2 tipos de éticas.....................................................................................................

9 Uso de la razón práctica.........................................................................................9 La ley moral..........................................................................................................10 Los postulados..................................................................................................... 10 NIETZSCHE........................................................................................................................... 11 El ateísmo: crítica a la cultura y la religión.......................................................................

11 El nihilismo: destrucción de los valores tradicionales...................................................... 12 El vitalismo: afirmación de la vida y transvaloración de los valores.................................12 D. HUME David Hume es un filósofo empirista escocés que defiende un escepticismo radical, es decir, una postura crítica hacia todo conocimiento que no pueda justificarse a partir de la experiencia. Su filosofía se centra en dos grandes preguntas: ¿Qué conocemos? y ¿Cómo conocemos? ¿Qué conocemos?

Para Hume, todo conocimiento parte de las percepciones, que se dividen en impresiones e ideas: Las impresiones son vivencias directas, intensas y vívidas (por ejemplo, el dolor, un sabor o un color percibido). Las ideas son copias debilitadas de las impresiones. Pueden ser simples (como un color o un olor) o complejas (formadas por la combinación de ideas simples). Hume afirma que sin impresiones no hay ideas. Por ejemplo, no tenemos una idea innata de "rosa", sino que formamos la idea compleja de "rosa" a partir de impresiones simples como el color, el olor y la forma. A partir de este análisis, Hume formula tres leyes de asociación de ideas: 1.

Ley de semejanza: una idea nos lleva a otra parecida. Por ejemplo, la imagen de una persona puede recordarnos a otra que se le parece. 2. Ley de contigüidad en el espacio y el tiempo: asociamos ideas por su proximidad espacial o temporal. Si estoy en la clase A, me viene a la mente la clase B, que está al lado. 3. Ley de causa y efecto: relacionamos una idea con otra porque creemos que una causa genera un efecto. Por ejemplo, si siempre que llueve me mojo, tiendo a pensar que llover causa que me moje. ¿Cómo conocemos?

En cuanto al conocimiento, Hume distingue entre dos tipos de proposiciones: Relaciones de ideas: son proposiciones a priori antes de la experiencia, necesarias y analíticas (su verdad no depende de la experiencia). No necesitan ser comprobadas. Un ejemplo es "un triángulo tiene tres lados". La palabra triangulo ya nos indica que tiene 3 lados. Negarlas implica contradicción. Cuestiones de hecho: son proposiciones a posteriori despues de la experiencia, contingentes y sintéticas. Su verdad depende de la experiencia. Por ejemplo, "el fuego quema"; solo podemos saberlo mediante la experiencia. Necesitan ser comprobadas Además, estas proposiciones pueden negarse sin contradicción.

Hume realiza importantes críticas filosóficas: Crítica al yo: No tenemos una impresión constante del "yo". Solo percibimos una sucesión de impresiones (recuerdos, emociones…), pero no una entidad fija. Crítica al mundo externo: Solo percibimos impresiones, pero no podemos demostrar la existencia real del mundo exterior. Crítica a Dios: Como no tenemos ninguna impresión de un ser perfecto, no podemos tener una idea válida de Dios. Finalmente, Hume critica el principio de causalidad. Aunque tendemos a pensar que si A siempre ha sido seguido por B, entonces A causará B, esta relación no es lógica ni necesaria, sino fruto de la costumbre.

Por tanto, no podemos afirmar con certeza que el futuro será como el pasado. Un ejemplo sería: si siempre que llueve me mojo, no hay garantía lógica de que la próxima vez que llueva también me moje (podría llevar paraguas, estar bajo techo, etc.). PLATÓN Platón es racionalista y explica su filosofía en su obra La República. Él busca conocer la realidad y nos explica que esta está formada por un dualismo cosmológico. Platón basa su antropología en dos mundos: el mundo inteligible, donde están las Ideas y el alma —esta es la parte racional—, y el mundo sensible, que es contingente, sensible y cambiante. El ser humano es una unión de cuerpo y alma, y esta unión sucede de forma accidental.

Mito del carro alado Para Platón, el conocimiento es universal y necesario. Recordar es lo mismo que conocer. El mundo inteligible está formado por el alma y las Ideas. El alma contempla las Ideas en el mundo inteligible; estas son únicas, eternas e inmutables. El alma cae al cuerpo, al mundo sensible, después de haber contemplado las Ideas. Una vez dentro del cuerpo, el alma va recordando esas Ideas hasta la muerte, momento en que volverá a ascender al mundo inteligible después de purificarse. Esto se explica en el mito del carro alado. En este mito, un auriga lleva dos caballos: uno blanco, que representa el bien, y otro negro, que representa el mal.

El caballo negro hace que el carro se tambalee y el alma caiga al cuerpo. Por este motivo se dice que la unión entre cuerpo y alma es accidental. El mundo sensible y el mundo inteligible son dependientes el uno del otro, y se relacionan a través de la participación, la imitación y la finalidad. Mito de la caverna El proceso por el cual el alma recuerda este conocimiento se explica en el mito de la caverna. En un primer momento, el ser humano solo ve sombras, que representan la imaginación (eikasia). Después descubre el fuego, que representa la pístis (creencia). A continuación aparece el agua, que representa el conocimiento demostrativo (diánoia).

Por último, llegamos a la noesis, que es el mundo inteligible, donde se encuentra la Idea suprema del Bien. Platón distingue dos tipos de conocimiento: El conocimiento inmediato, que se basa en aprehender. El conocimiento demostrativo, que se basa en aprender. Alma tripartita Según Platón, el alma es tripartita. Tiene tres partes: 1. La parte racional, represcentada por la cabeza y la prudencia. Esta parte corresponde a los filósofos y en el mito de los metales representa el oro. 2. La parte irascible, representada por el torso y la fortaleza. Esta parte corresponde a los guerreros y representa la plata. 3. La parte concupiscible, representada por el abdomen y la templanza.

Esta parte corresponde a los artesanos y representa el bronce. Para Platón, el sistema de gobierno ideal es aquel en que cada uno asume su papel en la sociedad. A este modelo lo llama Kalípolis, aunque lo considera una idea inalcanzable. Platón establece cinco formas de gobierno, ordenadas de mejor a peor: 1. Aristocracia 2. Timocracia 3. Oligarquia 4. Democracia 5. Tirania La virtud por excelencia es la justicia, que Platón formula como: BIEN = JUSTICIA = VERDAD Aprehensión de las ideas Para llegar a la aprehensión del conocimiento verdadero, Platón describe un proceso que empieza en el mundo sensible.

Comienza con la reminiscencia, donde el alma recuerda las Ideas que ya había contemplado pero que había olvidado al caer al mundo sensible, mediante la unión accidental. Nos dice que recordar = conocer. A continuación aparece la dialéctica, que es el estudio de la filosofía, seguida por el impulso erótico, representado por Eros, el dios del amor. Este amor es un impulso hacia el conocimiento a través de la filosofía, y se describe como una locura divina hacia la Idea suprema del Bien, que es un conocimiento en constante movimiento. En el mundo sensible, se habla del cuerpo bello del amante, por la unión entre alma y cuerpo, y también de la unión del alma con otras almas.

En el mundo inteligible, se accede a las leyes, que son normas de conducta hacia la Idea de Belleza. Finalmente, viene la purificación o kátharsis: antes de llegar a la Idea suprema del Bien, el alma debe purificarse. No hay que tener miedo a morir, ya que la muerte es una preparación para la aprehensión de las Ideas, cuando salimos de la caverna. DESCARTES Descartes es un filósofo racionalista, es decir, su filosofía está basada en la razón como único camino seguro hacia el conocimiento verdadero. Su método tiene como objetivo eliminar el error y se divide en dos partes fundamentales. 1.

La duda La primera parte consiste en dudar de todo para encontrar una base firme y segura del conocimiento. Aquí encontramos dos tipos de duda: Duda metódica: se puede y se debe dudar de todo, excepto de las matemáticas, ya que sus proposiciones son evidentes y necesarias. Por ejemplo, 2 + 2 = 4, lo afirma como una verdad indudable. Duda hiperbólica: se lleva al extremo la duda mediante la hipótesis de que podría existir un genio maligno que nos engañe en absolutamente todo. Por ejemplo, ¿y si 2 + 2 fueran 5? Esta duda extrema obliga a cuestionar todas las creencias anteriores.

Estas dos formas de duda se relacionan con la idea de que existen ideas falsas, que provocan error, y ideas verdaderas, que expresan certeza y evidencia. 2. La regla de evidencia La segunda parte del método es la regla de evidencia, que establece que una idea solo es verdadera si es clara y distinta. Esta regla implica: Análisis: descomponer las ideas complejas en partes simples. Síntesis: recomponer las ideas simples en un todo comprensible. Enumeración: revisar el proceso para no omitir ningún paso. Para aplicar este método correctamente, Descartes recomienda dudar de todo, especialmente: De las enseñanzas tradicionales, de todo lo aprendido hasta ahora.

De los sentidos, porque a veces nos engañan. De las vivencias, ya que no siempre sabemos si son ciertas o si estamos soñando (vigilia o sueño). Incluso de los pensamientos, porque no sabemos si son verdaderos o falsos. 3. Las tres sustancias Descartes distingue entre tres sustancias fundamentales: a) Res cogitans (la cosa pensante) Se refiere al alma o espíritu, la sustancia pensante. Aquí se encuentran los: Pensamientos: como expresión de la actividad mental. Juicios, afecciones e ideas, que pueden ser de tres tipos: Innatas: propias del entendimiento (por ejemplo, la idea de Dios). Adventicias: procedentes del exterior (por ejemplo, lo que percibimos).

Facticias: construidas por nosotros (por ejemplo, el centauro). Además, aquí Descartes formula su primera certeza: "Pienso, luego existo" (cogito ergo sum), demostrando así su propia existencia. b) Res extensa (la cosa extensa) Se refiere al cuerpo y al mundo físico, la sustancia material. En ella se distinguen dos tipos de cualidades: Cualidades primarias: pertenecen al objeto en sí (por ejemplo, la forma de una vela). Cualidades secundarias: lo que percibimos tras su transformación (por ejemplo, lo que queda de la vela después de encenderla). También introduce dos tipos de ideas en relación con los objetos: Idea formal: cualquier idea que tenemos.

Idea objetiva: el contenido al que esa idea hace referencia. c) Res infinita (la cosa infinita) Se refiere a Dios, un ser perfecto cuya existencia es necesaria. Según Descartes: Dios no nos engaña, porque la perfección excluye el engaño. Todo lo que existe tiene una causa, por tanto, la idea de perfección debe tener una causa perfecta. Esta causa no puede ser el ser humano, ya que somos imperfectos. De ahí se concluye que Dios existe como causa necesaria de esa idea perfecta. Esta argumentación se basa en el principio de causalidad: toda causa tiene un efecto. Las ideas deben tener una causa con al menos tanta realidad como el efecto producido (en este caso, la idea de perfección).

La consecuencia de esto es que necesitamos la existencia de un ser perfecto, es decir, Dios, para poder explicar nuestras ideas más profundas. Finalmente, desde el punto de vista ontológico, si fuéramos perfectos por nosotros mismos, no necesitaríamos a Dios, pero como no lo somos, necesitamos su existencia para explicar nuestra imperfección. IMMANUEL KANT La filosofía de Kant se articula en torno al uso de la razón, que se divide en dos ámbitos fundamentales: la razón teórica, encargada del conocimiento, y la razón práctica, que se ocupa de la moral.

Sus principales obras en este campo son Fundamentación de la metafísica de las costumbres y Crítica de la razón práctica, donde desarrolla su propuesta ética. ÉTICA KANTIANA La ética kantiana se basa en la idea del deber, que es una exigencia racional y libre. Se trata de una ética deontológica, es decir, centrada en el deber moral y no en las consecuencias. Para Kant, una acción moralmente buena no depende de lo que provoca, sino de la intención con la que se realiza. 3 formas de actuar Kant distingue tres formas de actuar. La más alta moralmente es actuar por deber, es decir, realizar una acción únicamente porque es lo correcto, motivada por una buena voluntad.

Por ejemplo, poner un precio justo porque es lo que se debe hacer. En segundo lugar está actuar conforme al deber, que es legal pero no moral, ya que la acción exterior es correcta, pero la intención está motivada por intereses (como poner un precio justo para atraer clientes). Finalmente, está actuar contra el deber, lo cual es inmoral y surge de una mala voluntad, como subir el precio injustamente para obtener más beneficio. 2 tipos de éticas Según Kant, existen dos tipos de ética. Las éticas materiales son empíricas, es decir, se basan en la experiencia (a posteriori), son heterónomas (la ley moral viene de fuera del sujeto) y están formuladas de manera condicional.

Un ejemplo sería: "si actúas correctamente, serás feliz". Esta estructura corresponde al imperativo hipotético, que solo obliga si se desea alcanzar un fin. En cambio, la ética formal es a priori, autónoma y categórica: no depende de ninguna condición, sino que impone una norma válida por sí misma. Este es el imperativo categórico, que se formula de varias maneras. Uso de la razón práctica Una de sus formulaciones más importantes dice: "obra solo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal". Esto implica actuar siempre como si tu conducta pudiera convertirse en norma universal para todos.

Otra formulación clave es: "obra de tal manera que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca como un medio". Con esto, Kant destaca la dignidad de las personas: no tienen precio y no deben ser usadas como instrumentos para lograr otros fines. La ley moral Kant distingue entre dos formas de obedecer la ley moral. La ley heterónoma consiste en actuar por interés externo, como por ejemplo hacer campana para evitar una clase. En cambio, la ley autónoma implica actuar por deber, respetando la ley moral por sí misma, como ir siempre a primera hora a clase porque es lo correcto.

Para Kant, una verdadera acción moral es aquella realizada únicamente por deber. Los postulados La moral kantiana necesita también tres postulados que, aunque no pueden demostrarse racionalmente, son necesarios para dar sentido a la acción moral: El primero es la libertad, ya que sin libertad no es posible actuar moralmente. La libertad permite al sujeto guiarse por el deber, aunque ello implique sacrificio o esfuerzo. El segundo postulado es la inmortalidad del alma, porque en esta vida una acción moral no garantiza la felicidad. De hecho, quien actúa inmoralmente puede parecer más feliz.

Por ello, Kant postula otra vida futura donde el alma pueda alcanzar la felicidad que merece según su conducta moral. El tercer postulado es la existencia de Dios, quien asegura la armonía entre virtud y felicidad. Es decir, Dios sería quien premia o castiga en función de si hemos seguido o no el deber moral. NIETZSCHE La filosofía de Friedrich Nietzsche se basa en una profunda crítica a la cultura occidental y en una actitud de sospecha hacia sus valores tradicionales. Esta crítica se desarrolla a través de tres ejes principales: el ateísmo, el nihilismo y el vitalismo.

El ateísmo: crítica a la cultura y la religión Nietzsche niega la existencia de un Dios cristiano y ataca los fundamentos de la cultura occidental, argumentando que esta se encuentra en decadencia debido a la influencia de la religión cristiana, que reprime los instintos vitales del ser humano. Esta crítica se concreta en cinco ámbitos: 1. La cultura: Nietzsche considera que la cultura occidental está desviada. Critica duramente a Sócrates y a la moral cristiana, calificando la religión de "enferma". Según él, la cultura ha creado una mentira que el propio ser humano ha construido y perpetuado.

Al estar impregnada por valores religiosos, la cultura occidental niega la vida y los instintos naturales, lo cual provoca su decadencia. 2. La moral: Para Nietzsche, la moral tradicional es antinatural, ya que contradice los impulsos vitales del ser humano. Diferencia dos tipos de moral: - Moral de los señores: representa a los valientes, los fuertes, los ateos. Son libres, crean sus propios valores y viven con autenticidad. - Moral de los esclavos: corresponde a los débiles, dominados por la religión cristiana.

Sus valores se basan en la humildad, el sacrificio o la bondad, y sienten rencor hacia los señores, pues están atrapados en una moral que les impide desarrollarse plenamente y alcanzar la figura del superhombre. 3. La religión: Nietzsche dirige su crítica especialmente al cristianismo y al judaísmo. Considera que la fe en Dios es hostil a la vida, ya que invierte los valores vitales del mundo griego. Acusa al cristianismo de haber sustituido el ideal vitalista de la antigua Grecia —representado por el dios Dionisio— por la tríada dogmática Dios-hombre-mundo, que niega la naturaleza y la vida terrenal. 4. La filosofía: Ataca la metafísica idealista y espiritualista, especialmente la de Platón.

Nietzsche rechaza la existencia de dos mundos (uno sensible y otro inteligible) y defiende una realidad cambiante y única, alineándose con la filosofía presocrática, en especial con Heráclito, y con el relativismo de los sofistas. Para él, todo lo subjetivo es relativo y cambiante. 5. La ciencia: Critica la pretensión de la ciencia moderna de ofrecer una verdad única y absoluta. En su lugar, Nietzsche defiende una verdad subjetiva, múltiple, que depende de las perspectivas del sujeto. No existe una única verdad, sino muchas interpretaciones posibles.

Estas críticas culminan en la famosa afirmación "Dios ha muerto, y nosotros lo hemos matado", lo cual no es un lamento, sino una oportunidad: la muerte de Dios significa el renacimiento del hombre, la posibilidad de crear nuevos valores sin depender de creencias religiosas o dogmas metafísicos. El nihilismo: destrucción de los valores tradicionales A partir de la muerte de Dios y la crítica a la moral cristiana, Nietzsche desarrolla el concepto de nihilismo, entendido como la negación de los valores tradicionales de la cultura occidental. Distingue dos tipos: - Nihilismo pasivo: es la actitud de resignación y pesimismo ante la pérdida de valores.

Generalmente se vincula con la moral cristiana, que cree en un mundo trascendente y niega la fuerza de la vida. Este tipo de nihilismo mantiene la esperanza en otro mundo, pero renuncia a la transformación de este. - Nihilismo activo: es propio de los espíritus fuertes, que destruyen los antiguos valores —como Dios, el alma o la moral cristiana— por considerarlos ficticios. Esta destrucción no es un fin, sino un medio para superar la decadencia y dar paso a la creación de nuevos valores.

El vitalismo: afirmación de la vida y transvaloración de los valores El objetivo de Nietzsche es una transvaloración de todos los valores, es decir, sustituir los valores decadentes del cristianismo por una nueva tríada: Naturaleza–vida–hombre. Esta nueva orientación vitalista se desarrolla a través de varias ideas clave: La parábola de las tres transformaciones del espíritu: en Así habló Zaratustra, Nietzsche expone una evolución simbólica del ser humano: - El camello representa al esclavo que soporta la carga de los valores tradicionales y busca liberarse del dogma. - El león simboliza la fuerza y la rebeldía del nihilismo activo, que destruye las viejas creencias.

- El niño representa la creatividad y la inocencia necesarias para crear nuevos valores, convirtiéndose en el superhombre. El superhombre (Übermensch): es el ideal de Nietzsche. Un ser libre, autónomo, fuerte e inteligente que crea sus propios valores y vive según su voluntad. No se deja someter por normas externas ni por moral alguna impuesta. Es un espíritu libre, expresión máxima de la vida y de la autenticidad. La voluntad de poder: es el impulso vital fundamental que mueve al superhombre. No es solo deseo de dominio sobre otros, sino voluntad de superación, crecimiento y afirmación de la vida. Es el motor que impulsa la creación de valores nuevos y auténticos.

El eterno retorno: es una idea que tiene dos dimensiones: En el plano cosmológico, afirma que el universo se repite cíclicamente. En el plano ético, se convierte en una prueba de fuerza vital: ¿serías capaz de vivir tu vida una y otra vez, eternamente, tal como es? Sólo el superhombre puede aceptar ese desafío y afirmar la vida tal como es, sin necesidad de otro mundo o de consuelos trascendentes.

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