1. Contexto histórico, filosófico y cultural de Descartes
Flashcards
- ¿En qué siglo nació Descartes?
- Siglo XVII
- ¿Cuál es uno de los factores de la crisis de la conciencia europea en el siglo XVII?
- La división del cristianismo
- ¿Qué Concilio respondió al protestantismo de Lutero y Calvino?
- Concilio de Trento
- ¿En qué guerra participó Descartes como soldado?
- Guerra de los Treinta Años
Preguntas tipo test
- ¿En qué siglo se sitúa el contexto histórico de Descartes?
- a) Siglo XVI
- b) Siglo XVII
- c) Siglo XVIII
- d) Siglo XV
Respuesta: b) Siglo XVII. Descartes nació en 1596, por lo tanto, su contexto histórico se ubica en el siglo XVII.
- ¿Qué evento histórico importante influyó en la filosofía de Descartes?
- a) La Revolución Francesa
- b) La Guerra de los Cien Años
- c) La Guerra de los Treinta Años
- d) La Guerra de Independencia de Estados Unidos
Respuesta: c) La Guerra de los Treinta Años. La Guerra de los Treinta Años, con su brutalidad y falta de racionalidad, influyó en el intento de Descartes de alcanzar una ética racional y universal.
- ¿Qué reforma religiosa influyó en el contexto del siglo XVII?
- a) El Anglicanismo
- b) El Luteranismo y Calvinismo
- c) El Jansenismo
- d) El Metodismo
Respuesta: b) El Luteranismo y Calvinismo. La reforma introducida por Lutero y Calvino en el siglo XVI generó disputas religiosas que culminaron en la Guerra de los Treinta Años.
3. Razón y método: el criterio de verdad
3.2. El método
3.3. La duda metódica
3.4. ¿Cómo sale de la duda? 1ª Verdad (el “cogito”)
3.5 ¿Cómo sale del solipsismo? 2ª Verdad
3.6. ¿Cómo demuestra la tercera verdad?
4. La estructura de la realidad: la teoría de las tres sustancias
5. Moral provisional cartesiana
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Texto del documento
TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 1 TEMA 8: EL RACIONALISMO DE DESCARTES (1596-1650) TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 2 1. Contexto histórico, filosófico y cultural de Descartes (1596-1650). 1.1. Contexto histórico. 1.2. Contexto filosófico-cultural 1.2.1. Contexto filosófico. 1.2.2. Contexto cultural. 2. Cómic (en Classroom) 3. Razón y método: el criterio de verdad. 3.1. El racionalismo de Descartes. 3.2. El método. 3.2.1. ¿Qué es el método? 3.2.2.
¿Cuáles son las reglas del método? 3.3. La duda metódica. 3.3.1. ¿Por qué duda? 3.3.2. Características de la duda? 3.3.3. ¿De qué duda? 3.4. ¿Cómo sale de la duda? Con la primera verdad: "pienso luego existo". 3.5. ¿Cómo sale del solipsismo? Con la 2ª verdad: "Dios existe". 3.6. ¿Cómo demuestra la 3ª verdad? El mundo físico existe. 4. La estructura de la realidad: la teoría de las tres sustancias. 4.1. ¿Qué es la sustancia? 4.2. La sustancia infinita, Dios "res infinita" 4.3. ¿Cuáles son las sustancias finitas? El lama ("res pensante") y el cuerpo ("res extensa") 5. La moral provisional cartesiana 6. Bibliografía. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 3 TEMA 8: EL RACIONALISMO DE DESCARTES (1596-1650) 1. CONTEXTO HISTÓRICO, FILOSÓFICO Y CULTURAL 1.1. CONTEXTO HISTÓRICO. Solo leer René Descartes considerado padre de la filosofía moderna y figura central del racionalismo nació en La Haya (Turena, Francia) en 1596. Por consiguiente, su contexto histórico hay que situarlo en el siglo XVII. El siglo XVII es el siglo de "la crisis de la conciencia europea".
Factores de esa crisis son la división del cristianismo en diversas confesiones, las continuas guerras de los países por su hegemonía que traen consigo la inestabilidad del comercio y de la economía (que sigue siendo fundamentalmente agrícola) con las consiguientes hambrunas periódicas (la población disminuye alarmantemente) y las crecientes diferencias entre nobles y burgueses, señores y campesinos. Las revueltas sociales y la guerra civil eran un peligro permanente. Se mantiene la sociedad estamental y aumentan las diferencias sociales.
En 1603 los jesuitas vuelven a Francia e instauran el Real colegio de la Flèche, en el que Descartes estudia recibiendo una formación de corte neoaristotélica y escolástica salvo en el campo de las matemáticas. Para comprender el siglo XVII es necesario reseñar la reforma que Lutero y Calvino introducen en el catolicismo en el siglo XVI. El protestantismo de Lutero y Calvino (1) es contestado desde Roma con el Concilio de Trento (2) (1545-1563).
Si a ello le unimos, las disputas religiosas en el seno del Imperio Alemán (3) entre católicos y protestantes unida a la pugna política entre el centralismo del Emperador (fiel al catolicismo) y los príncipes (partidarios de la Reforma); y la antigua disputa entre Francia y España (4) por la hegemonía de Europa; todo ello (1+2+3+4) desemboca en la Guerra de los Treinta años (1618-1648). Esta guerra asola Centroeuropa e involucra a las grandes potencias del momento, a unos Estados alemanes con otros y a sus respectivos aliados.
Descartes, con el objetivo de descubrir mundo, se alista en 1618 en el ejército holandés de Mauricio de Nassau (gobernador de los Países Bajos y en guerra contra España), y participó en la Guerra de los Treinta años. En 1619 descubre "los principios de la ciencia admirable" y decide dedicar su vida al saber. Se trata del descubrimiento de su propio método, con la idea de reconstruir y unificar todas las ciencias. Entonces en 1620 abandona la vida militar fijando su vida en París.
La brutalidad de la Guerra de los Treinta años —odio religioso y político, masacres, hambre y epidemias— "golpea" la conciencia de algunos intelectuales que se preguntan cómo el ser humano europeo, cómo seres racionales, pueden mostrar tanta falta de racionalidad. De ahí que el intento de alcanzar una ética racional, válida para todos, por encima de sentimientos religiosos, se perfila como una de las tareas más urgentes e importantes. El proyecto cartesiano está influido por esta idea, sin embargo, Descartes morirá antes de poder trazar una ética racional y universal. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 4 Con la paz de Westfalia (1648), se pone término a esta guerra. El Sacro Imperio Germánico acaba dividido y fragmentado; España ha agotado todas sus posibilidades humanas y económicas en la guerra, y Francia entra en una grave crisis económica. A nivel cultural, la visión del Barroco es pesimista: todo es movimiento, mudanza y fugacidad. El carácter ilusorio de la vida y la presencia amenazante de la muerte son temas recogidos por el Barroco. El tiempo se convierte en una obsesión, todo es contingente y azaroso, no hay en el mundo humano necesidad y orden.
La posibilidad de que la vida sólo sea sueño, que Descartes plantea en su duda metódica, está ya recogida en la época en obras como La vida es sueño de Calderón de la Barca. La filosofía de Descartes es un intento de dar solución a la crisis creada por la nueva ciencia (la ciencia moderna de la revolución científica de Copérnico, Kepler y Galileo, sustituye a la cosmovisión aristotélico-ptolemaica vigente hasta ahora) y el hundimiento de la escolástica.
En el terreno científico, Kepler formula en 1609 la teoría de que los planetas se mueven alrededor del sol describiendo órbitas elípticas en lugar de circulares (1ª ley de Kepler); Galileo construye uno de los primeros telescopios; y Francis Bacon en su obra el Nuevo órgano formula su método científico (inductivismo), según el cual las teorías deben comprobarse mediante la experimentación. Durante su estancia en París, Descartes frecuenta los círculos más cultivados de la ciudad tanto en cuestiones científicas y filosóficas como religiosas. Sin embargo, pronto se ve involucrado en discusiones entre católicos y protestantes y se traslada a Holanda en busca de tranquilidad.
En 1633, la Santa Sede condena la obra de Galileo y Descartes renuncia a publicar su Tratado sobre el mundo, ya que éste recogía las ideas heliocéntricas de Galileo. Hacia 1643 arrecian las críticas a Descartes. Es atacado —entre otros— por los jesuitas; y los protestantes tampoco lo alaban. Cansado de todo esto, acepta la invitación de la reina Cristina de Suecia de trasladarse a ese país. En 1650 muere allí, víctima de una pulmonía. 1.2. CONTEXTO FILOSÓFICO-CULTURAL. http://www.youtube.com/watch?v=hP9uWUO3ivI (13:52). Solo leer 1.2.1. CONTEXTO FILOSÓFICO.
Solo leer La crisis de la filosofía que comenzó en los siglos XIII-XIV con el nominalismo de Ockham, llega en el siglo XVII a la ruptura con el pasado medieval. Ya desde el, con su defensa del antropocentrismo y del humanismo, destaca la racionalidad (aquello que es universal en el ser humano) como lo que puede proporcionar más seguridad al ser humano para afrontar los grandes cambios que se han ido produciendo. Todo esto pone las bases para el racionalismo, que se diferencia claramente del empirismo que comenzará a surgir en Inglaterra de la mano de Hobbes y Locke.
El racionalismo: sus representantes son Descartes, Malebrach, Spinoza y Leibniz; defiende que el origen del conocimiento es la razón y puede llegar a conocerlo todo; existen las ideas innatas; y usa un método basado en la evidencia y en la deducción matemáticas. En cambio, el empirismo (Locke, Hume, Berkeley) afirma que el origen y el límite del conocimiento se sitúa en la experiencia, niega la existencia de ideas innatas; y usa el método inductivo. Otras influencias que recibe Descartes son las siguientes: TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 5 La ciencia: Las características fundamentales de la ciencia moderna son: La matematización del mundo: se considera que el mundo está escrito en un lenguaje matemático y quien no sepa matemáticas no entenderá el mundo. El mecanicismo: el mundo funciona como las máquinas. El experimento: sólo nos acercarnos a la realidad experimentando con ella. Se busca lo práctico, de ahí la frase de Francis Bacon: "saber es poder". El escepticismo de Montaigne: Según el escepticismo no se puede alcanzar una verdad absoluta y la información de los sentidos es engañosa.
Sin embargo, Descartes no era un escéptico, sino el fundador del racionalismo que transforma la duda escéptica (dudar es el fin del conocimiento) en metódica, (dudar es el motor del conocimiento). La filosofía escolástica: En la Universidad de la Sorbona de París, centro principal del saber, siguen teniendo vigencia los aristotélicos y los teólogos de la Contrarreforma. El propio Descartes en las "Objeciones" que une a sus "Meditaciones metafísicas", dan una visión completa de la pugna entre los nuevos saberes y la autoridad del saber heredado.
La escolástica conoce un nuevo florecimiento a finales del siglo XVI y principios del XVII, teniendo como figura más destacada al español Francisco Suárez. La escolástica se extendía por toda Europa, siendo la filosofía oficial, lo que traerá consigo fuertes críticas de la nueva filosofía moderna, que le achaca a la filosofía escolástica que se dedica a estudiar lo ya sabido, renuncia a investigar lo nuevo, y manteniendo además un uso excesivo del principio de autoridad. 1.2.2. CONTEXTO CULTURAL. Solo leer A nivel cultural, en contraposición de la visión optimista del Renacimiento, destaca la visión pesimista propia del Barroco: todo es movimiento, TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª .
2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 6 mudanza y fugacidad; carácter ilusorio de la vida y la amenazante constante de la muerte son temas comunes. La pintura barroca se caracteriza por el claroscuro y las composiciones asimétricas, que se muestra en los cuadros de Rubens, Velázquez, Caravaggio (inventor del tenebrismo: contraste entre zonas muy oscuras con otras fuertemente iluminadas), El Greco.... En literatura, Calderón de la Barca expresa la representación de la vida cono sueño y tragedia en su obra La vida es sueño (1635). Cervantes y Shakespeare muestran con claridad la crisis de la sociedad feudal.
En escultura, destaca Bernini que se caracteriza por el realismo y la expresividad en sus obras. Por su parte, la arquitectura barroca muestra el excesivo ornamente presente en los edificios, lo cual es herencia directa del gótico medieval. Además, hay que hacer hincapié en la gran importancia de la invención de la imprenta y el "descubrimiento" de América (permitió demostrar que la Tierra es una esfera), dos hechos que influyeron en la visión del mundo y en la valoración de las actividades humanas. La imprenta fue uno de los inventos que más ha hecho por la difusión de la cultura, sacó el conocimiento y el estudio de las escuelas monacales y catedralicias, haciéndolo accesible a los laicos.
Los intentos de dar solución a la crisis creada por la nueva ciencia de Copérnico, Kepler y Galileo. La "Nueva Ciencia" (Copérnico, Kepler y Galileo) mecanicista, deductiva y que tiene a las matemáticas como modelo, y su heliocentrismo y geodinamismo, se opone al "geocentrismo" y geoestatismo aristotélico-ptolemaico. También destaca el nuevo método de Bacon que es de carácter inductivo y, finalmente, el hundimiento de la escolástica. En 1633 la Santa Sede condena la obra de Galileo, y Descartes renuncia a publicar su Tratado sobre el mundo en el que recogía ideas heliocéntricas, con lo que es criticado tanto por lo jesuitas como por los protestantes. 2.
CÓMIC SOBRE LA FILOSOFÍA DE DESCARTES El cómic es una muy buena forma para introducirse en la filosofía de Descartes. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 7 3. RAZÓN Y MÉTODO: EL CRITERIO DE VERDAD 3.1. EL RACIONALISMO CARTESIANO El proyecto de Descartes es un proyecto filosófico-científico: el saber es único. Pero esta unificación del saber no implica un regreso a los contenidos de las tradiciones1, sino que hay que diseñar una nueva síntesis a través de una nueva filosofía.
Este nuevo sistema de las ciencias es como un árbol, cuyas raíces son la metafísica, el tronco la física y las ramas las demás ciencias, las tres ramas principales son la medicina, la moral y la mecánica. Así pues, Descartes pretende desarrollar un sistema de verdades en el que no se dé nada por supuesto. Busca hallar un punto arquimédico en el conocimiento (unos cimientos estables y seguros) en el que no haya nada por supuesto, y sobre él apoyar todo el edificio epistemológico moderno, para que esté a salvo de las grietas (dudas) que pudiera provocar las embestidas del escepticismo.
Así, todas las verdades del sistema cartesiano estarían conectadas y el conjunto reposaría sobre un fundamento seguro. Sólo de esta forma el edificio del saber podría resistir las "embestidas" del escepticismo. Por este motivo Descartes, se convierte en el iniciador de una nueva corriente filosófica denominada racionalismo, que se caracteriza fundamentalmente por una confianza plena en la razón, la búsqueda de un nuevo método, y la relación entre subjetividad y realidad. Examinemos estas 3 características del racionalismo: 1. Confianza plena en la razón humana.
La razón, se convierte en la única facultad que puede conducir al ser humano a que se libere de todo prejuicio, que lo caracteriza como un ser autónomo y con la posibilidad de alcanzar el conocimiento de la verdad, transformándose de este modo en el pilar seguro y estable sobre el que se asienta todo el edificio epistemológico del ser humano. Ahora bien, razón no se opone ni a fe ni a revelación, sino a los sentidos y a la imaginación, que son considerados como engañosos.
El poder de la razón radica en la capacidad de sacar de sí misma las verdades primeras y fundamentales —llamadas ideas innatas—, a partir de las cuales, y por deducción, es posible obtener todas las demás verdades, construyéndose el sistema del mundo en el que la razón coincide con la realidad2. La confianza en la razón es tal que se acepta su valor sin previa crítica; es, como dirá más tarde Kant, una razón dogmática, absoluta, universal y acrítica (con ella misma). 2. La relación que establece entre subjetividad y realidad.3 1 Para conseguir su proyecto filosófico-científico Descartes pretende partir de cero, propiciando una ruptura consciente y deliberada con la filosofía clásica.
Tal ruptura se manifiesta en: 1. No confía en la autoridad de ningún filósofo anterior, sino exclusivamente en la razón. 2. Pretende aclarar la confusión (producida por la escolástica) entre lo claro y distinto. 3. Busca hallar un método de pensamiento que le permita descubrir cosas nuevas, y a la vez, que le permita demostrar que ese saber nuevo es verdadero. 2 Como se observa, ya en Descartes está presente uno de los principios del idealismo hegeliano que afirmará que "todo lo real es racional. Y todo lo racional es real." 3 Descartes acepta la visión científica del mundo vigente en el siglo XVII: el mecanicismo.
El mundo es una máquina para cuya explicación no es necesaria una teleología (como sí ocurría en Aristóteles). Descartes se dejó seducir por esta TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 8 El ser humano no conoce directamente las cosas, sino la idea que el sujeto (subjetividad) se ha hecho de un objeto (cosa).
Por consiguiente, la verdad ya no es la correspondencia entre el pensamiento y la cosa, tal y como ocurría con el concepto de verdad en la escolástica, sino que la verdad se ha reducido a buscar la certeza del pensamiento consigo mismo, a buscar la coherencia entre las ideas claras y distintas que el sujeto posee de las cosas.4 3. Búsqueda de un nuevo método:5 El paso siguiente al reconocimiento del valor de la razón es encontrar un método adecuado de razonamiento (lo cual era muy común en la época), ya que al tener todos los seres humanos la misma razón, los errores humanos sólo pueden venir de la falta de un método apropiado.
Y el modelo de este método lo encuentran los racionalistas en el método matemático, porque consideran que sólo las matemáticas han llegado a establecer demostraciones rigurosas, claras y distintas. Los racionalistas quieren proceder del mismo modo que los matemáticos, de tal manera que el sistema filosófico construido posea la misma evidencia y necesidad que un sistema matemático. Se tratará de establecer unas definiciones y unos axiomas6 de los que pueda deducirse con evidencia y necesidad un sistema filosófico cerrado y completo. 3.2. EL MÉTODO 3.2.1. ¿Qué es el método?
Ahora bien, ¿qué entiende Descartes por método?: "Por método entiendo lo siguiente: unas reglas ciertas y fáciles, gracias a las cuales todos los que las observen exactamente no tomarán nunca por verdadero lo que es falso, y alcanzarán —sin fatigarse con esfuerzos inútiles, sino acrecentando progresivamente su saber— el conocimiento verdadero de todo aquello de que sean capaces."7 3.2.1. ¿Cuáles son las reglas del método? explicación, y la extendió incluso a los cuerpos animados (animales, cuerpo humano). Pero dejó fuera del mecanicismo al alma humana —sustancia pensante—, haciendo de ella un mundo independiente.
Así, el universo queda fraccionado en dos mundos: la máquina y el pensamiento (alma). El pensamiento medieval era profundamente objetivista y realista: el ser humano es un ser volcado hacia un mundo de cuya realidad es imposible dudar, ya que ha sido creado por Dios. 4 Ahora, en el siglo XVII, triunfa un subjetivismo que ya apuntaba en el Renacimiento: el ser humano es un ser vuelto sobre sí mismo, no conoce directamente sino su propio pensamiento. Las cosas son sólo conocidas en las ideas, no directamente en sí mismas. Por ello, es posible dudar de la existencia de las cosas. La realidad del mundo ya no es evidente: ha de ser deducida.
Por esta razón el problema del conocimiento se convierte en el problema fundamental de la filosofía moderna. 5 "La facultad de juzgar bien y de distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos "buen sentido" o "razón", es por naturaleza igual en todos los hombres; por lo tanto, la diversidad de nuestras opiniones no procede de que uno sean más racionales que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por caminos distintos, y no consideramos las mismas cosas.
No basta, ciertamente, con tener un buen entendimiento: lo principal es aplicarlo bien." (DESCARTES, R.: Discurso del método.) 6 Un axioma es aquello que no se demuestra, porque son evidentes, pero que es necesario pensar que son verdaderos porque a partir de ellos se demuestra por deducción el resto de las verdades. Ej. de axioma en matemáticas es el orden de los números naturales. 7 DESCARTES, R.: Reglas para la dirección del espíritu. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 9 El método que es de naturaleza matemática y utiliza a la vez la inducción (1º, 2º y 4ª reglas) y la deducción (3ª regla), tiene dos importantes ventajas: permitirá evitar el error (primera ventaja), y contribuye a aumentar los conocimientos descubriendo nuevas verdades y venciendo así el escepticismo (segunda ventaja). La aparente simplicidad de este método (en las Reglas para la dirección del espíritu se encuentra mucho más desarrollado) resulta desconcertante a primera vista. Responde al deseo mismo de Descartes: el método ha de ser fácil y sencillo de seguir.
Todas las reglas del método se resumen en estas cuatro, según se pone de manifiesto en el Discurso del método: Primera regla [EVIDENCIA]: "El primero consistía en no admitir cosa alguna como verdadera si no se la había conocido evidentemente como tal . Es decir, con todo cuidado debía evitar la precipitación y la prevención, admitiendo exclusivamente en mis juicios aquellos que se presentan tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviera motivo alguno para ponerlo en duda. [criterio de certeza o verdad]" (DESCARTES, R.: Discurso del método. 2ª parte). o El método presupone una confianza absoluta en la razón: ésta es, de por sí, infalible.
Sólo podría fallar si no se sigue el método adecuado, es decir, si no se parte de lo evidente, de la intuición, del criterio de verdad -que es de naturaleza matemática- de lo claro y lo distinto para el sentido común. Por tanto, la razón podría desviarse si se deja llevar por los prejuicios, la precipitación, las pasiones, etc. o Por ello se establece un nuevo concepto de verdad: sólo se ha de aceptar como verdadero aquello que aparece con absoluta evidencia. La verdad ya no es la correspondencia entre el pensamiento y la cosa (concepto escolástico de la verdad), sino que la verdad es inmanente (interior) al espíritu, al pensamiento.
Por tanto, la evidencia se da únicamente en la intuición, es decir, en un acto puramente racional por el que la mente "ve" de modo inmediato y transparente una idea (la intuición es luz que brota de la propia razón). La característica propia de las ideas evidentes e inmediatamente intuidas es doble: han de ser claras (aquello que está presente y es manifiesto para una mente atenta) y distintas (aquello que siendo claro, está de tal modo separado de lo demás que solo contiene en sí aquello que es claro; es como una intensificación de la claridad, una claridad más estricta): "Llamo clara a la percepción que es presente y manifiesta a un espíritu atento.
(...) Y distinta a la que es de tal modo precisa y diferente de todas las demás que no comprende en sí misma más que lo que aparece manifiestamente a quien la considera como es debido."8 (DESCARTES, R.: Discurso del método. 2ª parte). Segunda regla [ANÁLISIS o resolución]: "El segundo exigía que dividiese cada una de las dificultades a examinar en tantas parcelas como fuera posible y necesario para resolverlas más fácilmente." (DESCARTES, R.: Discurso del método. 2ª parte). Esto es, dividir el problema en partes, es decir, reducir las proporciones complejas y oscuras a aquellas que son simples y que pueden ser captadas por la intuición.
Es, al igual que la primera regla de la evidencia, un proceso inductivo. 8 DESCARTES, R.: Discurso del método. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 10 Tercera regla [SÍNTESIS o composición]: "El tercero requeriría conducir por orden mis reflexiones comenzando por los objetos más simples y más fácilmente cognoscible, para acceder poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más complejos, suponiendo inclusive un orden entre aquellos que no se preceden naturalmente los unos de los otros." (DESCARTES, R.: Discurso del método. 2ª parte).
Es el camino inverso al del análisis (intuición): se trata de llegar, a partir de proposiciones más simples, a lo más complejo, mostrando ordenadamente como esto se deduce de lo simple, por tanto, se trata de un proceso deductivo. Indican cómo se ha de proceder para alcanzar la verdad, y qué hay que hacer cuando ya se está en posesión de ideas claras y distintas.
Se trata de un proceso de análisis-síntesis: el problema a estudiar ha de ser analizado (2ª) hasta encontrar sus elementos más simples —las naturalezas simples9 (lo simple es aquello cuyo conocimiento es tan claro y distinto que la mente no puede dividirlo más para conocerlo más distintamente), en la exposición cartesiana—, los cuales pueden ser intuidos (proceso inductivo) mediante ideas claras y distintas. Luego se procede inversamente. La síntesis (3ª) es un proceso ordenado de deducción que encadena unas ideas con otras (síntesis deductiva). Para Descartes las naturalezas simples y, en general, todos los principios de los cuales se puede deducir algo, son ideas innatas.
Esta expresión significa para el autor "ciertos gérmenes de verdades que están naturalmente en nuestra alma." Cuarta regla [COMPROBACIONES]: "Según el último de estos preceptos debería realizar recuentos tan completos y revisiones tan amplias que pudiese estar seguro de no omitir nada." (4) (DESCARTES, R.: Discurso del método.
2ª parte) Puesto que es la evidencia (1ª regla) intuitiva la que garantiza la verdad de nuestros conocimientos, Descartes exige que se hagan frecuentes comprobaciones (4ª regla) del análisis (2ª regla) y revisiones (4ª regla) del proceso de síntesis (3ª regla), de tal modo que se pueda abarcar todo el conjunto de un solo "golpe de vista" y se pueda poseer una total evidencia intuitiva del mismo. 3.3. LA DUDA METÓDICA 9 Como se verá más adelante, las dos "naturalezas simples" más importantes que considera Descartes son la extensión y el pensamiento. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 11 3.3.1. ¿Por qué duda? Es ahora el momento de llevar a la práctica las reglas cartesianas del método, emprendiendo la tarea de la llamada "duda metódica cartesiana". No olvidemos lo que pretende hallar: Descartes busca fundar la filosofía, y para ello sólo puede basarse en evidencias absolutas, en ideas claras y distintas. Por tanto, duda para vencer el escepticismo y aumentar el conocimiento descubriendo nuevas verdades. ¿Cómo conseguir dar con ellas?
Él escoge el camino de la duda: dudar de todo para ver si queda algo que se resiste a toda duda, es decir, algo indubitable (de lo que no se pueda dudar) y cierto. El criterio para saber si algo es verdadero o no es el siguiente, fruto de la aplicación de la regla de la evidencia del método cartesiano: "Me bastará para rechazar todas con encontrar en cada una el más pequeño motivo de duda." (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación primera). Va a ser una duda metódica, que consiste en someter a una crítica, aparentemente total y destructiva, todas las certezas que tenemos, y todo esto con el mayor grado de radicalidad, puesto que buscamos una certeza absoluta.
Por ejemplo, si sospechamos que alguna manzana está podrida en el cesto, debemos vaciar entonces todo el cesto para asegurarnos de que la manzana que cojamos no esté podrida, o interpretando la metáfora, para asegurarnos de que no hay ninguna opinión nociva que pueda perjudicar a las demás.10 3.3.2. Características de la duda Antes de explicar de qué duda Descartes, es preciso caracterizar la duda cartesiana. Tal duda queda caracterizada como: 1. Es metódica: Descartes utiliza la duda tan sólo para buscar la verdad. Dudar de todo es sólo un procedimiento metodológico para encontrar una verdad indubitable. Descartes, pues, no es un escéptico11 en ningún momento.
La duda no es para él la postura mental definitiva, ni si quiera la postura inicial: él parte de la confianza en la posibilidad de alcanzar la verdad. La duda únicamente es el método (medio) para hallar la verdad (fin), a diferencia de la duda escéptica donde la duda es el medio y el fin del método, ya que los escépticos consideran que la verdad absoluta no existe. 2. Es universal: la duda se aplica a todas las creencias, especialmente a las que parecen más sólidas y evidentes. 3.
Es provisional: no se propone necesariamente sustituir las creencias en las que antes del proceso metódico creía por otras creencias nuevas, pues puede darse el caso de que ciertas creencias que se aceptaban por tradición y costumbre sean genuinamente ciertas, sobre planteamientos racionales. 4. Es teorética: no debe extenderse a la conducta humana, debido a que en la conducta se está obligado a seguir opiniones que son simplemente probables, a menos que se quiera estar a la altura de esos "insensatos escépticos." 5. Es radical: va a la raíz del problema 3.3.3. ¿De qué duda? 10 MORILLO-VELARDE, Diego: René Descartes. Ed. EDAF, Madrid, 2001, págs. 53-54.
11 Descartes en su obra Meditaciones metafísicas hace explícita una fuerte crítica a los planteamiento del escepticismo, con lo que queda claro que Descartes no desea ser equiparado con los escépticos: "¿Cómo negar que estas manos y este cuerpo sean míos, sino poniéndome a la altura de esos insensatos, cuyo cerebro está tan turbio y ofuscados por los negros vapores de la bilis, que aseguran constantemente ser reyes, siendo muy pobres, e ir vestidos de oro y púrpura estando desnudos, o que se imaginan ser cachorros, o tener el cuerpo de vidrio? Mas tales son locos, y yo no lo sería menos si me rigiera por su ejemplo." (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación primera.). TEMA 8.
EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 12 Una vez aclarado el porqué de la duda cartesiana (vencer el escepticismo y hallar una verdad indubitable) y el cómo (duda metódica, universal, provisional y teorética), es conveniente saber a qué se aplica tal duda, es decir, de qué duda Descartes: 1.
Descartes duda de la información dada por los sentidos (cosa bastante lógica siendo un racionalista), conocida también como la falacia de los sentidos: "Todo lo que he admitido hasta el presente como más seguro y verdadero, lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos; ahora bien, he experimentado a veces que tales sentidos me engañaban, y es prudente no fiarse nunca por entero de quienes nos han engañado una vez.
Pero, aun dado que los sentidos nos engañan a veces, tocante a cosas más perceptibles o muy remotas, acaso hallemos otras muchas de las que no podamos razonablemente dudar, aunque las conozcamos por su medio; como, por ejemplo, que estoy aquí, sentado junto al fuego, con una bata puesta y este papel en mis manos, o cosas por el estilo." (Descartes, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación primera.) Si los sentidos nos engañan a veces, se podría suponer que en cualquier momento me podrían engañar, y como según su criterio de claridad y distinción no puede aceptar como válido aquello de lo que tenga la más mínima duda, entonces tiene que rechazar la información que recibe de los sentidos.
Con esta duda conocida como la "falacia de los sentidos", se duda de cómo sean las cosas ("no puedo dudar de que estoy aquí sentado junto al fuego"; de lejos puedo ver una torre que parece cuadrada, pero de cerca resulta que es redonda, aunque en definitiva sigo viendo algo) pero no de la existencia de tales cosas. 2. Es posible dudar incluso de la realidad del mundo que nos rodea, ya que es imposible distinguir con claridad y distinción indubitables la vigilia del sueño: "¡Cuántas veces no me habría ocurrido soñar, por la noche, que estaba aquí mismo, vestido, justo al fuego, estando en realidad desnudo y en la cama!
(…) Recuerdo haber sido engañado, mientras dormía, por ilusiones semejantes. Y fijándome en este pensamiento, veo de un modo tan manifiesto que no hay indicios concluyentes ni señales que basten a distinguir con claridad el sueño de la vigilia." TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 13 (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación primera.) Así pues, ahora duda no sólo de cómo sean las cosas ("falacia de los sentidos"), sino de la existencia real de tales cosas. 3.1.
También es posible dudar de nuestros razonamientos, y esto es ya más notable en un racionalista, puesto que a veces nos equivocamos en razonamientos muy sencillos (incluso en geometría), pero los tomamos como verdaderos. Esta duda no aparece en las Meditaciones metafísicas, sino únicamente en el Discurso del método, obra escrita en francés y dirigida al gran público. "Deseando yo en esta ocasión tan sólo buscar la verdad, pensé que debía (...) rechazar como absolutamente falso todo aquello en que pudiera imaginar la menor duda, para ver si, después de hecho esto, no me quedaba en mis creencias algo que fuera enteramente indubitable.
Así, puesto que los sentidos nos engañan a veces, quise suponer que no hay cosa alguna que sea tal como ellos nos la hacen imaginar. Y como hay hombres que se equivocan al razonar, aún acerca de las más sencillas cuestiones de geometría (...), juzgué que estaba yo tan expuesto a errar como cualquier otro, y rechacé como falsos todos los razonamientos que antes había tomado por demostraciones.
Finalmente, considerando que los mismos pensamientos que tenemos estando despiertos pueden también ocurrir estando dormidos, sin que en tal caso sea verdadero ninguno, resolví fingir que todas las cosas que hasta entonces habían entrado en mi espíritu no eran más ciertas que las ilusiones de mis sueños." (DESCARTES, R.: Discurso del método.) 3.2. Descartes incluye ahora un nuevo motivo de duda, que no aparece en el Discurso del método, pero que sí aparece en las Meditaciones metafísicas (1641), obra escrita en latín (lengua culta) y dirigida a un público especialista.
Este nuevo motivo de duda se lleva a cabo cuando se postula la posibilidad de la hipótesis del genio maligno o dios perverso, lo que supone llevar el escepticismo a sus últimas consecuencias: "Así pues, supondré que hay, no un verdadero Dios —que es fuente suprema de verdad—, sino cierto genio maligno no menos artero y engañador que poderoso, el cual ha usado de toda su industria para engañarme."12; "(...) Podría ocurrir que Dios [en este caso se refiere al genio maligno] haya querido que me engañe cuantas veces sumo dos más tres, o cuando enumero los lados de un cuadrado, o cuando juzgo de cosas aún más fáciles que éstas." (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas.
Meditación primera)13 3.4 ¿CÓMO SALE DE LA DUDA? 1ª VERDAD (el "cogito") = "PIENSO LUEGO EXISTO" = SUSTANCIA PENSANTE 12 DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación primera. 13 Op. cit. P. 19-20 (Meditación primera).Como ya se ha dicho, este momento de la duda cartesiana no aparece en el Discurso del método (1637), aunque sí explícitamente en otra obra posterior como es las Meditaciones metafísicas.
Esto puede ser debido a que el Discurso del método lo escribió en francés (lengua vulgar), lo que significaba a que estaba dirigido para la lectura del público en general, y pudiera ser que una propuesta como la hipótesis del genio maligno — aparentemente tan alejada del sentido común ordinario— hubiera podido ser mal entendida y, por tanto, mal interpretada.
Para evitar este problema, lo que hizo Descartes —según la mayoría de los investigadores del tema— fue plasmar su verdadero sistema con la hipótesis del genio maligno incluida en las Meditaciones metafísicas, toda vez que esta obra estaba escrita en latín (lengua culta o técnica), de modo que dicha obra estaba dirigida, en primera instancia, a los filósofos y teólogos de su época. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 14 La duda parece haber eliminado todas las creencias.
Pero, de pronto, sale de la duda porque en el interior mismo del acto de dudar, surge un "resto indubitable", algo que resiste toda duda: "estoy dudando". Lo único, pues, que no puede eliminar es la duda misma, el acto de dudar: al dudar "pongo" —no elimino— la duda. Y Descartes concluye: "PIENSO, LUEGO EXISTO" ("Cogito ergo sum"); ese será el primer principio absolutamente evidente de la filosofía. En las "Meditaciones metafísicas" la formulación de la 1ª vedad es un poco diferente: "Si yo estoy persuadido de algo, o meramente si pienso algo, es porque soy. Cierto que hay no sé qué engañador todopoderoso y astutísimo, que emplea toda su industria en burlarme [genio maligno].
Pero entonces no cabe duda de que , si me engaña, es que yo soy; y, engáñeme cuanto quiera, nunca podrá hacer que yo no sea nada, mientras que yo esté pensando que soy algo. De manera que, tras pensarlo bien y examinarlo todo cuidadosamente, resulta que es preciso concluir y dar como cosa cierta que esta proposición: yo soy, yo existo, es necesariamente verdadera, cuantas veces la pronuncio o la concibo en mi espíritu". (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación segunda.) Aquí se detiene la duda, y logra salir de la duda.
Sin embargo, Descartes se encuentra —en principio— ahora con un solipsismo (lo único que existe es él), puesto que lo único que tiene claro es la existencia de un "yo" que piensa (autocertidumbre de la conciencia). La interpretación del "cogito" ha dado lugar a una gran cantidad de interpretaciones, de las que hay que destacar lo siguiente: 1. Llama la atención que en el "Discurso del método" no se diga: "dudo, luego existo", sino "pienso, luego existo". Hay que tener en cuenta que para Descartes "pensamiento" ("cogitatio") es todo aquello que ocurre en nosotros: dudar, entender, afirmar, negar, querer, imaginar y sentir: "¿Qué soy, entonces? Una cosa que piensa.
Y ¿qué es una cosa que piensa? Es una cosa que duda, que entiende, que afirma, que niega, que quiere, que no quiere, que imagina también, y que siente. Sin duda no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza." (DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación segunda). Por tanto, yo soy una cosa que piensa, y pensar es todo acto consciente del espíritu. Hay aquí una postura subjetivista (giro a la subjetividad): la evidencia se da sólo en el interior del sujeto; lo que es evidente ante todo es el acto de pensar, no las cosas del mundo, sino que "hay pensamiento", que "hay ideas", el objeto del pensamiento (por ejemplo, la silla en la que pensamos) ya no es inmediatamente evidente. 2.
"Pienso, luego existo" no es una deducción, sino una intuición, es decir, una evidencia inmediata, una idea clara (porque no puede dejar de presentarse al pensamiento que ha seguido un pensamiento riguroso) y distinta (porque se separa de las demás ideas y es imposible confundirla con otra), no un razonamiento, en el que podría ocultarse algún error. 3. Descartes parte de su propia interioridad, de los pensamientos que descubre en sí mismo, y a partir de ahí llega a la existencia: el Yo como un pensamiento que existe. De este modo se pone un puente entre el puro pensamiento, encerrado en sí mismo, y las realidades existentes en el mundo.
En el "pienso, luego existo" se intuye que el "yo" existe como una sustancia "cuya total esencia o naturaleza es pensar" (yo como cosa pensante, "res cogitans"). De este modo se da en Descartes un idealismo en el que se identifica conocimiento (epistemología: "pienso luego existo") con realidad (ontología: "yo existo"), ya que si algo es conocido de modo claro y distinto (conocimiento), entonces eso existe (realidad). 3.5 ¿CÓMO SALE DEL SOLIPSISMO? 2ª VERDAD = "DIOS EXISTE" = SUSTANCIA INFINITA O PERFECTA TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 15 Descartes una vez realizada su duda metódica, sale de ella a través del "cogito", pero no está "cómodo" en ese solipsismo (sólo tiene certeza de su "yo pensante"). Aspira a salir lo antes posible de su propia conciencia, con el propósito de hallar una idea que garantice la existencia de otras realidades (y del mundo, pues la existencia de éste todavía no ha sido demostrada, deahí el solipsismo). Es entonces cuando "aparece" —o se hace aparecer— a Dios, que, como veremos, se convertirá en la garantía de la existencia del mundo y del pensamiento.
Descartes ofrece tres demostraciones de la existencia de Dios. Sepamos cuáles: 1ª. ARGUMENTO BASADO EN LA CAUSALIDAD: El yo puede dudar de lo que a primera vista parece evidente, lo que demuestra que soy libre; pero también demuestra que soy imperfecto, finito, ya que —según Descartes— "hay mayor perfección en conocer que en dudar". Él —en este momento solamente es una "cosa pensante"— descubre en su alma (en sus pensamientos) una idea singular: la IDEA DE PERFECCIÓN ¿De dónde procede tal idea?
No puede haber sido construida por uno mismo (lo que Descartes llama una idea facticia: tiene su origen en la imaginación del sujeto que piensa, por ejemplo, los unicornios), ya que el ser humano es finito y no puede dar origen a lo infinito. Tampoco puede venir de fuera (idea adventicia: tiene su origen en el mundo físico, por ejemplo, la idea de silla), ya que las cosas del mundo tampoco son infinitas. Por tanto, tiene que ser una idea innata (puesta en la mente del sujeto desde su nacimiento), puesta en mí por un ser que realmente sea perfecto: Dios. Dios, por tanto, existe.
O en palabras del propio Descartes en su obra El discurso del método: "Comencé a indagar de dónde había aprendido a pensar en alguna cosa más perfecta de lo que yo era; conocí con evidencia que debía ser en virtud de alguna naturaleza que fuese más perfecta. La idea de un ser más perfecto que el mío, pues que procediese de la nada era algo manifiestamente imposible, y puesto que no hay una repugnancia menor en que lo más perfecto sea una consecuencia y esté en dependencia de lo menos perfecto, que la existencia en que algo proceda de la nada, concluí que tal idea no podía provenir de mí mismo [no es una idea facticia].
De forma que únicamente restaba la alternativa de que hubiese sido inducida en mí por una naturaleza que realmente fuese más perfecta de lo que era la mía y, también, que tuviese en sí todas las perfecciones de las cuales yo podía tener alguna idea, es decir, para explicarlo con una palabra que fuese Dios."14 2ª. ARGUMENTO DE LO PERFECTO Y LO IMPERFECTO: "A esto añadí que, puesto que conocía algunas perfecciones que en absoluto poseía, no era el único ser que existía [salida del solipsismo] (permitidme que use con libertad los términos de la escuela), sino que era necesariamente preciso que existiese otro ser más perfecto del cual dependiese y del que yo hubiese adquirido todo lo que tenía.
(…) Y, de esta forma, ser infinito, eterno, inmutable, omnisciente, todopoderoso y, en fin, poseer todas las perfecciones que podía comprender que se daba en Dios."15 Por tanto, el yo (que posee en su mente la idea de perfección) sólo puede ser causado por un ser que sea también perfecto, el cual no puede ser el propio yo, ya que el yo duda y la duda implica imperfección, y de la imperfección no se puede dar lugar a la perfección. "[Dios es] una sustancia infinita, eterna, inmutable, independiente, omnisciente, omnipotente, que me ha creado a mí mismo y a todas las demás cosas que existen.
(...) Advierto que la certidumbre de todas las demás cosas depende de ella [de Dios] tan por completo, que sin ese conocimiento sería imposible saber nunca nada completamente."16 El principio de causalidad ya fue utilizado también por Tomás de Aquino (siglo XIII) para demostrar la existencia de Dios. Sin embargo, entre ambos planteamientos también se dan importantes diferencias, ya que mientras que en Tomás de Aquino se pretende demostrar la existencia de Dios a partir del mundo, en Descartes se parte del propio Yo y sus ideas (que es lo único que ha podido demostrar hasta el momento tras la aplicación de la duda metódica). 14 DESCARTES, R.: Discurso del método. 4ª parte.
15 DESCARTES, R.: Discurso del método. 4ª parte. 16 DESCARTES, R.: Meditaciones metafísicas. Meditación tercera. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 16 3ª. EL ARGUMENTO ONTOLÓGICO: Este argumento es una reformulación del argumento ontológico de Anselmo de Canterbury17 (siglo XI). El argumento ontológico empleado por Descartes es un argumento a priori, es decir, sin partir de la experiencia.
Esta demostración de la existencia de Dios parte de que todos tenemos en la mente la idea de un ser sumamente perfecto, un ser que posee todas las perfecciones, y como la existencia es una perfección, por tanto, tal ser perfecto, Dios, tiene que existir. De este modo, la existencia de Dios ya está contenida en su propia esencia, de la misma manera que de la idea de triángulo se ha de seguir que la suma de sus ángulos sea igual a dos rectos, o que de la idea de monte se haya de seguir la idea de valle; es decir, igual que una característica del triángulo, para que sea triángulo, es que sus ángulos sumen 180º, una característica de la idea de ser perfecto es la existencia del mismo.
Por eso podemos tener la misma certeza y seguridad en la existencia de Dios que en las demostraciones de la geometría: "Así, por ejemplo, estimaba correcto que, suponiendo un triángulo, entonces era preciso que sus tres ángulos fuesen iguales a dos rectos; pero tal razonamiento no me aseguraba que existiese triángulo alguno en el mundo. Por el contrario, examinando de nuevo la idea que tenía de un Ser Perfecto, encontraba que la existencia estaba comprendida en la misma de igual forma que en la del triángulo está comprendida la de que sus tres ángulos sean iguales a dos rectos o en la de una esfera que todas sus partes equidisten de un centro e incluso con mayor evidencia.
Y, en consecuencia, es por lo menos tan cierto que Dios, el Ser Perfecto, es o existe como lo pueda ser cualquier demostración de la geometría."18 No obstante, más importantes que las demostraciones de la existencia de Dios, es que Dios ocupa el punto central del sistema cartesiano. La evidencia encuentra su última garantía en Dios.
En efecto, se podría dudar incluso de la misma evidencia, de las ideas claras y distintas, pero si éstas son siempre verdaderas es porque Dios —que es un Dios bueno y veraz, y no un "genio engañador"— no ha podido dotar al ser humano de una facultad de conocimiento que le induzca al error: "Pues, en primer lugar, eso mismo que he tomado antes como regla, a saber, que las cosas que concebimos muy clara y muy distintamente son todas verdaderas, no es seguro más que a causa de que Dios es o existe, que es un ser perfecto y todo cuanto es en nosotros viene de él."19 O dicho de otro modo: "Pero si no conocemos que todo lo que existe en nosotros de real y verdadero procede de un ser perfecto e infinito, por clara y distintas que fuesen nuestras ideas, no tendríamos razón alguna que nos asegurase de que tales ideas tuviesen la perfección de ser verdaderas."20 17 S.
Anselmo de Canterbury formula el argumento ontológico del siguiente modo: "todos los seres humanos tenemos una idea o noción de Dios. Entiendo por Dios un ser tal que es imposible pensar otro mayor que él; ahora bien, un ser tal ha de existir no solamente en nuestro pensamiento sino también en la realidad, ya que en caso contrario sería posible pensar otro mayor que él (a saber uno que existiera realmente) y, por tanto, caeríamos en contradicción; luego, Dios existe no sólo en el pensamiento sino también en la realidad." El argumento ontológico fue rechazado en la Edad Media por Tomás de Aquino.
Conciertas variaciones en su formulación, fue aceptado y defendido en el siglo XVII por los filósofos racionalistas (Descartes, Spinoza, Leibniz). Posteriormente fue rechazado por Kant. Después de éste, fue nuevamente aceptado y defendido por Hegel. En el siglo XX ha sido y es actualmente objeto de controversia, especialmente entre los pensadores pertenecientes a la filosofía analítica (rama dentro de la filosofía del lenguaje). Su estudio ha contribuido a la discusión del sentido y naturaleza de las proposiciones analíticas (no empíricas), así como a la discusión de los diversos sentidos del predicado "es". 18 DESCARTES, R.: Discurso del método. Cuarta parte.
19 DESCARTES, R.: Discurso del método. 4ª parte. 20 DESCARTES, R.: Discurso del método. 4ª parte. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach. IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 17 O dicho de un tercer modo: "Pues, en primer lugar, incluso lo que anteriormente he considerado como regla (a saber: que lo concebido claro y distintamente es verdadero) no es válido más que si Dios existe, es un ser perfecto y todo lo que hay en nosotros procede de él.
De donde se sigue que nuestras ideas o nociones, siendo seres reales, que provienen de Dios, en todo aquello en lo que son claras y distintas, no pueden ser sino verdaderas."21 Esto es lo que se ha venido en llamar el círculo cartesiano en el conocimiento: una idea es clara y distinta porque Dios existe y, al mismo tiempo, Dios existe porque se tiene de él una idea clara y distinta, es decir, Descartes dice que gracias a la evidencia (el criterio matemático de lo claro y lo distinto) se puede demostrar la existencia de Dios; pero, la existencia de Dios es a su vez la garantía (lo que proporciona validez) de toda evidencia. CÍRCULO CARTESIANO EN EL CONOCIMIENTO 3.6.
¿Cómo demuestra la tercera verdad? El mundo físico existe Así pues, todo el sistema cartesiano reposa, sobre la existencia de una sustancia infinita (Dios), Deus ex machina: toda la certeza que pudiera aportar el sistema cartesiano se apoya en última instancia en la existencia y en el poder de Dios, de tal modo que Dios se convierte en una especie de gran "máquina" que soluciona todos los problemas que pudieran aparecer en la filosofía cartesiana.
Esto es fundamental, ya que ello es lo que le permite a Descartes, no sólo salir del solipsismo (existe el Yo [1ª verdad] y Dios [2ª verdad]), sino también admitir la existencia del mundo exterior (3ª VERDAD = EL MUNDO EXTERIOR EXISTE = SUSTANCIA EXTENSA: " puesto que Dios existe y es absolutamente bueno y veraz, no puede permitir que me engañe al creer que el mundo existe, luego el mundo existe." Dios parece, así como garantía de que a mis ideas corresponden a un mundo, a una realidad extramental (más allá de mi mente). Conviene, sin embargo, señalar que Dios no garantiza que a todas mis ideas correspondan una realidad extramental.
Descartes (como Galileo, como toda la ciencia moderna) niega que existan las cualidades secundarias, a pesar de que tenemos las ideas de los colores, los sonidos, etc. Dios solamente garantiza la existencia de un mundo constituido exclusivamente por la extensión y el movimiento (cualidades primarias). A partir de estas ideas de extensión y movimiento puede, según Descartes, deducirse la física, las leyes generales del movimiento, y él intenta realizar esta deducción. Esta deducción la analizaremos a la hora de exponer las sustancias finitas, y concretamente la sustancia corporal.
Por tanto, con la existencia de Dios también se demuestra la tercera verdad: el mundo existe, ya que Dios, que es bueno y perfecto no va a permitir que me engañe pensando que el mundo no existe, una especie de "Deus ex machina". Además, se refutan los anteriores motivos de dudas al demostrar la existencia de Dios y convertirlo en el fundamento del conocimiento sensible (se refuta la duda de las 21 DESCARTES, R.: Discurso del método. 4ª parte. 1ª verdad: PIENSO, LUEGO EXISTO 2ª Verdad: DIOS EXISTE DIOS GARANTIZA QUE EL CRITERIO DE CERTEZA ES VÁLIDO CRITERIO DE EVIDENCIA claridad y distinción TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 18 falacias de los sentidos), de la existencia de las cosas (se rechaza la duda de no diferenciar con claridad la vigilia del sueño), y del conocimiento matemático (se elimina la duda de la hipótesis del genio maligno). 4. LA ESTRUCTURA DE LA REALIDAD: LA TEORÍA DE LAS TRES SUSTANCIAS 4.1. ¿Qué es la sustancia? Lo propio de la sustancia es la existencia independiente: no necesita de nada más que de ella misma para existir.
Descartes define así la sustancia: "cuando concebimos la "sustancia", concebimos solamente una cosa que existe de tal manera que no tiene necesidad sino de sí misma para existir." (DESCARTES, R.: Principios...). De esta definición se seguiría que sólo Dios es sustancia, puesto que las criaturas necesitan de Dios para existir (Dios da la existencia, y luego la conserva, a todas las criaturas). De ahí que Descartes diga que el concepto de sustancia no se refiere del mismo modo a Dios y a las criaturas, y que, por tanto, hay dos clases de sustancias: La sustancia infinita (Dios) y las sustancias finitas (alma y cuerpo).
Además, Descartes piensa que a cada sustancia le corresponde un atributo (esencia). El "atributo" constituye la esencia de la sustancia y se identifica con ella. Cada tipo de sustancia posee un solo atributo: Dios ("res infinita") tiene como atributo la infinitud; el alma ("res cogitans") tiene por atributo el pensamiento, y los cuerpos ("res extensa") la extensión. Por último, las diversas formas de cómo está dispuesta la sustancia se llaman modos (características secundarias). Por ejemplo, un cuerpo (sustancia) es extensión (atributo) que tiene una figura determinada y posee movimiento (modos). Sustancia, atributo y modo son los tres conceptos fundamentales de la metafísica cartesiana.
Examinemos detenidamente las diferentes sustancias cartesianas: LAS TRES SUSTANCIAS EN DESCARTES DIOS (res infinita) ALMA (res cogitans) CUERPOS (res extensa) Sustancia en sentido estricto Sustancias creadas Atributo esencial: la perfección/la infinitud Atributo esencial: el pensamiento Atributo esencial: la extensión 4.2. La sustancia infinita, Dios ("res infinita") La sustancia infinita es Dios, a quien corresponde de modo pleno la definición de sustancia porque solo necesita de sí mismo para existir, es una sustancia que tiene como atributo (esencia) la infinitud o perfección, por eso se denomina "res infinita" ("cosa infinita").
Los modos (características secundarias) son infinitos: omnipotencia, omnisciencia, providencia, bueno, veraz… 4.3. ¿Cuáles son las sustancias finitas? Alma ("res cogitans") y cuerpo ("res extensa") Las sustancias finitas (almas y cuerpos), que no necesitan de nada más para existir, salvo de Dios. Por tanto, una sustancia finita no necesita, para existir, de ninguna otra sustancia finita: el alma, por ejemplo, no necesita del cuerpo para existir. De ahí se sigue el dualismo cartesiano. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 19 El Alma no es sino pensamiento ("res cogitans"): es una sustancia finita cuyo único atributo o esencia es el pensamiento ("cogitatio"). Sin embargo, los modos del pensamiento son múltiples: dudar, entender, afirmar, negar, querer, imaginar … ("Meditaciones metafísicas". Meditación segunda). Todos ellos actos conscientes22.
El tipo de razonamiento empleado por Descartes para demostrar que el pensamiento es el único atributo del alma es muy curioso: puedo, dice Descartes, fingir mentalmente que no tengo cuerpo, y que no depende del espacio (y no por ello dejaría de existir), pero no puedo fingir que no pienso; por tanto, lo que constituye mi esencia es pensar. Por tanto, el alma es una sustancia finita espiritual, independiente y libre, que permite al ser humano ser dueño de la naturaleza y dominar las propias pasiones (sometimiento de la voluntad al entendimiento).
El cuerpo (cualquier cuerpo) no es sino extensión ("res extensa"): la extensión es su único atributo o esencia.23 Los modos propios del cuerpo son dos: la figura y el movimiento (o reposo). Otras características del cuerpo son : la causalidad (relación necesaria entre causa y efecto), determinismo (no existe la libertad) y mecanicismo (los cuerpos funcionan como una máquina), no existen ni los átomos ni el vacío, ni el concepto de fuerza. Según esta visión, la concepción cartesiana del ser humano será dualista (alma y cuerpo), con el claro propósito de defender la autonomía del alma sobre el cuerpo. Si alma y cuerpo son sustancias, no se necesitan mutuamente para existir.
Tampoco se ve cómo puro pensamiento y pura extensión podrían estar unidos y en interrelación. En consecuencia, y en principio, el ser humano no es sino el alma, gracias a la cual el ser humano es libre: "Este yo, es decir, el alma por el cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta más fácil de conocer que él."24 Sin embargo, en otros lugares Descartes habla de una unión entre el alma y el cuerpo, empleando expresiones escolásticas. Su pensamiento es aquí poco claro. En cualquier caso, intentó responder al problema, cosa que no hicieron ni Platón ni Aristóteles, de ¿cómo se relacionan el alma y el cuerpo en el ser humano?
Este problema recibe el nombre de "problema de la comunicación de las sustancias." Por una parte, el ser humano es alma que es espiritual, una sustancia independiente y libre. La libertad humana, según Descartes, es indubitable, es una perfección, y es una de las primeras ideas innatas que hay en el ser humano. La libertad permite al ser humano ser dueño de la Naturaleza y dominar las propias acciones, es lo que permite elegir lo que se presenta ante el entendimiento como bueno y verdadero, en definitiva, es el sometimiento de la voluntad al entendimiento.
Sin embargo, por otra parte, el ser humano también posee un cuerpo que es material, no es libre ya que depende de la ley de la causalidad (relación causa-efecto: todo efecto procede necesariamente de una causa que lo explica) que Descartes muestra a través de su mecanicismo: todo lo material funciona como si se tratara de una máquina. 22 No hay lugar en el cartesianismo para el inconsciente, y será ignorado prácticamente hasta Freud. 23 Realiza en las Meditaciones metafísicas (Meditación segunda) un conocido análisis. Toma como objeto un trozo de cera recién sacado de la colmena, con su olor, figura, dureza, frialdad y manejabilidad.
Una vez calentada al fuego, ha perdido todas aquellas cualidades por las que creíamos conocerlo: tiene otra figura, color, olor. Si yo sé claramente que es el mismo trozo de cera que había antes de calentarlo, ha de admitirse que no lo conozco realmente por ninguna de aquellas cualidades sensibles. Lo que ahora hay ante mí es simplemente algo extenso, flexible y cambiante. 24 DESCARTES, R.: Discurso del método. TEMA 8. EL RACIONALISMO DE DESCARTES Hª Fª . 2º Bach.
IES RODRÍGUEZ DELGADO + IES MARTÍN RIVERO RONDA Encarna Ruiz Garzón y Agustín Miranda Carrillo 20 Como mecanicista, Descartes entiende que los organismos son máquinas muy complejas, en las que no tiene cabida la libertad, sino la causalidad (relación causa-efecto) y, por tanto, se da el determinismo. Los animales son máquinas. Con lo cual el ser humano —que es sólo un alma espiritual, inmortal y libre— queda claramente separado del mundo animal.
La relación del alma humana con su propio cuerpo-máquina, que por definición son esencialmente dos sustancias independientes, queda sin explicar suficientemente por Descartes, quien supone, únicamente, que se realiza a través de la glándula pineal (situada delante del cerebelo). Las funciones de esta glándula eran un misterio en la época de Descartes. Actualmente se sabe que regula el sistema hormonal además de intervenir en el crecimiento. Las explicaciones que Descartes da de cómo el alma se pone en contacto con el cuerpo son aún más curiosas y confusas, tanto que algunos autores han interpretado la glándula pineal como un cuarto tipo de sustancia.
Así, la sustancia material se reduce a extensión (atributo), y a figura y movimiento (modos), lo cual conduce a consecuencias importantes: 1. No existen últimas partículas indivisibles (átomos).25 La materia es divisible hasta el infinito. 2. No existe el vacío.26 3. No solamente se niega la objetividad de las "cualidades secundarias" (olor, color, etc), sino también el peso; y se niega la existencia de…