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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU Andalucía 2019 · Extraordinaria Titular
Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Andalucía (PAU/PEvAU) 2019, Extraordinaria Titular (julio): 4 problemas con solución. Gratis.
Temas del examen: Comunicación y análisis de textos · Reflexión sobre la lengua · Educación literaria
Opción A · Comunicación y análisis de textos
CARMINA, HIJA. - ¡No podré!
FERNANDO, HIJO. - Podrás. Podrás… porque yo te lo pido. Tenemos que ser más fuertes que nuestros padres. Ellos se han dejado vencer por la vida. Han pasado treinta años subiendo y bajando esta escalera… Haciéndose cada día más mezquinos y más vulgares. Pero nosotros no nos dejaremos vencer por este ambiente. ¡No! Porque nos marcharemos de aquí. Nos apoyaremos el uno en el otro. Me ayudarás a subir, a dejar para siempre esta casa miserable, estas broncas constantes, estas estrecheces. Me ayudarás, ¿verdad? Dime que sí, por favor. ¡Dímelo!
CARMINA, HIJA. - ¡Te necesito, Fernando! ¡No me dejes!
FERNANDO, HIJO. - ¡Pequeña! (Quedan un momento abrazados. Después, él la lleva al primer escalón y la sienta junto a la pared, sentándose a su lado. Se cogen las manos y se miran arrobados.) Carmina, voy a empezar en seguida a trabajar por ti. ¡Tengo muchos proyectos! (Carmina, la madre, sale de su casa con expresión inquieta y los divisa, entre disgustada y angustiada. Ellos no se dan cuenta.) Saldré de aquí. Dejaré a mis padres. No los quiero. Y te salvaré a ti. Vendrás conmigo. Abandonaremos este nido de rencores y de brutalidad.
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando!
(Fernando, el padre, que sube la escalera, se detiene, estupefacto, al entrar en escena.)
FERNANDO, HIJO. - Sí, Carmina. Aquí solo hay brutalidad e incomprensión para nosotros. Escúchame. Si tu cariño no me falta, emprenderé muchas cosas. Primero me haré aparejador. ¡No es difícil! En unos años me haré un buen aparejador. Ganaré mucho dinero y me solicitarán todas las empresas constructoras. Para entonces ya estaremos casados… Tendremos nuestro hogar, alegre y limpio…, lejos de aquí. Pero no dejaré de estudiar por eso. ¡No, no, Carmina! Entonces me haré ingeniero. Seré el mejor ingeniero del país y tú serás mi adorada mujercita …
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando! ¡Qué felicidad!... ¡Qué felicidad!
Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera
1.
Identifique las ideas del texto y exponga esquemáticamente su organización (1,5 puntos).
2.
Explique la intención comunicativa del autor (0,5 puntos) y comente dos mecanismos de cohesión distintos que refuercen la coherencia textual (1 punto).
Opción A - 3 · Comunicación y análisis de textos
3. ¿Cree que los seres humanos están condenados a repetir los mismos errores? Elabore un discurso argumentativo, entre 150 y 250 palabras, como respuesta a la pregunta, eligiendo el tipo de estructura que considere adecuado (2 puntos).
Opción A - 4 · Reflexión sobre la lengua
CARMINA, HIJA. - ¡No podré!
FERNANDO, HIJO. - Podrás. Podrás… porque yo te lo pido. Tenemos que ser más fuertes que nuestros padres. Ellos se han dejado vencer por la vida. Han pasado treinta años subiendo y bajando esta escalera… Haciéndose cada día más mezquinos y más vulgares. Pero nosotros no nos dejaremos vencer por este ambiente. ¡No! Porque nos marcharemos de aquí. Nos apoyaremos el uno en el otro. Me ayudarás a subir, a dejar para siempre esta casa miserable, estas broncas constantes, estas estrecheces. Me ayudarás, ¿verdad? Dime que sí, por favor. ¡Dímelo!
CARMINA, HIJA. - ¡Te necesito, Fernando! ¡No me dejes!
FERNANDO, HIJO. - ¡Pequeña! (Quedan un momento abrazados. Después, él la lleva al primer escalón y la sienta junto a la pared, sentándose a su lado. Se cogen las manos y se miran arrobados.) Carmina, voy a empezar en seguida a trabajar por ti. ¡Tengo muchos proyectos! (Carmina, la madre, sale de su casa con expresión inquieta y los divisa, entre disgustada y angustiada. Ellos no se dan cuenta.) Saldré de aquí. Dejaré a mis padres. No los quiero. Y te salvaré a ti. Vendrás conmigo. Abandonaremos este nido de rencores y de brutalidad.
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando!
(Fernando, el padre, que sube la escalera, se detiene, estupefacto, al entrar en escena.)
FERNANDO, HIJO. - Sí, Carmina. Aquí solo hay brutalidad e incomprensión para nosotros. Escúchame. Si tu cariño no me falta, emprenderé muchas cosas. Primero me haré aparejador. ¡No es difícil! En unos años me haré un buen aparejador. Ganaré mucho dinero y me solicitarán todas las empresas constructoras. Para entonces ya estaremos casados… Tendremos nuestro hogar, alegre y limpio…, lejos de aquí. Pero no dejaré de estudiar por eso. ¡No, no, Carmina! Entonces me haré ingeniero. Seré el mejor ingeniero del país y tú serás mi adorada mujercita …
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando! ¡Qué felicidad!... ¡Qué felicidad!
Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera
4a.
Explique las relaciones sintácticas que se establecen entre las oraciones del siguiente fragmento: Fernando, el padre, que sube la escalera, se detiene, estupefacto, al entrar en escena (1,5 puntos).
4b.
Analice cómo están formadas las siguientes palabras subrayadas en el texto: incomprensión, mujercita (1 punto).
Opción A - 5 · Educación literaria
CARMINA, HIJA. - ¡No podré!
FERNANDO, HIJO. - Podrás. Podrás… porque yo te lo pido. Tenemos que ser más fuertes que nuestros padres. Ellos se han dejado vencer por la vida. Han pasado treinta años subiendo y bajando esta escalera… Haciéndose cada día más mezquinos y más vulgares. Pero nosotros no nos dejaremos vencer por este ambiente. ¡No! Porque nos marcharemos de aquí. Nos apoyaremos el uno en el otro. Me ayudarás a subir, a dejar para siempre esta casa miserable, estas broncas constantes, estas estrecheces. Me ayudarás, ¿verdad? Dime que sí, por favor. ¡Dímelo!
CARMINA, HIJA. - ¡Te necesito, Fernando! ¡No me dejes!
FERNANDO, HIJO. - ¡Pequeña! (Quedan un momento abrazados. Después, él la lleva al primer escalón y la sienta junto a la pared, sentándose a su lado. Se cogen las manos y se miran arrobados.) Carmina, voy a empezar en seguida a trabajar por ti. ¡Tengo muchos proyectos! (Carmina, la madre, sale de su casa con expresión inquieta y los divisa, entre disgustada y angustiada. Ellos no se dan cuenta.) Saldré de aquí. Dejaré a mis padres. No los quiero. Y te salvaré a ti. Vendrás conmigo. Abandonaremos este nido de rencores y de brutalidad.
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando!
(Fernando, el padre, que sube la escalera, se detiene, estupefacto, al entrar en escena.)
FERNANDO, HIJO. - Sí, Carmina. Aquí solo hay brutalidad e incomprensión para nosotros. Escúchame. Si tu cariño no me falta, emprenderé muchas cosas. Primero me haré aparejador. ¡No es difícil! En unos años me haré un buen aparejador. Ganaré mucho dinero y me solicitarán todas las empresas constructoras. Para entonces ya estaremos casados… Tendremos nuestro hogar, alegre y limpio…, lejos de aquí. Pero no dejaré de estudiar por eso. ¡No, no, Carmina! Entonces me haré ingeniero. Seré el mejor ingeniero del país y tú serás mi adorada mujercita …
CARMINA, HIJA. - ¡Fernando! ¡Qué felicidad!... ¡Qué felicidad!
Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera
5a.
Exponga brevemente el siguiente tema: El teatro desde 1939 a nuestros días: tendencias, autores y obras representativos (1 punto).
5b.
Indique en qué parte de Historia de una escalera se localiza este fragmento, explique con qué otra escena de la obra se relaciona y cómo terminan los personajes de esta última escena (1,5 puntos).
Opción B · Comunicación y análisis de textos
OPCIÓN B
‘AnZiedad’
Da gusto verlos. Tan altos, tan guapos, tan listos, tan libres. Tan nosotros mismos, pero tan mejorados por los recursos y los desvelos que hemos invertido en ellos, que no reparamos en lo que se les puede pasar por la cabeza. Son nuestros hijos, nuestros vecinos, nuestros chicos y chicas, nuestro futuro. Esos seres digitales que se van a comer el mundo porque lo tienen todo para devorarlo. Los viejos pensamos que son felices por defecto. Porque no tienen cargas, porque están en la flor de la edad, porque es lo que toca. Igual erramos. Nuestro mundo no es el suyo. Mientras nosotros tenemos todo el pescado vendido, ellos aún no han pescado, las artes de pesca han cambiado y no sabemos enseñarles. Mientras nosotros elegíamos un oficio entre un puñado, ellos escogen entre el infinito, con la diferencia de que los trabajos de los que comerán aún no existen, y los que existen tienen los días contados. Mientras nosotros pasábamos selectividad y tirábamos, a ellos les miden a la centésima para una beca, unas prácticas, un curro precario. Mientras nosotros nos comparábamos con los amigos, los primos y las portadas del ¡Hola!, ellos se comparan con 1.000 millones de usuarios de Instagram con caras perfectas, cuerpos perfectos y vidas perfectas, aunque sean falsas, sin salir de su cuarto. Mientras nosotros, en fin, soñábamos con vivir de lo que amábamos, ellos sueñan con el éxito, sea eso lo que sea, y todo lo demás se les hace poco porque les venden que, si quieren, pueden.
No, no estoy agorera. Un reportaje del muy riguroso The Economist sostiene que la generación Z —los nacidos desde 1997— es la más ansiosa y deprimida de la historia. Me lo creo. En el siglo XX, cuando el globo era finito, decíamos que algo se nos hacía un mundo cuando no podíamos con ello. En el XXI, lo que a muchos se les hace un mundo es, literalmente, el mundo entero. Un mundo tramposo, retocado, implacable.
Luz Sánchez-Mellado, El País (4/04/2019)
1.
Identifique las ideas del texto y exponga esquemáticamente su organización (1,5 puntos).
2.
Indique y explique cuál es la intención comunicativa del autor, y comente dos mecanismos de cohesión, distintos, que refuercen la coherencia textual (1,5 puntos).
Opción B - 3 · Comunicación y análisis de textos
3. ¿Considera que es tramposo el mundo al que se enfrenta la llamada generación Z? Elabore un discurso argumentativo, entre 150 y 200 palabras, en respuesta a la pregunta, eligiendo el tipo de estructura que considere adecuado (2 puntos).
Opción B - 4 · Reflexión sobre la lengua
OPCIÓN B
‘AnZiedad’
Da gusto verlos. Tan altos, tan guapos, tan listos, tan libres. Tan nosotros mismos, pero tan mejorados por los recursos y los desvelos que hemos invertido en ellos, que no reparamos en lo que se les puede pasar por la cabeza. Son nuestros hijos, nuestros vecinos, nuestros chicos y chicas, nuestro futuro. Esos seres digitales que se van a comer el mundo porque lo tienen todo para devorarlo. Los viejos pensamos que son felices por defecto. Porque no tienen cargas, porque están en la flor de la edad, porque es lo que toca. Igual erramos. Nuestro mundo no es el suyo. Mientras nosotros tenemos todo el pescado vendido, ellos aún no han pescado, las artes de pesca han cambiado y no sabemos enseñarles. Mientras nosotros elegíamos un oficio entre un puñado, ellos escogen entre el infinito, con la diferencia de que los trabajos de los que comerán aún no existen, y los que existen tienen los días contados. Mientras nosotros pasábamos selectividad y tirábamos, a ellos les miden a la centésima para una beca, unas prácticas, un curro precario. Mientras nosotros nos comparábamos con los amigos, los primos y las portadas del ¡Hola!, ellos se comparan con 1.000 millones de usuarios de Instagram con caras perfectas, cuerpos perfectos y vidas perfectas, aunque sean falsas, sin salir de su cuarto. Mientras nosotros, en fin, soñábamos con vivir de lo que amábamos, ellos sueñan con el éxito, sea eso lo que sea, y todo lo demás se les hace poco porque les venden que, si quieren, pueden.
No, no estoy agorera. Un reportaje del muy riguroso The Economist sostiene que la generación Z —los nacidos desde 1997— es la más ansiosa y deprimida de la historia. Me lo creo. En el siglo XX, cuando el globo era finito, decíamos que algo se nos hacía un mundo cuando no podíamos con ello. En el XXI, lo que a muchos se les hace un mundo es, literalmente, el mundo entero. Un mundo tramposo, retocado, implacable.
Luz Sánchez-Mellado, El País (4/04/2019)
4a.
Analice sintácticamente el siguiente fragmento: Los viejos pensamos que son felices por defecto (1,5 puntos).
4b.
Explique el sentido que tienen en el texto las siguientes expresiones subrayadas: seres digitales, curro precario (1 punto).
Opción B - 5 · Educación literaria
5a.
Exponga brevemente el siguiente tema: La poesía desde el Modernismo a las vanguardias: autores y obras representativos (1 punto).
5b.
Explique brevemente cuál es el sentido del título de El árbol de la ciencia, indique qué personajes debaten sobre el mismo y en qué parte de la obra lo hacen (1,5 puntos).
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- Educación literaria · 282 problemas · 95 % de que salga
- Reflexión sobre la lengua · 175 problemas · 95 % de que salga
- Comunicación y análisis de textos · 142 problemas · 95 % de que salga
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