1. La confusión de las ideas en la miseria de las ideas
Flashcards
- ¿A qué se limitaba la participación política antes de la Revolución Francesa?
- A los círculos palaciegos.
- ¿Qué criticaba Marx sobre la historiografía de su época?
- Su incapacidad para distinguir entre apariencia y realidad.
- ¿Qué paradoja se observa en la actualidad respecto a la política?
- La participación es vista como perversión, pero hay muchas candidaturas.
- ¿Qué implica la 'metanoia' intelectual para analizar la política?
- Renunciar a prejuicios y sentimientos arraigados.
Preguntas tipo test
- ¿Cuál era la principal limitación para participar en la política antes de la Revolución Francesa?
- a) La falta de interés del pueblo
- b) Estar restringido a los círculos palaciegos
- c) La ausencia de partidos políticos
- d) La inexistencia de elecciones
Respuesta: b) Estar restringido a los círculos palaciegos. Antes de la Revolución Francesa, la participación política estaba limitada a los círculos palaciegos, lo que excluía a la mayoría de la población.
- ¿Qué crítica hizo Marx sobre la historiografía de su tiempo?
- a) Exageraba los logros de la burguesía
- b) No lograba distinguir entre lo que alguien dice ser y lo que realmente es
- c) Se centraba demasiado en los aspectos económicos
- d) Ignoraba la importancia de la lucha de clases
Respuesta: b) No lograba distinguir entre lo que alguien dice ser y lo que realmente es. Marx criticó que la historiografía de su tiempo no lograba distinguir entre la apariencia y la realidad, creyendo a cada época por su propia palabra.
- ¿Qué fenómeno paradójico se observa actualmente respecto a la participación política?
- a) Un aumento del interés por la política entre los jóvenes
- b) Una disminución de la influencia de los partidos políticos
- c) Una percepción de la participación política como perversión, junto con un alto número de candidaturas
- d) Un mayor control de los medios de comunicación por parte del Estado
Respuesta: c) Una percepción de la participación política como perversión, junto con un alto número de candidaturas. Actualmente, se observa que la población considera la participación política como una perversión, pero al mismo tiempo se presenta un número elevado de candidaturas en elecciones.
2. Origen ocasional
Flashcards
- ¿En qué asamblea francesa se originó la división entre izquierda y derecha?
- Asamblea Constituyente de 1792.
- ¿Qué grupo en la asamblea francesa se identificaba con la restauración monárquica?
- La Gironda.
- ¿Qué grupo en la asamblea francesa se identificaba con un estado revolucionario?
- La Montaña.
- ¿Qué evento marcó el fin de la radicalización de la izquierda en la Revolución Francesa?
- El golpe de Estado de Bonaparte.
Preguntas tipo test
- ¿En qué evento histórico se originó la distinción entre izquierda y derecha en la política?
- a) La Revolución Rusa
- b) La Revolución Francesa
- c) La Guerra Civil Española
- d) La Guerra de Independencia de Estados Unidos
Respuesta: b) La Revolución Francesa. La distinción entre izquierda y derecha se originó durante la Revolución Francesa, específicamente en la Asamblea Constituyente de 1792, donde los diputados se dividieron en dos grupos: la Gironda (derecha) y la Montaña (izquierda).
- ¿Qué grupo de la Asamblea Constituyente francesa se ubicaba a la derecha del presidente y deseaba restaurar el orden monárquico?
- a) La Montaña
- b) El Llano
- c) La Gironda
- d) Los Jacobinos
Respuesta: c) La Gironda. La Gironda, ubicada a la derecha del presidente en la Asamblea Constituyente francesa, abogaba por restaurar la legalidad y el orden monárquico.
- ¿Qué término se utilizaba para describir a la masa indiferenciada que se sentaba en el centro de la Asamblea Constituyente francesa?
- a) La Derecha
- b) La Montaña
- c) El Llano o la Marisma
- d) La Izquierda
Respuesta: c) El Llano o la Marisma. El término utilizado para describir a la masa indiferenciada en el centro de la Asamblea Constituyente francesa era 'El Llano' o 'La Marisma'.
3. Significación equívoca
Flashcards
- ¿Qué evento histórico se asocia con el origen de los términos 'izquierda' y 'derecha' en la política?
- La Revolución Francesa
- ¿Cómo describe el texto la evolución de los programas de derecha e izquierda a lo largo del tiempo?
- Rotunda y, a veces, errática
- ¿Qué ejemplo se utiliza para ilustrar la falta de contenido estable en la derecha y la izquierda políticas?
- La adhesión de los comunismos reciclados a la economía de mercado
- ¿Qué concepto se menciona como un posible origen del complejo de inferioridad asociado a la derecha?
- Connotaciones negativas del término 'siniestro'
Preguntas tipo test
- ¿Qué evento histórico marcó la primera aplicación de la distinción entre izquierda y derecha en la política?
- a) La Revolución Rusa
- b) La Revolución Francesa
- c) La Guerra de Independencia de Estados Unidos
- d) El Renacimiento
Respuesta: b) La Revolución Francesa. La distinción entre izquierda y derecha se aplicó por primera vez en la política durante la Revolución Francesa, específicamente en la Asamblea Constituyente de 1792.
- Según el texto, ¿qué característica dificulta la definición pragmática y continua de la derecha y la izquierda políticas?
- a) Su dependencia de líderes carismáticos
- b) Su adaptación constante a las nuevas tecnologías
- c) Su evolución rotunda y, a veces, errática
- d) Su enfoque en problemas económicos globales
Respuesta: c) Su evolución rotunda y, a veces, errática. El texto indica que la historiografía política muestra que los programas de la derecha y de la izquierda evolucionan de manera rotunda y, a veces, erráticamente, lo que dificulta su definición pragmática y continua.
- ¿Qué fenómeno ejemplifica la falta de contenido estable en la derecha y la izquierda políticas a escala global y nacional?
- a) El apoyo constante a la globalización por ambos espectros
- b) La adhesión de los comunismos reciclados a la economía de mercado
- c) El rechazo universal al nacionalismo
- d) La promoción de políticas idénticas en diferentes países
Respuesta: b) La adhesión de los comunismos reciclados a la economía de mercado. La adhesión a la economía de mercado por parte de los contemporáneos comunismos reciclados, antes prototipos del intervencionismo estatal absoluto, es un ejemplo de cómo la derecha y la izquierda políticas carecen de contenido estable.
4. El complejo de inferioridad
Flashcards
- ¿Qué connotaciones ha padecido el vocablo que designa a la izquierda anatómica en numerosas lenguas?
- Connotaciones negativas, asociadas a menesteres indignos y anomalías.
- ¿Qué reivindicaron los posthegelianos a pesar de la adversa tradición semántica?
- Su condición de izquierdistas.
- ¿Qué descalificación utilizan los autodenominados 'progresistas' hacia los tachados de derechistas?
- Los descalifican como reaccionarios, defensores de privilegios inicuos y adversarios de la justicia social.
- ¿Qué otras denominaciones adoptaron algunos acusados de derechistas para evitar el estigma?
- Conservadores, populistas, democristianos, centristas, etc.
Preguntas tipo test
- ¿Qué implicó el complejo de inferioridad moral para los oponentes de los socialismos?
- a) Adoptar posturas de extrema derecha en temas económicos.
- b) Aceptar sin cuestionar las políticas socialistas.
- c) Adoptar posiciones izquierdistas en temas considerados marginales.
- d) Abandonar por completo el debate político.
Respuesta: c) Adoptar posiciones izquierdistas en temas considerados marginales.. El complejo de inferioridad moral llevó a los oponentes de los socialismos a adoptar posiciones izquierdistas en temas que consideraban marginales al modelo de libre mercado, como en el plano de la cultura.
- ¿Cuál es una consecuencia de la desaparición de la denominación 'derecha' en la política?
- a) Un fortalecimiento del debate político.
- b) Una homogeneización ideológica.
- c) Una parálisis en la toma de decisiones políticas.
- d) Una huida hacia el centrismo y el enmascaramiento ideológico.
Respuesta: d) Una huida hacia el centrismo y el enmascaramiento ideológico.. La desaparición de la denominación 'derecha' ha llevado a una huida hacia el centrismo y al enmascaramiento ideológico, donde los partidos evitan identificarse claramente con posturas de derecha.
- ¿Qué fenómeno paradójico se observa en la situación política actual?
- a) La extrema derecha domina el espectro político.
- b) Hay centro, izquierda y extrema izquierda, pero nadie se dice de derecha.
- c) El socialismo ha desaparecido por completo.
- d) El liberalismo es la corriente dominante.
Respuesta: b) Hay centro, izquierda y extrema izquierda, pero nadie se dice de derecha.. La situación actual se caracteriza por la presencia de centro, izquierda y extrema izquierda, pero la ausencia de partidos que se identifiquen abiertamente como de derecha, reflejando un complejo de inferioridad.
5. Una lectura comparativa
Flashcards
- ¿Cómo describe el texto la confusión actual de los conceptos de izquierda y derecha?
- Los discursos se traslapan, dificultando discernir quién está a la diestra de quién.
- ¿Qué papel jugaron los girondinos y la Montaña en la Revolución Francesa?
- Los girondinos buscaban restaurar la monarquía, mientras que la Montaña propugnaba un estado revolucionario.
- ¿Qué ejemplo histórico muestra la evolución errática de los programas políticos de izquierda y derecha?
- Los liberales argentinos eran la izquierda en tiempos de Organización Nacional, y son la derecha en tiempos del menemismo.
- ¿A qué se refiere el 'complejo de inferioridad' en la política?
- A la desaparición de la denominación 'derecha' en la nomenclatura de los partidos políticos.
Preguntas tipo test
- ¿Cuál es una característica de la izquierda según la lectura comparativa?
- a) Un enfoque pragmático y poco teórico
- b) Un paradigma racionalista con mucha producción teórica
- c) Un desarrollo basado en la emotividad y el resentimiento
- d) Una adhesión estricta al fideísmo y confesionalismo
Respuesta: b) Un paradigma racionalista con mucha producción teórica. Según la lectura comparativa, la izquierda se caracteriza por ser un paradigma racionalista con una gran producción teórica, influenciada desde Marx.
- ¿Qué crítica se le hace a la idea de que la izquierda siempre busca la igualdad?
- a) La igualdad ya se ha alcanzado en la mayoría de las sociedades modernas.
- b) La igualdad es una falsedad, ya que no hay dos personas idénticas en ningún aspecto.
- c) La igualdad solo es relevante en el ámbito económico, no en el social.
- d) La igualdad es un concepto puramente teórico sin aplicación práctica.
Respuesta: b) La igualdad es una falsedad, ya que no hay dos personas idénticas en ningún aspecto.. El texto argumenta que la igualdad absoluta entre individuos es una falsedad, ya que no hay dos personas idénticas biológica, intelectual o moralmente. La igualdad de oportunidades es el objetivo más realista.
- ¿Qué fenómeno contemporáneo dificulta la distinción entre izquierda y derecha?
- a) La globalización económica y cultural.
- b) El auge de los movimientos ecologistas y pacifistas.
- c) La adopción de la economía de mercado por parte de antiguos comunistas.
- d) El resurgimiento de los nacionalismos excluyentes.
Respuesta: c) La adopción de la economía de mercado por parte de antiguos comunistas.. La adhesión a la economía de mercado por parte de antiguos comunistas reciclados dificulta la distinción, ya que estos antes eran prototipos del intervencionismo estatal absoluto.
6. Una lectura desde la moral
Flashcards
- ¿Qué valor se asocia tradicionalmente con la izquierda en la política?
- La igualdad
- ¿Qué valor se asocia tradicionalmente con la derecha en la política?
- La jerarquía
- ¿Es la igualdad de los individuos humanos un ideal, según el texto?
- No, es una falsedad
- ¿Qué se necesita para imponer la igualdad de oportunidades?
- Poder, o sea, jerarquía
Preguntas tipo test
- ¿Qué valor se asocia comúnmente con la izquierda política, según el texto?
- a) La jerarquía
- b) La igualdad
- c) El individualismo
- d) La tradición
Respuesta: b) La igualdad. El texto menciona que el valor predominante de la izquierda sería la igualdad, mientras que en la derecha primaría la jerarquía.
- ¿Qué crítica se hace a la pretensión de la izquierda de encarnar la demanda de igualdad de oportunidades?
- a) Es una demanda universalmente aceptada.
- b) Es tan carente de fundamento como monopolizar el calificativo de 'progresista'.
- c) Es el único camino hacia la justicia social.
- d) Es una manipulación del lenguaje aceptable a nivel teórico.
Respuesta: b) Es tan carente de fundamento como monopolizar el calificativo de 'progresista'.. El texto argumenta que esta pretensión es tan carente de fundamento objetivo como la de monopolizar el calificativo de 'progresista', según la antigua retórica soviética.
- ¿Qué se afirma sobre la relación entre libertad y jerarquía en el contexto del análisis político?
- a) Son conceptos totalmente opuestos e incompatibles.
- b) La jerarquía es condición de la libertad.
- c) La libertad siempre conduce a la anarquía.
- d) La jerarquía es un valor intrínsecamente negativo.
Respuesta: b) La jerarquía es condición de la libertad.. El texto indica que no solo no hay contraposición efectiva entre libertad y jerarquía, sino que ésta es condición de aquélla.
7. Izquierdas y derechas ante el estado
Flashcards
- ¿Qué requiere el Derecho, figura inseparable del Estado?
- Coacción
- ¿Cuál es el aspecto negativo del aparato estatal?
- La constricción de las libertades individuales
- ¿Qué es preferible para la mayoría, según el texto, en lugar del caos y la anarquía?
- La coerción del Estado
- ¿Cómo identificó Hobbes al Estado?
- Como Leviatán
Preguntas tipo test
- ¿Qué elemento es esencial para la existencia del Estado, según el texto?
- a) La ausencia de coerción
- b) Un ordenamiento jurídico
- c) La anarquía
- d) La supresión de impuestos
Respuesta: b) Un ordenamiento jurídico. El texto indica que la definición del Estado viene dada por un ordenamiento jurídico, lo que implica que este es un elemento esencial para su existencia.
- ¿Qué tiende a presentar como anarquistas a quienes no apoyan la constante hipertrofia del Estado?
- a) Los liberales
- b) Los estatistas
- c) Los anarquistas
- d) Los socialistas
Respuesta: b) Los estatistas. El texto señala que los estatistas tienden a presentar como anarquistas a aquellos que no apoyan la constante hipertrofia del Estado.
- ¿Qué implica la creciente fiscalidad según el texto?
- a) Mayor libertad individual
- b) Una forma de opresión
- c) Menos intervención estatal
- d) Un aumento del altruismo
Respuesta: b) Una forma de opresión. Según el texto, la creciente fiscalidad es una forma de opresión que priva al ciudadano de fracciones de su tiempo.
8. Conclusiones
Flashcards
- ¿Qué característica principal define a las nociones de izquierda y derecha en la política, según el texto?
- Su carácter relativo y cambiante a lo largo del tiempo.
- ¿Qué criterio propone el texto para situar a las corrientes políticas en el espectro ideológico?
- Averiguar si propugnan más o menos Estado que sus rivales.
- ¿Cómo describe el texto la situación de los centros políticos en comparación con la izquierda y la derecha?
- Como aún más inciertos y movedizos.
- ¿Qué tipo de políticas se asocian con la defensa de 'menos Estado' en el texto?
- Privatizaciones y desregulaciones.
Preguntas tipo test
- ¿Qué criterio se utiliza para situar a las corrientes políticas en la línea sustantiva según el texto?
- a) Sus nombres oficiales y seudónimos.
- b) Si propugnan más o menos Estado que sus rivales.
- c) Sus denominaciones subliminales.
- d) Si tienen más o menos apoyo popular.
Respuesta: b) Si propugnan más o menos Estado que sus rivales.. El texto indica que la clave para situar a las corrientes políticas es averiguar si propugnan más o menos Estado que sus rivales.
- ¿Qué característica comparten las nociones de izquierda y derecha según las conclusiones del texto?
- a) Son fijas e inamovibles a lo largo del tiempo.
- b) Son absolutas y universales.
- c) Son relativas y han cambiado incluso polarmente.
- d) Son siempre claras y bien definidas.
Respuesta: c) Son relativas y han cambiado incluso polarmente.. El texto señala que las nociones de izquierda y derecha son relativas y sus contenidos han cambiado, incluso polarmente.
- ¿Cuál es la clave del acertijo que enmascara las retóricas publicitarias de las corrientes políticas actuales?
- a) La cantidad de promesas electorales.
- b) El uso de eslóganes pegadizos.
- c) La aspiración a más o menos Estado.
- d) La popularidad de sus líderes.
Respuesta: c) La aspiración a más o menos Estado.. El texto menciona que la clave del acertijo es la aspiración a 'menos' Estado (privatizaciones y desregulaciones), que se localiza a la derecha.
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Texto del documento
Izquierda y derecha en política 1 Ángel Rodríguez Kauth' Los conceptos de izquierda y derecha -nacidos con la Revolución France sa- como analizadores de la posición política, luego de dos siglos han caído en una franca confusión de sus referentes. Tanto la izquierda tradicional, que pretende moderar su discurso para ser aceptable por los sectores medios y altos del electora do, como la derecha histórica que ha lavado sus textos en una suerte de populismo para lograr adeptos entre el proletariado.
La contemporaneidad puede observar de qué manera se están traslapando los discursos y se hace muy difícil poder discer nir quién está a la diestra de quién, a la par que la clásica siniestra se ha mimetizado con los discursos de la derecha. l. La confusion de las ideas en la miseria de las ideas En una rápida y breve historia de la participación política, es posible señalar que, en el Antiguo Régimen, el número de personas que procuraban ocupar el poder político o, al menos orientarlo, estaba limitado a los círculos palaciegos. Desde la Revolución Francesa no cesa de aumentar el número de personas que pretenden designar a los gobernantes y determinar lo que sea el bien común.
El proceso de crecimiento culmina en el primer cuarto del siglo XX con el perma nente acceso de las masas a la política. Se trató de una participación alterada por las manipulaciones de la opinión y por las técnicas representativas, muchas ve ces engañadoras; pero, estafadas o no, las sociedades se politizaron, es decir, se fragmentaron en posiciones colectivas ante la cosa pública. Incluso, los más aleja dos del ágora, en su intimidad, toman partido. En la actualidad se observa una paradoja, mientras la inmensa masa de la población considera a la participación política como una perversión, ocurre un hecho paradojalmente curioso.
Ante Izquierday derecha en poiítica Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas posibles elecciones abiertas o, con el "sistema de lemas", presentan su candida tura hasta uno 1e cada 30 ciudadanos en condiciones de inscribirse. Recordando una cita de C. Marx (1847), que dice: "... que mientras en la vida vulgar y corriente todo tendero sabe perfectamente distinguir entre lo que alguien dice ser y lo que realmente es, nuestra historiografía no ha logrado todavía pene trar en un conocimiento tan trivial como éste. Cree a cada época por su palabra, por lo que ella dice acerca de sí misma y lo que sefigura ser'.
En la actualidad, no sólo la historiografía cae en ese dislate de ingenuidad intelectual, sino que tam bién lo hacen los pueblos y los politólogos. Para estimular adhesiones, los partidos afirman valores propios, a la vez que se los niegan a sus adversarios. Los respectivos portavoces y clientelas multipli can las consignas de los líderes, tanto estas sean críticas o apologéticas. En el último tercio del siglo XX fue difícil encontrar un ciudadano occidental que no contemple su política nacional como un enfrentamiento de valores y contravalores, o sea, en términos morales de buenos y malos, una relación de antagonismo y agonismo.
Ese talante tan generalizado, y no carente de fundamento, afecta tam bién a los politólogos, que tienden a explicar la dicotomía derecha e izquierda con tácitos o expresos juicios de valor, por ejemplo, el comunismo es terror, el capi talismo es explotación. Asimismo, tanto para los definidos como de "derechas", como para los del anodino "centro", las izquierdas son materialistas y ellos son idealistas. Lo mismo ocurre a la inversa. Y ambos tienen razón, la izquierda es materialista por definición, aunque no por ello sus planteos no estén rebalsados de utopías.
De la misma manera, la derecha puede ser definida como idealista a partir de su asociación con poderes sobrenaturales, aunque a nadie en su sano juicio le costaría reconocer que el pragmatismo con que se rodea no es una forma de expresión materialista en el orden de la generación de bienes financie ros y económicos. Es decir, derechas e izquierdas no tienen la exclusión de los atributos "idealista" y "materialista", en tanto y cuanto cualquiera de las dos expresiones políticas hacen uso -y abuso- de tales características y, además, todo depende de cómo sean definidas previamente, ya que cada uno de esos atributos pueden ser leídos de diferente manera por distintos filósofos políticos.
A fin de poder enfocar el tema desde una perspectiva no ya neutral. sino solo con pretensión empírica, hay que proceder a una "metanoia" intelectual, a una renuncia a los sentimientos habituales y a los prejuicios arraigados a fin de interpretar los datos y elaborar una tipología política estrictamente racional. Hay, en suma, que situarse en un nivel cero de emotividad y partidismo. Si no se logra el giro mental de considerarse metódicamente sin compromiso, será impo sible abordar la delimitación de la derecha y de la izquierda políticas sin caer en alguna forma de loa o de diatriba. ¿Cómo caracterizaría hoy a la derecha y a la i1.quierda un puro logos desencarnado, científico?
Esa es la ardua meta intelec tual. Realidad 82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas El siglo XXI encuentra al mundo en un vacío de ideas, y no como conse cuencia de las predicciones de Fukuyama ( 1990). Es que pareciera que las ideas se han convertido en miserables. Hechos y no palabras, pareciera ser la consig na del momento. No se sabe muy bien si lo que impera es la ideología de la miseria (Proudhon, 1846), o la miseria de las ideologías (Marx, 1847). 2.
Origen ocasional La derecha y la izquierda, generalmente referidas a la orientación de la mano, son términos anatómicos de gran precisión, puesto que el punto de referencia, que es el cuerpo, permanece en una posición determinada. Cuando afirmamos de alguien que es diestro o zurdo no hay duda alguna acerca del significado. Cuando la acepción es trasladada a otros ámbitos significativos, fa derecha y la izquierda pierden su valor absoluto, se convierten en nociones relativas al obser vador.
Así se produce la clásica tergiversación del viandante que pregunta por una dirección, y su interloculor frontal califica como derecha lo que para el demandante es todo lo contrario, porque es un lugar situado a su izquierda. La geografía desecha una terminología tan confusa y la sustituye por la más precisa de los punlos cardinales. La distinción entre izquierdas y derechas se aplicó, por primera vez a la política, en la Francia revolucionaria. La Asamblea Constituyente, inició sus trabajos en 1792. Los diputados se hallaban divididos en dos grupos enfrenta dos: el de la Gironda, que se situó a la derecha del Presidente, y el de la Montaña, que se situó a la izquierda.
En el centro tomó asiento una masa indiferen ciada a la que se designó como el Llano --o la Marisma-. Los girondinos deseaban restaurar la legalidad y el orden monárquico, mientras que La Montaña propugnaba un estado revolucionario, el cual, después de anular a los girondinos, desembocaría en lo que se conoció -lamentablemente, aunque con justicia- como el Terror. Así se produjo una identificación de la izquierda con la radicalización revolucionaria que, al grito de "Libertad, Igualdad y Fraternidad", desencadena ría una etapa de ulopías y ferocidad que sólo lograría deLener el golpe de Estado de BonaparLe.
Los implacables Robespierre, Danton y Marat fueron los caudillos y los definidores del primer partido político francés que se situó a la izquierda. 3. Significacion equívoca Dos siglos Lranscurrieron desde la Convención hasta hoy y, sin embargo, ni la derecha ni la izquierda política logran dotarse de conlenidos pragmáLicos conlinuos y relativamente esLables. Por ejemplo, los liberales argentinos eran la izquierda en tiempos de Organización Nacional, y son la derecha en tiempos del menemismo. En Europa, la derecha era nacionalista hasta la II Guerra Mundial; pero poco después creó la Unión Europea, máximo exponente contemporáneo de la superación del EsLado nacional.
Objetivo éste último auspiciado desde el Izquierda y derecha en políHca Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas siglo XIX por el internacionalismo socialista, aunque llegado el momento no participó de los fastos de creación de tal organización transnacional. La historiéfpolítica muestra que los programas de la derecha y de la izquierda evolucionan de manera rotunda y, a veces, errática.
Quizás el caso más elocuente sea la actual adhesión a la economía de mercado por parte de los contemporáneos comunismos reciclados, antes prototipos del intervencionismo estatal absoluto hasta llegar a convertirse en un capitalismo de Estado en la ex Unión Soviética. Una evolución más lenta, pero paralela, fue la de las socialdemocracias des de la escisión de la Internacional Socialista. Sin salir de los límites de un país como Gran Bretaña, la izquierda laborista del estatista Premier Attlee, apenas sería reconocible en el actual gobierno del privatista Blair: el socialismo de éste hubiera sido considerado derechista hace sólo medio siglo.
El peronismo, en Argentina, fue estatista -aunque derechista- de la mano de Perón, aunque en la actualidad alcanzó la cumbre -<:on la conducción del menemismo- de las privatizaciones. Es evidente, entonces, si abundáramos en más ejemplos obvios, que los cambios copernicanos de programas políticos no conocen fronteras. La derecha y la izquierda políticas carecen de contenido estable a escala universal y también nacional; son tan relativas como en geometría. Otro ejemplo.
Durante la Cumbre de la Internacional Socialista realizada en Buenos Aires -junio de 1999- se tuvo oportunidad de asistir, atónitamente, a la definición, por parte de variados líderes socialdemócratas, de la "tercera vía" propuesta tanto por el laborismo británico y los socialismos francés y alemán, como que "... apoyamos una economía de mercado, no una sociedad de mercado", es decir, una disocia ción economía y sociedad, a las cuales, M. Weber (1944) no las veía como separadas- difícil de comprender más allá de la retórica fácil de los discursos huecos.
Y, más difícil aún, proviniendo de dirigentes de la socialdemocracia internacional, que si bien nunca se han mostrado como revolucionarios plenos, al menos han sido tibiamente progresistas. Los dinamismos, a veces pendulares, de los programas partidistas impiden una caracterización general de la derecha y la izquierda; su descripción ha de ser coyuntural para un lugar y un tiempo. Tal historicismo inutiliza a los términos como permanentes categorías politológicas.
En suma, la distinción entre derechas e izquierdas políticas es más histórica que lógica y, consecuentemente, tiene un valor nominal, un contenido cambian te, una significación ocasional, y no es una tem,inología hem,enéutica invaria ble para exponer la historia de la teoría y de la praxis políticas, ni siquiera en la edad contemporánea. 4. El complejo de inferioridad En numerosas lenguas el vocablo que designa a la izquierda anatómica ha padecido connotaciones negativas. Hay culturas donde la mano izquierda está Realidad 82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas reservada para menesteres indignos.
La condición de zurdo ha sido considerada como una anomalía y una presunción axiológicamente desfavorable. El término latino siniestro adquiere en la prosa contemporánea una significación moralmen te negativa, que es la preferentemente heredada por algunas lenguas romances y entre ellas, por el español, donde prevalece la acepción de perverso, oculto, para lo siniestro (Falcón, 1997); quizás sea esa la razón de que se fuera imponiendo el eufemismo "izquierda". A pesar de tan adversa tradición semántica, los posthegelianos reivindicaron su condición de izquierdistas.
Y en Francia, los herederos de la Revolución procedie ron a una progresiva dignificación del izquierdismo: "la gauche divine", tarea a la que se incorporaron diferentes socialismos, incluido el marxista. En la guerra de las palabras y de las ideologías, los autodenominados "progresistas" descalifican a los tachados de derechistas como reaccionarios, defensores de privilegios inicuos, y adversarios de la justicia social.
Llegados a este extremo, cercano a lo satánico, algunos acusados empezaron a rechazar la condición de derechistas para adoptar otras denominaciones -aún no totalmente desprestigiadas- por la ofensiva retóri ca de sus adversarios: conservadores, populistas, democristianos, centristas, etc. Así se ha llegado a la situación actual, que es la desaparición de la denomi nación "derecha" en la nomenclatura de los partidos políticos.
Pero la cuestión no es sólo nominal.: el complejo de inferioridad moral que los socialismos consi guieron inocular a sus oponentes llevó a estos a posiciones izquierdistas en lo que consideraron marginal al modelo de libre mercado, como en el plano de la cultura exquisita. De tal forma se ha arribado a la paradójica situación actual: hay centro, izquierda y extrema izquierda; pero nadie se dice de derecha. Esto es una espe cie de hemiplejía política. Y, además, aparece la paranoica huida de los liberales hacia un supuesto centro para escapar de la proscripción verbal dictada desde la izquierda.
Una primera aproximación a la definición de la derecha sería la posi ción política en la que nadie quiere ser situado. Claro que si esta fase dialéctica concluyera con la total desaparición de la derecha nominal, empezaría otra simi lar contra el centrismo como derecha vergonzante o encubierta. Es la humilla ción de cambios de nombre, hipocresías, enmascaramientos, concesiones y en tregas a que se condenan quienes padecen esto que se puede definir como com plejo de inferioridad política de identificación.
Es posible ilustrar esto en la Argentina de 1999, dónde con un gobierno -menemismo- extremadamente liberal en lo económico y con un absoluto corrimiento del Estado de su obligaciones legales (Cfr. Rodríguez Kauth, Del Estado... ), no exista organización política alguna que se defina como de derecha. Ni aun la del propio Domingo Cavallo, quien fue el numen de las privatiza ciones durante su gestión como funcionario del menemismo. ffll Izquierda y derecha en política Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas 5.
Una lectura comparativa A pesar del escepticismo de muchos politólogos, tanto los periodistas como los políticos guen utilizando la vieja distinción de izquierdas y derechas. Re sulta difícil pensar que todos manejen un comodín equívoco, en todo caso, lo que utilizan es una reducción simplista; ya que se trata de términos relativos, y por lo tanto, históricos. Tanto las derechas como las izquierdas no han manteni do un contenido unívoco y estable. Ha sido superada la distinción entre las derechas e izquierdas de 1850, de 1900 o de 1950; pero, con significado distin to, subsisten en la actualidad.
Periódicamente aparecen ensayos para delimitar los campos e -incluso- para salvar los contenidos de algún tiempo pasado. Asimismo, Del Río ( 1999) considera que en las dos últimas décadas la distin ción entre derechas e izquierdas políticas se ha visto complicada en lo que se refiere a políticas gubernamentales. La izquierda como campo político, social e ideológico está más viva en Francia que en España o Alemania. A continuación, intentaré desarrollar una suerte de diferenciación de ambos espectros y cómo los mismos terminan por confundirse. a) Desde una caracterización racional, la izquierda sería un paradigma racio nalista; mientras que la derecha se ubicaría del margen pragmático.
Esto se apoya en que, desde Marx, la producción teórica de la izquierda ha sido mucho más voluminosa y compartida por mayor número de intelectuales que la de la derecha, a la cual se la puede considerar pobre de contenidos ideacionales. Pero, una mayor masa de bibliografía y de académicos no implica necesariamente mayor densidad racional. Las derechas, en sus diversas versiones, siempre han contado con doctrinarios básicamente racionalizadores. Un ejemplo de esto último ha sido A. Smith ( 1784).
Se suele argumentar en contra de la superioridad racional de la izquierda que, durante la época de dominación comunista en Moscú, la producción inte lectual surgida de los espacios geográficos dominados por aquellos, fue simple mente una retahíla de obsecuencias. Sin embargo, esto carece de valor cuando se piensa en autores marxistas críticos que llevaron adelante una prolífica obra de esclarecimiento político y social no dogmático. Caso semejante ocurre con los panegiristas de la derecha durante sus "reinados" (p. ej.: K. Schmitt en Alemania y B. Croce en Italia).
b) También se ha sostenido lo contrario, o sea, que la izquierda se ha desa rrollado sobre la emotividad, y la derecha sobre la racionalidad. Esta interpreta ción se apoya en el hecho de que las políticas igualitarias del socialismo arrai gan en la envidia y hasta en el resentimiento, mientras que -sostiene la dere cha- la meritocracia se fundamenta en algo tan razonable como la jerarquización de valores. Pero esta exégesis explica únicamente una etapa, no todas. El libera lismo, que fue la izquierda a mediados del siglo XIX, era una construcción Realidad 82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P.
Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas teórica, que no se fundaba en demagogias emotivas; en cambio, aquélla derecha confesional de la época se sostenía en sentimientos religiosos. c) Una variante de esta distinción formal, que ya deja de ser tal, pues se rrcsenta cargada de contenidos, es la que identifica a la derecha con fideísmo y confesionalismo, y a la izquierda con secularismo y laicismo. Según esta clave, Aristóteles, que no creía en ninguna religión, sería un doctrinario izquierdista.
Pero es que, además, siempre ha existido una derecha agnóstica: en Francia, la que arranca del rositivismo comtiano y pasa por Maun-as; en España la de tantos moderados como Mon, Giner, Costa u Ortega; en Argentina, Lcopoldo Lugones sería el paradigma de tal fenómeno. En cambio, existe una izquierda mitológica como la jacobina que implanta el culto a la diosa razón, entronizada solemne mente en la catedral de París, o como el m·arxismo que se convierte en nueva fe con su libro revelado, su profeta, sus fanáticos, sus autores prohibidos, sus iconos, sus misioneros, sus anatemas, sus autos de fe e incluso su cuerpo incorrupto.
Las guerras de religión, que subsisten, ya no en la India o Líbano, sino en los inmediatos Balcanes ¡,serían sólo entre derechistas?. Es absurdo afirmarlo. La apelación política a lo divino se remonta a los orígenes de la Humanidad y, la experiencia, demuestra que hay derechistas e izquierdistas incrédulos y creyen tes. Que una parte de la izquierda política contemporánea fuera laica no permite la generalización, ya que, por ejemplo, Latinoamérica observa absorta los co queteos de la izquierda con la llamada teología de la liberación, como una estra tegia oportunista de recuperar espacios perdidos entre las masas (Ferrater Mora, 1971; Rodríguez Kauth, 1993).
d) Otra variante de la distinción formal es identificar a la izquierda con la utopía y a la derecha con el realismo. Si por utopía se entiende lo absolutamente imposible, la connotación será negativa y descalificadora, puesto que la política es el arte de lo realizable. Pero si por utópico se entiende una orientación ideal al que efectivamente cabe aproximarse, los hechos no confirman que las dere chas políticas hayan carecido de ideales, más bien al contrario, aunque los mis mos no sean -para mí- valiosos. Por ejemplo, las derechas confesionales, se han propuesto metas morales cuyo término, por definición, es un bien sumo al que cabe acercarse sin rebasarlo jamás.
En todo objetivo ético hay un extremo que funciona como un límite, es decir, como un punto que está siempre más allá de todos los de la serie infinita a la que pertenece. Si bien es cierto, los idealismos no son monopolio de la izquierda ni de la derecha política, sin embargo, se puede afirmar que la izquierda levanta ideales altruistas y de solidaridad que no se encuentran en los idearios de la derecha, por la sencilla razón de que ésta es egoísta y eminentemente pragmática. 6. Una lectura desde la moral La práctica usual de caracterización de la derecha y la izquierda consiste en adscribirles --como es obvio- valores diferentes.
Resulta casi imposible alejar- Izquierdo y derecho en político Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas se de esta recurrencia judicativa a ser considerado mejor que el otro, ya que es consubstancial al quehacer político. Pero tal metodología axiológica no es neu tral, debido a que los valores se ordenan jerárquicamente, e inclinarse a favor de unos suele implicar la afirmación de una superioridad o inferioridad con respec to a los de la orientación contraria. Además, cada valor enfrenta a su opuesto y, adjudicar uno positivo sugiere carencias en quien no lo posee.
En fin, los valo res afectados en este caso son fundamentalmente morales y les es consubstancial la gradación que va desde lo óptimo hasta lo pésimo pasando por lo mejor, lo bueno, lo mediocre, lo malo y lo peor. Suele ocurrir que caracterizar a las corrien tes políticas según sus contenidos axiológicos es abandonar la neutralidad para incidir en la diatriba o la loa, ya tácitas, ya expresas. a) Es un lugar común que el valor predominante de la izquierda sería la igualdad, mientras que en la derecha primaría la jerarquía. Esto es una traslapación de posturas que contraponen otro par de valores, el de la libertad y el del orden.
La igualdad de los individuos humanos no es un ideal, ni siquiera una utopía, es una falsedad puesto que no hay dos hombres idénticos ni biológica, ni inte lectual, ni moral, ni técnicamente. Sólo es factible la igualdad de oportunidades; pero este objetivo, que tiende a superar discriminaciones injustificadas y ocasio nales, es un lugar común de los programas partidarios. La pretensión izquierdis ta de encarnar la demanda de igualdad de oportunidades es tan carente de funda mento objetivo como la de monopolizar el calificativo de "progresista", según la antigua retórica soviética.
En una arenga o en un artículo partidista tales mani pulaciones del lenguaje suelen ser consideradas como corruptelas tolerables; pero a nivel teórico, no. La igualdad de oportunidades no la niega nadie. Otra cosa es la dificultad de imponerla a causa de la intrínseca historicidad del individuo huma no y la imposibilidad de anular la temporalidad y espacialidad en que se encuen tra todo lo materialmente concreto. Por otro lado, la igualdad de oportunidades no se produce espontáneamente, ha de ser impuesta, y tal decisión requiere un poder, o sea, jerarquía. No sólo no hay contraposición efectiva entre libertad y jerarquía, sino que ésta es condición de aquélla.
Y en el fondo aparece la inevitable autoapología. Unos valores son estimados como superiores a otros, y situarse en tal campo suele equivaler a elogio y crítica. El sometimiento a una jerarquía no es inicialmente grato, mientras que la afirmación de la igualdad entraña cierto narcisismo. Y los datos históricos no corroboran esta interpretación. La primera izquier da propiamente dicha, la de la revolución francesa, no cesó de atribuirse la búsqueda de la igualdad; pero dio lugar a la dictadura de un grupo de los privi legiados jacobinos.
Y el presunto salvador de la revolución que se devoraba a sí misma, Napoleón, creó la suntuosa aristocracia familiar y militar del Imperio en la Francia metropolitana y en las naciones vencidas: reyes, príncipes, grandes duques y títulos innumerables. Un abismo de desigualdad separaba al pueblo de ffll Realidad 82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas las nuevas aristocracias revolucionarias. Similar fue el curso de la revolución soviética: al grito de igualdad se constituyeron, en Rusia y en los países satéli tes, la "nueva clase" y la "nomenklatura", tan alejadas de las bases como la nobleza zarista.
Y al liquidarse la Unión Soviética, esa clase privilegiada ha sobre vivido, aún más enriquecida, gracias al corrupto proceso de privatización de empre sas públicas. La potencia que Lenin condenó por explotadora de los trabajado res, los Estados Unidos, ¿no ha engendrado más desigualdad real que la que existía? Una cosa es lo que se predica y otra lo que efectivamente se hace. Clasifi car a los movimientos políticos por sus declaraciones programáticas o sus consig nas propagandísticas es un ingenuo criterio nominal, no sociológico ni político.
b) Transportar la oposición derecha-izquierda a los valores de libertad-igual dad tampoco resulta esclarecedor porque ni los datos históricos, ni el análisis teórico confirman tal contraste. La derecha contrarrevolucionaria del siglo XIX era más bien absolutista, mientras que la izquierda era libertaria y enarbolaba, sobre todo, el primer término de la famosa trilogía de 1789. Tampoco el análisis conceptual confirma el supuesto contraste, porque liber tad e igualdad no se oponen: existen liberales igualitarios y no igualitarios, del mismo modo que hay demócratas igualitarios y autoritarios (ejemplo de estos últimos fue el socialismo real).
La igualdad es un valor relativo que supone una previa estratificación, mientras que la libertad es un valor absoluto referible a cualquier nivel social; no se oponen, ni excluyen, sino que son compatibles y complementarios. c) Cruzando el plano ético con el histórico, se ha dicho que la derecha y la izquierda representarían dos actitudes ante la justicia. Aquélla pretendería con servar lo justo ya obtenido, mientras que ésta siempre trataría de avanzar hacia cotas más altas de justicia. Esta interpretación no está respaldada por la expe riencia.
La izquierda de la revolución francesa empezó aniquilando el orden establecido, lo que desembocó no solamente en anarquía sino -lo que es peor en injusticias. No fue diferente la revolución soviética. Posiblemente, la meta era más justicia; pero la realidad fue la contraria. d) Exagerando el panegírico, se ha afirmado que la derecha es el egoísmo interesado y la izquierda el altruismo filantrópico. Pero tal interpretación no es una caracterización, sino una dogmática descalificación de la derecha, ya que el altruismo es socialmente el bien, mientras que el egoísmo es el mal. Un examen sereno de la historia contemporánea de Europa y Latinoamérica no justifica tal demonización partidista.
El más elemental balance de nuestro pasado ¿dónde situaría a un supuesto o real Imperio del mal? ¿En el más o menos derechista Occidente o en el Este, suprema encarnación del izquierdismo? Creo que sin apasionamientos se lo puede ubicar en ambos lados geográficos, es decir, el mal no es patrimonio de unos, como tampoco lo es el bien. - Izquierdayderechaen poí dlca Digitalizado por Biblioteca "P.
Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas e) Son falsos los dilemas entre orden y justicia, entre jerarquía y libertad, entre libertad e igualdad, entre conformismo e inconformismo, entre egoísmo y altruismo, comt1 lo son todos los análogos entre tradición y ciencia, entre con servación y progreso, entre individualismo y solidarismo, entre nacionalismo y cosmopolitismo. Esas dicotomías de grandes polisemias no son mutuamente excluyentes, ni coinciden con las derechas y las izquierdas históricas. Más, se apoyan en peticiones de principios morales donde un término es el bueno y el otro el malo.
Dos siglos de tal dialéctica han creado conflictos sociales; pero escasa luz lógica. Quizás los demagogos y sus escribas continúen con tales manipulacio nes; pero el estudioso debe repudiarlas por ideológicas en el peor sentido del vocablo, es decir, por no científicas. Es preciso abandonar la pretensión moralis ta, atrayente para el activista de barricada y buscar una conceptualización, una distinción objetiva y empírica a la vez, compatible con el dinamismo de una época ya que no histórico universal. 7. Izquierdas y derechas ante el estado La definición actual y concreta del Estado viene dada por un ordenamiento jurídico.
Sus actores son tanto los funcionarios como la inmensa masa de ciuda danos. Desde sus inciertos antecedentes, el Estado no ha cesado de complicarse y crecer. En el siglo XX, algunos Estados europeos han llegado a administrar más de la mitad del producto bruto interno. El Estado, identificado por Hobbes ( 165 1 ) como Leviatán y luego divinizado por Hegel, es una realidad colosal. El Estado es una figura inseparable del Derecho, y éste requiere coacción. El imperativo y la consiguiente constricción de las libertades individuales es el aspecto negativo del aparato estatal: el orden que impone va acompañado de violencia. Legítima o ilegítima, el Estado entraña necesariamente fuerza.
Pero tal coerción resulta -para la mayoría- menos rechazable que el caos y la anar quía, que es la que impone físicamente el más fuerte. La convivencia sin Estado es un ideal lejano, a la par que un imposible para la actual forma social de vida que se han dado los humanos. Es irracional pretender la supresión de las formas políticas de coacción, especialmente de la más evolucionada, que es el Estado. La presencia del Estado es un mal menor que su ausencia, y la razón aconseja aceptarlo con sus reglamentaciones, sus cárceles y sus impuestos, aunque esto no signifique que se intensifique la lucha por reducir su presencia de abusos autoritarios.
Los estatistas tienden a presentar como anarquistas a quienes no apoyan la constante hipertrofia del Estado y el progresivo estrechamiento de las áreas de autodeterminación individual. Es un recurso reduccionista y tan rancio como la invención del maniqueísmo. No es sólo la acuciante alternativa entre vivir en relativa paz o la constante amenaza de rapiña y aún de muerte; es que la prótesis cultural que nos capacita m Realidad82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y perfecciona es, en gran parte, fomentada y conservada por el Estado. Ser más o menos humano depende en gran medida del Estado.
Hay una correlación entre la calidad estatal y la ciudadanía. La cuestión estriba en el tamaño del Estado. En la actualidad, las tensiones de las sociedades avanzadas no se producen entre monárquicos y republicanos, confesionales y laicos, presidencialistas y parlamentaristas, sufragistas calificados o universales. Sea cual fuere la real sus tancia imperativa de los derechos humanos, nadie discute su fonnal proclama ción y la necesidad de su protección. Tampoco se niega la igualdad de oportuni dades o la protección al desvalido.
Lo que ahora divide y caracteriza a las izquier das y a las derechas no son dos valores aparentemente contrapuestos como la libertad y la autoridad, ni siquiera intereses de clase enfrentados como los de la burguesía y el proletariado. La confrontación se produce a lo largo de una di mensión única: la estatalidad y es, por tanto, cuantitativa y, en sí, axiológicamente neutra: más o menos Estado. ¿Qué funciones y en qué medida se pueden privati zar?. Es el debate político por excelencia en las sociedades desarrolladas.
¿Ahorro público o privado?, ¿qué tipo y proporción de empresas estatales?, ¿qué áreas de orden público pueden ser asumidas por entidades particulares?, ¡,qué pleitos se substanciarán en tribunales o en despachos de arbitraje?, ¿seguri dad social de capitalización personal o de reparto colectivo?, ¿enseñanza estatal o privada? En suma ¿qué proporción de la renta nacional será administrada por funcionarios públiéos'1 La izquierda, hasta inicios de la última década del siglo, ha propugnado más Estado, la derecha --en cambio- menos Estado. Esta es la actual polémica objetiva, mensurable y comparable del dualismo terminológico en la política contemporánea.
La preferencia por el tamaño del Estado responde a una teoría que, en primer lugar, puede tener fundamentación empírica. ¿Quién controla más eficazmente al gestor?, ¿el empleado, el propietario, o el burócrata de la administración pública? Al respecto, la experiencia es ambigua y otorga razones a unos y otros demandantes. Pero la preferencia por más o menos Estado tiene también una fundamentación pragmática con cierta connotación moral, recibida del socialismo en sus diferen tes versiones, sobre todo, del marxismo.
Se trata, inicialmente, de la cuestión de la plusvalía, ya que la propiedad pública haría que se revirtiese sobre toda la sociedad y no sólo sobre el propietario de los bienes de producción. Es también la cuestión de la libertad: cuanto mayor la dimensión del Estado existen menos márgenes individuales de autodeterminación. La creciente fiscalidad es una forma muy severa de opresión porque priva al ciudadano de fracciones de su tiempo, a veces, de más de la mitad; es una variante del trabajo forzado, una esclavitud parcial que suele aplicarse progresivamente, en proporción a la capacidad y laboriosidad de las personas.
Cuanto más fracasado e improductivo sea el ciudadano, menos le será confiscado por el Estado que -incluso- le ma Izquierda y derecha en política Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas obsequiará con fracciones de lo decomisado a los otros. De ahí que los ciudada nos sean más estatistas cuanto más minusválidos. Es cierto que en la coyuntura actual la dereqha postula más libertad concreta; pero, ¿acaso sólo para ciertas personas privilegiadas por el previo reparto de la propiedad? Es el debate sobre las libertades formales y las reales suscitado por el socialismo de cátedra.
Para equiparar las dosis individuales de libertad hace falta la violencia redistributiva del Estado, afirman los intervencionistas. Tal acción estatal, sostienen los libera les económicos, reduce el monto total de libertad en la sociedad. La experiencia contemporánea ha dado la razón a estos; pero subsiste la radical correlación: no hay libertad sin algunos recortes a la misma. Se trata de una gradación prudente. En este debate, durante la primera mitad del siglo XX, la corriente hegemónica fue la izquierdista, ya que no cesó de aumentar el peso económico del Estado y su participación en la administración de la renta nacional, y esto no sólo en los países integrados a su órbita.
Pero en la segunda mitad de la centuria se invirtió la tendencia, sobre todo a partir de 1989, año de la "volteada" (Rodríguez Kauth, 1994) del Muro de Berlín y del desastre del socialismo real. Si la derecha actual se caracteriza por postular menos Estado, es obvio que está triunfando a escala universal y que el punto medio de la tensión política se desplaza hacia las privatizaciones, o sea, hacia la derecha. No debe olvidarse durante el debate acerca del Estado --que a veces llega a la pretensión de su desaparición- la clásica definición que sobre el mismo ofr eció M.
Weber (1944) cuando dijo que es aquella comunidad humana que dentro de un territorio aspira con éxito al monopolio legítimo de la violencia. Lo cual supone el condicionamiento de las acciones de quienes habitan su espacio con reglas fijadas por él. En· definitiva, el Estado es la articulación de un conjun to de normas y la posibilidad de usar la fuerza para obligar a su cumplimiento. Esta derechización, empíricamente verificable, no significa ni la anárquica ne gación del Estado que estamos sufriendo en Argentina, ni el rechazo de toda inter vención soberana en la vida económica; sólo revela una tendencia con infinidad de posiciones intermedias, y sin duda, reversible.
Una distinción tan dinámica, ines table y versátil como ha sido la de la derecha y la de la izquierda políticas hace pretencioso suponer que se ha llegado a un planteamiento definitivo. La tensión entre mercantilismo y librecambismo es antigua; pero, en los finales de la segunda mitad del siglo XX, el fracaso del socialismo real decidió la alternativa a favor de la iniciativa privada y del libre mercado por parte de grandes masas de electores que han volcado su decisión en esa dirección.
Esta es la razón de que los izquierdismos supervivientes, como la llamada socialde mocracia, no cesen de aproximarse a los programas derechistas que se concretan en liberalismo ("neo" o "paleo"), desregulación y privatización, o sea, amortiza ción de los efectos del moderno izquierdismo intervencionista, inspirado princi palmente en Marx y en Keynes. Realidad 82, 2001 Digitalizado por Biblioteca "P. Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas El izquierdismo estatista se ha quedado sin pensadores y va a remolque de los liberales económicos que han contado con figuras como las de Hayek o Friedman.
Los teóricos del izquierdismo han pasado a la erudición o al olvido y, los que se reciclan de neoliberales ocasionales, han dejado de ser intelectual y moralmente respetables en la medida en que pretendan aleccionar desde el opor tunismo coyuntural. La regla de más o menos Estado es independiente de las razones teóricas o prácticas que conduzcan a fijar posiciones concretas. Dado que toda actitud política es moral y entraña una jerarquización de valores, la regla propuesta, en sí misma, es éticamente neutra, puesto que permite situar sin exaltar ni conde nar. Existe un segmento, uno de cuyos extremos está ocupado por el totalitaris mo (todo en el Estado, nada fuera de él).
El otro extremo sería el de supresión del Estado. El carácter continuo de esta línea permite infinitas posibilidades, recíprocamente relativas. Es un criterio geométrico, amplísimo y sin implicaciones axiológicas intrínsecas. La localización clarificadora no supone juicio alguno de valor, salvo el universal e insoslayable de todo conocimiento científico que es la veracidad. El que propugna menos Estado se coloca a la derecha del otro. ¡,Qué paralelismo existe entre más o menos Estado y más o menos mercado? No es la misma contraposición con nombres distintos porque el libre mercado ha de ser garantizado por el Estado frente a los monopolios y otras corruptelas.
El mercado libérrimo no coincide con la supresión del Estado, sino con su minimización. Es cierto que más Estado implica más intervención en la sociedad y en la economía, mientras que menos Estado supone menos intervención. En general, a medida que se avanza hacia la izquierda del segmento, se incrementan el volumen y la intensidad de la intervención. En el presente panorama politológico no se divisa una regla más aséptica, general y circunstancialmente útil para clasificar a las corrientes políticas que la de más o menos Estado. 8. Conclusiones Las nociones de izquierda y derecha son relativas y -aplicadas en políti ca- sus contenidos han cambiado, incluso polarmente.
Los centros son aún más inciertos y movedizos. Los tres sólo pueden ser caracterizados en un tiempo y un espacio. A las actuales corrientes políticas, sean cuales fueren sus nombres oficiales, sus seudónimos, o denominaciones subliminales, se las sitúa en la línea sustantiva averiguando si propugnan más o menos Estado que sus rivales en lucha por orientar o conquistar el poder. La que aspire a "menos" (privatizaciones y desrre gulaciones) se localiza a la derecha de las otras. Esa es la clave del acertijo que hoy se enmascara bajo las retóricas publicitarias. m Izquierda y derecha en política Digitalizado por Biblioteca "P.
Florentino Idoate, S.J." Universidad Centroamericana José Simeón Cañas Lo demás resulta políticamente secundario y, de allí, la general anemia inte lectual y ética de la clase gobernante. -1 81BLIOGRAFIA Del Río, E.: (1999) La Izquierda. Trayectoria en la Europa Occidental. Ed. Talasa, Madrid. Falcon, M. l.: "El Psicoanálisis y lo siniestro". Revista lntercontinental de Psicoanálisis Contemporáneo, (México), Vol. 2, N° 1, 1997. Ferrater Mora, J.: Diccionario de Filosofía. Editorial Sudamericana, Bs. Aires, 197 1. Fukuyama, F.: "¿El fin de la historia?". Revista Babel, Buenos Aires, Nº 14, 1990. Hobbes, Th.: ( 165 1 ) Leviatán. Ed. Nacional, Madrid, 1 979.
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