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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU La Rioja 2026 · Extraordinaria
Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de La Rioja (PAU/EBAU) 2026, Extraordinaria (julio): 8 problemas con solución. Gratis.
Temas del examen: Tema, resumen y tesis del autor · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos · Texto argumentativo: comentario personal y expresión escrita · Mecanismos de cohesión: marcadores, léxico, deixis y modalidad · Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua · Análisis sintáctico de oraciones compuestas · Lectura: Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez · Lectura: Nada, de Carmen Laforet · Comentario guiado de un poema del siglo XX
Problema 1 · Tema, resumen y tesis del autor
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
1. Lea atentamente el texto anterior y RESPONDA A LAS DOS cuestiones siguientes (1 p. en total, 0,5 p. por cada una; extensión recomendada, entre 60 y 100 palabras cada respuesta):
1.1.
¿Cuál es el tema del texto?
1.2.
¿Qué opina el autor al respecto?
Ejercicio 2.1 · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
2.1. Analice la estructura y organización de las ideas principales, junto con el tipo de argumentos usados para defenderlas o rebatirlas. (Ponga ejemplos y explíquelos).
Extensión recomendada: entre 60 y 100 palabras.
Ejercicio 2.2 · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
2.2. ¿Cuál es la intención comunicativa del texto y las principales funciones del lenguaje que refleja? (Ponga ejemplos y explíquelos).
Extensión recomendada: entre 60 y 100 palabras.
Problema 3 · Texto argumentativo: comentario personal y expresión escrita
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
3. Expresión escrita (2 p.; extensión recomendada, unas 300 palabras, la cara de un folio -teniendo en cuenta su tamaño de letra-):
Elabore un texto expositivo-argumentativo personal, con lenguaje formal, aportando datos y/o argumentos, sobre la verdad y la mentira en su entorno personal (por ejemplo, en el ámbito educativo o en las relaciones familiares o de amistad).
Problema 4 · Mecanismos de cohesión: marcadores, léxico, deixis y modalidad
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
4. A partir del primer texto (el de Martín Caparrós), responda a DOS de las cuatro preguntas siguientes (0,5 p. en total, 0,25 p. por cuestión). En cada caso, identifique los elementos y explíquelos brevemente:
4.1.
Señale los marcadores discursivos más importantes que contribuyen a la cohesión del texto.
4.2.
Señale los marcadores de tipo léxico-semántico más importantes que contribuyen a la cohesión del texto.
4.3.
Señale elementos deícticos más importantes que contribuyen a la cohesión del texto.
4.4.
Además de la entonación enunciativa asociada al tipo de texto, señale las modalidades o elementos tonales más importantes que contribuyan a la cohesión del texto.
Problema 5 · Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua
Texto
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos alguien mintió. Primero mintió un señor; después otro señor le creyó y mintió en consecuencia. Años más tarde, el segundo intentó desmentirse: dijo que el primero lo había engañado y que olvidaran lo que él había dicho. Lo olvidaron a él: lo que había dicho ya pasaba por verdad porque muchos lo seguían repitiendo. Así, todo un continente recibió el nombre de un farsante florentino. MAGA, mucha MAGA.
Ese primer señor era un muchacho de buena familia en la ciudad más culta de esos días: Amerigo Vespucci, que había nacido en 1454 y se educó leyendo, escuchando a sabios parlanchines, disfrutando de los mejores cuadros y sus modelos de más carne que hueso. Así, cuando llegó el momento, no le costó mucho escribir unas cartas donde contaba ¿sus? viajes a esas tierras que Colón había encontrado años antes. Esos viajes quizás existieron, quizá, no. En cambio, su carta Mundus Novus (1507) existió y fue un best seller en las ciudades de Europa: decía confusamente que quizás esas costas lejanas fueran un continente nuevo. Y así fue como un cartógrafo belga, Martin Waldseemüller, autor del primer mapamundi que lo incluyó, lo bautizó con la palabra America [sic].
Y Amerigo, ya Américo Vespucio, continuó su carrera como organizador de expediciones y armador de barcos para los Reyes de Castilla, que terminaron por nombrarlo "natural de sus tierras" y piloto mayor.
Años después, cuando las incoherencias de sus escritos avivaron las dudas, cuando el cartógrafo belga pidió disculpas por difundir mentiras y cambió en sus mapas el rótulo de America [sic] por el de Terra Incognita, cuando el padre Bartolomé de las Casas y otros sabios insistieron en que si alguien debía darle su nombre al continente era Cristóbal Colón, ya era demasiado tarde.
España durante siglos siguió hablando de Indias. Pero, en el resto de Europa, America [sic] fue el nombre, y terminó de afirmar algo que sospechábamos: que muchas veces contar las cosas te recompensa más que hacerlas. Así, cuando las 13 colonias inglesas se deshicieron de su rey, lo incluyeron en su título oficial: los Estados Unidos de América.
Así se llaman, con esta palabra que no tendría que existir. Sería otra marca de la supuesta excepcionalidad norteamericana: se apropiaron del nombre y nos dejaron a todos los demás americanos sin un nombre propio, pero, entonces, también sería alguna forma de justicia que el nombre que nos robaron sea una mentira.
Martín Caparrós, "La palabra América", El País, 24/01/2026 (adaptado)
5. Elija DOS de las cuatro palabras resaltadas con negrita en el texto, defínalas y aporte un sinónimo para cada una (0,5 p. en total, el 0,25 p. por palabra): Farsante, parlanchines, Best-seller, incoherencias.
a)
b)
c)
d)
Ejercicio 6 - Opción A · Análisis sintáctico de oraciones compuestas
6. Realice el análisis sintáctico completo de la siguiente oración:
A) Cuando el cartógrafo belga cambió en sus mapas el nombre de América por Terra Incognita, ya era demasiado tarde.
(Se recomienda realizar el análisis esquemático y funcional detallando funciones sintácticas y relaciones entre proposiciones/oraciones).
Ejercicio 6 - Opción B · Análisis sintáctico de oraciones compuestas
6. Realice el análisis sintáctico completo de la siguiente oración:
B) España durante siglos siguió hablando de Indias, pero América fue el nombre que se impuso en el resto de Europa.
(Se recomienda realizar el análisis esquemático y funcional detallando funciones sintácticas y relaciones entre proposiciones/oraciones).
Ejercicio 7 - Fragmento A · Lectura: Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez
7. Lea atentamente el fragmento literario siguiente y responda a las DOS cuestiones planteadas a continuación (extensión recomendada, entre 200 y 300 palabras):
Fragmento A
«Encontraron a Ángela Vicario tumbada bocabajo en un sofá del comedor y con la cara macerada a golpes, pero había terminado de llorar. [...]
Pedro Vicario, el más resuelto de los hermanos, la levantó en vilo por la cintura y la sentó en la mesa del comedor.
—Anda, niña —le dijo temblando de rabia—: dinos quién fue.
Ella se demoró apenas el tiempo necesario para decir el nombre. Lo buscó en las tinieblas, lo encontró a primera vista entre los tantos y tantos nombres confundibles de este mundo y del otro, y lo dejó clavado en la pared con su dardo certero, como a una mariposa sin albedrío cuya sentencia estaba escrita desde siempre.
—Santiago Nasar —dijo».
Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada (1981)
7.1.
Explique qué situación relata, describe o presenta y su papel en la trama [0,75 p.].
7.2.
Analícelo en relación con aspectos como la ideología, el contexto de su autor o autora y/o con su estilo [0,75 p.].
Ejercicio 7 - Fragmento B · Lectura: Nada, de Carmen Laforet
7. Lea atentamente el fragmento literario siguiente y responda a las DOS cuestiones planteadas a continuación (extensión recomendada, entre 200 y 300 palabras):
Fragmento B
«Al mirarla, vi que tenía los ojos llenos de lágrimas.
—Pero ¿cómo voy a explicar a Ena estas cosas, Andrea? ¿Cómo voy a contar a un ser tan querido lo que hubiera podido decir en un confesionario, mordida de angustia, lo que le he dicho a usted misma?... Ena sólo me conoce como un símbolo de serenidad, de claridad... Sé que no soportaría que esta imagen que ella ha endiosado estuviera cimentada en un barro de pasiones y de desequilibrio. Me querría menos... Y para mí es vital cada átomo de cariño suyo. Es ella la que me ha hecho tal como yo actualmente soy. ¿Cree usted que podría destruir su propia obra?... ¡Ha sido un trabajo tan delicado, callado y profundo entre las dos!»
Carmen Laforet, Nada (1945)
7.1.
Explique qué situación relata, describe o presenta y su papel en la trama [0,75 p.].
7.2.
Analícelo en relación con aspectos como la ideología, el contexto de su autor o autora y/o con su estilo [0,75 p.].
Ejercicio 8 - Poema A · Comentario guiado de un poema del siglo XX
8. Elija UNO de los dos poemas siguientes, léalo atentamente y responda a TRES de las seis cuestiones formuladas (1,5 p. en total, 0,5 p. para cada respuesta):
A) "Era un niño que soñaba" ( Campos de Castilla, 1912), Antonio Machado
Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedose el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!
PREGUNTAS A)
Responda a tres de las siguientes seis preguntas:
A1.
Teniendo en cuenta el conjunto del poema, ¿sobre qué tipo de subgénero literario está elaborado? ¿Cómo se llama, cuáles son sus características y como se manifiestan en el poema?
A2.
¿Cuál es el sentimiento o estado de ánimo principal evocados en el poema y cómo se relaciona con el tema machadiano del tiempo, las ilusiones, los sueños, la melancolía...?
A3.
¿Cuántas partes puede distinguir en el poema y por qué? Aunque sean de diferente contenido, ¿qué tipo de estructura (y temática) sugieren al estar combinadas?
A4.
¿Qué significado tiene el caballo? ¿Y sus características? ¿Hay otras figuras con valor simbólico?
A5.
A la vista del tipo de versificación (métrica, ritmo y rima), ¿podría explicar qué tipo de composición poética es, sus características y por qué la usa el poeta para la historia que cuenta en el poema?
A6.
¿Sabe en qué movimiento poético se enmarca la llamada "segunda etapa poética" de Antonio Machado? ¿Puede identificar algunas de sus características en este poema?
Ejercicio 8 - Poema B · Comentario guiado de un poema del siglo XX
8. Elija UNO de los dos poemas siguientes, léalo atentamente y responda a TRES de las seis cuestiones formuladas (1,5 p. en total, 0,5 p. para cada respuesta):
B) "Cuéntamelo otra vez" ( Cuéntamelo otra vez, 1999), Amalia Bautista
Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.
PREGUNTAS B)
Responda a tres de las siguientes seis preguntas:
B1.
¿Puede identificar y explicar el tema principal del poema y su enfoque?
B2.
¿A qué género literario tradicional alude y qué cosmovisión de aquel es la que se pide o cuestiona?
B3.
¿Por qué cree que el sujeto hablante insiste a alguien -quién puede ser- que se lo cuenten "mil veces"?
B4.
Describa el tono general del poema (¿irónico, melancólico, resignado, esperanzado, resentido, alegre, engañoso...?) basándose en las alusiones y la petición contenidas en el poema.
B5.
Determine el tipo de verso (metro) predominante en el poema y, si es isosilábico, cómo se consigue y qué relación tiene con su tono y contenido.
B6.
Además de la versificación y el tipo de lenguaje, ¿qué figura retórica vertebra el ritmo del poema desde el título y qué efecto emocional suscita?
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