1. La Caída del Comunismo Soviético
Flashcards
- ¿En qué año se disolvió la Unión Soviética?
- 1991
- ¿Qué partido dominó la política en la URSS?
- El Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS)
- ¿Qué política de Gorbachov buscaba transparencia y crítica?
- Glasnost
- ¿Cuál fue el objetivo de la Perestroika?
- Reestructuración económica
Preguntas tipo test
- ¿Qué acontecimiento marcó el final de la Unión Soviética?
- a) La Revolución Rusa
- b) La caída del Muro de Berlín
- c) El golpe de Estado contra Gorbachov
- d) La disolución de la URSS en 1991
Respuesta: d) La disolución de la URSS en 1991. La disolución de la URSS en 1991 marcó el fin de la Unión Soviética, resultando en la independencia de varias repúblicas.
- ¿Qué modelo político representó la URSS durante sus 74 años?
- a) Una democracia liberal
- b) Un sistema multipartidista
- c) Un modelo basado en el monopolio comunista
- d) Una monarquía constitucional
Respuesta: c) Un modelo basado en el monopolio comunista. La URSS representó un modelo político basado en el monopolio comunista, donde el Partido Comunista tenía el control total del poder.
- ¿Qué detonó la crisis que llevó al desmoronamiento de la URSS?
- a) Una invasión extranjera
- b) Levantamientos internos en las repúblicas
- c) Una crisis económica insostenible
- d) Decisiones tomadas en el PCUS
Respuesta: d) Decisiones tomadas en el PCUS. La crisis se inició con decisiones tomadas dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), específicamente en su dirección.
2. La Perestroika: Reestructuración y Reformas
Flashcards
- ¿En qué año accedió Gorbachov a la secretaría general del PCUS, marcando el inicio de la Perestroika?
- 1985
- ¿Cuál era el objetivo principal de la Perestroika en relación con el sistema económico soviético?
- Reestructurar y reformar el sistema para sanear la economía.
- ¿Qué tipo de tensiones internas sacó a la luz la Perestroika en la sociedad soviética?
- Tensiones económicas y políticas.
- ¿Qué política de transparencia se implementó como parte de la Perestroika para alentar la crítica?
- Glasnost
Preguntas tipo test
- ¿Cuál fue el principal motivo que impulsó a los dirigentes soviéticos a lanzar el programa de reformas conocido como Perestroika?
- a) La creciente presión militar de Occidente.
- b) El estancamiento y posterior declive de la eficacia económica.
- c) Las insurrecciones internas de los países del bloque comunista.
- d) El colapso total del sistema de salud pública.
Respuesta: b) El estancamiento y posterior declive de la eficacia económica.. La pérdida de eficacia económica, manifestada en el estancamiento y posterior declive del crecimiento de la renta nacional, fue el principal motivo que impulsó el programa de reformas.
- ¿Qué buscaba la Perestroika en términos de planificación económica?
- a) Reforzar la planificación centralizada para optimizar la producción.
- b) Eliminar el sistema de planificación centralizada e introducir mecanismos de mercado.
- c) Mantener la planificación centralizada, pero con mayor inversión extranjera.
- d) Delegar la planificación a las repúblicas para una mayor autonomía.
Respuesta: b) Eliminar el sistema de planificación centralizada e introducir mecanismos de mercado.. La Perestroika buscaba eliminar el sistema de planificación centralizada e introducir mecanismos de la economía de mercado para que la producción respondiese a la demanda y los precios reflejasen los costes.
- ¿Cuál fue una de las primeras medidas implementadas como parte de la Perestroika para impulsar la crítica y transparencia?
- a) La creación de un sistema de partidos políticos pluralista.
- b) La supresión total de la censura en los medios de comunicación.
- c) La implementación de la Glasnost, política de transparencia.
- d) La liberalización completa del comercio exterior.
Respuesta: c) La implementación de la Glasnost, política de transparencia.. Una de las primeras medidas de la Perestroika fue la Glasnost, la política de transparencia, con la que se pretendía alentar la crítica, para localizar los fallos del sistema e incentivar su corrección.
3. Crisis y Desmembramiento del Imperio Soviético
Flashcards
- ¿En qué año terminó el proceso de desmembramiento de la Unión Soviética?
- 1991
- ¿Qué buscaba la política de la perestroika?
- La reestructuración del régimen soviético.
- ¿Qué política de transparencia buscaba alentar la crítica para corregir los fallos del sistema soviético?
- La glásnost.
- ¿Qué evento en Europa del Este simbolizó el fin de la Guerra Fría y la hegemonía comunista?
- La caída del Muro de Berlín.
Preguntas tipo test
- ¿Qué acontecimiento marcó el final de la Unión Soviética en 1991?
- a) La firma del Tratado de No Proliferación Nuclear.
- b) El proceso abierto con la revolución de 1905.
- c) El inicio de la Guerra Fría.
- d) La caída del Muro de Berlín.
Respuesta: b) El proceso abierto con la revolución de 1905.. El final de la Unión Soviética en 1991 fue el principal acontecimiento de finales del siglo XX, terminando el proceso abierto con la revolución de 1905.
- ¿Cuál fue la principal razón detrás del programa de reformas de la perestroika?
- a) La presión militar de Estados Unidos.
- b) El estancamiento y posterior retroceso del crecimiento económico.
- c) Las revueltas internas de los países del bloque del Este.
- d) El deseo de Gorbachov de democratizar el sistema.
Respuesta: b) El estancamiento y posterior retroceso del crecimiento económico.. La pérdida de eficacia económica, manifestada en el estancamiento y posterior retroceso del crecimiento, fue el principal motivo para implementar el programa reformista de la perestroika.
- ¿Qué política de la perestroika se centraba en la transparencia y la crítica abierta?
- a) La 'glásnost'.
- b) La 'nomenklatura'.
- c) La 'autonomía'.
- d) La 'liberalización'.
Respuesta: a) La 'glásnost'.. La 'glásnost', o política de transparencia, fue una medida central de la perestroika que buscaba alentar la crítica para identificar y corregir los fallos del sistema soviético.
4. El Final del Comunismo en la Europa del Este
Flashcards
- ¿Qué evento marcó simbólicamente el fin de la hegemonía comunista en Europa del Este?
- La caída del Muro de Berlín.
- ¿En qué país surgió el movimiento Solidaridad?
- Polonia.
- ¿Qué política de Gorbachov contribuyó a la no intervención soviética en Europa del Este?
- La Perestroika.
- ¿Qué país experimentó una transición violenta del comunismo?
- Rumanía.
Preguntas tipo test
- ¿Qué evento simbolizó el fin de la Guerra Fría y la hegemonía comunista en Europa del Este?
- a) La disolución de la Unión Soviética
- b) La caída del Muro de Berlín
- c) La firma del Tratado de Varsovia
- d) La creación del COMECON
Respuesta: b) La caída del Muro de Berlín. La caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 es el símbolo más representativo del fin de la Guerra Fría y del bloque comunista en Europa del Este, marcando un punto de inflexión en la historia.
- ¿En qué país de Europa del Este surgió el movimiento Solidaridad, que desafió al régimen comunista?
- a) Hungría
- b) Polonia
- c) Checoslovaquia
- d) Rumanía
Respuesta: b) Polonia. Solidaridad, liderado por Lech Walesa, surgió en Polonia en 1980 y se convirtió en un símbolo de la resistencia contra el comunismo, contribuyendo significativamente a la caída del régimen.
- ¿Qué política implementada por Gorbachov tuvo un efecto no deseado al difundir la idea de que la URSS no intervendría militarmente para sostener a los regímenes comunistas en Europa del Este?
- a) La Glasnost
- b) La Perestroika
- c) La Doctrina Brézhnev
- d) El Nuevo Pensamiento
Respuesta: b) La Perestroika. La Perestroika, al buscar una reestructuración económica y política, debilitó la capacidad de la URSS para mantener su control sobre los países del Este, fomentando la autonomía y los movimientos de oposición.
5. La Desaparición de la Unión Soviética
Flashcards
- ¿En qué año dimitió Gorbachov como presidente de la URSS?
- 1991
- ¿Qué tres repúblicas acordaron disolver la URSS y crear la CEI?
- Rusia, Ucrania y Bielorrusia
- ¿Qué tipo de tratado propuso Gorbachov para regular las relaciones entre las repúblicas?
- Un tratado federal sin alusiones al socialismo
- ¿Qué evento precipitó la destrucción del estado comunista?
- El fallido golpe de estado de agosto de 1991
Preguntas tipo test
- ¿Qué evento precipitó la destrucción del estado comunista y de la Unión Soviética?
- a) El discurso de Gorbachov en la ONU.
- b) El fallido golpe de estado de agosto de 1991.
- c) La caída del Muro de Berlín.
- d) La guerra en Afganistán.
Respuesta: b) El fallido golpe de estado de agosto de 1991.. El fallido golpe de estado de agosto de 1991 demostró la debilidad del régimen y precipitó la desintegración de la URSS.
- ¿Qué repúblicas tomaron la iniciativa de disolver el estado soviético y crear la Comunidad de Estados Independientes (CEI)?
- a) Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
- b) Estonia, Letonia y Lituania.
- c) Georgia, Armenia y Azerbaiyán.
- d) Kazajistán, Uzbekistán y Turkmenistán.
Respuesta: a) Rusia, Ucrania y Bielorrusia.. Los dirigentes de Ucrania y Bielorrusia, alentados por Yeltsin, acordaron con Rusia disolver la URSS y crear la CEI el 8 de diciembre de 1991.
- ¿Cuál fue la principal función de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) tras la disolución de la URSS?
- a) Establecer una nueva constitución socialista.
- b) Integrar económicamente a las repúblicas bálticas.
- c) Sancionar la liquidación de la Unión Soviética.
- d) Crear un ejército unificado para defenderse de Occidente.
Respuesta: c) Sancionar la liquidación de la Unión Soviética.. La CEI fue una entidad difusa cuya principal función fue sancionar la liquidación de la Unión Soviética, permitiendo a sus miembros actuar como estados independientes.
6. Rusia Tras la URSS: Transición y Nuevo Régimen
Flashcards
- ¿Qué evento marcó el fin de la Unión Soviética?
- La dimisión de Gorbachov el 25 de diciembre de 1991.
- ¿Qué tipo de economía implementó Yeltsin en Rusia tras la disolución de la URSS?
- Una economía de mercado con rápida liberalización y privatización.
- ¿Qué papel desempeñó Putin en el gobierno ruso antes de ser presidente?
- Fue designado presidente del Gobierno por Yeltsin en agosto de 1999.
- ¿Qué territorios cedieron sus armas nucleares a Rusia tras la disolución de la URSS, según el memorándum de Budapest?
- Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán.
Preguntas tipo test
- ¿Qué buscaba el programa económico de Yeltsin tras la disolución de la URSS?
- a) Una rápida liberalización y privatización
- b) Mantener la economía colectivizada
- c) Un retorno al sistema de planificación centralizada
- d) Fomentar el crecimiento de las empresas estatales
Respuesta: a) Una rápida liberalización y privatización. El programa económico de Yeltsin buscó una rápida liberalización mediante medidas de choque que permitieran la privatización, extendiendo la economía liberal en un país con una economía colectivizada.
- ¿Qué evento contribuyó al despegue económico de Rusia durante el liderazgo de Putin?
- a) La abolición de la propiedad privada
- b) La subida de los precios del petróleo y del gas natural
- c) El incremento de la deuda externa
- d) La nacionalización de las industrias
Respuesta: b) La subida de los precios del petróleo y del gas natural. El despegue económico de Rusia durante el liderazgo de Putin se sostuvo por la subida de los precios del petróleo y del gas natural, lo que mejoró los niveles de vida y aseguró el apoyo popular.
- ¿Qué tipo de régimen político adoptó Rusia bajo el liderazgo de Putin?
- a) Un régimen comunista ortodoxo
- b) Un régimen democrático pleno
- c) Un régimen autoritario con fachada democrática
- d) Un régimen monárquico constitucional
Respuesta: c) Un régimen autoritario con fachada democrática. En lo político, Rusia adoptó rasgos autoritarios bajo el liderazgo de Putin, aunque manteniendo una fachada democrática. Esto implicó una recentralización del poder y una reducción de los logros democráticos anteriores.
7. Las Antiguas Repúblicas Soviéticas: Evolución y Conflictos
Flashcards
- ¿Qué tres repúblicas bálticas lograron salir de la influencia rusa tras la disolución de la URSS?
- Letonia, Estonia y Lituania.
- ¿Qué tipo de régimen político se impuso en Bielorrusia bajo el liderazgo de Lukashenko?
- Un régimen autoritario con una economía controlada por el estado.
- ¿Qué región de Ucrania fue anexada por Rusia en 2014?
- Crimea.
- ¿Cuál fue el principal conflicto que condicionó la independencia de Armenia y Azerbaiyán?
- El conflicto en torno a Nagorno Karabaj.
Preguntas tipo test
- ¿Cuál fue una característica común en la mayoría de las antiguas repúblicas soviéticas, excluyendo las bálticas, después de la disolución de la URSS?
- a) Rápidos procesos de democratización y liberalización económica.
- b) Establecimiento de regímenes autoritarios y frecuente gobierno de antiguos comunistas.
- c) Integración inmediata en la Unión Europea y la OTAN.
- d) Ausencia total de influencia rusa en sus políticas internas.
Respuesta: b) Establecimiento de regímenes autoritarios y frecuente gobierno de antiguos comunistas.. La mayoría de las repúblicas exsoviéticas, a excepción de las bálticas, mantuvieron regímenes autoritarios y fueron frecuentemente gobernadas por antiguos comunistas, permaneciendo generalmente en la órbita de Rusia.
- ¿Qué factor contribuyó significativamente a la inestabilidad política en Ucrania después de la disolución de la URSS?
- a) La ausencia de recursos naturales importantes.
- b) Unanimidad en la orientación política y cultural de todas las regiones.
- c) Discrepancias regionales entre quienes buscaban cercanía con Rusia y quienes preferían la integración en la UE.
- d) La falta de interés de la Unión Europea en su integración.
Respuesta: c) Discrepancias regionales entre quienes buscaban cercanía con Rusia y quienes preferían la integración en la UE.. Las discrepancias regionales en Ucrania, especialmente entre la región sudoriental cercana a Rusia y las regiones que buscaban la integración en la UE, generaron inestabilidad política y tensiones que culminaron en la anexión rusa de Crimea y el conflicto en Donbass.
- ¿Cuál fue la principal característica del régimen de Lukashenko en Bielorrusia después de la disolución de la URSS?
- a) Una rápida transición hacia una economía de mercado y la democracia.
- b) Un régimen autoritario con una economía controlada por el estado y características de estado policial.
- c) Integración exitosa en la Unión Europea y la OTAN.
- d) Establecimiento de un sistema político multipartidista y elecciones libres.
Respuesta: b) Un régimen autoritario con una economía controlada por el estado y características de estado policial.. Lukashenko estableció un régimen autoritario en Bielorrusia, manteniendo una economía controlada por el estado y un sistema político represivo, siendo el único país en Europa con pena de muerte.
8. Democratización y Conflictos en la Europa del Este
Flashcards
- ¿Qué país lideró la transición hacia la democracia con el movimiento Solidaridad?
- Polonia
- ¿Qué evento simbolizó el fin de la Guerra Fría?
- Caída del Muro de Berlín
- ¿Qué país experimentó una 'revolución de terciopelo'?
- Checoslovaquia
- ¿Qué política de Gorbachov influyó en la no intervención soviética en Europa del Este?
- Perestroika
Preguntas tipo test
- ¿Qué país de Europa del Este experimentó una transición pacífica conocida como la 'Revolución de Terciopelo'?
- a) Rumanía
- b) Checoslovaquia
- c) Bulgaria
- d) Albania
Respuesta: b) Checoslovaquia. La Revolución de Terciopelo fue el nombre dado a la transición no violenta del poder en Checoslovaquia, desde un estado comunista a una república parlamentaria.
- ¿Cuál fue el primer país en formar un gobierno no comunista en la zona de las 'democracias populares' tras la caída del comunismo?
- a) Hungría
- b) Polonia
- c) Alemania Oriental
- d) Checoslovaquia
Respuesta: b) Polonia. Polonia fue el primer país en formar un gobierno no comunista el 24 de agosto, marcando un hito en la transición post-comunista en Europa del Este.
- ¿Qué evento clave simbolizó el final de la Guerra Fría y la hegemonía comunista en el bloque del Este?
- a) La disolución de la URSS
- b) La firma del Tratado de Maastricht
- c) La caída del Muro de Berlín
- d) La reunificación de Alemania
Respuesta: c) La caída del Muro de Berlín. La caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 fue un símbolo poderoso del fin de la Guerra Fría y el declive del comunismo en Europa del Este.
9. La Descomposición de Yugoslavia
Flashcards
- ¿Cuántos estados se formaron tras la fragmentación de Yugoslavia en los años noventa?
- Siete
- ¿Qué dos provincias autónomas existían dentro de Serbia en Yugoslavia?
- Kosovo y Voivodina
- ¿En qué año ingresó Eslovenia a la Unión Europea?
- 2004
- ¿Qué porcentaje de la población yugoslava representaban los serbios?
- 40%
Preguntas tipo test
- ¿Cuántas repúblicas formaban la federación de Yugoslavia durante el periodo comunista?
- a) Cuatro
- b) Cinco
- c) Seis
- d) Siete
Respuesta: c) Seis. Durante el periodo comunista, Yugoslavia estaba compuesta por seis repúblicas: Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Macedonia.
- ¿Qué territorios dentro de Serbia tenían el estatus de provincias autónomas en Yugoslavia?
- a) Kosovo y Voivodina
- b) Montenegro y Macedonia
- c) Croacia y Bosnia
- d) Eslovenia y Serbia
Respuesta: a) Kosovo y Voivodina. Dentro de Serbia, Kosovo y Voivodina eran reconocidas como provincias autónomas.
- ¿Cuál fue un factor importante que contribuyó a las tensiones en Yugoslavia después de la muerte de Tito en 1980?
- a) La intervención de la OTAN
- b) El aumento de los nacionalismos
- c) La expansión de la Unión Soviética
- d) La creación de la Unión Europea
Respuesta: b) El aumento de los nacionalismos. Tras la muerte de Tito, las tensiones económicas y sociales fomentaron la aparición de nacionalismos, exacerbando las divisiones internas.
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Texto del documento
La caída del comunismo soviético El final de la Unión Soviética fue el principal acontecimiento de finales del XX. En 1991 terminó el proceso abierto con la revolución de. Había sido una experiencia histórica singular: por vez primera, un partido tomó el poder para cambiar el régimen socioeconómico de un país, inspirándose en análisis pretendidamente científicos sobre cómo organizar la sociedad, construyendo un estado con criterios socialistas y una dictadura. En sus 74 años, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, nombre adoptado en 1922, representó un modelo político basado en el monopolio comunista. La caída de la URSS destruyó un imperio formado a lo largo de los siglos.
Nacieron quince nuevos estados, incluida la nueva Rusia, en territorios que antes de 1917 formaban parte del Imperio ruso. Estuvo unido, primero, bajo la autoridad del zar y, después, por la omnipresencia del PCUS. La desaparición de este destruyó el nexo de unión de pueblos de distintas lenguas, religiones y tradiciones, cuya unión comenzó a forjarse en la Edad Media y que completó su expansión a finales del siglo XIX. La formación del bloque comunista, con el dominio sobre los países del este, se correspondía con las tradicionales ambiciones del imperio ruso de contar con un cordón de seguridad. El desmoronamiento de la Unión Soviética constituyó un proceso histórico excepcional.
Nada lo hacía presagiar unos años antes. Contra lo que sucedió en otros imperios, la crisis no se inició por una presión exterior o por una guerra que cuestionase los cimientos del estado. Tampoco comenzó por levantamientos interiores de los países que formaban parte del imperio. Ni arrancó de un colapso o de una quiebra económica. Sorprendentemente, la crisis se inició en Moscú, en el corazón del sistema, esto es, en el Partido Comunista de la Unión Soviética;, en su dirección, fundamental en una estructura jerarquizada. Arrancó de decisiones que se tomaron en el PCUS, el órgano que representaba la unidad política y la ortodoxia, y se identificó con el propio secretario general.
Sólo después comenzó a desmoronarse el imperio y a cuestionarse los principios socialistas. Hubo problemas exteriores, insurrecciones internas y crisis económica, pero saltaron tras iniciarse el proceso, no antes, sin que se les pueda atribuir su estallido. El final de la URSS resultó muy distinto al derrumbe de otros regímenes autoritarios. Casi no hubo violencia ni disturbios anárquicos. No hubo conatos de una represión masiva al atisbarse la quiebra, ni una guerra civil. Hubo manifestaciones, pero dentro de los que se consideran límites normales en los regímenes democráticos. El PCUS renunció al poder sin luchar y el Soviet Supremo se eliminó pacíficamente por votación.
Además, apenas hubo cambios en los liderazgos políticos o el personal administrativo; las repúblicas postsoviéticas están gobernadas en gran parte por ex miembros del Partido Comunista, aunque en nombre de otras ideologías. La perestroika El proceso que llevaría al derrumbamiento de la URSS comenzó cuando en marzo de 1985 Gorbachov accedió a la secretaría general del PCUS y los dirigentes soviéticos se embarcaron en la política que buscaba la reestructuración del régimen, la perestroika. Se abrió entonces la espita que colapsó al estado soviético en sólo seis años y provocó la desaparición de los regímenes comunistas en el Este de Europa. El pistoletazo de salida lo dio la cúpula comunista.
Probablemente, sin embargo, las iniciativas reformistas sólo adelantaron el proceso de descomposición, pues revelaron la debilidad de las estructuras económicas y políticas y sacaron a la luz las tensiones internas de la sociedad soviética. El final de la Unión Soviética plantea dos cuestiones clave. ¿Por qué sus dirigentes lanzaron el programa de reformas?, ¿cómo perdieron el control de la perestroika, hasta el punto de precipitar el final del régimen? A la altura de 1985 la Unión Soviética era una superpotencia militar y también la tercera economía del mundo, el mayor productor de petróleo, gas y metales raros y el único autosuficiente en recursos energéticos y materias primas.
En principio, el problema radicó en que hacia 1975 el crecimiento de la renta nacional se estancó, tras décadas de saldos positivos. Después, tras un quinquenio de estancamiento, hacia 1980-82 el crecimiento se convirtió en negativo. La pérdida de eficacia económica fue el principal motivo de que se optase por el programa reformista, pues el crecimiento había sido históricamente una de las señas de identidad del estado soviético. Durante décadas su crecimiento había sido más acelerado que el de Occidente, y experimentó un rápido proceso de industrialización, sin parangón dada su envergadura. A mediados de los ochenta el sistema económico soviético era ya incapaz de mantener su crecimiento.
La agricultura y la industria se habían estancado. En la industria, para frenar el retroceso de producción se recurrió al empleo masivo de mano de obra, con la consiguiente pérdida de rentabilidad. El despilfarro de los recursos estaba a la orden del día, así como el derroche de energía. En 1980, para conseguir 1000 dólares de producto bruto la URSS requería casi 1500 kg de carbón, frente a los 830 de Gran Bretaña o los 565 de Alemania Federal. Los índices globales no reflejaban la magnitud del problema que se planteaba en la URSS a la altura de 1985.
Era una superpotencia militar, pero la calidad de vida de la población estaba en muchos aspectos en niveles del tercer mundo, con escasez de productos de consumo, deterioro en el abastecimiento de artículos alimenticios y en las atenciones sanitarias. En 1989 se calculaba que la URSS, segunda potencia, estaba en el puesto 51 en la renta per cápita. Los indicadores demográficos revelaban un severo retroceso. Desde la Segunda Guerra Mundial la tasa de mortalidad había decrecido, pero entre 1960 y 1965 se invirtió el proceso, al subir del 7,1 al 10,8 por mil. La esperanza de vida descendió de los 70 a los 67,7años.
La mortalidad infantil se situó en la altísima tasa del 32 por mil, frente a menos de 10 por mil de los países desarrollados, y, al parecer, era mucho mayor en las repúblicas asiáticas en las que los rusos no eran mayoritarios. Podía hablarse de auténtico desastre ecológico, que llegó a poner en peligro la salud de sus habitantes. En zonas donde se usaban los pesticidas se doblaron las tasas de mortalidad infantil. En ciudades mineras se solía calificar la atmósfera de irrespirable. Los residuos radiactivos envenenaron los mares septentrionales… Mostraba atraso tecnológico.
La URSS quedó rezagada en la nueva revolución tecnológica que se inició a mediados de los años setenta, la informática, y en su difusión en una amplia gama de actividades, rápida en occidente. Una década después era muy considerable su retraso en la producción de ordenadores, telecomunicaciones, fibra óptica, etc. La Unión Soviética siguió una trayectoria tecnológica cada vez más alejada de las necesidades sociales. Esto tenía sus implicaciones en el crecimiento económico, pero también sus repercusiones militares.
Así se evidenció cuando Estados Unidos elaboró el programa de defensa conocido como "guerra de las galaxias" -sistema basado en misiles-, apuesta tecnológica y militar que no pudo cubrir la URSS. El análisis de estas circunstancias fue el origen de la perestroika. Con ella, Gorbachov y la elite dirigente pretendían, no superar el comunismo o democratizarlo, sino reestructurar el sistema, reformarlo para sanear la economía. El objetivo era sanear el régimen productivo para relanzarlo. Por eso, los primeros programas reformistas se dirigieron sustancialmente al modelo económico. Llegaron después las iniciativas políticas, pero como exigencia derivada de las económicas.
Toda vez que los niveles de producción y los precios los fijaba el estado, no siempre existía correspondencia entre producción y consumo. Se fabricaba lo que no se demandaba, mientras escaseaba lo que la población requería. Como efecto de la planificación centralizada, las empresas (todas estatales), cuyo éxito consistía en conseguir altas producciones, se habituaron a hinchar los pedidos de maquinaria y materias primas, al margen de las necesidades. El resultado era una economía errática, con productos de baja calidad y sin procedimientos normalizados para su reparación. La perestroika buscó eliminar el sistema de planificación centralizada.
El objetivo era introducir mecanismos de la economía de mercado, para que la producción respondiese a la demanda y los precios reflejasen los costes. No se pretendía terminar con la socialización de la economía, sino introducir correcciones para asegurar el sistema y recuperar su competitividad. Se intentó la conversión de los obreros en accionistas de la empresa y estimular a los trabajadores para lograr un aumento de la producción. La perestroika no consiguió los resultados que buscaba y tuvo efectos contrarios a los que pretendía. Aceleró el marasmo y la descomposición del aparato productivo, lo que contribuyó a desacreditar entre la población los proyectos reformistas de Gorbachov.
A la altura de 1987 era ya creciente su impopularidad en la sociedad soviética. Contrastaba con la excelente imagen que tenía en la comunidad internacional, al apostar por la distensión, aceptar la diversidad de sistemas políticos y renunciar al expansionismo. Los cambios económicos generaron nuevas exigencias políticas. Requerían alguna liberalización económica, por lo que forzosamente tenían que ir acompañados de algún grado de democratización. "Necesitamos una profunda democratización en todos los aspectos de la sociedad", explicaba Gorbachov.
En la Unión Soviética resultaba imprescindible tocar la estructura política si se quería regenerar el aparato productivo, que no podía cambiar sin tocar aquella. En el sistema soviético la toma de decisiones económicas correspondía a las instancias políticas. El PCUS estaba plenamente identificado y entrelazado con el estado y con la estructura empresarial. La burocracia comunista controlaba las granjas, las fábricas o la minería -todo, de propiedad pública-. Desterrar los vicios del sistema económico exigía, por tanto, tocar el aparato político.
Y esto sólo era posible mediante un proceso democratizador, que al menos permitiese la crítica a los cuadros, al funcionamiento del PCUS y a su gestión de la vida económica. El proceso democratizador no intentaba terminar con la hegemonía comunista ni con su monopolio del poder. Inicialmente era un objetivo instrumental, concebido como el medio para sanear la economía. De ahí que una de las primeras medidas de la perestroika fuese la glasnost, la política de transparencia, con la que se pretendía alentar la crítica, para localizar los fallos del sistema y eventualmente incentivar su corrección. A la transparencia, a la glasnost, se confiaba la regeneración del sistema.
Pero la glasnost, central en la perestroika, consistía sólo en una democratización, no implicaba cambios estructurales del sistema. Eso sí, la nueva libertad de prensa e información, a niveles nunca conocidos en la URSS, se convirtió en un gran revulsivo social. Tuvo el efecto de destapar las reivindicaciones y las tensiones internas del mundo soviético. Desembocó en la exigencia de cambios políticos más profundos. La transparencia informativa desató las reivindicaciones nacionales y sociales. A medida que los productos de consumo escaseaban en las tiendas, las regiones reclamaron hacerse cargo de sus asuntos, responsabilizando al poder central del marasmo económico.
El problema aceleró el desmembramiento del imperio. La URSS era un conglomerado de más de 150 pueblos diferentes. En la propia Rusia convivían varias minorías y en otras repúblicas había potenciales tensiones étnicas. Fuera de Rusia había importantes minorías rusas, que con frecuencia disfrutaban de las mejores condiciones de vida. Desde una perspectiva territorial la conflictividad potencial era inmensa. Las oligarquías locales reivindicaron una mayor autonomía, e incluso la plena independencia. No hubo una renovación de la élite política, sino que cuadros comunistas adoptaron tales reivindicaciones y algunos llegaron a formar movimientos nacionalistas.
La emergencia de reivindicaciones nacionales generó múltiples problemas locales, con enfrentamientos entre etnias y la contestación al poder central. Las repúblicas soviéticas, como los países satélites, afirmaban que eran víctimas de la explotación rusa, mientras los rusos aseguraban que unos y otros se aprovechaban de ellos. Las tensiones se fueron acumulando y las limitadas intenciones democratizadoras iniciales tuvieron que ser sustituidas por reformas políticas que afectaban a la constitución interna de la URSS.
Hacia 1988 se quería ya la "verdadera democracia, la construcción de un estado de derecho", en palabras de Gorbachov, tras comprobar la oposición de la nomenklatura del partido, alta burocracia estatal y el complejo militar-industrial. En 1989 se intentó la reestructuración política de la URSS, con elecciones para todos los niveles del poder. Se admitieron múltiples candidatos, pero no asociaciones políticas libres. El PC seguía siendo el único movimiento político organizado. En las elecciones de mayo del 89 al Congreso de los Diputados del Pueblo de la Unión Soviética -que sustituía al antiguo Soviet Supremo- el control comunista fue muy amplio.
Sin embargo, en las instancias locales, las principales ciudades y los parlamentos de las repúblicas fueron para los candidatos opuestos al PC. En el Congreso de los Diputados los miembros del PCUS eran aproximadamente el 84%, pero unos 300 candidatos independientes ganaron a los oficiales. En ese órgano tuvieron el protagonismo los diputados reformistas. Las estructuras soviéticas habían entrado en crisis. Ese mismo año los acontecimientos de Europa del Este confirmaban la profundidad de la quiebra comunista. El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín, símbolo de la guerra fría y de la hegemonía comunista en el bloque del este.
El final del comunismo en la Europa del este El proceso que llevó a la caída del muro comenzó cuando los efectos de la perestroika rusa llegaron a los países del este. A la sazón, sus economías estaban cayendo en el mismo tipo de apuros que sufrió la URSS durante los años ochenta. "Polonia: 10 años. Hungría: 10 meses. Alemania del Este: 10 semanas. Checoslovaquia: 10 días". Una pintada resumía en Praga el proceso de derrumbamiento comunista en la Europa del este. Esta aceleración histórica produjo un efecto dominó. Fue un efecto no deseado de la nueva política exterior.
Se precipitó cuando se difundió la idea de que la Unión Soviética no tenía ya la intención de intervenir por la fuerza para sostener los regímenes "populares". Influyó también la movilización de grupos de oposición al sistema, al principio muy débiles. Los formaban sobre todo intelectuales y estudiantes. En algunos países los potenció el apoyo de la Iglesia católica. El proceso empezó en Polonia, donde hacia 1980 la aparición de Solidaridad llevó a un golpe de Estado militar. La ley marcial de 1981, de inspiración soviética, no impidió la organización del sindicato en la clandestinidad; sobrevivió con el apoyo económico de organizaciones obreras occidentales y de emigrados polacos.
En 1988 se reprodujeron las huelgas, contra la escasez de productos de primera necesidad. Esta vez el proceso llevaría al fin del régimen, pues resultaba impensable que lo atajase la URSS, en plena perestroika. Jaruzelsky optó por negociar con Lech Walesa, el líder de Solidaridad. El 4 de abril de 1989 las "Mesas Redondas" del Gobierno y de Solidaridad acordaban el reconocimiento de ésta como partido político y elecciones libres para el Parlamento, si bien sólo para el 35% de los puestos, lo que en principio garantizaba la hegemonía comunista. Los resultados electorales de junio fueron demoledores. La victoria de Solidaridad y sus aliados fue rotunda.
Los comunistas sólo ganaron un diputado de los 163 que estaban en disputa. El mantenimiento artificial de los resortes que aseguraban el poder comunista dejaba de tener sentido, pues había perdido toda legitimidad. El 24 de agosto se formó el primer gobierno no comunista en la zona de las "democracias populares". Los cambios llegaron después a Hungría, con gobierno menos rígido, por los cambios introducidos tras la sublevación de 1956. Había incorporado ya elementos de una economía de mercado. La oposición tenía menos fuerza que en Polonia, pero en 1987 y 1988 hubo también manifestaciones contra el régimen. A medida que la oposición pudo organizarse, aumentó la presión popular.
En junio del 89 entraron reformistas en el gobierno, que en la práctica admitía el multipartidismo. Y se produjo una decisión del gobierno húngaro que, en la práctica, desmantelaba el telón de acero. Permitió el libre paso de alemanes orientales por la frontera entre Hungría y Austria. La decisión fue crucial. Miles de alemanes orientales cruzaron la frontera. La RFA reconocía como ciudadanos suyos a todos los alemanes, por lo que a los de la RDA les bastaba cruzar a Hungría y de ahí a Alemania occidental. Unos 5000 lo hicieron en el verano del 89.. El 11 de septiembre se abrió plenamente la frontera austro-húngara y todo se precipitó: en sólo tres días cruzaron 15000 alemanes orientales.
Comenzó una especie de deserción en masa, que amenazaba paralizar los servicios y el aparato productivo. El dirigente comunista, Honecker, barajó la posibilidad de la represión, pero no tuvo el respaldo de la cúpula del partido y supo que la URSS no enviaría tropas para apoyarle. El 9 de noviembre Alemania Oriental anunció que se abrían sus fronteras y una multitud destruyó el muro. Siguieron elecciones, que oficializaron el final del régimen comunista. La República Democrática desapareció. En 1990 se produjo la unificación de las dos Alemanias, que adoptó la forma de integración de la antigua RDA en la República Federal, cuya capital se trasladó a Berlín. Era la capital histórica alemana.
Polonia, Hungría, Alemania… llegó el turno de Checoslovaquia, donde se desencadenó la "revolución de terciopelo". En octubre de 1989 la policía había arrestado a cientos de manifestantes, pero la contestación resultaba ya imparable. En noviembre del 89 hubo una huelga general; después, las manifestaciones diarias que organizaba el Foro Cívico exigían libertades. En diciembre se formó un gobierno no comunista. Lo presidía Vaclav Havel, el disidente más conocido. Se abrió el camino de la democratización.
En Bulgaria la oposición democrática tenía menos fuerza, pero sus primeras manifestaciones forzaron en noviembre la caída del comunismo ortodoxo, para dar paso a un reformismo que transformó al Partido Comunista en un Partido Socialista. El régimen multipartidista inició una lenta evolución hacia un sistema democrático. En el otoño de 1989 los regímenes comunistas estaban desapareciendo en procesos pacíficos. Hubo una excepción notable, Rumanía, donde el líder, Ceaucescu, rechazó cualquier reforma. Tras ordenar reprimir las movilizaciones, Ceaucescu fue detenido y ejecutado con su esposa en la navidad del 89.
Después se produjo, de forma traumática y confusa, el cambio político, si bien la evolución hacia la democracia fue menos segura que en las otras antiguas democracias populares. A finales de 1989 el proceso se había consumado. El bloque comunista había dejado de existir en los meses que siguieron a los acontecimientos de Berlín del 9 de noviembre, aunque en Bulgaria o Rumanía el aparato comunista pervivió largo tiempo Los cambios llegaron al sur de la zona.
En Albania, donde subsistía un régimen estalinista, el partido comunista permitió cambios en 1990, que incluyeron elecciones libres La victoria comunista no detuvo las transformaciones, pero la situación siguió siendo confusa los siguientes años, en una democratización sólo parcial El caso de Yugoslavia fue distinto. A la altura del 89, los reclamos nacionalistas sustoituían al comunismo como ideología dominante. El conflicto yugoslavo estallaría en 1991, pero en 1988 su evolución parecía similar a la de las demás democracias populares. La desaparición de la Unión Soviética Los cambios en la Europa del este revelaban la profundidad de la crisis comunista, que continuaba en la URSS.
Había fracasado el programa de Gorbachov y no estaba definido el camino de reformas ni el lugar al que se quería llegar. En 1990 el Congreso, salido de elecciones semidemocráticas, designó a Gorbachov como presidente de la Unión Soviética, pero se había creado una dicotomía entre los poderes locales y el centro. Su enfrentamiento acabaría con la Unión Soviética. Las nuevas corrientes nacionalistas ponían en cuestión la propia estructura del Estado soviético. Se acentuaban los problemas nacionales. Desde 1989 Estonia, Lituania y Letonia, reclamaban recuperar su independencia, perdida en 1940. La proclamaron entre marzo y junio de 1990.
Era un problema gravísimo, porque formaban parte constitutiva de la URSS y no habían seguido la vía prevista para separarse. La Constitución soviética reconocía el derecho de autodeterminación, pero las tres repúblicas alegaron que no tenían que sujetarse a sus trámites, pues su ocupación en 1940 no había sido legal. Las tensiones étnicas y nacionalistas estallaron también en el Cáucaso, en Armenia, Georgia y Azerbaiyán. El ejército tuvo que intervenir para frenar la independencia. Se sumaron las tensiones entre el poder central y los parlamentos de las repúblicas, incluyendo el de Rusia.
Este antagonismo y el desprestigio de Gorbachov explican la popularidad de Yeltsin, antiguo funcionario comunista, que se quejaba de que las reformas no se habían aplicado con suficiente amplitud. Lideró el Parlamento de Rusia, y en la primavera del 91 fue elegido jefe de la República rusa. Gorbachov propuso un nuevo Tratado de la. Regularía las relaciones entre las repúblicas, con mayores competencias, y el poder central. El nuevo Tratado de la Unión sería federal y en él desaparecían las alusiones al socialismo. El tratado iba a ser firmado el 20 de agosto. Los partidarios de la línea dura consideraban al tratado el preludio de la desintegración definitiva de la Unión Soviética.
Fue el origen del golpe de estado que se inició el 17 de agosto. El pronunciamiento militar fue organizado desde el Comité Central del PCUS, con la participación de la mayor parte del gobierno soviético. El golpe, que secuestró durante algunos días a Gorbachov, fue un fracaso rotundo. Yeltsin encabezó la oposición en el Parlamento ruso y tuvo apoyo popular. Los golpistas estaban en la cúpula del poder, por lo que su impericia demostró el anquilosamiento del régimen. No llegaron a prever la reacción popular. Probablemente, ignoraban el desapego de la población respecto al PCUS. Además, las fuerzas armadas se negaron a ejecutar sus órdenes de abrir fuego.
El 23 de agosto la conspiración había fracasado. El fallido golpe de estado precipitó la destrucción del estado comunista y de la Unión Soviética. Gorbachov retornó a Moscú -estaba en Crimea cuando fue retenido- con el propósito de reanudar su programa gradualista, pero el poder se había desplazado hacia las repúblicas. Siguieron los meses en que se desmanteló el comunismo y fue disuelto el PCU. Los dirigentes ucranianos y bielorrusos, convertidos del comunismo al nacionalismo y alentados por Yeltsin, decidieron separarse de la URSS. El 8 de diciembre de 1991 acordaban con Rusia disolver el estado soviético y crear la Comunidad de Estados Independientes.
La connivencia de las tres principales repúblicas que formaban la Unión Soviética hacía inviable su supervivencia. En sólo los cuatro meses que siguieron al golpe de agosto se produjo el desmantelamiento del estado soviético. La rapidez de su disolución revelaba su descomposición interna y desarraigo de la sociedad. El 25 de diciembre de 1991 Gorbachov dimitió de su cargo de presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Dejaba la jefatura de un Estado que ya no existía.
Desapareció oficialmente el 21 de diciembre de 1991, cuando las distintas repúblicas que habían formado la URSS -con la excepción de Estonia, Letonia, Lituania y Georgia - firmaron el nacimiento de la CEI (Comunidad de Estados Independientes), una entidad difusa cuya principal función fue la de sancionar la liquidación de la Unión Soviética. Sus miembros actuaron como estados plenamente independientes. Rusia perdía los territorios que habían formado de su imperio tradicional pero asumía la herencia internacional de las URSS y la sustituía en el Consejo de Seguridad de la ONU. También se hizo cargo del arsenal nuclear soviético.
En el memorándum de Budapest de 1994, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistan, las repúblicas donde había armas nucleares, las cedían a Rusia, a cambio de garantías sobre su independencia e integridad territorial. Rusia tras la URSS Rusia empezaba una nueva etapa, por vez primera en siglos sin dominios de otros territorios. Las estructuras políticas, antes imperiales o revolucionarias, debían transformase en las de un Estado-nación. Además, requería una revolución económica, pues dejaba de ser viable la alternativa comunista. Los cambios debían realizarse en una situación de profunda crisis. Quedaba también pendiente el régimen político a adoptar.
Se invocaba a la democracia como la alternativa indiscutible, pero Rusia no tenía ninguna tradición de este tipo, en una cultura acostumbrada al autoritarismo. Además, el régimen soviético se derrumbó sin movilizaciones que reclamasen libertades. Tampoco quedaba definida cómo sería tal democracia y cómo se llegaría a ella. Desde 1991 Rusia ha pasado por dos fases. Hasta 1999 Yeltsin buscó rápidamente una economía de mercado y una democracia. Lo primero provocó caos y retrocesos productivos. La transición política implantó principios democráticos, pero con un funcionamiento deficiente. En la siguiente etapa, liderada por Putin, la economía creció.
En lo político adoptó rasgos autoritarios, aunque manteniendo una fachada democrática. A la altura de 2000 funcionaba ya una economía de mercado (de rasgos singulares), sin de las convulsiones de la primera época. El autoritarismo le alejó respecto a una normalidad democrática, convertida en apariencia legitimadora. El programa económico de Yeltsin buscó una rápida liberalización, mediante medidas de choque que permitieran la privatización. Afrontaba un proceso sin precedentes, la extensión súbita de la economía liberal en un país de grandes dimensiones con una economía colectivizada. La liberalización de precios provocó una hiperinflación que arruinó a amplios sectores.
Sólo a partir de 1995 los precios volvieron a ajustarse. Se buscó una privatización acelerada de propiedades estatales, viviendas y empresas. En 1992 todos los ciudadanos recibieron bonos para su conversión en acciones. El proceso fue muy rápido. En 1996 el 90% de los obreros industriales trabajaban en el sector privado. La mayoría de empresas seguían en manos de sus directores anteriores, que se hicieron con los principales paquetes de acciones. En la agricultura el proceso fue más lento, pero las granjas familiares tenían ya la mitad del espacio cultivado. Se cedieron grandes empresas a un pequeño grupo de oligarcas, a cambio del apoyo a Yeltsin. Adquirieron gran poder económico y político.
En los noventa el Producto Interior Bruto cayó un 50% y se deterioraron los niveles de vida. La esperanza de vida bajó de 68 a 65 años. La transición política fue compleja. Abundaron los enfrentamientos entre el presidente y el Parlamento, dominado por antiguos comunistas. En 1993 el Congreso intentó destituir a Yeltsin, que lo disolvió violentamente. La nueva Constitución reforzó los poderes presidenciales. No hubo grandes formaciones políticas alternativas al presidente, cuya reelección contó con el apoyo de los oligarcas. Yeltsin fue perdiendo prestigio, por el marasmo económico, la pérdida de posiciones internacionales de Rusia o la guerra de Chechenia, que reivindicaba la independencia.
En agosto de 1999 Yeltsin designó a Putin, exagente del KGB, como presidente del Gobierno. Desde entonces, en este puesto o como presidente de la Federación Rusa, ha ejercido el poder. Asentó su liderazgo en una política decidida en la segunda guerra chechena o en la represión del terrorismo. Buscó además la estabilidad económica y política. Fortaleció el poder presidencial, atajando a los oligarcas que pretendieran seguir una línea propia, y redujo los anteriores logros democráticos. En 2004 los gobernadores regionales pasaron ser designados por el presidente, estableciéndose lo que se llamó "democracia dirigida".
La recentralización propició la tendencia autoritaria, en la que la base del poder era "Rusia Unida", un partido presidencial, en unas elecciones acusadas de manipulación y que no contaron con ningún gran partido alternativo. El despegue económico se sostuvo por la subida de precios del petróleo y del gas natural. La mejora de los niveles de vida le aseguró el apoyo popular. También una nueva política exterior, en la que Rusia buscaba recuperar el estatus de gran potencia. Lleva a cabo una escalada competitiva respecto a occidente, rivalizando con la OTAN, Estados Unidos y la Unión Europea y buscando influir en en algunos conflictos internacionales.
Los afanes nacionalistas llevaron a la anexión de Crimea en marzo de 2014, arrebatándosela a Ucrania. Los separatistas prorrusos del este de Ucrania, enfrentados con el poder central, tuvieron el apoyo de Rusia. La agresividad exterior fue criticada por los países occidentales, pero apoyada por la población rusa. Las antiguas repúblicas soviéticas Los estados que habían formado la URSS siguieron sus propios caminos. Salvo las tres repúblicas bálticas, mantuvieron regímenes autoritarios y con frecuencia fueron gobernados por antiguos comunistas. En general, permanecieron en la órbita de Rusia.
Letonia, Estonia y Lituania salieron de la influencia rusa, introduciendo pronto reformas democráticas y liberalizando la economía. Fueron asimilados a los antiguos países del este al ampliarse la Unión Europa, en la que se integraron en 2004. Fue paralela su admisión en la OTAN. En Bielorrusia se impuso un régimen autoritario. Lukashenko, en el poder desde 1994, mantiene una economía controlada por el estado, pues el 70% es de propiedad pública. Es también un estado policial, el único de Europa con la pena de muerte. En Ucrania algunos logros democráticos fueron compatibles con esquemas autoritarios.
Surgieron discrepancias en la región sudoriental, cercana a Rusia y partidaria de mantenerse en su esfera. Hacia 2014 tomó cuerpo la escisión entre partidarios de la UE y los de mantener la alianza con Rusia. Tras la victoria electoral de la tendencia democrática, los levantamientos prorrusos llevaron a la anexión rusa de Crimea y la declaración de independencia de dos regiones orientales, Donetsk y Lugansk. Comenzó la que al principio fue una guerra soterrada entre Kiev y el separatismo, con apoyo ruso. En Moldavia se impuso también un sistema autoritario.
Desde 1992 una región moldava, República de Transnistria, funciona como independiente: era la única región industrializada, con una importante población rusa y ucraniana. Moldavia fue el único país en el que durante un periodo (2001-09) volvió a gobernar el partido comunista. Ninguna de las tres repúblicas caucásicas puede considerarse democrática. En Azerbaiján se impuso una dictadura, mientras que Georgia y Armenia desarrollaron sistemas híbridos, que combinan elementos autoritarios y democráticos. En los tres casos saltaron enfrentamientos bélicos.
Georgia tuvo guerras contra minorías étnicas, en la región montañesa de Osetia del Sur o en la costera Abjasia, que declararon su independencia en 1991 y 1992. Georgia quiso aproximarse a la OTAN, que no apoyó su intento de recuperar las repúblicas independizadas. Hubo una breve intervención militar de Rusia, que reconoció a Abjasia y Osetia del Sur. La independencia de Armenia y Azerbaiyán estuvo condicionada por su conflicto en torno a Nagorno Karabaj, región azerbaiyana, pero de mayoría armenia. La guerra terminó en 1994 con victoria armenia, que en la práctica supuso la independencia de este territorio, aunque sin reconocimiento internacional.
Armenia tiene una democracia precaria, con acusaciones de fraude electoral. Ha sido aliada de Rusia, al menos hasta 2018. Azerbaiyán es una dictadura. Bajo el liderato de Gueidar Aliyev mantuvo formas soviéticas y pasó del socialismo al nacionalismo. Tras su muerte en 2003, su hijo Iljam Aliyev ha ganado cuatro elecciones con porcentajes superiores al 75%. Pese a las denuncias de fraude electoral, mantiene una notable estabilidad basada en los recursos que proporcionan sus reservas de gas y petróleo. Ninguno de los cinco países exsoviéticos de Asia Central había sido nunca independiente ni tuvo movimientos nacionalistas.
Kazajistán, Turkmenistán y Uzbekistán continuaron siendo dictaduras, ejercidas por líderes de los partidos comunistas locales. En Kazajstán, Nursultán Nazarbaiev ganó las elecciones entre 1991 y 2015, siempre por encima del 81%. Tras dejar la presidencia mantiene el control del país. La dictadura en Turkmenistán la ejerció Niyazov, que gobernó desde 1985 hasta su muerte en 2006. Encabezó un régimen despótico y totalitario que quería desarrollar una identidad turkomana. Promovió el culto a la personalidad, en un país cerrado, con pocos contactos exteriores y problemas económicos pese a sus reservas de gas.
Karimov fue presidente de Uzbekistán desde antes de la independencia hasta su muerte en 2016, recurriendo a elecciones fraudulentas. Su sucesor, Mirziyoyev, sugirió reformas, pero no hubo apertura, obteniendo apoyos superiores al 80%. El país tuvo algún papel internacional, al impedir avances del terrorismo islámico desde Afganistán, con el que tiene frontera. La mayoría de las empresas son de propiedad estatal. Un 4% de la población es considerada mano de obra esclava, forzosamente en el cultivo de algodón. Tayikistán vivó cinco años de guerra civil, que enfrentó al gobierno de procedencia comunista con grupos islámicos.
Desde 1994 se instaló un sistema presidencialista con rasgos democrático, pero inestable y resultados electorales discutidos. Es la república exsoviética más pobre. Kirguistán impulsó una economía liberal. Adoptó un modelo aparentemente democrático, pero los dos primeros presidentes fueron destituidos por la protesta popular. Democratización y conflictos en la Europa del este Tras la caída del comunismo Europa del Este evolucionó hacia la democracia. En Yugoslavia el proceso, traumático, llevó a su fragmentación bélica en varios estados.
La democratización tuvo dificultades específicas en cada país, dependiendo de las formas que había adoptado el comunismo y sus condiciones políticas y económicas. La RDA tuvo una dinámica propia, al integrarse en Alemania. En Polonia, Hungría y Checoslovaquia ayudaron a los cambios las reformas que durante las décadas anteriores habían suavizado al comunismo. Por contra, en Rumania y Bulgaria coincidían un nivel de vida inferior con un régimen despótico. En cualquier caso, fue un proceso difícil. Cuando comenzó en 1989, toda la región estaba experimentando un declive económico.
La transición, además, presentaba sus propias dificultades, tanto la de la construcción democrática, como la introducción de una economía de mercado. A corto plazo los problemas se repitieron: fuerte recesión, contracción industrial, derrumbamiento del producto interior bruto. De entrada, las medidas liberalizadoras destruyeron empleos y provocaron una gran inflación, así como aumentos de la pobreza y de la desigualdad. Las dificultades fueron mayores en Rumanía y Bulgaria, donde los cambios empezaron tardíamente. En medio de las dificultades económicas, estos países introdujeron nuevos sistemas políticos.
En Alemania Oriental el proceso fue menos traumático, pues el fin del comunismo fue seguido por la unificación de Alemania, lo que implicó apoyos económicos y la integración en un sistema democrático ya existente. La RDA despareció y la República Federal Alemana se extendió por toda Alemania. La reunificación fue aceptada en 1990 por las principales potencias (Estados Unidos, Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia). Alemania recuperaba la plena soberanía y reconocía sus fronteras con Polonia. En marzo de 1990 obtuvieron la victoria electoral los partidarios de una rápida unificación.
El 3 de octubre se culminó ésta, que implicó cuantiosas inversiones para superar los déficits de la herencia comunista. Persisten diferencias en los niveles de vida. Comparten los mismos partidos, pero en la antigua RDA tienen mayor fuerza los partidos extremistas, ultraderechistas o postcomunistas. En Polonia, Checoslovaquia y Hungría la transición a la democracia y la economía liberal presentó similitudes. En los tres países la transición comenzó con la victoria electoral de partidos alternativos al régimen comunista, fuesen Solidaridad o Foros Democráticos creado por la contestación al régimen. Estos primeros partidos desaparecerían después.
En cambio, sobrevivieron formaciones derivadas de los partidos comunistas, convertidos en partidos socialistas. Sin embargo, eran antiguos reformistas, que impulsaron también la democracia y fueron admitidos como socialdemócratas por sus homólogos occidentales. Así, en Polonia, entre 1990 y 1995 gobernó Solidaridad. Una terapia de choque introdujo un paquete de reformas para pasar rápidamente al libre mercado. A corto plazo las subsistencias escasearon y se dispararon los precios. En las siguientes elecciones ganaron los socialistas. La economía tendió a estabilizarse y se reintrodujeron esquemas propios del Estado del bienestar.
Se consumó una privatización que, como en Chequia, repartió entre los ciudadanos bonos convertibles en acciones. En 2004 Polonia -como los otros países centroeuropeos- ingresó en la Unión Europea. La evolución húngara fue parecida. Tras la revolución gobernó el Foro Democrático. La transición económica fue menos convulsa. Después, las alternancias de gobierno centro-izquierda/centro-derecha no interrumpieron las privatizaciones. Recurrieron a la venta de empresas, que supuso un proceso más lento. En 1992 Checoslovaquia se separó en dos estados. La escisión no arrancó de tensiones populares, sino que fue resultado de actitudes de las élites.
Los políticos eslovacos buscaron más autogobierno reivindicando la independencia, eventualidad que fue aceptada por los checos. El apoyo social a la ruptura era bajo. Chequia, que tenía un nivel de vida más alto, logró mantener el crecimiento y controlar la inflación mientras se producía la liberación económica. En Eslovaquia, en cambio, se impuso inicialmente un populismo autoritario que retrasó la liberalización económica, con acusaciones de corrupción al privatizarse empresas. A partir de 1998 los gobiernos reformistas lograron estabilizar la economía y la democracia.
En Rumanía y Bulgaria sobrevivieron inicialmente los partidos comunistas, convertidos formalmente en socialistas, pero reacios a grandes cambios. En Rumania las transferencias de bienes del Estado al sector privado se hicieron en muchos casos en beneficio de próximos al poder, ligados a antiguos círculos comunistas. Entre 1991-92 gobernó en Bulgaria una coalición anticomunista, pero tras las convulsiones que provocó la privatización económica, recuperaron el poder los excomunistas. A partir de 1998 se introdujeron las reformas económicas y políticas.
En ambos países las transformaciones se produjeron desde los últimos años del siglo, pero accediendo a una democracia con las lagunas derivadas de la falta de independencia judicial o la corrupción. En 2004 Rumania y Bulgaria ingresaron en la OTAN y en 2007 en la Unión Europea, con el compromiso de que se procedería a una verificación periódica de problemas relacionados con la solidez de la democracia. Albania se estabilizó en 1997, tras enfrentarse fuerzas comunistas y liberales. Su evolución democrática -jalonada por el ingreso en la OTAN en 2009- fue precaria.
Los disturbios de 2019 evidenciaron las limitaciones de este proceso, hubo acusaciones de connivencia gubernamental con redes de narcotráfico. La descomposición de Yugoslavia Durante el periodo comunista, Yugoslavia había sido una federación de seis repúblicas (Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Macedonia), con dos provincias autónomas dentro de Serbia, Kosovo y Voivodina. Este país multicultural se fragmentó en siete estados durante los años noventa. Las regiones del norte eran más prósperas que las del sur. Estas diferencias se habían incrementado: si en 1945 la relación de renta entre Eslovenia y Kosovo era 3/1, en 1965 llegaba a 6/1.
Eslovenos y croatas se oponían a las transferencias a regiones más pobres, por entender que les lastraban, mientras que Serbia se quejaba de las reticencias. Tras la muerte de Tito en 1980 las tensiones económicas y sociales dieron lugar a la aparición de nacionalismos. Los serbios suponían el 40% de la población y, salvo en Eslovenia, eran minorías importantes en todas las repúblicas. A fines de 1990 se celebraron elecciones libres y en Bosnia, Croacia, Macedonia y Eslovenia fueron derrotados los partidos comunistas. En Serbia y Montenegro ganaron los excomunistas convertidos en nacionalistas.
Los detonantes de los conflictos fueron la disolución del parlamento de Kosovo, por entender que los serbios estaban siendo marginados, y la proclamación de la autonomía en la región serbia de Croacia. Se desencadenó una enorme conflictividad. Cabe hablar de cinco guerras, si se incluye la de Eslovenia, de sólo diez días en 1991. La guerra de Croacia, 1991-95, enfrentó a los nacionalismos serbio y croata. Las guerras de Bosnia (1992-1995) y de Croacia-Bosnia (1992-94) fueron las más duras, con algún episodio considerado genocidio; se enfrentaron sucesivamente croatas y bosnios y las tres comunidades de Bosnia-Herzegovina (musulmanes, croatas y serbios).
La guerra de Kosovo (1999) se internacionalizó. La OTAN bombardeó Serbia hasta lograr su rendición. Macedonia se separó pacíficamente, sin producirse un conflicto potencial en el que se temía la intervención de Serbia, Grecia, Albania, Bulgaria y Turquía. En 2001 tropas kosovares intentaron hacerse con localidades de población albanesa. Las guerras yugoslavas provocaron en torno a 220.000 muertes y 2,4 millones de desplazados. Proliferaron las limpiezas étnicas y crímenes de guerra cometidos por bosnios, croatas y serbios. Terminaron con la intervención de organismos internacionales como la OTAN y la ONU. Yugoslavia se descompuso.
Croacia, Eslovenia y Macedonia se independizaron en 1991, Bosnia Herzegovina en 1992. Montenegro y Serbia se separaron en 2006. Kosovo se proclamó independiente en 2008, sin que haya sido reconocido por toda la comunidad internacional. Eslovenia ingresó en la UE en 2004 y Croacia en 2013. Actualmente son candidatos oficiales Serbia, Macedonia y Montenegro.