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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU Madrid 2018 · Ordinaria
Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Madrid (PAU/EvAU) 2018, Ordinaria (junio): 5 problemas con solución. Con corrección al momento.
Temas del examen: Comentario de texto · Gramática · Semántica · Literatura
Opción A - Cuestión 1 · Comentario de texto
OPCIÓN A
A través de los siglos, la cultura, en sus diversas formas, se ha encargado de crear una imagen del habla de la mujer que en muchos aspectos pervive en nuestros días. En obras literarias, refranes, chistes y canciones se han forjado estereotipos sobre el habla femenina que, como tales, reflejan la realidad previamente tamizada e interpretada por las ideas y prejuicios de cada autor. Una novela o un refrán nos ofrecen ciertos aspectos de la vida de una época, al tiempo que ponen de manifiesto las creencias y el sistema de valores de aquel momento y coadyuvan a crear la imagen que socialmente se considera adecuada para cada sexo; es decir, reflejan y configuran simultáneamente la realidad. Esta representación social, que se nos va transmitiendo desde la infancia, es la que el individuo se ve obligado a satisfacer comportándose de acuerdo a su sexo tal y como la sociedad espera que lo haga.
Pero la historia de la cultura está protagonizada mayoritariamente por varones cuyos juicios y opiniones han tenido la pretensión no solo de ser objetivos y razonados, sino universales; su interpretación de la realidad se ha confundido con la interpretación de la realidad y en los peores casos con la realidad misma.
Al atribuir un rasgo, generalmente negativo, a todo el grupo de las mujeres, no solo se simplifica falazmente la diversidad de posibilidades que ofrece la vida, sino que además se contribuye a urdir la trama del estereotipo, sesgado y maniqueo, que niega la posibilidad de llegar a un conocimiento real del otro sexo. Cuando un estereotipo es muy fuerte, como el de la mujer charlatana, se antepone incluso al diálogo, a la observación de la realidad, y nos hace ver solo aquello que corrobora esa representación, impidiéndonos percibir lo que la contradice.
Por otro lado, la expectativa creada en torno a cómo debe ser el comportamiento de uno y otro sexo lleva a que una misma actitud se valore de forma distinta en los hombres y en las mujeres.
(Irene Lozano Domingo, Lenguaje femenino, lenguaje masculino, 1995)
1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:
a)
b)
c)
Opción A - Cuestión 2 · Comentario de texto
OPCIÓN A
A través de los siglos, la cultura, en sus diversas formas, se ha encargado de crear una imagen del habla de la mujer que en muchos aspectos pervive en nuestros días. En obras literarias, refranes, chistes y canciones se han forjado estereotipos sobre el habla femenina que, como tales, reflejan la realidad previamente tamizada e interpretada por las ideas y prejuicios de cada autor. Una novela o un refrán nos ofrecen ciertos aspectos de la vida de una época, al tiempo que ponen de manifiesto las creencias y el sistema de valores de aquel momento y coadyuvan a crear la imagen que socialmente se considera adecuada para cada sexo; es decir, reflejan y configuran simultáneamente la realidad. Esta representación social, que se nos va transmitiendo desde la infancia, es la que el individuo se ve obligado a satisfacer comportándose de acuerdo a su sexo tal y como la sociedad espera que lo haga.
Pero la historia de la cultura está protagonizada mayoritariamente por varones cuyos juicios y opiniones han tenido la pretensión no solo de ser objetivos y razonados, sino universales; su interpretación de la realidad se ha confundido con la interpretación de la realidad y en los peores casos con la realidad misma.
Al atribuir un rasgo, generalmente negativo, a todo el grupo de las mujeres, no solo se simplifica falazmente la diversidad de posibilidades que ofrece la vida, sino que además se contribuye a urdir la trama del estereotipo, sesgado y maniqueo, que niega la posibilidad de llegar a un conocimiento real del otro sexo. Cuando un estereotipo es muy fuerte, como el de la mujer charlatana, se antepone incluso al diálogo, a la observación de la realidad, y nos hace ver solo aquello que corrobora esa representación, impidiéndonos percibir lo que la contradice.
Por otro lado, la expectativa creada en torno a cómo debe ser el comportamiento de uno y otro sexo lleva a que una misma actitud se valore de forma distinta en los hombres y en las mujeres.
(Irene Lozano Domingo, Lenguaje femenino, lenguaje masculino, 1995)
2. Redacte un resumen del contenido del texto. [1 punto]
Opción A - Cuestión 3 · Comentario de texto
3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que la forma de expresión de las adolescentes sea diferente a la de los chicos de su misma edad. [1,5 puntos]
Opción A - Cuestión 4 · Gramática
OPCIÓN A
A través de los siglos, la cultura, en sus diversas formas, se ha encargado de crear una imagen del habla de la mujer que en muchos aspectos pervive en nuestros días. En obras literarias, refranes, chistes y canciones se han forjado estereotipos sobre el habla femenina que, como tales, reflejan la realidad previamente tamizada e interpretada por las ideas y prejuicios de cada autor. Una novela o un refrán nos ofrecen ciertos aspectos de la vida de una época, al tiempo que ponen de manifiesto las creencias y el sistema de valores de aquel momento y coadyuvan a crear la imagen que socialmente se considera adecuada para cada sexo; es decir, reflejan y configuran simultáneamente la realidad. Esta representación social, que se nos va transmitiendo desde la infancia, es la que el individuo se ve obligado a satisfacer comportándose de acuerdo a su sexo tal y como la sociedad espera que lo haga.
Pero la historia de la cultura está protagonizada mayoritariamente por varones cuyos juicios y opiniones han tenido la pretensión no solo de ser objetivos y razonados, sino universales; su interpretación de la realidad se ha confundido con la interpretación de la realidad y en los peores casos con la realidad misma.
Al atribuir un rasgo, generalmente negativo, a todo el grupo de las mujeres, no solo se simplifica falazmente la diversidad de posibilidades que ofrece la vida, sino que además se contribuye a urdir la trama del estereotipo, sesgado y maniqueo, que niega la posibilidad de llegar a un conocimiento real del otro sexo. Cuando un estereotipo es muy fuerte, como el de la mujer charlatana, se antepone incluso al diálogo, a la observación de la realidad, y nos hace ver solo aquello que corrobora esa representación, impidiéndonos percibir lo que la contradice.
Por otro lado, la expectativa creada en torno a cómo debe ser el comportamiento de uno y otro sexo lleva a que una misma actitud se valore de forma distinta en los hombres y en las mujeres.
(Irene Lozano Domingo, Lenguaje femenino, lenguaje masculino, 1995)
4.a. Analice sintácticamente: La cultura se ha encargado de crear una imagen del habla de la mujer que pervive en nuestros días. [1,5 puntos]
4.b. Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece representación, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. [1 punto]
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•
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Opción A - Cuestión 5 · Literatura
5.a.
El Novecentismo y las Vanguardias. [2 puntos]
5.b.
Comente los aspectos más relevantes de la obra española posterior a 1975 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. [1 punto]
Opción B - Cuestión 1 · Comentario de texto
OPCIÓN B
Esa tierra calcinada que dejan los incendios es la expresión más sórdida del abandono de nuestras raíces. Lloramos los últimos y devastadores incendios en Portugal, Galicia, Asturias y León. Han muerto 42 personas en los últimos días a causa de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos, especialmente trágicos en Portugal, que ya perdió a 64 personas el pasado verano. En Galicia han sido cuatro los fallecidos.
Desgraciadamente, estas cifras crecen, hay personas desaparecidas y otras se juegan la piel al apagarlos. El mapa del noroeste peninsular es un paisaje rico de bosques y voces que hablan los idiomas del campo y la naturaleza. Nuestra mentalidad urbanita, ajena a tantas cosas, no se está dando cuenta de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos malévolos e intencionados, fabricados con manos asesinas. Hemos abandonado los valores del mundo agrario y a los que allí habitan. Los gallegos y los portugueses viven en continuo sobresalto sometidos por unos criminales pirómanos. La espesura vibrante que rodea los pueblos, las aldeas y parroquias representa la esencia de la vida rural, de esos orígenes que dan sentido a nuestras ricas culturas. La protección y el cuidado de los paisajes agrestes de la península Ibérica han de ser una cuestión de Estado. Portugal y España se deben hermanar en un compromiso real y efectivo con sus tierras y sus gentes, con esa tradición campestre y el legado forestal que nos representa y nos enriquece. Ambos países habitan la misma geografía rústica, y tienen que crear y llevar a cabo políticas forestales conjuntas que protejan sus zonas vulnerables. Deben educar a las nuevas generaciones para que sientan el orgullo de las culturas rurales en comunión con la naturaleza y quieran regresar a ellas. Que existir y prosperar en el campo sea una opción viable. Tenemos que financiar más contingentes de profesionales con infraestructuras reales coordinando labores de prevención, recuperación y protección de los bosques y montes. Rehacer los caminos, quitar la maleza, podar los árboles, repoblar la tierra negra de ceniza con vegetación autóctona de robles, castaños y nogales. La salud de nuestros bosques, el paisaje natural y su preservación deben ser prioritarios. Antes del fervor de las naciones está el latido de los árboles y los bosques milenarios que dieron cobijo a nuestros antepasados que no sabían de mapas y fronteras políticas. Las tierras de la península Ibérica son nuestro pulmón de vida futuro, recuperar los bosques es un gesto patriótico que no puede esperar. (Ana Merino, “Recuperar los bosques” en EL PAÍS, 23/10/2017)
1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes:
a)
Enuncie el tema del texto (0,5 puntos):
b)
Detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos):
c)
Indique qué tipo de texto es (0,25 puntos):
Opción B - Cuestión 2 · Comentario de texto
OPCIÓN B
Esa tierra calcinada que dejan los incendios es la expresión más sórdida del abandono de nuestras raíces. Lloramos los últimos y devastadores incendios en Portugal, Galicia, Asturias y León. Han muerto 42 personas en los últimos días a causa de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos, especialmente trágicos en Portugal, que ya perdió a 64 personas el pasado verano. En Galicia han sido cuatro los fallecidos.
Desgraciadamente, estas cifras crecen, hay personas desaparecidas y otras se juegan la piel al apagarlos. El mapa del noroeste peninsular es un paisaje rico de bosques y voces que hablan los idiomas del campo y la naturaleza. Nuestra mentalidad urbanita, ajena a tantas cosas, no se está dando cuenta de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos malévolos e intencionados, fabricados con manos asesinas. Hemos abandonado los valores del mundo agrario y a los que allí habitan. Los gallegos y los portugueses viven en continuo sobresalto sometidos por unos criminales pirómanos. La espesura vibrante que rodea los pueblos, las aldeas y parroquias representa la esencia de la vida rural, de esos orígenes que dan sentido a nuestras ricas culturas. La protección y el cuidado de los paisajes agrestes de la península Ibérica han de ser una cuestión de Estado. Portugal y España se deben hermanar en un compromiso real y efectivo con sus tierras y sus gentes, con esa tradición campestre y el legado forestal que nos representa y nos enriquece. Ambos países habitan la misma geografía rústica, y tienen que crear y llevar a cabo políticas forestales conjuntas que protejan sus zonas vulnerables. Deben educar a las nuevas generaciones para que sientan el orgullo de las culturas rurales en comunión con la naturaleza y quieran regresar a ellas. Que existir y prosperar en el campo sea una opción viable. Tenemos que financiar más contingentes de profesionales con infraestructuras reales coordinando labores de prevención, recuperación y protección de los bosques y montes. Rehacer los caminos, quitar la maleza, podar los árboles, repoblar la tierra negra de ceniza con vegetación autóctona de robles, castaños y nogales. La salud de nuestros bosques, el paisaje natural y su preservación deben ser prioritarios. Antes del fervor de las naciones está el latido de los árboles y los bosques milenarios que dieron cobijo a nuestros antepasados que no sabían de mapas y fronteras políticas. Las tierras de la península Ibérica son nuestro pulmón de vida futuro, recuperar los bosques es un gesto patriótico que no puede esperar. (Ana Merino, “Recuperar los bosques” en EL PAÍS, 23/10/2017)
2. Redacte un resumen del contenido del texto. (1 punto)
Opción B - Cuestión 3 · Comentario de texto
3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de que el respeto a la naturaleza deba anteponerse al desarrollo económico incontrolado. (1,5 puntos)
Opción B - Cuestión 4.a · Gramática
OPCIÓN B
Esa tierra calcinada que dejan los incendios es la expresión más sórdida del abandono de nuestras raíces. Lloramos los últimos y devastadores incendios en Portugal, Galicia, Asturias y León. Han muerto 42 personas en los últimos días a causa de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos, especialmente trágicos en Portugal, que ya perdió a 64 personas el pasado verano. En Galicia han sido cuatro los fallecidos.
Desgraciadamente, estas cifras crecen, hay personas desaparecidas y otras se juegan la piel al apagarlos. El mapa del noroeste peninsular es un paisaje rico de bosques y voces que hablan los idiomas del campo y la naturaleza. Nuestra mentalidad urbanita, ajena a tantas cosas, no se está dando cuenta de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos malévolos e intencionados, fabricados con manos asesinas. Hemos abandonado los valores del mundo agrario y a los que allí habitan. Los gallegos y los portugueses viven en continuo sobresalto sometidos por unos criminales pirómanos. La espesura vibrante que rodea los pueblos, las aldeas y parroquias representa la esencia de la vida rural, de esos orígenes que dan sentido a nuestras ricas culturas. La protección y el cuidado de los paisajes agrestes de la península Ibérica han de ser una cuestión de Estado. Portugal y España se deben hermanar en un compromiso real y efectivo con sus tierras y sus gentes, con esa tradición campestre y el legado forestal que nos representa y nos enriquece. Ambos países habitan la misma geografía rústica, y tienen que crear y llevar a cabo políticas forestales conjuntas que protejan sus zonas vulnerables. Deben educar a las nuevas generaciones para que sientan el orgullo de las culturas rurales en comunión con la naturaleza y quieran regresar a ellas. Que existir y prosperar en el campo sea una opción viable. Tenemos que financiar más contingentes de profesionales con infraestructuras reales coordinando labores de prevención, recuperación y protección de los bosques y montes. Rehacer los caminos, quitar la maleza, podar los árboles, repoblar la tierra negra de ceniza con vegetación autóctona de robles, castaños y nogales. La salud de nuestros bosques, el paisaje natural y su preservación deben ser prioritarios. Antes del fervor de las naciones está el latido de los árboles y los bosques milenarios que dieron cobijo a nuestros antepasados que no sabían de mapas y fronteras políticas. Las tierras de la península Ibérica son nuestro pulmón de vida futuro, recuperar los bosques es un gesto patriótico que no puede esperar. (Ana Merino, “Recuperar los bosques” en EL PAÍS, 23/10/2017)
4.a. Analice sintácticamente:
Esa tierra calcinada que dejan los incendios es la expresión más sórdida del abandono de nuestras raíces.
(1,5 puntos)
Opción B - Cuestión 4.b · Semántica
OPCIÓN B
Esa tierra calcinada que dejan los incendios es la expresión más sórdida del abandono de nuestras raíces. Lloramos los últimos y devastadores incendios en Portugal, Galicia, Asturias y León. Han muerto 42 personas en los últimos días a causa de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos, especialmente trágicos en Portugal, que ya perdió a 64 personas el pasado verano. En Galicia han sido cuatro los fallecidos.
Desgraciadamente, estas cifras crecen, hay personas desaparecidas y otras se juegan la piel al apagarlos. El mapa del noroeste peninsular es un paisaje rico de bosques y voces que hablan los idiomas del campo y la naturaleza. Nuestra mentalidad urbanita, ajena a tantas cosas, no se está dando cuenta de todo lo que nos arrebatan las llamas de estos fuegos malévolos e intencionados, fabricados con manos asesinas. Hemos abandonado los valores del mundo agrario y a los que allí habitan. Los gallegos y los portugueses viven en continuo sobresalto sometidos por unos criminales pirómanos. La espesura vibrante que rodea los pueblos, las aldeas y parroquias representa la esencia de la vida rural, de esos orígenes que dan sentido a nuestras ricas culturas. La protección y el cuidado de los paisajes agrestes de la península Ibérica han de ser una cuestión de Estado. Portugal y España se deben hermanar en un compromiso real y efectivo con sus tierras y sus gentes, con esa tradición campestre y el legado forestal que nos representa y nos enriquece. Ambos países habitan la misma geografía rústica, y tienen que crear y llevar a cabo políticas forestales conjuntas que protejan sus zonas vulnerables. Deben educar a las nuevas generaciones para que sientan el orgullo de las culturas rurales en comunión con la naturaleza y quieran regresar a ellas. Que existir y prosperar en el campo sea una opción viable. Tenemos que financiar más contingentes de profesionales con infraestructuras reales coordinando labores de prevención, recuperación y protección de los bosques y montes. Rehacer los caminos, quitar la maleza, podar los árboles, repoblar la tierra negra de ceniza con vegetación autóctona de robles, castaños y nogales. La salud de nuestros bosques, el paisaje natural y su preservación deben ser prioritarios. Antes del fervor de las naciones está el latido de los árboles y los bosques milenarios que dieron cobijo a nuestros antepasados que no sabían de mapas y fronteras políticas. Las tierras de la península Ibérica son nuestro pulmón de vida futuro, recuperar los bosques es un gesto patriótico que no puede esperar. (Ana Merino, “Recuperar los bosques” en EL PAÍS, 23/10/2017)
4.b.
Defina el concepto de antonimia y proponga ejemplos de antónimos para la palabra intencionados. [1 punto]
Opción B - Cuestión 5 · Literatura
5.a.
La poesía de la Generación del 27. [2 puntos]
5.b.
Comente los aspectos más relevantes de la obra española publicada entre 1940 y 1974 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario. [1 punto]
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