Ejercicio 4 - Texto 2 · Historia de la Filosofía PAU Castilla-La Mancha Extraordinaria 2026

Tema: Nietzsche · Del examen Extraordinaria (2026)

Enunciado

Texto 2

Tres transformaciones del espíritu os menciono: cómo el espíritu se convierte en camello, y el camello en león, y el león, por fin en niño [...] ¿Qué es pesado? así pregunta el espíritu paciente, y se arrodilla, igual que el camello, y quiere que se le cargue bien [...] ¿Acaso no es: humillarse para hacer daño a la propia soberbia? ¿Hacer brillar la propia tontería para burlarse de la propia sabiduría? [...] Con todas estas cosas, las más pesadas de todas, carga el espíritu paciente: semejante al camello que corre al desierto con su carga, así corre él a su desierto. Pero en lo más solitario del desierto tiene lugar la segunda transformación: en león se transforma aquí el espíritu, quiere conquistar su libertad como se conquista una presa, y ser señor en su propio desierto. Aquí busca a su último señor: quiere convertirse en enemigo de él y de su último dios, con el gran dragón quiere pelear para conseguir la victoria. ¿Quién es el gran dragón, al que el espíritu no quiere seguir llamando señor ni dios? 'Tú debes', se llama el gran dragón. Pero el espíritu del león dice 'yo quiero' [...] Crear valores nuevos -tampoco el león es aún capaz de hacerlo: mas crearse libertad para un nuevo crear- eso sí es capaz de hacerlo el poder del león. Crearse libertad y un no santo incluso frente al deber: para ello, hermanos míos, es preciso el león [...] Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño? Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí [...] Tres transformaciones del espíritu os he mencionado: cómo el espíritu se convirtió en camello, y el camello en león, y el león, por fin, en niño (F. NIETZSCHE, Así habló Zaratustra, Madrid, Alianza, 1984, pp. 49-51).

1.

Sitúa al autor en su momento histórico [0,5 puntos]

2.

Indica las ideas principales del texto [0,5 puntos]

3.

Explica esas ideas poniéndolas en relación con el pensamiento del autor [1,5 puntos]

Enunciado: Ejercicio 4 - Texto 2 · Historia de la Filosofía PAU Castilla-La Mancha Extraordinaria 2026

Solución

Según los criterios oficiales de corrección

1. Sitúa al autor en su momento histórico (0,5 puntos)

Solución: Friedrich Nietzsche (1844-1900), pensador de la segunda mitad del siglo XIX, se enmarca en la filosofía contemporánea y en la denominada «filosofía de la sospecha». Su contexto histórico-cultural está marcado por el auge del positivismo, el historicismo, la industrialización y la consolidación de los valores burgueses y cristianos en Europa, los cuales somete a una profunda crítica genealógica. Su obra, en particular *Así habló Zaratustra*, responde a la crisis de la metafísica occidental y a la necesidad de superar la decadencia moral de su época.

2. Indica las ideas principales del texto (0,5 puntos)

Solución: El texto expone las tres transformaciones del espíritu necesarias para superar la moral tradicional: 1. El camello representa al espíritu sumiso y obediente que carga con el peso de los mandatos morales y religiosos tradicionales («tú debes»). 2. El león simboliza la rebelión destructiva y la conquista de la libertad («yo quiero»), que derrota al dragón del deber pero no puede todavía crear nuevos valores. 3. El niño personifica la inocencia, el juego, el olvido, el nuevo comienzo y la afirmación («un santo decir sí»), capaz de crear creadora y espontáneamente nuevos valores.

3. Explica esas ideas poniéndolas en relación con el pensamiento del autor (1,5 puntos)

Solución: Las tres transformaciones sintetizan el núcleo del proyecto filosófico de Nietzsche: - La crítica a la moral tradicional y el camello: Nietzsche denuncia la moral de esclavos (platonismo y cristianismo), que impone el «tú debes», niega la vida terrenal y ensalza el resentimiento, cargando al ser humano con culpabilidad y sometimiento. - La muerte de Dios, el nihilismo reactivo y el león: Con la «muerte de Dios», se desmorona el fundamento de los valores tradicionales. El león encarna el nihilismo activo: rompe las cadenas del deber moral y afirma la voluntad individual («yo quiero»), creando el espacio de libertad necesario tras la demolición de los viejos ídolos. - La transvaloración, la voluntad de poder y el niño: Para evitar caer en el nihilismo pasivo, es imprescindible transvalorar los valores. El niño representa el espíritu dionisíaco y la voluntad de poder como afirmación afirmativa y creadora de la vida: es la llegada del superhombre (*Übermensch*), quien, viviendo el eterno retorno, crea sus propios valores con libertad, inocencia y alegría terrenal.

La explicación paso a paso, hecha con IA, es Premium. Premium

Resuélvelo aquí mismo: corrección automática, pistas y solución paso a paso.

Ejercicio 5. Quinta parte - Opción B · Ordinaria 2026 ›

Más ejercicios de Nietzsche