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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU Canarias 2021 · Junio (Ciencias)

Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Canarias (PAU/EBAU) 2021, Junio (Ciencias): 2 problemas con solución. Gratis.

Temas del examen: Tipología textual, modalidades discursivas y funciones del lenguaje · Producción de un texto argumentativo propio · Comentario de textos poéticos de las obras leídas · Obras de narrativa y teatro leídas: comentario por periodos

Opción A - Pregunta 1 · Tipología textual, modalidades discursivas y funciones del lenguaje

Instrucciones: Se ha de elegir una de las cuatro opciones

OPCIÓN A

Tú a ciencias, yo a humanidades

Cualquiera que se dé un paseo por las aulas de una universidad constatará dos hechos. De un lado, que las mujeres son claramente mayoría y, del otro, que la distribución por género entre las carreras sigue siendo desigual. Las mujeres, como también pasa en el mercado de trabajo, suelen optar más por estudios ligados a la administración, humanidades o de cuidados. Por su parte, los hombres prefieren grados que implican conocimientos en matemáticas, ciencias y tecnología.

Tradicionalmente este reparto de roles de género solía ligarse a diferencias "biológicas" las cuales, se suponía, predisponen a determinadas tareas. Sin embargo, la presencia femenina en las diferentes ocupaciones ha cambiado con el tiempo; véase como en 1990 en España había solo un 4% de ingenieras o 6,5% de arquitectas y hoy alcanzan en ambos casos el 21%. Si la biología no cambia, pero su presencia sí, la tesis "naturalista" está descartada y solo quedan dos grandes argumentos.

Una explicación plantea que estas diferencias son una cuestión de preferencias personales. Si muchas mujeres anticipan una carrera laboral discontinua (por ejemplo, por la maternidad), prefieren empleos más flexibles, incluso cuando eso les pueda penalizar en salario o perspectivas profesionales. La explicación alternativa pone énfasis en los estereotipos de género. Como durante la infancia se adquiere una serie de pautas de conducta ligadas a ser hombre o mujer, cada cual selecciona ocupaciones y estudios acordes. Las mujeres son socializadas con más frecuencia en el trabajo doméstico y de cuidados, luego suelen desarrollar aspiraciones en ese sentido frente a los hombres, para los que se enfatiza el desarrollo profesional y obtener mejores ocupaciones.

En esta línea el papel de modelos que rompan con los clichés de género es clave. Un experimento reciente de Porter y Serra demostró que la exposición de estudiantes femeninas a otras mujeres que se graduaron con éxito en economía en la misma universidad aumentó en ocho puntos su propensión a estudiar en ese campo. Dicho de otro modo, las preferencias son condicionales a lo que podemos imaginar sobre nosotros mismos y que la existencia de referentes femeninos puede cambiar las elecciones (profesionales) de las mujeres.

Uno podría pensar que los campos de estudios y ocupación son algo anecdótico, pero no lo es en absoluto; según entran las mujeres en un determinado sector productivo la remuneración promedio de este tiende a reducirse. Por lo tanto, las causas de la segregación son más sutiles. Las mujeres están insertas en el mundo laboral, tienen más formación… y, sin embargo, no basta. Ya no es estudiar, es qué estudias. Ya no es el título, es qué habilidades te trasmite tu entorno para poder prosperar. Por eso en políticas de igualdad importa tanto la construcción de referentes: solo si hombres y mujeres son capaces de imaginarse libres podrán serlo de manera efectiva.

Pablo Simón. El País. 20/12/2020

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto. Esta pregunta valorará los siguientes aspectos (3 puntos):

Tipología textual y género periodístico al que pertenece. Explicación razonada de las funciones del lenguaje que predominan y los elementos comunicativos.

Tema y actualidad del mismo.

Resumen del texto, análisis de su estructura externa e interna (tesis).

Tipos de argumentos presentes en el texto y su función.

Análisis lingüístico y estilístico: mecanismos de coherencia y cohesión, rasgos morfosintácticos, léxico-semánticos y de estilo.

Opción A - Pregunta 2 · Producción de un texto argumentativo propio

Instrucciones: Se ha de elegir una de las cuatro opciones

OPCIÓN A

Tú a ciencias, yo a humanidades

Cualquiera que se dé un paseo por las aulas de una universidad constatará dos hechos. De un lado, que las mujeres son claramente mayoría y, del otro, que la distribución por género entre las carreras sigue siendo desigual. Las mujeres, como también pasa en el mercado de trabajo, suelen optar más por estudios ligados a la administración, humanidades o de cuidados. Por su parte, los hombres prefieren grados que implican conocimientos en matemáticas, ciencias y tecnología.

Tradicionalmente este reparto de roles de género solía ligarse a diferencias "biológicas" las cuales, se suponía, predisponen a determinadas tareas. Sin embargo, la presencia femenina en las diferentes ocupaciones ha cambiado con el tiempo; véase como en 1990 en España había solo un 4% de ingenieras o 6,5% de arquitectas y hoy alcanzan en ambos casos el 21%. Si la biología no cambia, pero su presencia sí, la tesis "naturalista" está descartada y solo quedan dos grandes argumentos.

Una explicación plantea que estas diferencias son una cuestión de preferencias personales. Si muchas mujeres anticipan una carrera laboral discontinua (por ejemplo, por la maternidad), prefieren empleos más flexibles, incluso cuando eso les pueda penalizar en salario o perspectivas profesionales. La explicación alternativa pone énfasis en los estereotipos de género. Como durante la infancia se adquiere una serie de pautas de conducta ligadas a ser hombre o mujer, cada cual selecciona ocupaciones y estudios acordes. Las mujeres son socializadas con más frecuencia en el trabajo doméstico y de cuidados, luego suelen desarrollar aspiraciones en ese sentido frente a los hombres, para los que se enfatiza el desarrollo profesional y obtener mejores ocupaciones.

En esta línea el papel de modelos que rompan con los clichés de género es clave. Un experimento reciente de Porter y Serra demostró que la exposición de estudiantes femeninas a otras mujeres que se graduaron con éxito en economía en la misma universidad aumentó en ocho puntos su propensión a estudiar en ese campo. Dicho de otro modo, las preferencias son condicionales a lo que podemos imaginar sobre nosotros mismos y que la existencia de referentes femeninos puede cambiar las elecciones (profesionales) de las mujeres.

Uno podría pensar que los campos de estudios y ocupación son algo anecdótico, pero no lo es en absoluto; según entran las mujeres en un determinado sector productivo la remuneración promedio de este tiende a reducirse. Por lo tanto, las causas de la segregación son más sutiles. Las mujeres están insertas en el mundo laboral, tienen más formación… y, sin embargo, no basta. Ya no es estudiar, es qué estudias. Ya no es el título, es qué habilidades te trasmite tu entorno para poder prosperar. Por eso en políticas de igualdad importa tanto la construcción de referentes: solo si hombres y mujeres son capaces de imaginarse libres podrán serlo de manera efectiva.

Pablo Simón. El País. 20/12/2020

Pregunta 2. Posicionamiento crítico personal sobre las ideas defendidas por el autor (2 puntos):

Posicionamiento ante la tesis del autor, argumentación propia y de carácter literario.

Conclusión y cierre textual.

Opción B - Pregunta 1 · Comentario de textos poéticos de las obras leídas

OPCIÓN B

Un día habrá una isla

que no sea silencio amordazado.

Que me entierren en ella,

donde mi libertad dé sus rumores

a todos los que pisen sus orillas.

Solo no estoy. Están conmigo siempre

horizontes y manos de esperanza,

aquellos que no cesan

de mirarse la cara en sus heridas,

aquellos que no pierden

el corazón y el rumbo en las tormentas,

los que lloran de rabia

y se tragan el tiempo en carne viva.

Y cuando mis palabras se liberen

del combate en que muero y en que vivo,

la alegría del mar le pido a todos

cuantos partan su pan en esta isla

que no sea silencio amordazado.

Pedro García Cabrera, Las islas en que vivo

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto. Esta pregunta valorará los siguientes aspectos (3 puntos):

Contextualización del autor y la obra en su época y movimiento.

Contextualización de la obra en la producción del autor y relación del texto o fragmento seleccionado con dicha obra.

Análisis de los personajes, espacio y tiempo (en el caso de los textos narrativos y dramáticos) y de los temas presentes en el fragmento o texto (en el caso de los poemas).

Justificación del carácter literario del texto o fragmento (recursos estilísticos, simbología, género, relaciones con la tendencia o movimiento literario).

Opción B - Pregunta 2 · Producción de un texto argumentativo propio

OPCIÓN B

Un día habrá una isla

que no sea silencio amordazado.

Que me entierren en ella,

donde mi libertad dé sus rumores

a todos los que pisen sus orillas.

Solo no estoy. Están conmigo siempre

horizontes y manos de esperanza,

aquellos que no cesan

de mirarse la cara en sus heridas,

aquellos que no pierden

el corazón y el rumbo en las tormentas,

los que lloran de rabia

y se tragan el tiempo en carne viva.

Y cuando mis palabras se liberen

del combate en que muero y en que vivo,

la alegría del mar le pido a todos

cuantos partan su pan en esta isla

que no sea silencio amordazado.

Pedro García Cabrera, Las islas en que vivo

Pregunta 2. En este poema, el poeta canario Pedro García Cabrera habla de una isla maniatada por una dictadura, pero también esperanzada gracias a la solidaridad. La crisis migratoria ha repercutido humanitariamente en las islas: ¿se ha convertido el archipiélago durante esta crisis migrante en un espacio en el que se enfrentan la solidaridad y la vulneración de los derechos de las personas? Razona la respuesta (2 puntos):

Relación de la obra con el tema.

Exposición y argumentación del alumno a partir del tema propuesto.

Conclusión y cierre textual.

Opción C - Pregunta 1 · Obras de narrativa y teatro leídas: comentario por periodos

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto. Esta pregunta valorará los siguientes aspectos [3 puntos]:

Contextualización del autor y la obra en su época y movimiento.

Contextualización de la obra en la producción del autor y relación del texto o fragmento seleccionado con dicha obra.

Análisis de los personajes, espacio y tiempo (en el caso de los textos narrativos y dramáticos) y de los temas presentes en el fragmento o texto (en el caso de los poemas).

Justificación del carácter literario del texto o fragmento (recursos estilísticos, simbología, género, relaciones con la tendencia o movimiento literario).

Opción C - Pregunta 2 · Producción de un texto argumentativo propio

Pregunta 2. En el encuentro entre Ángela y Bayardo, esta teme que, aunque por los dos ha pasado el tiempo, él se decepcionara por verla «tan disminuida». Este desequilibrio en las expectativas entre ellos («no creía que tuviera dentro tanto amor como ella para soportarlo») es signo de la importante dependencia de la mujer en esa época a unos cánones de belleza física: ¿consideras que hemos superado actualmente esos estereotipos sobre la mujer? Razona la respuesta [2 puntos]:

Relación de la obra con el tema.

Exposición y argumentación del alumno a partir del tema propuesto.

Conclusión y cierre textual.

Opción D - Pregunta 1 · Obras de narrativa y teatro leídas: comentario por periodos

Bernarda. Quietas, quietas. ¡Qué pobreza la mía no poder tener un rayo entre los dedos!

Martirio. (Señalando a Adela.) ¡Estaba con él! ¡Mira esas enaguas llenas de paja de trigo!

Bernarda. ¡Ésa es la cama de las mal nacidas! (Se dirige furiosa hacia Adela.)

Adela. (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (Adela arrebata el bastón a su madre y lo parte en dos.) Esto hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. ¡En mí no manda nadie más que Pepe!

(Sale Magdalena.)

Magdalena. ¡Adela!

(Salen Poncia y Angustias.)

Adela. Yo soy su mujer. (A Angustias.) Entérate tú y ve al corral a decírselo. Él dominará toda esta casa. Ahí fuera está, respirando como si fuera un león.

Angustias. ¡Dios mío!

Bernarda. ¡La escopeta! ¿Dónde está la escopeta? (Sale corriendo.)

(Aparece Amelia por el fondo, que mira aterrada con la cabeza sobre la pared. Sale detrás Martirio.)

Adela. ¡Nadie podrá conmigo! (Va a salir.)

Angustias. (Sujetándola.) De aquí no sales tú con tu cuerpo en triunfo, ¡ladrona!, ¡deshonra de nuestra casa!

Magdalena. ¡Déjala que se vaya donde no la veamos nunca más!

(Suena un disparo.)

Bernarda. (Entrando.) Atrévete a buscarlo ahora.

Martirio. (Entrando.) Se acabó Pepe el Romano.

Adela. ¡Pepe! ¡Dios mío! ¡Pepe! (Sale corriendo.)

Poncia. ¿Pero lo habéis matado?

Martirio. ¡No! ¡Salió corriendo en la jaca!

Bernarda. Fue culpa mía. Una mujer no sabe apuntar.

Magdalena. ¿Por qué lo has dicho entonces?

Martirio. ¡Por ella! ¡Hubiera volcado un río de sangre sobre su cabeza!

Poncia. Maldita.

Magdalena. ¡Endemoniada!

Bernarda. Aunque es mejor así. (Se oye como un golpe.) ¡Adela! ¡Adela!

Poncia. (En la puerta.) ¡Abre!

Bernarda. Abre. No creas que los muros defienden de la vergüenza.

Criada. (Entrando.) ¡Se han levantado los vecinos!

Bernarda. (En voz baja como un rugido.) ¡Abre, porque echaré abajo la puerta! (Pausa. Todo queda en silencio.) ¡Adela! (Se retira de la puerta.) ¡Trae un martillo! (La Poncia da un empujón y entra. Al entrar da un grito y sale.) ¿Qué?

Poncia. (Se lleva las manos al cuello.) ¡Nunca tengamos ese fin!

(Las hermanas se echan hacia atrás. La Criada se santigua. Bernarda da un grito y avanza.)

Poncia. ¡No entres!

Bernarda. No. ¡Yo no! Pepe: tú irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como si fuera doncella. ¡Nadie dirá nada! ¡Ella ha muerto virgen! Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.

Martirio. Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.

Bernarda. Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) ¡Las lágrimas cuando estés sola! ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? Silencio, silencio he dicho. ¡Silencio!

Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto. Esta pregunta valorará los siguientes aspectos (3 puntos): Contextualización del autor y la obra en su época y movimiento.

Contextualización de la obra en la producción del autor y relación del texto o fragmento seleccionado con dicha obra.

Análisis de los personajes, espacio y tiempo (en el caso de los textos narrativos y dramáticos) y de los temas presentes en el fragmento o texto (en el caso de los poemas).

Justificación del carácter literario del texto o fragmento (recursos estilísticos, simbología, género, relaciones con la tendencia o movimiento literario).

Opción D - Pregunta 2 · Producción de un texto argumentativo propio

Bernarda. Quietas, quietas. ¡Qué pobreza la mía no poder tener un rayo entre los dedos!

Martirio. (Señalando a Adela.) ¡Estaba con él! ¡Mira esas enaguas llenas de paja de trigo!

Bernarda. ¡Ésa es la cama de las mal nacidas! (Se dirige furiosa hacia Adela.)

Adela. (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (Adela arrebata el bastón a su madre y lo parte en dos.) Esto hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. ¡En mí no manda nadie más que Pepe!

(Sale Magdalena.)

Magdalena. ¡Adela!

(Salen Poncia y Angustias.)

Adela. Yo soy su mujer. (A Angustias.) Entérate tú y ve al corral a decírselo. Él dominará toda esta casa. Ahí fuera está, respirando como si fuera un león.

Angustias. ¡Dios mío!

Bernarda. ¡La escopeta! ¿Dónde está la escopeta? (Sale corriendo.)

(Aparece Amelia por el fondo, que mira aterrada con la cabeza sobre la pared. Sale detrás Martirio.)

Adela. ¡Nadie podrá conmigo! (Va a salir.)

Angustias. (Sujetándola.) De aquí no sales tú con tu cuerpo en triunfo, ¡ladrona!, ¡deshonra de nuestra casa!

Magdalena. ¡Déjala que se vaya donde no la veamos nunca más!

(Suena un disparo.)

Bernarda. (Entrando.) Atrévete a buscarlo ahora.

Martirio. (Entrando.) Se acabó Pepe el Romano.

Adela. ¡Pepe! ¡Dios mío! ¡Pepe! (Sale corriendo.)

Poncia. ¿Pero lo habéis matado?

Martirio. ¡No! ¡Salió corriendo en la jaca!

Bernarda. Fue culpa mía. Una mujer no sabe apuntar.

Magdalena. ¿Por qué lo has dicho entonces?

Martirio. ¡Por ella! ¡Hubiera volcado un río de sangre sobre su cabeza!

Poncia. Maldita.

Magdalena. ¡Endemoniada!

Bernarda. Aunque es mejor así. (Se oye como un golpe.) ¡Adela! ¡Adela!

Poncia. (En la puerta.) ¡Abre!

Bernarda. Abre. No creas que los muros defienden de la vergüenza.

Criada. (Entrando.) ¡Se han levantado los vecinos!

Bernarda. (En voz baja como un rugido.) ¡Abre, porque echaré abajo la puerta! (Pausa. Todo queda en silencio.) ¡Adela! (Se retira de la puerta.) ¡Trae un martillo! (La Poncia da un empujón y entra. Al entrar da un grito y sale.) ¿Qué?

Poncia. (Se lleva las manos al cuello.) ¡Nunca tengamos ese fin!

(Las hermanas se echan hacia atrás. La Criada se santigua. Bernarda da un grito y avanza.)

Poncia. ¡No entres!

Bernarda. No. ¡Yo no! Pepe: tú irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como si fuera doncella. ¡Nadie dirá nada! ¡Ella ha muerto virgen! Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.

Martirio. Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.

Bernarda. Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra hija.) ¡A callar he dicho! (A otra hija.) ¡Las lágrimas cuando estés sola! ¡Nos hundiremos todas en un mar de luto! Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? Silencio, silencio he dicho. ¡Silencio!

Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba

Pregunta 2. La actitud de Adela en este fragmento es ambigua. Por un lado, rompe el presidio impuesto en el hogar por su madre; por otro, establece una nueva dependencia con Pepe el Romano ( «¡En mí no manda nadie más que Pepe!»). Pese a querer escapar del control materno, Adela, como muchas mujeres de su época, solo tiene como salida ampararse en el yugo del varón: ¿consideras que estas lógicas de la dependencia siguen siendo comunes en nuestros días? (2 puntos): Relación de la obra con el tema.

Exposición y argumentación del alumno a partir del tema propuesto.

Conclusión y cierre textual.

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