Abitur Hessen Spanisch 2021 · LK
Abiturprüfung Spanisch in Hessen 2021, LK: 10 Aufgaben mit Lösungen. Themen: Sprachmittlung Deutsch → Spanisch (correo electrónico). Kostenlos.
Themen der Prüfung: Sprachmittlung Deutsch → Spanisch (correo electrónico) · Textverständnis: resumir, presentar, describir · Lateinamerika: Conquista, Kolumbien und soziale Ungleichheit · Spanien: Franquismo, memoria histórica und Demokratie · Familie, Geschlechterrollen und emancipación · Comentario: Stellungnahme zu Zitat oder These · Kreatives und adressatenbezogenes Schreiben (carta, monólogo interior)
Prüfungsteil 1 - Vorschlag A · Sprachmittlung Deutsch → Spanisch (correo electrónico)
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes¹”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza (2013)
Juan-Ramón Barbancho retrata en un documental a ocho mujeres de la región que se enfrentaron a la vida tras la marcha de los maridos
El comisario² y crítico Juan-Ramón Barbancho [...] siempre ha procurado que sus investigaciones y
muestras no den la espalda a la vida, convencido de que el arte “permite a los autores convertir su obra
en altavoz a través del cual se puede oír la voz de gente que habitualmente no se oye, o se oye de una
manera sesgada³”. Así, este profesional cuya producción se ha especializado en vídeo y fotografía ha
5 analizado cuestiones como la relación que la ciudad mantiene con sus habitantes o la perspectiva con
que la creación artística ha tratado a colectivos apartados del discurso predominante⁴ como las mujeres
o los homosexuales. Ahora, este experto propone “mirar desde otro ángulo” el asunto de la emigración
en Penélopes. Guardianas de la memoria, un documental grabado en las sierras de Huelva y Córdoba
que toma como protagonistas a las mujeres e hijas de quienes, concretamente en la década de los 70,
10 dejaron su tierra para encontrar trabajo.
“La emigración se había contado miles de veces, hay películas y libros, pero siempre esos trabajos se
centraban en lo mal que lo pasaron los que se fueron. Pero nunca se había narrado cómo vivieron esa
situación las que se quedaron”, asegura Barbancho, interesado por las circunstancias “particularmente
difíciles” que tenían esas Penélopes que aguardaban el regreso de su cónyuge. “En esa época la mujer
15 no existía jurídicamente. Ellas estaban tuteladas por el padre o por la pareja, no podían abrir una
cuenta en el banco, no podían comprar nada… No eran nadie sin su figura masculina. Dos de las
protagonistas que participan cuentan que no salían a ningún sitio sin su marido”, recuerda el director
de esta película […], una producción que ya se presentó en la Filmoteca de Andalucía y que sus
responsables planean proyectar en el Instituto Cervantes de Berlín, “dado que la mayoría de los
20 emigrantes de los que hablamos se fueron a Berlín”. La narración demuestra a través de las cartas que
se enviaban los matrimonios el poder que el hombre seguía ejerciendo en la distancia. “Hay un marido
en particular que desde Holanda dirigía cómo matricular a los hijos en el colegio y hablar con los
profesores. En un principio no tenía planteado introducir esas cartas, pero vi que ese material reflejaba
muy bien cómo estando ausentes esos hombres seguían muy presentes en el funcionamiento de la
25 casa”, apunta Barbancho.
Los primeros testimonios del documental ya reflejan las dolorosas experiencias de estas heroínas. “El
hombre mío se fue para un año y resulta que estuvo 33. Mi vida, ¿dónde está mi vida? Ya se me fue”,
lamenta Carmen Tapia, de Belalcázar, en Córdoba, una de las ocho mujeres –seis esposas y dos hijas
de los emigrantes– entrevistadas en esta cinta. “Una de ellas”, precisa Barbancho, “sí es una mujer
30 preparada, pero la mayoría eran analfabetas o semianalfabetas, lo que agravaba esa situación de
soledad. Aunque como se quejaba Escolástica, de Santa Ana la Real, tenían tanto que trabajar que no
les daba tiempo a sentirse solas, liadas con el ganado, las cabras, la casa, los niños…”. Pese a que era
“una vida muy dura, no había agua en las casas y había que acercarse al pozo por ella o al río para
lavar”, a pesar de que la escasez de recursos convirtiera un simple Cola Cao⁵ en un privilegio, el autor
35 de este proyecto ha pretendido “que el resultado final no fuera triste. Por ejemplo, me iban a presentar
a una mujer a la que abandonó el marido, pero lo rechacé: no me interesaba contar una historia de
mujeres abandonadas y hombres malos. De hecho, todas las mujeres hacen referencia a los regalos que
enviaban los maridos, a lo buenos que eran como padres… La gente se iba lejos de la familia porque
no había otra forma de sobrevivir. Simplemente, estaban en entornos rurales, y la agricultura no iba”.
40 El mediometraje⁶ reivindica la dignidad de unos personajes aparentemente secundarios en la crónica
de la Historia. “Eran mujeres muy valientes, con un coraje tremendo, como una de ellas, Elena, que se
fue a Alemania a ver al marido sin saber casi hablar castellano y desde luego sin saber nada de alemán,
que se confundió en el aeropuerto y estuvo dos días dando vueltas por ahí. Son luchadoras que de no
haber tenido ese carácter no habrían salido adelante”. […]
(828 Wörter)
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza, in: Diario de Sevilla, 12.02.2013, URL: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Penelopes-mirada-angulo-emigracion-andaluza_0_670133412.html (abgerufen am 03.07.2020).
¹ Penélope – Es una figura de la mitología griega, símbolo de la paciente espera, de la fidelidad femenina y del amor incondicional al hombre con quien se casó.
² el comisario – hier: der Kunstbeauftragte
³ sesgado,-a – hier: einseitig
⁴ los colectivos apartados del discurso predominante – aquí: los grupos sociales discriminados
⁵ el Cola Cao – una marca de cacao
⁶ el mediometraje – der mittellange Film
Una iniciativa ejemplar de Bogotá
Aufgabe
Su amigo español quiere hacer un voluntariado en una metrópolis latinoamericana. Le interesa el tema del desarrollo ecológico y sostenible de las megaciudades.
Usted ha encontrado este artículo (Material) y quiere presentarle la iniciativa ciclista de Bogotá a su amigo en un correo electrónico.
Redacte este correo.
(100 BE)
Material
Paul Hildebrandt: Bogotá in Kolumbien. Ein Paradies für Fahrradfahrer (2019)
Viele Geschichten aus Kolumbien handeln von Gewalt und Drogen. In Bogotá ist seit Jahren aber eine wachsende Fahrradbewegung aktiv und verändert die Stadt. Warum bekommt die Megacity etwas hin, woran Buenos Aires oder Bangkok scheitern?
Es ist Sonntagmorgen in Bogotá. Alejandro Russi steht im Parque Nacional und kommandiert 15 junge Menschen wie ein Militärkommando. Sie alle tragen gelbe Fahrradtrikots, rote Helme und Funkgeräte. Auf den Trikots prangt ein blau umrandeter Adler: Das Wappen der Stadt. Die Gruppe soll dafür sorgen, Bogotás Innenstadt in den nächsten Stunden autofrei zu halten. In Kolumbiens Hauptstadt hat das Tradition: Seit mehr als 40 Jahren findet jeden Sonntag die sogenannte Ciclovia statt, eine Art autofreier Sonntag.
Schon früh morgens sperren Russi und sein Team die Straßen mit schweren Metallgittern. 400 feste Mitarbeiter organisieren die Ciclovia. 60 mobile Einsatzkräfte schlichten Konflikte mit Autofahrern. Russi ist ein 22-Jähriger mit kurzen Haaren und geradem Rücken, der sich dem Fahrrad verschrieben hat. Er hat sein Team straff organisiert.
Ciclovias – nicht nur ein Volksfest auf Rädern
„In Bogotá haben wir ein Problem mit der Fortbewegung. Es gibt zu viele Autos, zu viele Motorräder, die Luft ist dadurch verschmutzt. Und das öffentliche Transportsystem ist auch nicht besonders gut. Das Fahrrad ist die bessere Alternative für den Verkehr in der Stadt.“
Wenige Stunden später rollen tausende Radfahrer über die leeren Straßen, es ist ein Volksfest auf Rädern: Kleine Stände verkaufen süßes Obst und frittierte Maisfladen, von einer Bühne schallt laute Musik. Doch die Ciclovia ist mehr als nur ein Sonntagsausflug, sie ist eine gut organisierte Lobbyveranstaltung – und sie hat Erfolg. Mittlerweile haben Großstädte weltweit eigene Ciclovias durchgeführt, darunter Los Angeles, Sao Paolo und Guadalajara.
In Lateinamerika ist Bogotá eine Vorzeigestadt für grüne Stadtentwicklung: Eine mehrspurige Fahrradschnellstraße durchzieht die Stadt von Süden nach Norden. Viele der Radwege sind räumlich von den Straßen getrennt. Fast 700 Kilometer Radweg soll es bis zum Ende des Jahres geben.
Dabei hat die Stadt genug Probleme: Bogotá ist geprägt von Armut und Gewalt. Rund ein Drittel der Bewohner lebt unterhalb der Armutsgrenze, im vergangenen Jahr wurden mehr als 50.000 bewaffnete Überfälle verzeichnet. Seit einem halben Jahrhundert tobt in Kolumbien ein Bürgerkrieg. Warum gelingt ausgerechnet in dieser Stadt, was in anderen Megacities wie Buenos Aires oder Bangkok scheitert?
Volksheld: Radrennfahrer Quintana
Um das zu verstehen, fahre ich hoch in die Anden. Auf 3000 Metern, etwa vier Autostunden von Bogotá entfernt, lasse ich mich an einer Landstraße absetzen. Es riecht nach gegrilltem Mais. Vor einem kleinen Haus stehen Touristen und machen Selfies.
Das Haus gehört Luis Quintana, sein Sohn Nairo ist einer der besten Radfahrer der Welt. Neben dem Haus fährt ein riesiger Plastik-Nairo auf einem Plastikfahrrad, die Hauswände sind bemalt mit Bildern von ihm. In Kolumbien ist der Radrennfahrer ein Volksheld. Wenn hier Kinder aufs Fahrrad steigen, dann wollen sie werden wie Nairo Quintana.
Luis Quintana ist ein einfacher Bauer. Er lebt vom Mais und seinen sechs Kühen. Quintana sagt, sein Sohn Nairo habe sich immer durchkämpfen müssen. Aber er habe gezeigt: Es gibt einen Weg aus der Armut. Wie alle armen Kolumbianer, sagt er, ist Nairo Quintana ein Kämpfer. Deshalb verehren ihn die Leute so sehr.
In Kolumbien ist das Fahrrad lange ein Transportmittel der Armen gewesen. Erst Radrenn-Stars wie Quintana haben es zum Nationalsymbol gemacht. Und es ist dieses Symbol, das der Fahrrad-Lobby hilft, die Städte zu verändern.
Zurück in Bogotá verabrede ich mich mit dem Mann, der das Fahrrad zum politischen Instrument gemacht hat. Im wohlhabenden Norden der Stadt empfängt Jaime Ortiz mich in seiner Wohnung.
Perspektivwechsel durch Fahrradfahren
„Wir hatten das Glück in unserer Kultur ein Symbol zu finden, das wir nutzen konnten: Und das war das Fahrrad.“
Ortiz hat einen weißen Bart und einen drahtigen Körper. Der Architekt gilt als Erfinder der Ciclovia. 1974 hatte er mit ein paar Freunden zum ersten Mal zwei Straßen für den Autoverkehr gesperrt.
„Wir haben die Bedeutung des Fahrrads in der Gesellschaft umgedeutet, indem wir es vorübergehend an einen Ort brachten, der eigentlich für Autos geschaffen war. Diesen Platz haben wir den Autos in einem schwachen Moment gestohlen. Nämlich Sonntagmorgens. Unser Plan war: Wir wollten den Leuten eine andere Perspektive auf die Stadt geben. Vor allem Menschen, die später selbst Politik machen würden. Mit der Ciclovia haben wir es geschafft, diesen Leuten zu zeigen, wie die Stadt vom Sitz eines Fahrrads aus betrachtet aussieht.“ […]
Am 15. Dezember 1974 organisierte Ortiz die erste Ciclovia der Welt, zwei Jahre später übernahm die Stadtregierung die Organisation des Events. Für die Einwohner von Bogotá ist ein Sonntag ohne gesperrte Straßen heute kaum mehr vorstellbar. Das Fahrrad wurde Teil der Stadt-DNA. […]
Paul Hildebrandt: Bogotá in Kolumbien. Ein Paradies für Fahrradfahrer, in: deutschlandfunkkultur.de, 22.05.2019.
Aufgabe Vorschlag B1 - Aufgabe 1 · Textverständnis: resumir, presentar, describir
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes¹”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza (2013)
Juan-Ramón Barbancho retrata en un documental a ocho mujeres de la región que se enfrentaron a la vida tras la marcha de los maridos
El comisario² y crítico Juan-Ramón Barbancho [...] siempre ha procurado que sus investigaciones y
muestras no den la espalda a la vida, convencido de que el arte “permite a los autores convertir su obra
en altavoz a través del cual se puede oír la voz de gente que habitualmente no se oye, o se oye de una
manera sesgada³”. Así, este profesional cuya producción se ha especializado en vídeo y fotografía ha
5 analizado cuestiones como la relación que la ciudad mantiene con sus habitantes o la perspectiva con
que la creación artística ha tratado a colectivos apartados del discurso predominante⁴ como las mujeres
o los homosexuales. Ahora, este experto propone “mirar desde otro ángulo” el asunto de la emigración
en Penélopes. Guardianas de la memoria, un documental grabado en las sierras de Huelva y Córdoba
que toma como protagonistas a las mujeres e hijas de quienes, concretamente en la década de los 70,
10 dejaron su tierra para encontrar trabajo.
“La emigración se había contado miles de veces, hay películas y libros, pero siempre esos trabajos se
centraban en lo mal que lo pasaron los que se fueron. Pero nunca se había narrado cómo vivieron esa
situación las que se quedaron”, asegura Barbancho, interesado por las circunstancias “particularmente
difíciles” que tenían esas Penélopes que aguardaban el regreso de su cónyuge. “En esa época la mujer
15 no existía jurídicamente. Ellas estaban tuteladas por el padre o por la pareja, no podían abrir una
cuenta en el banco, no podían comprar nada… No eran nadie sin su figura masculina. Dos de las
protagonistas que participan cuentan que no salían a ningún sitio sin su marido”, recuerda el director
de esta película […], una producción que ya se presentó en la Filmoteca de Andalucía y que sus
responsables planean proyectar en el Instituto Cervantes de Berlín, “dado que la mayoría de los
20 emigrantes de los que hablamos se fueron a Berlín”. La narración demuestra a través de las cartas que
se enviaban los matrimonios el poder que el hombre seguía ejerciendo en la distancia. “Hay un marido
en particular que desde Holanda dirigía cómo matricular a los hijos en el colegio y hablar con los
profesores. En un principio no tenía planteado introducir esas cartas, pero vi que ese material reflejaba
muy bien cómo estando ausentes esos hombres seguían muy presentes en el funcionamiento de la
25 casa”, apunta Barbancho.
Los primeros testimonios del documental ya reflejan las dolorosas experiencias de estas heroínas. “El
hombre mío se fue para un año y resulta que estuvo 33. Mi vida, ¿dónde está mi vida? Ya se me fue”,
lamenta Carmen Tapia, de Belalcázar, en Córdoba, una de las ocho mujeres –seis esposas y dos hijas
de los emigrantes– entrevistadas en esta cinta. “Una de ellas”, precisa Barbancho, “sí es una mujer
30 preparada, pero la mayoría eran analfabetas o semianalfabetas, lo que agravaba esa situación de
soledad. Aunque como se quejaba Escolástica, de Santa Ana la Real, tenían tanto que trabajar que no
les daba tiempo a sentirse solas, liadas con el ganado, las cabras, la casa, los niños…”. Pese a que era
“una vida muy dura, no había agua en las casas y había que acercarse al pozo por ella o al río para
lavar”, a pesar de que la escasez de recursos convirtiera un simple Cola Cao⁵ en un privilegio, el autor
35 de este proyecto ha pretendido “que el resultado final no fuera triste. Por ejemplo, me iban a presentar
a una mujer a la que abandonó el marido, pero lo rechacé: no me interesaba contar una historia de
mujeres abandonadas y hombres malos. De hecho, todas las mujeres hacen referencia a los regalos que
enviaban los maridos, a lo buenos que eran como padres… La gente se iba lejos de la familia porque
no había otra forma de sobrevivir. Simplemente, estaban en entornos rurales, y la agricultura no iba”.
40 El mediometraje⁶ reivindica la dignidad de unos personajes aparentemente secundarios en la crónica
de la Historia. “Eran mujeres muy valientes, con un coraje tremendo, como una de ellas, Elena, que se
fue a Alemania a ver al marido sin saber casi hablar castellano y desde luego sin saber nada de alemán,
que se confundió en el aeropuerto y estuvo dos días dando vueltas por ahí. Son luchadoras que de no
haber tenido ese carácter no habrían salido adelante”. […]
(828 Wörter)
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza, in: Diario de Sevilla, 12.02.2013, URL: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Penelopes-mirada-angulo-emigracion-andaluza_0_670133412.html (abgerufen am 03.07.2020).
¹ Penélope – Es una figura de la mitología griega, símbolo de la paciente espera, de la fidelidad femenina y del amor incondicional al hombre con quien se casó.
² el comisario – hier: der Kunstbeauftragte
³ sesgado,-a – hier: einseitig
⁴ los colectivos apartados del discurso predominante – aquí: los grupos sociales discriminados
⁵ el Cola Cao – una marca de cacao
⁶ el mediometraje – der mittellange Film
1
Resuma el texto. (Material)
(30 BE)
Aufgabe Vorschlag B1 - Aufgabe 2 · Familie, Geschlechterrollen und emancipación
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes¹”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza (2013)
Juan-Ramón Barbancho retrata en un documental a ocho mujeres de la región que se enfrentaron a la vida tras la marcha de los maridos
El comisario² y crítico Juan-Ramón Barbancho [...] siempre ha procurado que sus investigaciones y
muestras no den la espalda a la vida, convencido de que el arte “permite a los autores convertir su obra
en altavoz a través del cual se puede oír la voz de gente que habitualmente no se oye, o se oye de una
manera sesgada³”. Así, este profesional cuya producción se ha especializado en vídeo y fotografía ha
5 analizado cuestiones como la relación que la ciudad mantiene con sus habitantes o la perspectiva con
que la creación artística ha tratado a colectivos apartados del discurso predominante⁴ como las mujeres
o los homosexuales. Ahora, este experto propone “mirar desde otro ángulo” el asunto de la emigración
en Penélopes. Guardianas de la memoria, un documental grabado en las sierras de Huelva y Córdoba
que toma como protagonistas a las mujeres e hijas de quienes, concretamente en la década de los 70,
10 dejaron su tierra para encontrar trabajo.
“La emigración se había contado miles de veces, hay películas y libros, pero siempre esos trabajos se
centraban en lo mal que lo pasaron los que se fueron. Pero nunca se había narrado cómo vivieron esa
situación las que se quedaron”, asegura Barbancho, interesado por las circunstancias “particularmente
difíciles” que tenían esas Penélopes que aguardaban el regreso de su cónyuge. “En esa época la mujer
15 no existía jurídicamente. Ellas estaban tuteladas por el padre o por la pareja, no podían abrir una
cuenta en el banco, no podían comprar nada… No eran nadie sin su figura masculina. Dos de las
protagonistas que participan cuentan que no salían a ningún sitio sin su marido”, recuerda el director
de esta película […], una producción que ya se presentó en la Filmoteca de Andalucía y que sus
responsables planean proyectar en el Instituto Cervantes de Berlín, “dado que la mayoría de los
20 emigrantes de los que hablamos se fueron a Berlín”. La narración demuestra a través de las cartas que
se enviaban los matrimonios el poder que el hombre seguía ejerciendo en la distancia. “Hay un marido
en particular que desde Holanda dirigía cómo matricular a los hijos en el colegio y hablar con los
profesores. En un principio no tenía planteado introducir esas cartas, pero vi que ese material reflejaba
muy bien cómo estando ausentes esos hombres seguían muy presentes en el funcionamiento de la
25 casa”, apunta Barbancho.
Los primeros testimonios del documental ya reflejan las dolorosas experiencias de estas heroínas. “El
hombre mío se fue para un año y resulta que estuvo 33. Mi vida, ¿dónde está mi vida? Ya se me fue”,
lamenta Carmen Tapia, de Belalcázar, en Córdoba, una de las ocho mujeres –seis esposas y dos hijas
de los emigrantes– entrevistadas en esta cinta. “Una de ellas”, precisa Barbancho, “sí es una mujer
30 preparada, pero la mayoría eran analfabetas o semianalfabetas, lo que agravaba esa situación de
soledad. Aunque como se quejaba Escolástica, de Santa Ana la Real, tenían tanto que trabajar que no
les daba tiempo a sentirse solas, liadas con el ganado, las cabras, la casa, los niños…”. Pese a que era
“una vida muy dura, no había agua en las casas y había que acercarse al pozo por ella o al río para
lavar”, a pesar de que la escasez de recursos convirtiera un simple Cola Cao⁵ en un privilegio, el autor
35 de este proyecto ha pretendido “que el resultado final no fuera triste. Por ejemplo, me iban a presentar
a una mujer a la que abandonó el marido, pero lo rechacé: no me interesaba contar una historia de
mujeres abandonadas y hombres malos. De hecho, todas las mujeres hacen referencia a los regalos que
enviaban los maridos, a lo buenos que eran como padres… La gente se iba lejos de la familia porque
no había otra forma de sobrevivir. Simplemente, estaban en entornos rurales, y la agricultura no iba”.
40 El mediometraje⁶ reivindica la dignidad de unos personajes aparentemente secundarios en la crónica
de la Historia. “Eran mujeres muy valientes, con un coraje tremendo, como una de ellas, Elena, que se
fue a Alemania a ver al marido sin saber casi hablar castellano y desde luego sin saber nada de alemán,
que se confundió en el aeropuerto y estuvo dos días dando vueltas por ahí. Son luchadoras que de no
haber tenido ese carácter no habrían salido adelante”. […]
(828 Wörter)
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza, in: Diario de Sevilla, 12.02.2013, URL: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Penelopes-mirada-angulo-emigracion-andaluza_0_670133412.html (abgerufen am 03.07.2020).
¹ Penélope – Es una figura de la mitología griega, símbolo de la paciente espera, de la fidelidad femenina y del amor incondicional al hombre con quien se casó.
² el comisario – hier: der Kunstbeauftragte
³ sesgado,-a – hier: einseitig
⁴ los colectivos apartados del discurso predominante – aquí: los grupos sociales discriminados
⁵ el Cola Cao – una marca de cacao
⁶ el mediometraje – der mittellange Film
2
Exponga la relación entre mujeres y hombres presentada en el documental (Material) y compárela con la de Ana y su marido Tomás en “La buena letra” de Rafael Chirbes.
(40 BE)
Aufgabe Vorschlag B1 - Aufgabe 3 · Comentario: Stellungnahme zu Zitat oder These
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes¹”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza (2013)
Juan-Ramón Barbancho retrata en un documental a ocho mujeres de la región que se enfrentaron a la vida tras la marcha de los maridos
El comisario² y crítico Juan-Ramón Barbancho [...] siempre ha procurado que sus investigaciones y
muestras no den la espalda a la vida, convencido de que el arte “permite a los autores convertir su obra
en altavoz a través del cual se puede oír la voz de gente que habitualmente no se oye, o se oye de una
manera sesgada³”. Así, este profesional cuya producción se ha especializado en vídeo y fotografía ha
5 analizado cuestiones como la relación que la ciudad mantiene con sus habitantes o la perspectiva con
que la creación artística ha tratado a colectivos apartados del discurso predominante⁴ como las mujeres
o los homosexuales. Ahora, este experto propone “mirar desde otro ángulo” el asunto de la emigración
en Penélopes. Guardianas de la memoria, un documental grabado en las sierras de Huelva y Córdoba
que toma como protagonistas a las mujeres e hijas de quienes, concretamente en la década de los 70,
10 dejaron su tierra para encontrar trabajo.
“La emigración se había contado miles de veces, hay películas y libros, pero siempre esos trabajos se
centraban en lo mal que lo pasaron los que se fueron. Pero nunca se había narrado cómo vivieron esa
situación las que se quedaron”, asegura Barbancho, interesado por las circunstancias “particularmente
difíciles” que tenían esas Penélopes que aguardaban el regreso de su cónyuge. “En esa época la mujer
15 no existía jurídicamente. Ellas estaban tuteladas por el padre o por la pareja, no podían abrir una
cuenta en el banco, no podían comprar nada… No eran nadie sin su figura masculina. Dos de las
protagonistas que participan cuentan que no salían a ningún sitio sin su marido”, recuerda el director
de esta película […], una producción que ya se presentó en la Filmoteca de Andalucía y que sus
responsables planean proyectar en el Instituto Cervantes de Berlín, “dado que la mayoría de los
20 emigrantes de los que hablamos se fueron a Berlín”. La narración demuestra a través de las cartas que
se enviaban los matrimonios el poder que el hombre seguía ejerciendo en la distancia. “Hay un marido
en particular que desde Holanda dirigía cómo matricular a los hijos en el colegio y hablar con los
profesores. En un principio no tenía planteado introducir esas cartas, pero vi que ese material reflejaba
muy bien cómo estando ausentes esos hombres seguían muy presentes en el funcionamiento de la
25 casa”, apunta Barbancho.
Los primeros testimonios del documental ya reflejan las dolorosas experiencias de estas heroínas. “El
hombre mío se fue para un año y resulta que estuvo 33. Mi vida, ¿dónde está mi vida? Ya se me fue”,
lamenta Carmen Tapia, de Belalcázar, en Córdoba, una de las ocho mujeres –seis esposas y dos hijas
de los emigrantes– entrevistadas en esta cinta. “Una de ellas”, precisa Barbancho, “sí es una mujer
30 preparada, pero la mayoría eran analfabetas o semianalfabetas, lo que agravaba esa situación de
soledad. Aunque como se quejaba Escolástica, de Santa Ana la Real, tenían tanto que trabajar que no
les daba tiempo a sentirse solas, liadas con el ganado, las cabras, la casa, los niños…”. Pese a que era
“una vida muy dura, no había agua en las casas y había que acercarse al pozo por ella o al río para
lavar”, a pesar de que la escasez de recursos convirtiera un simple Cola Cao⁵ en un privilegio, el autor
35 de este proyecto ha pretendido “que el resultado final no fuera triste. Por ejemplo, me iban a presentar
a una mujer a la que abandonó el marido, pero lo rechacé: no me interesaba contar una historia de
mujeres abandonadas y hombres malos. De hecho, todas las mujeres hacen referencia a los regalos que
enviaban los maridos, a lo buenos que eran como padres… La gente se iba lejos de la familia porque
no había otra forma de sobrevivir. Simplemente, estaban en entornos rurales, y la agricultura no iba”.
40 El mediometraje⁶ reivindica la dignidad de unos personajes aparentemente secundarios en la crónica
de la Historia. “Eran mujeres muy valientes, con un coraje tremendo, como una de ellas, Elena, que se
fue a Alemania a ver al marido sin saber casi hablar castellano y desde luego sin saber nada de alemán,
que se confundió en el aeropuerto y estuvo dos días dando vueltas por ahí. Son luchadoras que de no
haber tenido ese carácter no habrían salido adelante”. […]
(828 Wörter)
Braulio Ortiz Sevilla: “Penélopes”, una mirada “desde otro ángulo” a la emigración andaluza, in: Diario de Sevilla, 12.02.2013, URL: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Penelopes-mirada-angulo-emigracion-andaluza_0_670133412.html (abgerufen am 03.07.2020).
¹ Penélope – Es una figura de la mitología griega, símbolo de la paciente espera, de la fidelidad femenina y del amor incondicional al hombre con quien se casó.
² el comisario – hier: der Kunstbeauftragte
³ sesgado,-a – hier: einseitig
⁴ los colectivos apartados del discurso predominante – aquí: los grupos sociales discriminados
⁵ el Cola Cao – una marca de cacao
⁶ el mediometraje – der mittellange Film
3
En uno de sus libros la autora chilena Isabel Allende escribe lo siguiente: «[...] nosotras debemos hacer el doble de esfuerzo que cualquier hombre para obtener la mitad de reconocimiento».
Comente esta cita refiriéndose a la situación actual de la mujer. [30 BE]
Aufgabe Vorschlag B2 - Aufgabe 1 · Textverständnis: resumir, presentar, describir
Material
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros (novela, 2012)
La acción se desarrolla en una carretera de Colombia durante el conflicto armado. Un niño, cuyo nombre no se dice, narra la situación en el autobús en el que viaja de El Cedro a La Chorrera con sus padres y con Enrique, su hermano mayor de 10 años. Don Luis, un amigo de la familia, también está con ellos.
La carretera era como mamá nos lo había dicho. El polvo se metía por las ventanas de la chiva 1 y cubría todo a su paso. Un rato después teníamos el pelo del color del barro seco. Enrique se rio de verme y yo también me burlé. […]
Habrían pasado unas tres horas de viaje cuando el chofer se detuvo. Un grupo de soldados hacía un retén 2 y nos pidió que bajáramos, que les presentáramos los documentos y que abriéramos las maletas y las cajas que traíamos. Los hombres hicieron una fila detrás de la chiva, las mujeres permanecieron junto a sus hijos pequeños.
Eran siete en total. Se veían cansados, casi fastidiados por el trabajo que tenían que hacer. El que dirigía el grupo era un hombre pequeñito, malhumorado, pero atento. Nos trató con cordialidad y les ordenó a los soldados requisar cada una de nuestras pertenencias.
—Procedimientos de rutina —dijo para no asustarnos. […]
—¿Pasa algo? —preguntó papá atento.
—¿De dónde vienen? —interrogó el hombre sin contestarle a papá.
—De arriba, de El Cedro, allá vivimos.
—Casi nada 3 —exclamó el militar—, de El Cedro para arriba es un nido de guerrilleros.
—Mi familia y yo somos gente decente, tenemos una finca, los niños estudian en la escuela, con la profesora Yinet —agregó papá con temor.
—¿Pasa algo, mi cabo 4 ? —preguntó inquieto también don Luis.
—La guerrilla —respondió el uniformado con arrogancia— ha estado rondando esta zona. Y vienen justamente de allá, de los lados de El Cedro.
El soldado hablaba con rudeza, pero en el fondo había algo gentil en su actitud. […] Miré a Enrique y lo vi pálido, asustado.
—¿Qué han sabido por allá? ¿Los han visto? —interrogó a otro de los viajeros acercándose a él, era un trabajador que yo había visto en ocasiones en la tienda de abarrotes 5.
—No señor —respondió el hombre asustado.
—Y si los han visto se quedan callados. ¿Les tienen miedo? —gritó el militar—. Tienen que colaborar, ¿por qué los encubren?
El viajero no respondió.
Papá y mamá colaboraron con la requisa, bajaron nuestros morrales 6 y ellos mismos los abrieron. Un soldado malhumorado tomó el de Enrique, hurgó por todas partes, sacó la ropa y, al hacerlo, se detuvo en el bolsillito 7 en el que mi hermano guardaba la cartuchera 8 de los colores. Introdujo la mano y sacó un papel doblado en cuatro partes.
Lo leyó. La expresión de su rostro cambió por completo.
—Mi cabo, mire esto —llamó casi a los gritos a su compañero—. ¿De quién es este maletín?
—De mi hijo —contestó papá sin poder ocultar su angustia.
El cabo recibió el papel. Lo ojeó y achicó los ojos. Su actitud cambió totalmente. Se dirigió a Enrique y le preguntó cuántos años tenía.
Papá intervino y contestó sin esperar a que mi hermano abriera la boca:
—Es mi hijo. Va a cumplir once.
—Le pregunté a él —replicó el soldado, rojo de ira.
Enrique no supo qué responder. Miró a papá muy asustado y abrió los ojos desmesuradamente. Mamá me tomó de la mano y me acercó a ella.
—¿Tienen identificación? —gritó de nuevo el soldado acercándose a mí.
—Él también es mi hijo —exclamó papá agarrándome de la mano.
—¿Y también es mudo?
—No —respondí con rabia.
—¿No, qué? —gritó el soldado.
—Que no soy mudo.
—¿No, qué? —insistió inquisidor 9.
Permanecí callado. Asustado.
—Se dice no, señor —aclaró con furia el soldado.
—Los niños no tienen tarjeta de identificación —dijo papá— todavía no les hemos sacado esos papeles.
—¿Señor, pasa algo? —preguntó mamá al borde del llanto.
—Sí señora, sí pasa. Acompáñenme —ordenó.
—¿Qué pasa? —interrogó papá casi suplicando.
—Acompáñenme —repitió el soldado con fuerza, dejando la pregunta en el aire.
Nunca fuimos a La Chorrera. El viaje para nosotros se terminó ahí, en ese retén. El cabo y tres soldados se llevaron a Enrique y a papá hacia un lugar apartado. Yo los veía, pero no alcanzaba a oír lo que decían. Enrique casi no hablaba. Movía las manos todo el tiempo y negaba con la cabeza cada vez que le preguntaban algo.
El soldado malhumorado leyó de nuevo el papel y volvió a hacer preguntas. Esta vez fue papá quien contestó. Hacía gestos, como preguntando, señalaba a mi hermano, lo acercaba a su cuerpo, hablaba y el soldado le mostraba el papel.
Luego se fueron más lejos. Don Luis preguntó a dónde los llevaban y otro de los soldados le dijo que no pasaba nada, que tenían que investigar, que ya volverían. Mamá empezó a llorar. Nos sentamos en un tronco viejo que había al borde de la carretera. Esperamos. Y la espera fue eterna. El cabo vino un rato después y nos hizo muchas preguntas también. Mamá indagó por papá y por Enrique y el hombre le respondió que estaban haciendo las diligencias de rigor 10, que había que esperar hasta recibir las instrucciones desde el batallón de La Chorrera, que ya habían informado lo sucedido. Que esperáramos. Que ellos estaban bien.
A media tarde nos dejaron ir. Papá dijo que a la finca. Entonces esperamos que pasara algún carro que nos llevara hacia El Cedro. Y pasó. Era el camioncito del señor de la tienda de abarrotes. Papá le pagó bien y el hombre nos acomodó entre la mercancía que traía. […]
Me contó [Enrique] todo lo que le preguntaron los soldados, lo que le habían dicho, las amenazas que le habían hecho a papá y las acusaciones que le hicieron a él.
—¡Cómo no boté 11 ese papel! —se recriminó—. ¿Por qué lo guardé en el morral?
Yo no sabía qué responderle. Enrique solamente repetía la misma pregunta.
(938 Wörter)
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros, Bogotá 2012, S. 56–61.
Vocabulario y notas
1 la chiva – aquí: un autobús típico de Colombia para el transporte público rural
2 el retén – aquí: el control
3 casi nada – hier: Unglaublich!
4 el cabo – (mil.) der Gefreite
5 la tienda de abarrotes – (am.) una tienda donde se venden principalmente alimentos
6 el morral – el saco o la mochila
7 el bolsillito – aquí: una parte de la mochila
8 la cartuchera – (am.) el estuche para lápices
9 inquisidor – hier: bohrend
10 hacer diligencias de rigor – sorgfältige Ermittlungen durchführen
11 botar algo – (am.) tirar algo
1
Resuma el texto. (Material) (30 BE)
Aufgabe Vorschlag B2 - Aufgabe 2 · Lateinamerika: Conquista, Kolumbien und soziale Ungleichheit
Material
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros (novela, 2012)
La acción se desarrolla en una carretera de Colombia durante el conflicto armado. Un niño, cuyo nombre no se dice, narra la situación en el autobús en el que viaja de El Cedro a La Chorrera con sus padres y con Enrique, su hermano mayor de 10 años. Don Luis, un amigo de la familia, también está con ellos.
La carretera era como mamá nos lo había dicho. El polvo se metía por las ventanas de la chiva 1 y cubría todo a su paso. Un rato después teníamos el pelo del color del barro seco. Enrique se rio de verme y yo también me burlé. […]
Habrían pasado unas tres horas de viaje cuando el chofer se detuvo. Un grupo de soldados hacía un retén 2 y nos pidió que bajáramos, que les presentáramos los documentos y que abriéramos las maletas y las cajas que traíamos. Los hombres hicieron una fila detrás de la chiva, las mujeres permanecieron junto a sus hijos pequeños.
Eran siete en total. Se veían cansados, casi fastidiados por el trabajo que tenían que hacer. El que dirigía el grupo era un hombre pequeñito, malhumorado, pero atento. Nos trató con cordialidad y les ordenó a los soldados requisar cada una de nuestras pertenencias.
—Procedimientos de rutina —dijo para no asustarnos. […]
—¿Pasa algo? —preguntó papá atento.
—¿De dónde vienen? —interrogó el hombre sin contestarle a papá.
—De arriba, de El Cedro, allá vivimos.
—Casi nada 3 —exclamó el militar—, de El Cedro para arriba es un nido de guerrilleros.
—Mi familia y yo somos gente decente, tenemos una finca, los niños estudian en la escuela, con la profesora Yinet —agregó papá con temor.
—¿Pasa algo, mi cabo 4 ? —preguntó inquieto también don Luis.
—La guerrilla —respondió el uniformado con arrogancia— ha estado rondando esta zona. Y vienen justamente de allá, de los lados de El Cedro.
El soldado hablaba con rudeza, pero en el fondo había algo gentil en su actitud. […] Miré a Enrique y lo vi pálido, asustado.
—¿Qué han sabido por allá? ¿Los han visto? —interrogó a otro de los viajeros acercándose a él, era un trabajador que yo había visto en ocasiones en la tienda de abarrotes 5.
—No señor —respondió el hombre asustado.
—Y si los han visto se quedan callados. ¿Les tienen miedo? —gritó el militar—. Tienen que colaborar, ¿por qué los encubren?
El viajero no respondió.
Papá y mamá colaboraron con la requisa, bajaron nuestros morrales 6 y ellos mismos los abrieron. Un soldado malhumorado tomó el de Enrique, hurgó por todas partes, sacó la ropa y, al hacerlo, se detuvo en el bolsillito 7 en el que mi hermano guardaba la cartuchera 8 de los colores. Introdujo la mano y sacó un papel doblado en cuatro partes.
Lo leyó. La expresión de su rostro cambió por completo.
—Mi cabo, mire esto —llamó casi a los gritos a su compañero—. ¿De quién es este maletín?
—De mi hijo —contestó papá sin poder ocultar su angustia.
El cabo recibió el papel. Lo ojeó y achicó los ojos. Su actitud cambió totalmente. Se dirigió a Enrique y le preguntó cuántos años tenía.
Papá intervino y contestó sin esperar a que mi hermano abriera la boca:
—Es mi hijo. Va a cumplir once.
—Le pregunté a él —replicó el soldado, rojo de ira.
Enrique no supo qué responder. Miró a papá muy asustado y abrió los ojos desmesuradamente. Mamá me tomó de la mano y me acercó a ella.
—¿Tienen identificación? —gritó de nuevo el soldado acercándose a mí.
—Él también es mi hijo —exclamó papá agarrándome de la mano.
—¿Y también es mudo?
—No —respondí con rabia.
—¿No, qué? —gritó el soldado.
—Que no soy mudo.
—¿No, qué? —insistió inquisidor 9.
Permanecí callado. Asustado.
—Se dice no, señor —aclaró con furia el soldado.
—Los niños no tienen tarjeta de identificación —dijo papá— todavía no les hemos sacado esos papeles.
—¿Señor, pasa algo? —preguntó mamá al borde del llanto.
—Sí señora, sí pasa. Acompáñenme —ordenó.
—¿Qué pasa? —interrogó papá casi suplicando.
—Acompáñenme —repitió el soldado con fuerza, dejando la pregunta en el aire.
Nunca fuimos a La Chorrera. El viaje para nosotros se terminó ahí, en ese retén. El cabo y tres soldados se llevaron a Enrique y a papá hacia un lugar apartado. Yo los veía, pero no alcanzaba a oír lo que decían. Enrique casi no hablaba. Movía las manos todo el tiempo y negaba con la cabeza cada vez que le preguntaban algo.
El soldado malhumorado leyó de nuevo el papel y volvió a hacer preguntas. Esta vez fue papá quien contestó. Hacía gestos, como preguntando, señalaba a mi hermano, lo acercaba a su cuerpo, hablaba y el soldado le mostraba el papel.
Luego se fueron más lejos. Don Luis preguntó a dónde los llevaban y otro de los soldados le dijo que no pasaba nada, que tenían que investigar, que ya volverían. Mamá empezó a llorar. Nos sentamos en un tronco viejo que había al borde de la carretera. Esperamos. Y la espera fue eterna. El cabo vino un rato después y nos hizo muchas preguntas también. Mamá indagó por papá y por Enrique y el hombre le respondió que estaban haciendo las diligencias de rigor 10, que había que esperar hasta recibir las instrucciones desde el batallón de La Chorrera, que ya habían informado lo sucedido. Que esperáramos. Que ellos estaban bien.
A media tarde nos dejaron ir. Papá dijo que a la finca. Entonces esperamos que pasara algún carro que nos llevara hacia El Cedro. Y pasó. Era el camioncito del señor de la tienda de abarrotes. Papá le pagó bien y el hombre nos acomodó entre la mercancía que traía. […]
Me contó [Enrique] todo lo que le preguntaron los soldados, lo que le habían dicho, las amenazas que le habían hecho a papá y las acusaciones que le hicieron a él.
—¡Cómo no boté 11 ese papel! —se recriminó—. ¿Por qué lo guardé en el morral?
Yo no sabía qué responderle. Enrique solamente repetía la misma pregunta.
(938 Wörter)
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros, Bogotá 2012, S. 56–61.
Vocabulario y notas
1 la chiva – aquí: un autobús típico de Colombia para el transporte público rural
2 el retén – aquí: el control
3 casi nada – hier: Unglaublich!
4 el cabo – (mil.) der Gefreite
5 la tienda de abarrotes – (am.) una tienda donde se venden principalmente alimentos
6 el morral – el saco o la mochila
7 el bolsillito – aquí: una parte de la mochila
8 la cartuchera – (am.) el estuche para lápices
9 inquisidor – hier: bohrend
10 hacer diligencias de rigor – sorgfältige Ermittlungen durchführen
11 botar algo – (am.) tirar algo
2
Exponga el contexto político y social del conflicto armado colombiano basándose en la situación y el comportamiento de las personas que aparecen en el texto (Material). (40 BE)
Aufgabe Vorschlag B2 - Aufgabe 3.1 · Kreatives und adressatenbezogenes Schreiben (carta, monólogo interior)
Material
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros (novela, 2012)
La acción se desarrolla en una carretera de Colombia durante el conflicto armado. Un niño, cuyo nombre no se dice, narra la situación en el autobús en el que viaja de El Cedro a La Chorrera con sus padres y con Enrique, su hermano mayor de 10 años. Don Luis, un amigo de la familia, también está con ellos.
La carretera era como mamá nos lo había dicho. El polvo se metía por las ventanas de la chiva 1 y cubría todo a su paso. Un rato después teníamos el pelo del color del barro seco. Enrique se rio de verme y yo también me burlé. […]
Habrían pasado unas tres horas de viaje cuando el chofer se detuvo. Un grupo de soldados hacía un retén 2 y nos pidió que bajáramos, que les presentáramos los documentos y que abriéramos las maletas y las cajas que traíamos. Los hombres hicieron una fila detrás de la chiva, las mujeres permanecieron junto a sus hijos pequeños.
Eran siete en total. Se veían cansados, casi fastidiados por el trabajo que tenían que hacer. El que dirigía el grupo era un hombre pequeñito, malhumorado, pero atento. Nos trató con cordialidad y les ordenó a los soldados requisar cada una de nuestras pertenencias.
—Procedimientos de rutina —dijo para no asustarnos. […]
—¿Pasa algo? —preguntó papá atento.
—¿De dónde vienen? —interrogó el hombre sin contestarle a papá.
—De arriba, de El Cedro, allá vivimos.
—Casi nada 3 —exclamó el militar—, de El Cedro para arriba es un nido de guerrilleros.
—Mi familia y yo somos gente decente, tenemos una finca, los niños estudian en la escuela, con la profesora Yinet —agregó papá con temor.
—¿Pasa algo, mi cabo 4 ? —preguntó inquieto también don Luis.
—La guerrilla —respondió el uniformado con arrogancia— ha estado rondando esta zona. Y vienen justamente de allá, de los lados de El Cedro.
El soldado hablaba con rudeza, pero en el fondo había algo gentil en su actitud. […] Miré a Enrique y lo vi pálido, asustado.
—¿Qué han sabido por allá? ¿Los han visto? —interrogó a otro de los viajeros acercándose a él, era un trabajador que yo había visto en ocasiones en la tienda de abarrotes 5.
—No señor —respondió el hombre asustado.
—Y si los han visto se quedan callados. ¿Les tienen miedo? —gritó el militar—. Tienen que colaborar, ¿por qué los encubren?
El viajero no respondió.
Papá y mamá colaboraron con la requisa, bajaron nuestros morrales 6 y ellos mismos los abrieron. Un soldado malhumorado tomó el de Enrique, hurgó por todas partes, sacó la ropa y, al hacerlo, se detuvo en el bolsillito 7 en el que mi hermano guardaba la cartuchera 8 de los colores. Introdujo la mano y sacó un papel doblado en cuatro partes.
Lo leyó. La expresión de su rostro cambió por completo.
—Mi cabo, mire esto —llamó casi a los gritos a su compañero—. ¿De quién es este maletín?
—De mi hijo —contestó papá sin poder ocultar su angustia.
El cabo recibió el papel. Lo ojeó y achicó los ojos. Su actitud cambió totalmente. Se dirigió a Enrique y le preguntó cuántos años tenía.
Papá intervino y contestó sin esperar a que mi hermano abriera la boca:
—Es mi hijo. Va a cumplir once.
—Le pregunté a él —replicó el soldado, rojo de ira.
Enrique no supo qué responder. Miró a papá muy asustado y abrió los ojos desmesuradamente. Mamá me tomó de la mano y me acercó a ella.
—¿Tienen identificación? —gritó de nuevo el soldado acercándose a mí.
—Él también es mi hijo —exclamó papá agarrándome de la mano.
—¿Y también es mudo?
—No —respondí con rabia.
—¿No, qué? —gritó el soldado.
—Que no soy mudo.
—¿No, qué? —insistió inquisidor 9.
Permanecí callado. Asustado.
—Se dice no, señor —aclaró con furia el soldado.
—Los niños no tienen tarjeta de identificación —dijo papá— todavía no les hemos sacado esos papeles.
—¿Señor, pasa algo? —preguntó mamá al borde del llanto.
—Sí señora, sí pasa. Acompáñenme —ordenó.
—¿Qué pasa? —interrogó papá casi suplicando.
—Acompáñenme —repitió el soldado con fuerza, dejando la pregunta en el aire.
Nunca fuimos a La Chorrera. El viaje para nosotros se terminó ahí, en ese retén. El cabo y tres soldados se llevaron a Enrique y a papá hacia un lugar apartado. Yo los veía, pero no alcanzaba a oír lo que decían. Enrique casi no hablaba. Movía las manos todo el tiempo y negaba con la cabeza cada vez que le preguntaban algo.
El soldado malhumorado leyó de nuevo el papel y volvió a hacer preguntas. Esta vez fue papá quien contestó. Hacía gestos, como preguntando, señalaba a mi hermano, lo acercaba a su cuerpo, hablaba y el soldado le mostraba el papel.
Luego se fueron más lejos. Don Luis preguntó a dónde los llevaban y otro de los soldados le dijo que no pasaba nada, que tenían que investigar, que ya volverían. Mamá empezó a llorar. Nos sentamos en un tronco viejo que había al borde de la carretera. Esperamos. Y la espera fue eterna. El cabo vino un rato después y nos hizo muchas preguntas también. Mamá indagó por papá y por Enrique y el hombre le respondió que estaban haciendo las diligencias de rigor 10, que había que esperar hasta recibir las instrucciones desde el batallón de La Chorrera, que ya habían informado lo sucedido. Que esperáramos. Que ellos estaban bien.
A media tarde nos dejaron ir. Papá dijo que a la finca. Entonces esperamos que pasara algún carro que nos llevara hacia El Cedro. Y pasó. Era el camioncito del señor de la tienda de abarrotes. Papá le pagó bien y el hombre nos acomodó entre la mercancía que traía. […]
Me contó [Enrique] todo lo que le preguntaron los soldados, lo que le habían dicho, las amenazas que le habían hecho a papá y las acusaciones que le hicieron a él.
—¡Cómo no boté 11 ese papel! —se recriminó—. ¿Por qué lo guardé en el morral?
Yo no sabía qué responderle. Enrique solamente repetía la misma pregunta.
(938 Wörter)
Gerardo Meneses Claros: La luna en los almendros, Bogotá 2012, S. 56–61.
Vocabulario y notas
1 la chiva – aquí: un autobús típico de Colombia para el transporte público rural
2 el retén – aquí: el control
3 casi nada – hier: Unglaublich!
4 el cabo – (mil.) der Gefreite
5 la tienda de abarrotes – (am.) una tienda donde se venden principalmente alimentos
6 el morral – el saco o la mochila
7 el bolsillito – aquí: una parte de la mochila
8 la cartuchera – (am.) el estuche para lápices
9 inquisidor – hier: bohrend
10 hacer diligencias de rigor – sorgfältige Ermittlungen durchführen
11 botar algo – (am.) tirar algo
3.1
Después de leer el extracto (Material) quedan preguntas abiertas sobre ese "papel doblado en cuatro partes".
Redacte un monólogo interior de Enrique en el que habla del contenido del papel, de su origen y de lo que puede pasar ahora. (30 BE)
Aufgabe Vorschlag B2 - Aufgabe 3.2 · Comentario: Stellungnahme zu Zitat oder These
3.2
Enrique y su hermano viven en una situación difícil. En cambio, la escritora española Carla Montero dice: «La infancia es una etapa maravillosa. No hay pasado, no hay futuro; sólo un presente que se mira con inocencia e ilusión.»
Comente esta cita.
(30 BE)
Aufgabe Vorschlag B3 - Aufgabe 1 · Textverständnis: resumir, presentar, describir
Material
Ana Torres/Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar? (2018)
De las 4.200 quejas recibidas por el Departamento de Enseñanza catalán, 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento
La enseñanza en Cataluña sigue en el ojo del huracán. El crecimiento del independentismo, que en la
última década ha pasado de contar con el respaldo 1 del 15% de la población al 40%, ha abierto el
debate sobre las posibles razones y la escuela ha sido uno de los principales focos señalados. Primero,
el catalán: las voces más críticas consideran que el sistema de inmersión lingüística en las aulas es un
5 nido de independentistas. También se ha puesto en el punto de mira a los docentes y el uso de
símbolos –los últimos, los lazos amarillos en apoyo a los líderes independentistas encarcelados– y
finalmente, el supuesto adoctrinamiento nacionalista en los colegios con los libros de texto.
La última polémica es un informe [...] que concluye que algunos libros de Ciencias Sociales e Historia
10 en Cataluña “contravienen” principios de la Constitución e “incitan al separatismo”.
¿Pueden los libros de texto adoctrinar? Los expertos y docentes consultados rechazan en bloque este
extremo. “La escuela no puede explicar el crecimiento del independentismo. Buscar en el sistema
educativo la respuesta a la crisis catalana es confundir el debate”, explica Lluís Orriols, doctor en
Ciencia Política por la Universidad de Oxford y profesor de la [universidad] Carlos III de Madrid. La
15 educación, expone Orriols, genera cambios paulatinos a medida que van entrando las diferentes
generaciones, y eso conlleva aumentos progresivos en décadas. [...]
La sombra de adoctrinamiento que arrastra la escuela catalana desde hace años se recrudeció el pasado
otoño tras la consulta del 1 de octubre², una jornada donde los colegios desempeñaron un papel capital
como centros de votación. A partir de ese momento, muchas familias catalanas denunciaron que la
20 crispación³ de la calle y la división del procés⁴ se habían colado⁵ en las aulas. En el último año, el
Servicio de Inspección catalán ha recibido un total de 4.254 quejas sobre el funcionamiento de los
centros educativos, de las cuales 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento y, de estas,
cuatro con los libros de texto, según ha confirmado el Departamento de Enseñanza de la Generalitat⁶ a
EL PAÍS.
25 El Gremio de Editores de Cataluña [...] niega que los libros de texto incluyan contenidos que
instrumentalicen sobre nacionalismo. “Hacemos esfuerzos para no herir sensibilidades. Se puede
cometer algún error, histórico o de apreciación. Si sucede, algún padre o docente lo denuncia a la
inspección, esta llama la atención a la editorial y la editorial subsana el problema. Esto ha pasado
siempre”, cuenta Antonio Garrido, portavoz del gremio [...]. “El libro de texto no es un dogma de fe.
30 Es una herramienta más al servicio de la comunidad educativa. El docente es el que dirige, tutoriza y
diseña los objetivos curriculares”, zanja⁷.
Sobre el terreno, los docentes también coinciden con los editores. “El libro es una herramienta de
apoyo, no una biblia”, señala Núria García, directora del instituto público Montserrat de Barcelona,
situado en la zona alta de la capital catalana con 800 alumnos y 75 profesores. “Cada departamento⁸
35 elige si quiere o no libro de texto y qué editorial. Yo no me meto en los materiales que usan”, añade
García. La libertad de cátedra, recogida en la Constitución, establece la libertad de los docentes “de
enseñar y debatir” sin verse limitados por doctrinas. Cada profesor puede seguir el método de
enseñanza que considera oportuno.
La autonomía del centro⁹ a la hora de escoger los materiales es sagrada. Los profesores de un mismo
40 departamento consensúan qué libros, de qué editorial, o qué herramientas utilizarán durante el curso.
Los profesores son los encargados de revisar el contenido de los libros y seleccionar el que consideren
más adecuado a su proyecto educativo. Todos los libros de texto tienen que cumplir los criterios
curriculares que marca el ministerio, así como los aprobados por las Administraciones autonómicas.
La comunidad docente rechaza que los libros de texto sirvan como un elemento adoctrinador o que
45 eliminen la capacidad crítica del alumno. En cualquier caso, limitan la polémica a los libros de
Historia. “Las Ciencias Sociales no son objetivas. Pero aquí hay unos programas y currículos que
tienes que seguir. No puedes ir a clase y hacer lo que te dé la gana”, apunta Montserrat Bolós,
profesora de Física y Química en secundaria y bachillerato en el Montserrat. Su compañero, Rafael
Bocanegra, especialista en Geografía e Historia y también profesor del centro, admite que hay libros
50 de historia “más tendenciosos que otros; unos que hablan más de España y otros más de Cataluña”,
pero insiste en el papel de filtro del docente. “Nosotros estamos para detectar estas cosas. Lo que
intentamos hacer siempre es decirles a los alumnos: hay esto y esto otro y vosotros decidís”, agrega.
[...]
“Nos podemos pasar la vida convirtiendo cada página de un libro en un campo de batalla, o podemos
55 dejar que la editorial haga su trabajo”, agrega Ismael Palacín, director de la Fundación Jaume Bofill,
una organización dedicada a la investigación sobre educación. El investigador insiste en que la
polémica del adoctrinamiento es “artificial”, que “no responde a un problema real de la educación”.
Y avisa: “El que pretenda que la escuela no sea neutra, lo que quiere es callarle la boca a la educación.
Hay que dejar a la escuela educar en valores. Una escuela aséptica es propia de quien quiere que los
60 alumnos no piensen”.
(897 Wörter)
Ana Torres und Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar?, in: El País, 13.10.2018, URL: https://elpais.com/sociedad/2018/10/02/actualidad/1538474416_878765.html?rel=mas (abgerufen am 23.01.2020).
Anotaciones
1 el respaldo – aquí: el apoyo
2 la consulta del 1 de octubre meint hier das Referendum vom 01.10.2017.
3 la crispación – aquí: la tensa situación política
4 El procés meint hier die Unabhängigkeitsbestrebungen der letzten Jahre.
5 colar – hier: sich einschmuggeln
6 la Generalitat de Catalunya (catalán) – el gobierno autónomo de Cataluña
7 zanjar – aquí: declarar
8 el departamento – aquí: el grupo de profesores que enseña la misma asignatura en un instituto
9 el centro – aquí: el instituto
1 Presente la controversia acerca de los libros de texto en Cataluña. (Material) (30 BE)
Aufgabe Vorschlag B3 - Aufgabe 2 · Spanien: Franquismo, memoria histórica und Demokratie
Material
Ana Torres/Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar? (2018)
De las 4.200 quejas recibidas por el Departamento de Enseñanza catalán, 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento
La enseñanza en Cataluña sigue en el ojo del huracán. El crecimiento del independentismo, que en la
última década ha pasado de contar con el respaldo 1 del 15% de la población al 40%, ha abierto el
debate sobre las posibles razones y la escuela ha sido uno de los principales focos señalados. Primero,
el catalán: las voces más críticas consideran que el sistema de inmersión lingüística en las aulas es un
5 nido de independentistas. También se ha puesto en el punto de mira a los docentes y el uso de
símbolos –los últimos, los lazos amarillos en apoyo a los líderes independentistas encarcelados– y
finalmente, el supuesto adoctrinamiento nacionalista en los colegios con los libros de texto.
La última polémica es un informe [...] que concluye que algunos libros de Ciencias Sociales e Historia
10 en Cataluña “contravienen” principios de la Constitución e “incitan al separatismo”.
¿Pueden los libros de texto adoctrinar? Los expertos y docentes consultados rechazan en bloque este
extremo. “La escuela no puede explicar el crecimiento del independentismo. Buscar en el sistema
educativo la respuesta a la crisis catalana es confundir el debate”, explica Lluís Orriols, doctor en
Ciencia Política por la Universidad de Oxford y profesor de la [universidad] Carlos III de Madrid. La
15 educación, expone Orriols, genera cambios paulatinos a medida que van entrando las diferentes
generaciones, y eso conlleva aumentos progresivos en décadas. [...]
La sombra de adoctrinamiento que arrastra la escuela catalana desde hace años se recrudeció el pasado
otoño tras la consulta del 1 de octubre², una jornada donde los colegios desempeñaron un papel capital
como centros de votación. A partir de ese momento, muchas familias catalanas denunciaron que la
20 crispación³ de la calle y la división del procés⁴ se habían colado⁵ en las aulas. En el último año, el
Servicio de Inspección catalán ha recibido un total de 4.254 quejas sobre el funcionamiento de los
centros educativos, de las cuales 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento y, de estas,
cuatro con los libros de texto, según ha confirmado el Departamento de Enseñanza de la Generalitat⁶ a
EL PAÍS.
25 El Gremio de Editores de Cataluña [...] niega que los libros de texto incluyan contenidos que
instrumentalicen sobre nacionalismo. “Hacemos esfuerzos para no herir sensibilidades. Se puede
cometer algún error, histórico o de apreciación. Si sucede, algún padre o docente lo denuncia a la
inspección, esta llama la atención a la editorial y la editorial subsana el problema. Esto ha pasado
siempre”, cuenta Antonio Garrido, portavoz del gremio [...]. “El libro de texto no es un dogma de fe.
30 Es una herramienta más al servicio de la comunidad educativa. El docente es el que dirige, tutoriza y
diseña los objetivos curriculares”, zanja⁷.
Sobre el terreno, los docentes también coinciden con los editores. “El libro es una herramienta de
apoyo, no una biblia”, señala Núria García, directora del instituto público Montserrat de Barcelona,
situado en la zona alta de la capital catalana con 800 alumnos y 75 profesores. “Cada departamento⁸
35 elige si quiere o no libro de texto y qué editorial. Yo no me meto en los materiales que usan”, añade
García. La libertad de cátedra, recogida en la Constitución, establece la libertad de los docentes “de
enseñar y debatir” sin verse limitados por doctrinas. Cada profesor puede seguir el método de
enseñanza que considera oportuno.
La autonomía del centro⁹ a la hora de escoger los materiales es sagrada. Los profesores de un mismo
40 departamento consensúan qué libros, de qué editorial, o qué herramientas utilizarán durante el curso.
Los profesores son los encargados de revisar el contenido de los libros y seleccionar el que consideren
más adecuado a su proyecto educativo. Todos los libros de texto tienen que cumplir los criterios
curriculares que marca el ministerio, así como los aprobados por las Administraciones autonómicas.
La comunidad docente rechaza que los libros de texto sirvan como un elemento adoctrinador o que
45 eliminen la capacidad crítica del alumno. En cualquier caso, limitan la polémica a los libros de
Historia. “Las Ciencias Sociales no son objetivas. Pero aquí hay unos programas y currículos que
tienes que seguir. No puedes ir a clase y hacer lo que te dé la gana”, apunta Montserrat Bolós,
profesora de Física y Química en secundaria y bachillerato en el Montserrat. Su compañero, Rafael
Bocanegra, especialista en Geografía e Historia y también profesor del centro, admite que hay libros
50 de historia “más tendenciosos que otros; unos que hablan más de España y otros más de Cataluña”,
pero insiste en el papel de filtro del docente. “Nosotros estamos para detectar estas cosas. Lo que
intentamos hacer siempre es decirles a los alumnos: hay esto y esto otro y vosotros decidís”, agrega.
[...]
“Nos podemos pasar la vida convirtiendo cada página de un libro en un campo de batalla, o podemos
55 dejar que la editorial haga su trabajo”, agrega Ismael Palacín, director de la Fundación Jaume Bofill,
una organización dedicada a la investigación sobre educación. El investigador insiste en que la
polémica del adoctrinamiento es “artificial”, que “no responde a un problema real de la educación”.
Y avisa: “El que pretenda que la escuela no sea neutra, lo que quiere es callarle la boca a la educación.
Hay que dejar a la escuela educar en valores. Una escuela aséptica es propia de quien quiere que los
60 alumnos no piensen”.
(897 Wörter)
Ana Torres und Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar?, in: El País, 13.10.2018, URL: https://elpais.com/sociedad/2018/10/02/actualidad/1538474416_878765.html?rel=mas (abgerufen am 23.01.2020).
Anotaciones
1 el respaldo – aquí: el apoyo
2 la consulta del 1 de octubre meint hier das Referendum vom 01.10.2017.
3 la crispación – aquí: la tensa situación política
4 El procés meint hier die Unabhängigkeitsbestrebungen der letzten Jahre.
5 colar – hier: sich einschmuggeln
6 la Generalitat de Catalunya (catalán) – el gobierno autónomo de Cataluña
7 zanjar – aquí: declarar
8 el departamento – aquí: el grupo de profesores que enseña la misma asignatura en un instituto
9 el centro – aquí: el instituto
2 Exponga el desarrollo del independentismo en Cataluña de los últimos años refiriéndose tanto al texto (Material) como a sus conocimientos adquiridos en clase. (40 BE)
Aufgabe Vorschlag B3 - Aufgabe 3 · Comentario: Stellungnahme zu Zitat oder These
Material
Ana Torres/Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar? (2018)
De las 4.200 quejas recibidas por el Departamento de Enseñanza catalán, 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento
La enseñanza en Cataluña sigue en el ojo del huracán. El crecimiento del independentismo, que en la
última década ha pasado de contar con el respaldo 1 del 15% de la población al 40%, ha abierto el
debate sobre las posibles razones y la escuela ha sido uno de los principales focos señalados. Primero,
el catalán: las voces más críticas consideran que el sistema de inmersión lingüística en las aulas es un
5 nido de independentistas. También se ha puesto en el punto de mira a los docentes y el uso de
símbolos –los últimos, los lazos amarillos en apoyo a los líderes independentistas encarcelados– y
finalmente, el supuesto adoctrinamiento nacionalista en los colegios con los libros de texto.
La última polémica es un informe [...] que concluye que algunos libros de Ciencias Sociales e Historia
10 en Cataluña “contravienen” principios de la Constitución e “incitan al separatismo”.
¿Pueden los libros de texto adoctrinar? Los expertos y docentes consultados rechazan en bloque este
extremo. “La escuela no puede explicar el crecimiento del independentismo. Buscar en el sistema
educativo la respuesta a la crisis catalana es confundir el debate”, explica Lluís Orriols, doctor en
Ciencia Política por la Universidad de Oxford y profesor de la [universidad] Carlos III de Madrid. La
15 educación, expone Orriols, genera cambios paulatinos a medida que van entrando las diferentes
generaciones, y eso conlleva aumentos progresivos en décadas. [...]
La sombra de adoctrinamiento que arrastra la escuela catalana desde hace años se recrudeció el pasado
otoño tras la consulta del 1 de octubre², una jornada donde los colegios desempeñaron un papel capital
como centros de votación. A partir de ese momento, muchas familias catalanas denunciaron que la
20 crispación³ de la calle y la división del procés⁴ se habían colado⁵ en las aulas. En el último año, el
Servicio de Inspección catalán ha recibido un total de 4.254 quejas sobre el funcionamiento de los
centros educativos, de las cuales 30 están relacionadas con un supuesto adoctrinamiento y, de estas,
cuatro con los libros de texto, según ha confirmado el Departamento de Enseñanza de la Generalitat⁶ a
EL PAÍS.
25 El Gremio de Editores de Cataluña [...] niega que los libros de texto incluyan contenidos que
instrumentalicen sobre nacionalismo. “Hacemos esfuerzos para no herir sensibilidades. Se puede
cometer algún error, histórico o de apreciación. Si sucede, algún padre o docente lo denuncia a la
inspección, esta llama la atención a la editorial y la editorial subsana el problema. Esto ha pasado
siempre”, cuenta Antonio Garrido, portavoz del gremio [...]. “El libro de texto no es un dogma de fe.
30 Es una herramienta más al servicio de la comunidad educativa. El docente es el que dirige, tutoriza y
diseña los objetivos curriculares”, zanja⁷.
Sobre el terreno, los docentes también coinciden con los editores. “El libro es una herramienta de
apoyo, no una biblia”, señala Núria García, directora del instituto público Montserrat de Barcelona,
situado en la zona alta de la capital catalana con 800 alumnos y 75 profesores. “Cada departamento⁸
35 elige si quiere o no libro de texto y qué editorial. Yo no me meto en los materiales que usan”, añade
García. La libertad de cátedra, recogida en la Constitución, establece la libertad de los docentes “de
enseñar y debatir” sin verse limitados por doctrinas. Cada profesor puede seguir el método de
enseñanza que considera oportuno.
La autonomía del centro⁹ a la hora de escoger los materiales es sagrada. Los profesores de un mismo
40 departamento consensúan qué libros, de qué editorial, o qué herramientas utilizarán durante el curso.
Los profesores son los encargados de revisar el contenido de los libros y seleccionar el que consideren
más adecuado a su proyecto educativo. Todos los libros de texto tienen que cumplir los criterios
curriculares que marca el ministerio, así como los aprobados por las Administraciones autonómicas.
La comunidad docente rechaza que los libros de texto sirvan como un elemento adoctrinador o que
45 eliminen la capacidad crítica del alumno. En cualquier caso, limitan la polémica a los libros de
Historia. “Las Ciencias Sociales no son objetivas. Pero aquí hay unos programas y currículos que
tienes que seguir. No puedes ir a clase y hacer lo que te dé la gana”, apunta Montserrat Bolós,
profesora de Física y Química en secundaria y bachillerato en el Montserrat. Su compañero, Rafael
Bocanegra, especialista en Geografía e Historia y también profesor del centro, admite que hay libros
50 de historia “más tendenciosos que otros; unos que hablan más de España y otros más de Cataluña”,
pero insiste en el papel de filtro del docente. “Nosotros estamos para detectar estas cosas. Lo que
intentamos hacer siempre es decirles a los alumnos: hay esto y esto otro y vosotros decidís”, agrega.
[...]
“Nos podemos pasar la vida convirtiendo cada página de un libro en un campo de batalla, o podemos
55 dejar que la editorial haga su trabajo”, agrega Ismael Palacín, director de la Fundación Jaume Bofill,
una organización dedicada a la investigación sobre educación. El investigador insiste en que la
polémica del adoctrinamiento es “artificial”, que “no responde a un problema real de la educación”.
Y avisa: “El que pretenda que la escuela no sea neutra, lo que quiere es callarle la boca a la educación.
Hay que dejar a la escuela educar en valores. Una escuela aséptica es propia de quien quiere que los
60 alumnos no piensen”.
(897 Wörter)
Ana Torres und Jessica Mouzo: ¿Pueden los libros de texto adoctrinar?, in: El País, 13.10.2018, URL: https://elpais.com/sociedad/2018/10/02/actualidad/1538474416_878765.html?rel=mas (abgerufen am 23.01.2020).
Anotaciones
1 el respaldo – aquí: el apoyo
2 la consulta del 1 de octubre meint hier das Referendum vom 01.10.2017.
3 la crispación – aquí: la tensa situación política
4 El procés meint hier die Unabhängigkeitsbestrebungen der letzten Jahre.
5 colar – hier: sich einschmuggeln
6 la Generalitat de Catalunya (catalán) – el gobierno autónomo de Cataluña
7 zanjar – aquí: declarar
8 el departamento – aquí: el grupo de profesores que enseña la misma asignatura en un instituto
9 el centro – aquí: el instituto
3 En otra parte del texto un sociólogo declara que “es la familia la que transmite una identidad a sus hijos. El efecto de las escuelas es muy limitado.”
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[30 BE]
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