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Examen de Historia de España PAU Valencia 2024 · Ordinaria
Examen de Historia de España de Selectividad de Valencia (PAU) 2024, Ordinaria (junio): 6 problemas con solución. Con corrección al momento.
Temas del examen: Construcción del Estado liberal: carlismo, regencias y reinado de Isabel II (1833-1868) · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República · La Guerra Civil (1936-1939) · Evolución política comparada: constituciones, regímenes, dictaduras y Ejército en los siglos XIX y XX (pregunta transversal)
Ejercicio 1ª - Opción a · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República
1ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 1 punto)
a) DE LOS DOCUMENTOS 1 y 2
DOCUMENTOS PROPUESTOS
Documento 1
"Mi querido hermano:
En folletos y periódicos se han dado a conocer bastante mis ideas y sentimientos de hombre y de Rey. Cediendo, sin embargo, al general vehementísimo deseo que ha llegado hasta mí desde todos los pueblos de la Península, escribo esta carta [...].
Yo no puedo, mi querido Alfonso, presentarme a España como pretendiente a la Corona; yo debo creer y creo que la Corona de España está ya puesta sobre mi frente por la santa mano de la ley. Con ese derecho nací, que es al propio tiempo obligación sagrada; mas deseo que ese derecho mío sea confirmado por el amor de mi pueblo. Mi obligación, por lo demás, es consagrar a este pueblo todos mis pensamientos y todas mis fuerzas; morir por él o salvarle.
Decir que aspiro a ser Rey de España y no de un partido es casi vulgaridad; porque ¿qué hombre digno de ser Rey se contenta con serlo de un partido? En tal caso se degrada a sí propio, descendiendo de la alta y serena región donde habita la majestad y a donde no pueden llegar rastreras y lastimosas miserias. Yo no debo ni quiero ser Rey sino de todos los españoles; a ninguno rechazo, ni a los que se digan mis enemigos, porque un Rey no puede tener enemigos; a todos llamo y les llamo afectuosamente en nombre de la Patria, y si de todos no necesito para subir al trono de mis mayores, quizás necesite de todos para establecer sobre sólidas bases la gobernación del Estado y dar fecunda paz y libertad verdadera a mi amadísima Patria.
[...] Yo sé que tengo el deseo ardiente de acometerla y la resuelta voluntad de terminarla, mas no se me esconde que las dificultades son imponderables y que no sería hacedero vencerlas sin el consejo de los varones más imparciales y probos del reino, congregados en Cortes que verdaderamente representen todas las fuerzas vivas y todos sus elementos conservadores. Yo daré con esas Cortes a España una ley fundamental que, según expresé en mi carta a los soberanos de Europa, espero que ha de ser definitiva y española".
Fragmento de la carta-manifiesto al Infante don Alfonso de Carlos de Borbón y Austria-Este, París, 30 de junio de 1869.
Documento 2
"Cuantos me han escrito, muestran igual convicción de que solo el restablecimiento de la monarquía constitucional, puede poner término a la opresión a la incertidumbre y a las crueles perturbaciones que experimenta España [...].
Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España [...].
Afortunadamente la Monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación. No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente. Sin Cortes no resolverán los negocios arduos los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía; y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo, en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver, un príncipe leal y un pueblo libre.
Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos, que si para nadie puede ser perdida, todavía menos deberá serlo para las honradas y laboriosas clases populares, víctimas de sofismas pérfidos o de absurdas ilusiones.
Cuanto se está viviendo enseña, que las naciones más grandes y prósperas, donde el orden, la libertad y la justicia se adunan mejor, son aquellas que respetan más su propia historia [...].
[...] Sea la que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni como hombre del siglo, verdaderamente liberal".
Manifiesto del príncipe Alfonso de Borbón, 1 de diciembre de 1874, La Época, Madrid, 27-XII-1874, p. 3.
Describa el tipo de fuentes utilizadas.
Ejercicio 1ª - Opción b · La Guerra Civil (1936-1939)
Documento 3
“¡Trabajadores de París! ¡Demócratas franceses!
Desde la España que lucha por su libertad y por la libertad de todos los pueblos, […] venimos aquí, al París de la Comuna y de la Gran Revolución, a deciros en qué condiciones luchan nuestros combatientes. […] Consciente de lo que nuestra lucha significa, el pueblo español prefiere morir de pie a vivir de rodillas. Al lado de los rebeldes, apoyándolos en su agresión contra la República y contra el pueblo, participan fuerzas fascistas extranjeras, cuyos aviones bombardean las abiertas ciudades españolas. […] ¡Camaradas y amigos franceses! […] ¡Ayudadnos! ¡Ayudad a nuestro pueblo a defenderse! […] A las armas de los rebeldes hay que poder oponer fusiles, aviones, cañones. Defendemos la causa de la libertad y de la paz. […] Ayudadnos a impedir la derrota de la democracia, porque la consecuencia de esta derrota sería una nueva guerra mundial, que todos estamos interesados en impedir y cuyos primeros combates se libran ya en nuestro país […]”.
Discurso de Dolores Ibárruri, París, 8 de septiembre de 1936.
Documento 4
“En el mes de julio de 1936 había en España un régimen político legítimo (…). Un partido político o varios grupos políticos que no estaban conformes con la política republicana ni con la propia República (y hasta ahí estaban dentro de su derecho), resuelven derrocar la República y cambiar por la fuerza la política nacional; y tomando como arma para realizar sus designios a una gran parte del ejército español (y ahí ya empieza el delito), se rebelan contra el régimen republicano.
[…] Si la rebelión, la perturbación gigantesca del orden público en España, no hubiera tenido más que los elementos y las fuerzas y los fines que demostró el primer día y en los días inmediatos, hace ya muchos meses, a las pocas semanas de su comienzo, que la rebelión se habría agotado.
A estas alturas, a esta distancia del origen, no creo que quedará una sola persona en el mundo, que conozca los asuntos de España, que pueda negar que sin el auxilio de las potencias extranjeras, la rebelión militar española habría fracasado. […] La guerra está mantenida, pura y exclusivamente, no por los militares rebeldes, sino por las potencias extranjeras, que sostienen una invasión clandestina contra la República española”.
Discurso de Manuel Azaña en la Universidad de Valencia, 18 de julio de 1937.
1ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 1 punto)
b) DE LOS DOCUMENTOS 3 y 4
Describa el tipo de fuentes utilizadas.
Ejercicio 2ª - Opción a · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República
2ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 2,5 puntos)
a) DE LOS DOCUMENTOS 1 y 2
DOCUMENTOS PROPUESTOS
Documento 1
"Mi querido hermano:
En folletos y periódicos se han dado a conocer bastante mis ideas y sentimientos de hombre y de Rey. Cediendo, sin embargo, al general vehementísimo deseo que ha llegado hasta mí desde todos los pueblos de la Península, escribo esta carta [...].
Yo no puedo, mi querido Alfonso, presentarme a España como pretendiente a la Corona; yo debo creer y creo que la Corona de España está ya puesta sobre mi frente por la santa mano de la ley. Con ese derecho nací, que es al propio tiempo obligación sagrada; mas deseo que ese derecho mío sea confirmado por el amor de mi pueblo. Mi obligación, por lo demás, es consagrar a este pueblo todos mis pensamientos y todas mis fuerzas; morir por él o salvarle.
Decir que aspiro a ser Rey de España y no de un partido es casi vulgaridad; porque ¿qué hombre digno de ser Rey se contenta con serlo de un partido? En tal caso se degrada a sí propio, descendiendo de la alta y serena región donde habita la majestad y a donde no pueden llegar rastreras y lastimosas miserias. Yo no debo ni quiero ser Rey sino de todos los españoles; a ninguno rechazo, ni a los que se digan mis enemigos, porque un Rey no puede tener enemigos; a todos llamo y les llamo afectuosamente en nombre de la Patria, y si de todos no necesito para subir al trono de mis mayores, quizás necesite de todos para establecer sobre sólidas bases la gobernación del Estado y dar fecunda paz y libertad verdadera a mi amadísima Patria.
[...] Yo sé que tengo el deseo ardiente de acometerla y la resuelta voluntad de terminarla, mas no se me esconde que las dificultades son imponderables y que no sería hacedero vencerlas sin el consejo de los varones más imparciales y probos del reino, congregados en Cortes que verdaderamente representen todas las fuerzas vivas y todos sus elementos conservadores. Yo daré con esas Cortes a España una ley fundamental que, según expresé en mi carta a los soberanos de Europa, espero que ha de ser definitiva y española".
Fragmento de la carta-manifiesto al Infante don Alfonso de Carlos de Borbón y Austria-Este, París, 30 de junio de 1869.
Documento 2
"Cuantos me han escrito, muestran igual convicción de que solo el restablecimiento de la monarquía constitucional, puede poner término a la opresión a la incertidumbre y a las crueles perturbaciones que experimenta España [...].
Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España [...].
Afortunadamente la Monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación. No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente. Sin Cortes no resolverán los negocios arduos los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía; y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo, en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver, un príncipe leal y un pueblo libre.
Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos, que si para nadie puede ser perdida, todavía menos deberá serlo para las honradas y laboriosas clases populares, víctimas de sofismas pérfidos o de absurdas ilusiones.
Cuanto se está viviendo enseña, que las naciones más grandes y prósperas, donde el orden, la libertad y la justicia se adunan mejor, son aquellas que respetan más su propia historia [...].
[...] Sea la que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni como hombre del siglo, verdaderamente liberal".
Manifiesto del príncipe Alfonso de Borbón, 1 de diciembre de 1874, La Época, Madrid, 27-XII-1874, p. 3.
Identifique y clasifique las ideas de los textos, situándolas en el contexto histórico correspondiente.
Ejercicio 2ª - Opción b · La Guerra Civil (1936-1939)
Documento 3
“¡Trabajadores de París! ¡Demócratas franceses!
Desde la España que lucha por su libertad y por la libertad de todos los pueblos, […] venimos aquí, al París de la Comuna y de la Gran Revolución, a deciros en qué condiciones luchan nuestros combatientes. […] Consciente de lo que nuestra lucha significa, el pueblo español prefiere morir de pie a vivir de rodillas. Al lado de los rebeldes, apoyándolos en su agresión contra la República y contra el pueblo, participan fuerzas fascistas extranjeras, cuyos aviones bombardean las abiertas ciudades españolas. […] ¡Camaradas y amigos franceses! […] ¡Ayudadnos! ¡Ayudad a nuestro pueblo a defenderse! […] A las armas de los rebeldes hay que poder oponer fusiles, aviones, cañones. Defendemos la causa de la libertad y de la paz. […] Ayudadnos a impedir la derrota de la democracia, porque la consecuencia de esta derrota sería una nueva guerra mundial, que todos estamos interesados en impedir y cuyos primeros combates se libran ya en nuestro país […]”.
Discurso de Dolores Ibárruri, París, 8 de septiembre de 1936.
Documento 4
“En el mes de julio de 1936 había en España un régimen político legítimo (…). Un partido político o varios grupos políticos que no estaban conformes con la política republicana ni con la propia República (y hasta ahí estaban dentro de su derecho), resuelven derrocar la República y cambiar por la fuerza la política nacional; y tomando como arma para realizar sus designios a una gran parte del ejército español (y ahí ya empieza el delito), se rebelan contra el régimen republicano.
[…] Si la rebelión, la perturbación gigantesca del orden público en España, no hubiera tenido más que los elementos y las fuerzas y los fines que demostró el primer día y en los días inmediatos, hace ya muchos meses, a las pocas semanas de su comienzo, que la rebelión se habría agotado.
A estas alturas, a esta distancia del origen, no creo que quedará una sola persona en el mundo, que conozca los asuntos de España, que pueda negar que sin el auxilio de las potencias extranjeras, la rebelión militar española habría fracasado. […] La guerra está mantenida, pura y exclusivamente, no por los militares rebeldes, sino por las potencias extranjeras, que sostienen una invasión clandestina contra la República española”.
Discurso de Manuel Azaña en la Universidad de Valencia, 18 de julio de 1937.
2ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 2,5 puntos)
b) DE LOS DOCUMENTOS 3 y 4
Identifique y clasifique las ideas de los textos, situándolas en el contexto histórico correspondiente.
Ejercicio 3ª - Legitimismo · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República
3ª) Defina el concepto siguiente:
Legitimismo [1 punto]
Ejercicio 3ª - Monarquía · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República
3ª) Defina el concepto siguiente:
Monarquía [1 punto]
Ejercicio 3ª - Guerra Civil · La Guerra Civil (1936-1939)
3ª) Defina el concepto siguiente:
Guerra Civil [1 punto]
Ejercicio 3ª - Fascismo · La Guerra Civil (1936-1939)
3ª) Defina el concepto siguiente:
Fascismo [1 punto]
Ejercicio 4ª - Opción 1 · Sexenio Democrático (1868-1874): Revolución Gloriosa, Amadeo I y Primera República
4ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 2,5 puntos)
1. Exponga los principales obstáculos y las distintas corrientes de oposición política y social a la monarquía constitucional de Amadeo de Saboya y la I República, en relación con las fuentes documentales referidas.
DOCUMENTOS PROPUESTOS
Documento 1
"Mi querido hermano:
En folletos y periódicos se han dado a conocer bastante mis ideas y sentimientos de hombre y de Rey. Cediendo, sin embargo, al general vehementísimo deseo que ha llegado hasta mí desde todos los pueblos de la Península, escribo esta carta [...].
Yo no puedo, mi querido Alfonso, presentarme a España como pretendiente a la Corona; yo debo creer y creo que la Corona de España está ya puesta sobre mi frente por la santa mano de la ley. Con ese derecho nací, que es al propio tiempo obligación sagrada; mas deseo que ese derecho mío sea confirmado por el amor de mi pueblo. Mi obligación, por lo demás, es consagrar a este pueblo todos mis pensamientos y todas mis fuerzas; morir por él o salvarle.
Decir que aspiro a ser Rey de España y no de un partido es casi vulgaridad; porque ¿qué hombre digno de ser Rey se contenta con serlo de un partido? En tal caso se degrada a sí propio, descendiendo de la alta y serena región donde habita la majestad y a donde no pueden llegar rastreras y lastimosas miserias. Yo no debo ni quiero ser Rey sino de todos los españoles; a ninguno rechazo, ni a los que se digan mis enemigos, porque un Rey no puede tener enemigos; a todos llamo y les llamo afectuosamente en nombre de la Patria, y si de todos no necesito para subir al trono de mis mayores, quizás necesite de todos para establecer sobre sólidas bases la gobernación del Estado y dar fecunda paz y libertad verdadera a mi amadísima Patria.
[...] Yo sé que tengo el deseo ardiente de acometerla y la resuelta voluntad de terminarla, mas no se me esconde que las dificultades son imponderables y que no sería hacedero vencerlas sin el consejo de los varones más imparciales y probos del reino, congregados en Cortes que verdaderamente representen todas las fuerzas vivas y todos sus elementos conservadores. Yo daré con esas Cortes a España una ley fundamental que, según expresé en mi carta a los soberanos de Europa, espero que ha de ser definitiva y española".
Fragmento de la carta-manifiesto al Infante don Alfonso de Carlos de Borbón y Austria-Este, París, 30 de junio de 1869.
Documento 2
"Cuantos me han escrito, muestran igual convicción de que solo el restablecimiento de la monarquía constitucional, puede poner término a la opresión a la incertidumbre y a las crueles perturbaciones que experimenta España [...].
Por virtud de la espontánea y solemne abdicación de mi augusta madre, tan generosa como infortunada, soy único representante yo del derecho monárquico en España [...].
Afortunadamente la Monarquía hereditaria y constitucional posee en sus principios la necesaria flexibilidad y cuantas condiciones de acierto hacen falta para que todos los problemas que traiga su restablecimiento consigo sean resueltos de conformidad con los votos y la conveniencia de la nación. No hay que esperar que decida yo nada de plano y arbitrariamente. Sin Cortes no resolverán los negocios arduos los príncipes españoles allá en los antiguos tiempos de la monarquía; y esta justísima regla de conducta no he de olvidarla yo, en mi condición presente, y cuando todos los españoles están ya habituados a los procedimientos parlamentarios. Llegado el caso, fácil será que se entiendan y concierten las cuestiones por resolver, un príncipe leal y un pueblo libre.
Nada deseo tanto como que nuestra patria lo sea de verdad. A ello ha de contribuir poderosamente la dura lección de estos tiempos, que si para nadie puede ser perdida, todavía menos deberá serlo para las honradas y laboriosas clases populares, víctimas de sofismas pérfidos o de absurdas ilusiones.
Cuanto se está viviendo enseña, que las naciones más grandes y prósperas, donde el orden, la libertad y la justicia se adunan mejor, son aquellas que respetan más su propia historia [...].
[...] Sea la que quiera mi propia suerte, ni dejaré de ser buen español, ni como todos mis antepasados, buen católico, ni como hombre del siglo, verdaderamente liberal".
Manifiesto del príncipe Alfonso de Borbón, 1 de diciembre de 1874, La Época, Madrid, 27-XII-1874, p. 3.
Ejercicio 4ª - Opción 2 · La Guerra Civil (1936-1939)
Documento 3
“¡Trabajadores de París! ¡Demócratas franceses!
Desde la España que lucha por su libertad y por la libertad de todos los pueblos, […] venimos aquí, al París de la Comuna y de la Gran Revolución, a deciros en qué condiciones luchan nuestros combatientes. […] Consciente de lo que nuestra lucha significa, el pueblo español prefiere morir de pie a vivir de rodillas. Al lado de los rebeldes, apoyándolos en su agresión contra la República y contra el pueblo, participan fuerzas fascistas extranjeras, cuyos aviones bombardean las abiertas ciudades españolas. […] ¡Camaradas y amigos franceses! […] ¡Ayudadnos! ¡Ayudad a nuestro pueblo a defenderse! […] A las armas de los rebeldes hay que poder oponer fusiles, aviones, cañones. Defendemos la causa de la libertad y de la paz. […] Ayudadnos a impedir la derrota de la democracia, porque la consecuencia de esta derrota sería una nueva guerra mundial, que todos estamos interesados en impedir y cuyos primeros combates se libran ya en nuestro país […]”.
Discurso de Dolores Ibárruri, París, 8 de septiembre de 1936.
Documento 4
“En el mes de julio de 1936 había en España un régimen político legítimo (…). Un partido político o varios grupos políticos que no estaban conformes con la política republicana ni con la propia República (y hasta ahí estaban dentro de su derecho), resuelven derrocar la República y cambiar por la fuerza la política nacional; y tomando como arma para realizar sus designios a una gran parte del ejército español (y ahí ya empieza el delito), se rebelan contra el régimen republicano.
[…] Si la rebelión, la perturbación gigantesca del orden público en España, no hubiera tenido más que los elementos y las fuerzas y los fines que demostró el primer día y en los días inmediatos, hace ya muchos meses, a las pocas semanas de su comienzo, que la rebelión se habría agotado.
A estas alturas, a esta distancia del origen, no creo que quedará una sola persona en el mundo, que conozca los asuntos de España, que pueda negar que sin el auxilio de las potencias extranjeras, la rebelión militar española habría fracasado. […] La guerra está mantenida, pura y exclusivamente, no por los militares rebeldes, sino por las potencias extranjeras, que sostienen una invasión clandestina contra la República española”.
Discurso de Manuel Azaña en la Universidad de Valencia, 18 de julio de 1937.
4ª) Responda a una de las dos opciones (hasta 2,5 puntos)
2. Exponga la Guerra Civil española, haciendo énfasis también en las implicaciones internacionales de la misma, en relación con las fuentes documentales referidas.
Ejercicio 5ª - Opción 1 · Construcción del Estado liberal: carlismo, regencias y reinado de Isabel II (1833-1868)
5ª) Responda una de las dos opciones (hasta 2 puntos)
1.
Explique el origen, las circunstancias y los sucesos de las guerras carlistas en España durante el siglo XIX.
Ejercicio 5ª - Opción 2 · Evolución política comparada: constituciones, regímenes, dictaduras y Ejército en los siglos XIX y XX (pregunta transversal)
5ª) Responda una de las dos opciones (hasta 2 puntos)
2.
Explique el papel jugado por el militarismo en la historia reciente de España (1930-1981).
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