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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU Castilla-La Mancha 2026 · Extraordinaria

Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Castilla-La Mancha (PAU/EvAU) 2026, Extraordinaria (julio): 8 problemas con solución. Gratis.

Temas del examen: Resumen, tema y estructura del texto · Tipología textual, adecuación y cohesión · Texto argumentativo de opinión · Formación de palabras y relaciones semánticas · Análisis sintáctico · Variedades de la lengua · Modernismo y Generación del 98 · Novecentismo, vanguardias y Generación del 27 · Lecturas obligatorias: temas y símbolos de la obra

Ejercicio 1.1 · Resumen, tema y estructura del texto

El sabor del café

Informan por la radio de las subidas de precios que producen aquí los bombardeos de allí. Si cambiamos “bombardeos” por “muertos”, surge un problema de conciencia: ¿deberían dolerme más los cadáveres de allí que la inflación de aquí? Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina. Practico entonces un ejercicio de gimnasia ética destinado a recolocar las emociones en su sitio. Intento que la compasión viaje miles de kilómetros y se instale donde se producen las masacres, pero la emoción es geográficamente perezosa: se aferra al recibo de la luz próximo, a la factura del gas pendiente.

Apuro el primer café del día en la cocina de mi casa, donde todo funciona. Funciona el microondas, funciona el horno, funciona la cocina de inducción y el frigorífico, funcionan el exprimidor y la batidora y funcionan las luces halógenas con una obediencia servil. La civilización ya solo consiste en eso: en un conjunto de aparatos que responden cuando se les pulsa un botón. Hay lugares del mundo en los que se pulsa otro botón y un misil destruye un hospital, quizá una guardería. El grifo de la pila, sin embargo, gotea un poco, igual que esa lágrima impar que se escapa a veces del ojo izquierdo o del derecho sin previo aviso, como manifestando una aflicción oculta. Hay en ese goteo una incomodidad moral semejante a la que me producen las noticias. No es un desastre hidráulico; es algo peor: la metáfora de una conciencia dañada. Sé que debería arreglar el grifo y no lo hago, como sé también que debería sentir de otra manera lo que sucede lejos, aunque me angustia más lo que ocurre cerca. Las guerras llegan convertidas en subidas o bajadas de la Bolsa. Los muertos, traducidos en céntimos por litro. Apago la radio, en fin. El silencio mejora el sabor del café. Es todo por hoy.

Juan José Millás, El País, 6 de marzo de 2026.

1.1. Realice un resumen del texto o señale su tema y estructura. [1 punto]

(Puede responder realizando el resumen o bien desarrollando el tema y la estructura del texto).

Ejercicio 1.2 · Tipología textual, adecuación y cohesión

El sabor del café

Informan por la radio de las subidas de precios que producen aquí los bombardeos de allí. Si cambiamos “bombardeos” por “muertos”, surge un problema de conciencia: ¿deberían dolerme más los cadáveres de allí que la inflación de aquí? Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina. Practico entonces un ejercicio de gimnasia ética destinado a recolocar las emociones en su sitio. Intento que la compasión viaje miles de kilómetros y se instale donde se producen las masacres, pero la emoción es geográficamente perezosa: se aferra al recibo de la luz próximo, a la factura del gas pendiente.

Apuro el primer café del día en la cocina de mi casa, donde todo funciona. Funciona el microondas, funciona el horno, funciona la cocina de inducción y el frigorífico, funcionan el exprimidor y la batidora y funcionan las luces halógenas con una obediencia servil. La civilización ya solo consiste en eso: en un conjunto de aparatos que responden cuando se les pulsa un botón. Hay lugares del mundo en los que se pulsa otro botón y un misil destruye un hospital, quizá una guardería. El grifo de la pila, sin embargo, gotea un poco, igual que esa lágrima impar que se escapa a veces del ojo izquierdo o del derecho sin previo aviso, como manifestando una aflicción oculta. Hay en ese goteo una incomodidad moral semejante a la que me producen las noticias. No es un desastre hidráulico; es algo peor: la metáfora de una conciencia dañada. Sé que debería arreglar el grifo y no lo hago, como sé también que debería sentir de otra manera lo que sucede lejos, aunque me angustia más lo que ocurre cerca. Las guerras llegan convertidas en subidas o bajadas de la Bolsa. Los muertos, traducidos en céntimos por litro. Apago la radio, en fin. El silencio mejora el sabor del café. Es todo por hoy.

Juan José Millás, El País, 6 de marzo de 2026.

1.2. Determine razonadamente a qué tipología textual pertenece. (1,5)

Ejercicio 1.3 · Texto argumentativo de opinión

El sabor del café

Informan por la radio de las subidas de precios que producen aquí los bombardeos de allí. Si cambiamos “bombardeos” por “muertos”, surge un problema de conciencia: ¿deberían dolerme más los cadáveres de allí que la inflación de aquí? Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina. Practico entonces un ejercicio de gimnasia ética destinado a recolocar las emociones en su sitio. Intento que la compasión viaje miles de kilómetros y se instale donde se producen las masacres, pero la emoción es geográficamente perezosa: se aferra al recibo de la luz próximo, a la factura del gas pendiente.

Apuro el primer café del día en la cocina de mi casa, donde todo funciona. Funciona el microondas, funciona el horno, funciona la cocina de inducción y el frigorífico, funcionan el exprimidor y la batidora y funcionan las luces halógenas con una obediencia servil. La civilización ya solo consiste en eso: en un conjunto de aparatos que responden cuando se les pulsa un botón. Hay lugares del mundo en los que se pulsa otro botón y un misil destruye un hospital, quizá una guardería. El grifo de la pila, sin embargo, gotea un poco, igual que esa lágrima impar que se escapa a veces del ojo izquierdo o del derecho sin previo aviso, como manifestando una aflicción oculta. Hay en ese goteo una incomodidad moral semejante a la que me producen las noticias. No es un desastre hidráulico; es algo peor: la metáfora de una conciencia dañada. Sé que debería arreglar el grifo y no lo hago, como sé también que debería sentir de otra manera lo que sucede lejos, aunque me angustia más lo que ocurre cerca. Las guerras llegan convertidas en subidas o bajadas de la Bolsa. Los muertos, traducidos en céntimos por litro. Apago la radio, en fin. El silencio mejora el sabor del café. Es todo por hoy.

Juan José Millás, El País, 6 de marzo de 2026.

1.3. Realice un texto argumentativo en el que exponga su opinión sobre la generosidad del ser humano como cualidad innata. (1,5)

Se recomienda una extensión de entre 150 y 200 palabras.

Ejercicio 2.1 - Opción A · Formación de palabras y relaciones semánticas

El sabor del café

Informan por la radio de las subidas de precios que producen aquí los bombardeos de allí. Si cambiamos “bombardeos” por “muertos”, surge un problema de conciencia: ¿deberían dolerme más los cadáveres de allí que la inflación de aquí? Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina. Practico entonces un ejercicio de gimnasia ética destinado a recolocar las emociones en su sitio. Intento que la compasión viaje miles de kilómetros y se instale donde se producen las masacres, pero la emoción es geográficamente perezosa: se aferra al recibo de la luz próximo, a la factura del gas pendiente.

Apuro el primer café del día en la cocina de mi casa, donde todo funciona. Funciona el microondas, funciona el horno, funciona la cocina de inducción y el frigorífico, funcionan el exprimidor y la batidora y funcionan las luces halógenas con una obediencia servil. La civilización ya solo consiste en eso: en un conjunto de aparatos que responden cuando se les pulsa un botón. Hay lugares del mundo en los que se pulsa otro botón y un misil destruye un hospital, quizá una guardería. El grifo de la pila, sin embargo, gotea un poco, igual que esa lágrima impar que se escapa a veces del ojo izquierdo o del derecho sin previo aviso, como manifestando una aflicción oculta. Hay en ese goteo una incomodidad moral semejante a la que me producen las noticias. No es un desastre hidráulico; es algo peor: la metáfora de una conciencia dañada. Sé que debería arreglar el grifo y no lo hago, como sé también que debería sentir de otra manera lo que sucede lejos, aunque me angustia más lo que ocurre cerca. Las guerras llegan convertidas en subidas o bajadas de la Bolsa. Los muertos, traducidos en céntimos por litro. Apago la radio, en fin. El silencio mejora el sabor del café. Es todo por hoy.

Juan José Millás, El País, 6 de marzo de 2026.

BLOQUE II: REFLEXIÓN SOBRE LA LENGUA Y LA LENGUA Y SUS HABLANTES

2.1. Elija solo UNA de las dos cuestiones relacionadas con la unidad palabra:

A.

En el texto del APARTADO 1. COMENTARIO DEL TEXTO PROPUESTO aparece la palabra «perezosa». Analice su estructura y e identifique y defina el procedimiento por el que se ha formado. (0,5)

seek

Ejercicio 2.1 - Opción B · Formación de palabras y relaciones semánticas

B. ¿Qué relación semántica existe entre las palabras «microondas», «horno», «frigorífico», «exprimidor» y «batidora»? Defínala. [0,5 puntos]

Ejercicio 2.2 - Opción A · Análisis sintáctico

A. Analice sintácticamente la siguiente oración: [2 puntos]

«La civilización consiste en un conjunto de aparatos que responden cuando les pulsamos un botón».

Ejercicio 2.2 - Opción B · Análisis sintáctico

B. Analice sintácticamente la siguiente oración: [2 puntos]

«Pienso que debería sufrir por los difuntos de mi especie, aunque me duele más el precio de la gasolina de mi coche».

Ejercicio 3 - Opción A · Variedades de la lengua

3. Elija UNA de las dos opciones propuestas, identifique la variedad lingüística utilizada y ponga un ejemplo que le permita hacer tal afirmación. [0,5 puntos]

OPCIÓN A: Identificación de la variedad dialectal.

Er que quiere y luego orvía,

o tiene mardita sangre,

o la vergüensa perdía.

Ayer pasé por tu caye

y te vi en er barcón;

siempre que se mira ar sielo

se ve la grasia de Dioh.

Bendita sea tu casa

y el arbañí que la jiso:

que por dentro está la gloria

y por fuera er paraíso.

Antonio Machado y Álvarez, Cantes flamencos.

Ejercicio 3 - Opción B · Variedades de la lengua

OPCIÓN B: Identificación del variedad situacional (registro).

Es una perla, nadie se fía

Es una perla, una de mucho cuidao

El rey de la 13 14

No sabe lo que es cotizar

Él es el centro del mundo

Y ya después ¿lo demás qué más dará? […]

Nunca le prestes na', no lo devolverá

Ser bala perdida es su especialidad.

Rosalía, “La perla”, Lux.

1.

2.

Ejercicio 4 - Opción A · Modernismo y Generación del 98

BLOQUE III: EDUCACIÓN LITERARIA

4. Desarrolle el siguiente epígrafe propuesto [2 puntos]:

A. El realismo literario: definición y características.

Nota: en este epígrafe se pregunta por definición y características; no es obligatorio mencionar obras y autores.

Ejercicio 4 - Opción B · Novecentismo, vanguardias y Generación del 27

BLOQUE III: EDUCACIÓN LITERARIA

4. Desarrolle el siguiente epígrafe propuesto [2 puntos]:

B. Juan Ramón Jiménez.

Ejercicio 5 - Opción A · Lecturas obligatorias: temas y símbolos de la obra

5. Lectura obligatoria (1 punto)

TEXTO A) A partir del fragmento ofrecido, analice los temas principales de la obra:

NOVIO.- ( Entrando.) Madre.

MADRE.- ¿Qué?

NOVIO.- Me voy.

MADRE.- ¿Adónde?

NOVIO.- A la viña. ( Va a salir.)

MADRE.- Espera.

NOVIO.- ¿Quieres algo?

MADRE.- Hijo, el almuerzo.

NOVIO.- Déjalo. Comeré uvas. Dame la navaja.

MADRE.- ¿Para qué?

NOVIO.- ( Riendo.) Para cortarlas.

MADRE.- ( Entre dientes y buscándola.) La navaja, la navaja... Malditas sean todas y el bribón que las inventó.

NOVIO.- Vamos a otro asunto.

MADRE.- Y las escopetas y las pistolas y el cuchillo más pequeño, y hasta las azadas y los bieldos de la era.

NOVIO.- Bueno.

MADRE.- Todo lo que puede cortar el cuerpo de un hombre. Un hombre hermoso, con su flor en la boca, que sale a las viñas o va a sus olivos propios, porque son de él, heredados...

Federico García Lorca. Bodas de sangre.

Ejercicio 5 - Opción B · Lecturas obligatorias: temas y símbolos de la obra

5. Lectura obligatoria (1 punto)

TEXTO B) A partir del fragmento ofrecido, analice el uso de los símbolos en la obra Campos de Castilla:

Soñé que tú me llevabas

por una blanca vereda,

en medio del campo verde,

hacia el azul de las sierras,

hacia los montes azules,

una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,

tu mano de compañera,

tu voz de niña en mi oído

como una campana nueva,

como una campana virgen

de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,

en sueños, tan verdaderas!...

Vive, esperanza, ¡quién sabe

lo que se traga la tierra!

Antonio Machado. Campos de Castilla.

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