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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU País Vasco 2022 · Ordinaria

Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Euskadi (PAU/EAU) 2022, Ordinaria (junio): 9 problemas con solución. Temas: Resumen del texto.

Temas del examen: Resumen del texto · Finalidad e ideas del texto (test) · Texto argumentativo de opinión · Léxico: significado de palabras en contexto · Género textual, registro y subjetividad · Gramática: categorías y oraciones del texto · Nada, de Carmen Laforet · La casa de Bernarda Alba, de Lorca

Problema 1 · Resumen del texto

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

1. Resuma el contenido del texto con una extensión de entre 8 y 10 líneas. (1 punto)

Ejercicio 2 - Opción 2A · Finalidad e ideas del texto (test)

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

2. Responda a una de las dos opciones (2A – 2B)

2A. Elija la opción que refleja más fielmente la finalidad del texto. (1 punto)

Ejercicio 2 - Opción 2B · Finalidad e ideas del texto (test)

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

2B. Según el contenido del texto, indique qué afirmaciones de las que figuran a continuación son verdaderas (puede haber más de una verdadera): [1 punto]

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Ejercicio 3 - Opción 3A · Léxico: significado de palabras en contexto

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

3. Responda a una de las dos opciones (3A – 3B)

3A. Busque en el texto de Isabel Coixet una palabra o expresión cuyo sentido sea equivalente a las que figuran a continuación: [1 punto]

Ejercicio 3 - Opción 3B · Léxico: significado de palabras en contexto

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

3B. Indique el significado de las siguientes palabras o expresiones que figuran en el texto de Isabel Coixet. Se podrá responder con un sinónimo o con una definición (máximo 20 palabras por definición) (1 punto):

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Problema 4 · Texto argumentativo de opinión

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

4. Elabore un texto en el que desarrolle una opinión personal relacionada con la temática del texto de Isabel Coixet, argumentando a favor, en contra, o a favor y en contra. Se valorará la adecuación al registro, la coherencia y cohesión del texto, la riqueza léxica, la variedad sintáctica y la corrección ortográfica. (250 palabras) (2 puntos)

Ejercicio 5 - Opción 5A · Género textual, registro y subjetividad

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

5A. Señale, al menos, dos rasgos de subjetividad y dos rasgos de objetividad en el texto 'Cansinamiento'. Ejemplifique su respuesta con elementos presentes en el texto. (80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

Ejercicio 5 - Opción 5B · Género textual, registro y subjetividad

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

5B. Indique qué registro predomina en el texto 'Cansinamiento'. Razone y ejemplifique su respuesta con citas del propio texto. (80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

Ejercicio 6 - Opción 6A · Gramática: categorías y oraciones del texto

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

6A. Localice en el texto de Isabel Coixet: (1 punto)

a.

b.

c.

d.

Ejercicio 6 - Opción 6B · Gramática: categorías y oraciones del texto

‘CANSINAMIENTO’

Ya me imagino al sin par Álex Grijelmo con una mueca de repugnancia ante el término que titula este artículo, pero no se me ocurre otro como no sea 'hastío', pero no sé si el hastío contiene todo lo que siento, lo que, creo, muchos sentimos. 'Cansinamiento': sensación de ir en una bicicleta estática con una instructora que te grita consignas en un idioma que no conoces para conseguir llegar a ningún sitio mientras contemplas cómo otros te miran perplejos porque saben tan poco como tú. 'Cansinamiento': mezcla de cansancio y hastío con toques de rabia reprimida y algo de bilis almacenada. 'Cansinamiento': cuando por muchos esfuerzos que hacemos para estar bien, nos sentimos a merced de variables que no podemos controlar ni siquiera entender.

El 'cansinamiento' te deja sin energía para discutir y, lo que es peor, te deja sin sentido del humor: te dejan de hacer gracia las guasas que siempre te salvaban el día o la tarde. No es divertido. Te vuelves cansina para ti misma. Te sumerges en una especie de apatía gaseosa en la que se te quitan hasta las ganas de opinar: estás en ese estado en el que ya no sabes ni qué opinas, si es que alguna vez tuviste opinión.

No tienes ganas de sacarle punta a las imágenes que en otro momento hasta te hubieran noqueado: un amigo te envía una fotografía de una mujer haciendo striptease con mascarilla en un cabaret de Polonia ante un público de hombres también con máscara. La imagen ni siquiera es ya chocante: las mascarillas apenas acentúan lo grotesco de la fotografía, sólo la tristeza de toda la situación, esos rostros tapados que miran unos pechos al aire. Es muy raro, aunque ahora ya todo lo es. Lo que sabemos, lo que no sabemos, lo que los expertos dicen, lo que otros expertos contradicen. Las cifras, otra vez las cifras, esos números invariablemente engañosos con los que quieren ('ellos', esa entelequia) que hagamos esto o lo otro, o que dejemos de hacer aquello cuando lo único que queremos es un poquito de claridad y agua fresca del botijo, expresión que escuché una vez en un bar de Almagro y que, desde entonces, significa para mí una meta muy querenciosa. Otra cosa que escuché, esta vez en una terraza en Barcelona: «Al próximo que me pida un test de antígenos, le doy con la mano abierta».

Ahora me sorprendo leyendo novelas decimonónicas, viendo películas que hablan de cosas que ignoraba (como la excelsa Summer of soul), escuchando música barroca, cocinando sopas contundentes y especiadas, siguiendo la actualidad de países a 10.000 kilómetros del mío, y sé que detrás de todo eso hay una pulsión escapista y cobarde: no enfrentarme otra vez a esta realidad de bordes desdibujados que me supera, me convierte en una ameba y me hace sentir eso que yo llamo 'cansinamiento', cuando lo único que quiero es algo de claridad y mucha agua fresca del botijo.

ISABEL COIXET, El Correo, 09/01/2022

6B. Indique si las siguientes afirmaciones relacionadas con el texto de Isabel Coixet son verdaderas o falsas: (1 punto)

Ejercicio 7 - Opción 7A · La casa de Bernarda Alba, de Lorca

(Sale Angustias muy compuesta de cara.)

BERNARDA. ¡Angustias!

ANGUSTIAS. Madre.

5 BERNARDA. ¿Pero has tenido valor de echarte polvos en la cara? ¿Has tenido valor

de lavarte la cara el día de la misa de tu padre?

ANGUSTIAS. No era mi padre. El mío murió hace tiempo. ¿Es que ya no lo recuerda

usted?

BERNARDA. ¡Más debes a este hombre, padre de tus hermanas, que al tuyo!

10 Gracias a este hombre tienes colmada tu fortuna.

ANGUSTIAS. ¡Eso lo teníamos que ver!

BERNARDA. ¡Aunque fuera por decencia! Por respeto.

ANGUSTIAS. Madre, déjeme usted salir.

BERNARDA. ¿Salir? Después de que te hayas quitado esos polvos de la cara.

15 ¡Suavona! ¡Yeyo! ¡Espejo de tus tías! (Le quita violentamente con su pañuelo los

polvos.) ¡Ahora vete!

PONCIA. ¡Bernarda, no seas tan inquisitiva!

BERNARDA. Aunque mi madre esté loca, yo estoy con mis cinco sentidos y sé

perfectamente lo que hago.

20 (Entran todas.)

MAGDALENA. ¿Qué pasa?

BERNARDA. No pasa nada.

MAGDALENA. (A Angustias.) Si es que discutís por las particiones, tú que eres la

más rica te puedes quedar con todo.

25 ANGUSTIAS. ¡Guárdate la lengua en la madriguera!

BERNARDA. (Golpeando con el bastón en el suelo.) ¡No os hagáis ilusiones de que

vais a poder conmigo! ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré

en lo mío y en lo vuestro!

7A. Indique si los siguientes enunciados, relacionados con el fragmento y la obra de Federico García Lorca La casa de Bernarda Alba son verdaderos (V) o falsos (F): [1 punto]

.

Ejercicio 7 - Opción 7B · Nada, de Carmen Laforet

[...] Al fin volví a ver a Román. Me miró con curiosidad. Me dijo:

»—Tengo lo mejor de ti en casa. Te he robado tu encanto —luego concluyó impaciente: —¿Por qué has hecho esa estupidez, mujer? ¿Por qué eres como un perro para mí?

»Ahora, viendo las cosas a distancia, me pregunto cómo se puede alcanzar tal capacidad de humillación, cómo podemos enfermar así, cómo en los sentidos humanos cabe una tan grande cantidad de placer en el dolor... Porque yo estuve enferma. Yo he tenido fiebre. Yo no he podido levantarme de la cama en algún tiempo; así era el veneno, la obsesión que me llenaba... ¿Y dice usted que si conozco a Román? Lo he repasado en todos sus rincones, en todos sus pliegues durante días infinitos, solitarios... Mi padre estaba alarmado. Hizo averiguaciones, la criada habló de mis manías... ¿Y este dolor de ser descubierta, destapada hasta los rincones más íntimos? Dolor como si arrancaran a tiras nuestra piel para ver la red de venas palpitando entre los músculos... Me. tuvieron un año en el campo. Mi padre dio dinero a Román para que se alejara de Barcelona una temporada para que no estuviera allí a mi vuelta, y él tuvo la desfachatez de aceptar y de firmar un recibo en el que el hecho constaba.

7B. Indique si son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones, en relación con este fragmento y la obra Nada de Carmen Laforet: (1 punto)

Ejercicio 8 - Opción 8A · La casa de Bernarda Alba, de Lorca

(Sale Angustias muy compuesta de cara.)

BERNARDA. ¡Angustias!

ANGUSTIAS. Madre.

5 BERNARDA. ¿Pero has tenido valor de echarte polvos en la cara? ¿Has tenido valor

de lavarte la cara el día de la misa de tu padre?

ANGUSTIAS. No era mi padre. El mío murió hace tiempo. ¿Es que ya no lo recuerda

usted?

BERNARDA. ¡Más debes a este hombre, padre de tus hermanas, que al tuyo!

10 Gracias a este hombre tienes colmada tu fortuna.

ANGUSTIAS. ¡Eso lo teníamos que ver!

BERNARDA. ¡Aunque fuera por decencia! Por respeto.

ANGUSTIAS. Madre, déjeme usted salir.

BERNARDA. ¿Salir? Después de que te hayas quitado esos polvos de la cara.

15 ¡Suavona! ¡Yeyo! ¡Espejo de tus tías! (Le quita violentamente con su pañuelo los

polvos.) ¡Ahora vete!

PONCIA. ¡Bernarda, no seas tan inquisitiva!

BERNARDA. Aunque mi madre esté loca, yo estoy con mis cinco sentidos y sé

perfectamente lo que hago.

20 (Entran todas.)

MAGDALENA. ¿Qué pasa?

BERNARDA. No pasa nada.

MAGDALENA. (A Angustias.) Si es que discutís por las particiones, tú que eres la

más rica te puedes quedar con todo.

25 ANGUSTIAS. ¡Guárdate la lengua en la madriguera!

BERNARDA. (Golpeando con el bastón en el suelo.) ¡No os hagáis ilusiones de que

vais a poder conmigo! ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré

en lo mío y en lo vuestro!

8. Responda a una de las dos opciones (8A - 8B)

8A.

Explique, mediante ejemplos extraídos del texto mostrado en 7A, dos de los temas principales de La casa de Bernarda Alba. (Aproximadamente 80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

Ejercicio 8 - Opción 8B · Nada, de Carmen Laforet

[...] Al fin volví a ver a Román. Me miró con curiosidad. Me dijo:

»—Tengo lo mejor de ti en casa. Te he robado tu encanto —luego concluyó impaciente: —¿Por qué has hecho esa estupidez, mujer? ¿Por qué eres como un perro para mí?

»Ahora, viendo las cosas a distancia, me pregunto cómo se puede alcanzar tal capacidad de humillación, cómo podemos enfermar así, cómo en los sentidos humanos cabe una tan grande cantidad de placer en el dolor... Porque yo estuve enferma. Yo he tenido fiebre. Yo no he podido levantarme de la cama en algún tiempo; así era el veneno, la obsesión que me llenaba... ¿Y dice usted que si conozco a Román? Lo he repasado en todos sus rincones, en todos sus pliegues durante días infinitos, solitarios... Mi padre estaba alarmado. Hizo averiguaciones, la criada habló de mis manías... ¿Y este dolor de ser descubierta, destapada hasta los rincones más íntimos? Dolor como si arrancaran a tiras nuestra piel para ver la red de venas palpitando entre los músculos... Me. tuvieron un año en el campo. Mi padre dio dinero a Román para que se alejara de Barcelona una temporada para que no estuviera allí a mi vuelta, y él tuvo la desfachatez de aceptar y de firmar un recibo en el que el hecho constaba.

8B. Explique, mediante ejemplos extraídos del texto mostrado en 7B, dos de los rasgos que caracterizan el existencialismo literario. (Aproximadamente 80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

Ejercicio 9 - Opción 9A · La casa de Bernarda Alba, de Lorca

(Sale Angustias muy compuesta de cara.)

BERNARDA. ¡Angustias!

ANGUSTIAS. Madre.

5 BERNARDA. ¿Pero has tenido valor de echarte polvos en la cara? ¿Has tenido valor

de lavarte la cara el día de la misa de tu padre?

ANGUSTIAS. No era mi padre. El mío murió hace tiempo. ¿Es que ya no lo recuerda

usted?

BERNARDA. ¡Más debes a este hombre, padre de tus hermanas, que al tuyo!

10 Gracias a este hombre tienes colmada tu fortuna.

ANGUSTIAS. ¡Eso lo teníamos que ver!

BERNARDA. ¡Aunque fuera por decencia! Por respeto.

ANGUSTIAS. Madre, déjeme usted salir.

BERNARDA. ¿Salir? Después de que te hayas quitado esos polvos de la cara.

15 ¡Suavona! ¡Yeyo! ¡Espejo de tus tías! (Le quita violentamente con su pañuelo los

polvos.) ¡Ahora vete!

PONCIA. ¡Bernarda, no seas tan inquisitiva!

BERNARDA. Aunque mi madre esté loca, yo estoy con mis cinco sentidos y sé

perfectamente lo que hago.

20 (Entran todas.)

MAGDALENA. ¿Qué pasa?

BERNARDA. No pasa nada.

MAGDALENA. (A Angustias.) Si es que discutís por las particiones, tú que eres la

más rica te puedes quedar con todo.

25 ANGUSTIAS. ¡Guárdate la lengua en la madriguera!

BERNARDA. (Golpeando con el bastón en el suelo.) ¡No os hagáis ilusiones de que

vais a poder conmigo! ¡Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré

en lo mío y en lo vuestro!

9. Responda a una de las dos opciones (9A - 9B)

9A.

En el texto mostrado en 7A, aparece un elemento simbólico, el bastón, que está presente en los tres actos de La casa de Bernarda Alba. Indique su valor simbólico a lo largo de la obra. (Aproximadamente 80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

Ejercicio 9 - Opción 9B · Nada, de Carmen Laforet

[...] Al fin volví a ver a Román. Me miró con curiosidad. Me dijo:

»—Tengo lo mejor de ti en casa. Te he robado tu encanto —luego concluyó impaciente: —¿Por qué has hecho esa estupidez, mujer? ¿Por qué eres como un perro para mí?

»Ahora, viendo las cosas a distancia, me pregunto cómo se puede alcanzar tal capacidad de humillación, cómo podemos enfermar así, cómo en los sentidos humanos cabe una tan grande cantidad de placer en el dolor... Porque yo estuve enferma. Yo he tenido fiebre. Yo no he podido levantarme de la cama en algún tiempo; así era el veneno, la obsesión que me llenaba... ¿Y dice usted que si conozco a Román? Lo he repasado en todos sus rincones, en todos sus pliegues durante días infinitos, solitarios... Mi padre estaba alarmado. Hizo averiguaciones, la criada habló de mis manías... ¿Y este dolor de ser descubierta, destapada hasta los rincones más íntimos? Dolor como si arrancaran a tiras nuestra piel para ver la red de venas palpitando entre los músculos... Me. tuvieron un año en el campo. Mi padre dio dinero a Román para que se alejara de Barcelona una temporada para que no estuviera allí a mi vuelta, y él tuvo la desfachatez de aceptar y de firmar un recibo en el que el hecho constaba.

9B. Explique, mediante ejemplos extraídos del texto mostrado en 7B, dos de los rasgos que caracterizan al personaje de Román. (Aproximadamente 80 palabras: no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) (1 punto)

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