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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU Cantabria 2025 · Extraordinaria

Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Cantabria (PAU/EBAU) 2025, Extraordinaria (julio): 6 problemas con solución. Gratis.

Temas del examen: Tema, estructura y resumen del texto · Significado contextual de palabras y expresiones · Actitud e intencionalidad del autor: rasgos lingüísticos y estilísticos · Sintaxis: análisis de oraciones, subordinadas, el que y sintagmas · Mecanismos léxico-semánticos de cohesión · Nada, de Carmen Laforet · La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca

Pregunta A1 · Tema, estructura y resumen del texto

“Zoocosis”

1 He comenzado el año caminando como si me persiguieran, mi medidor de muñeca dice que llevo una

media de 17.000 pasos al día desde que empezó 2025. Recorro el Cubo de la Galga de La Palma, en

uno de los pocos bosques de laurisilva del planeta, y termino tan cansada y satisfecha que no quiero

volver a sentarme ocho o diez horas al día delante de un ordenador. Aunque delante de una pantalla

5 el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada, creando el sinsentido de combinar un esqueleto

inmóvil con un cerebro revolucionado. Siento que mi paseo en este bosque es lo contrario. Las piernas

se mueven y los pensamientos se van calmando.

Hace poco conocí el término zoocosis. Usado sobre todo desde posiciones en defensa de los

animales, la palabra es otra forma de describir los comportamientos aberrantes y estereotípicos que

10 pueden desarrollar los animales en cautividad. Aburridos y estresados, intentan aliviar su malestar con

movimientos compulsivos. Son, por ejemplo, los perros que no dejan de lamerse las patas hasta

provocarse heridas, los chimpancés que se arrancan el pelo, los elefantes que mueven la cabeza

constantemente, los felinos que no paran de dar vueltas.

La pregunta que sigue es si los humanos estamos enfermos de zoocosis también, neuróticos perdidos

15 de pura cautividad. Pienso en mi bucle favorito: entrar en X, cerrar X, abrir Instagram, cerrar Instagram,

buscar algo en Google, olvidar que acabo de mirar X, volver a empezar. Ni siquiera me interesan

mucho las redes últimamente, pero mis pulgares entran en ellas solos, casi por memoria muscular.

Las plataformas aprovechan estas inercias, por eso los filtros que vemos por defecto suelen ser los

algorítmicos. Cambiar de pestaña y navegar de forma consciente y deliberada supondría activar la

20 parte racional de la mente, demasiado agotada para salirse de la rutina neuronal donde nos

mantenemos por defecto.

La siguiente pregunta es a quiénes beneficia que nos movamos en círculos como ratones enjaulados

entretenidos por falsos señuelos. No somos capaces de abandonar X y cortar con el influjo venenoso

de Elon Musk. Tampoco estamos cerrando Facebook o Instagram ahora que Mark Zuckerberg ha

25 anunciado que va a moderar menos aún unos contenidos ya indecentes. Esta nueva Guerra Fría no

es digital, tan solo comenzó en el medio digital. Dan ganas de abrir la jaula, lanzar una dentellada a

nuestros secuestradores y caminar hacia la laurisilva, si es que recordamos cómo hacerlo.

Delia Rodríguez, adaptado de El País, 09/01/2025

Apartado A. COMENTARIO LINGÜÍSTICO DEL TEXTO

Pregunta A1 [1 punto]. Identifique y enuncie el tema del texto. A continuación, comente la estructura interna o identifique la tesis y argumentos.

Pregunta A2 · Significado contextual de palabras y expresiones

“Zoocosis”

1 He comenzado el año caminando como si me persiguieran, mi medidor de muñeca dice que llevo una

media de 17.000 pasos al día desde que empezó 2025. Recorro el Cubo de la Galga de La Palma, en

uno de los pocos bosques de laurisilva del planeta, y termino tan cansada y satisfecha que no quiero

volver a sentarme ocho o diez horas al día delante de un ordenador. Aunque delante de una pantalla

5 el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada, creando el sinsentido de combinar un esqueleto

inmóvil con un cerebro revolucionado. Siento que mi paseo en este bosque es lo contrario. Las piernas

se mueven y los pensamientos se van calmando.

Hace poco conocí el término zoocosis. Usado sobre todo desde posiciones en defensa de los

animales, la palabra es otra forma de describir los comportamientos aberrantes y estereotípicos que

10 pueden desarrollar los animales en cautividad. Aburridos y estresados, intentan aliviar su malestar con

movimientos compulsivos. Son, por ejemplo, los perros que no dejan de lamerse las patas hasta

provocarse heridas, los chimpancés que se arrancan el pelo, los elefantes que mueven la cabeza

constantemente, los felinos que no paran de dar vueltas.

La pregunta que sigue es si los humanos estamos enfermos de zoocosis también, neuróticos perdidos

15 de pura cautividad. Pienso en mi bucle favorito: entrar en X, cerrar X, abrir Instagram, cerrar Instagram,

buscar algo en Google, olvidar que acabo de mirar X, volver a empezar. Ni siquiera me interesan

mucho las redes últimamente, pero mis pulgares entran en ellas solos, casi por memoria muscular.

Las plataformas aprovechan estas inercias, por eso los filtros que vemos por defecto suelen ser los

algorítmicos. Cambiar de pestaña y navegar de forma consciente y deliberada supondría activar la

20 parte racional de la mente, demasiado agotada para salirse de la rutina neuronal donde nos

mantenemos por defecto.

La siguiente pregunta es a quiénes beneficia que nos movamos en círculos como ratones enjaulados

entretenidos por falsos señuelos. No somos capaces de abandonar X y cortar con el influjo venenoso

de Elon Musk. Tampoco estamos cerrando Facebook o Instagram ahora que Mark Zuckerberg ha

25 anunciado que va a moderar menos aún unos contenidos ya indecentes. Esta nueva Guerra Fría no

es digital, tan solo comenzó en el medio digital. Dan ganas de abrir la jaula, lanzar una dentellada a

nuestros secuestradores y caminar hacia la laurisilva, si es que recordamos cómo hacerlo.

Delia Rodríguez, adaptado de El País, 09/01/2025

Apartado A. COMENTARIO LINGÜÍSTICO DEL TEXTO

Pregunta A2 [0,5 puntos]. Explique, bien con una definición o bien con tres sinónimos, el significado contextual de las siguientes palabras y expresiones extraídas del texto: rutina neuronal (línea 20), falsos señuelos (línea 23).

Pregunta A3 · Actitud e intencionalidad del autor: rasgos lingüísticos y estilísticos

“Zoocosis”

1 He comenzado el año caminando como si me persiguieran, mi medidor de muñeca dice que llevo una

media de 17.000 pasos al día desde que empezó 2025. Recorro el Cubo de la Galga de La Palma, en

uno de los pocos bosques de laurisilva del planeta, y termino tan cansada y satisfecha que no quiero

volver a sentarme ocho o diez horas al día delante de un ordenador. Aunque delante de una pantalla

5 el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada, creando el sinsentido de combinar un esqueleto

inmóvil con un cerebro revolucionado. Siento que mi paseo en este bosque es lo contrario. Las piernas

se mueven y los pensamientos se van calmando.

Hace poco conocí el término zoocosis. Usado sobre todo desde posiciones en defensa de los

animales, la palabra es otra forma de describir los comportamientos aberrantes y estereotípicos que

10 pueden desarrollar los animales en cautividad. Aburridos y estresados, intentan aliviar su malestar con

movimientos compulsivos. Son, por ejemplo, los perros que no dejan de lamerse las patas hasta

provocarse heridas, los chimpancés que se arrancan el pelo, los elefantes que mueven la cabeza

constantemente, los felinos que no paran de dar vueltas.

La pregunta que sigue es si los humanos estamos enfermos de zoocosis también, neuróticos perdidos

15 de pura cautividad. Pienso en mi bucle favorito: entrar en X, cerrar X, abrir Instagram, cerrar Instagram,

buscar algo en Google, olvidar que acabo de mirar X, volver a empezar. Ni siquiera me interesan

mucho las redes últimamente, pero mis pulgares entran en ellas solos, casi por memoria muscular.

Las plataformas aprovechan estas inercias, por eso los filtros que vemos por defecto suelen ser los

algorítmicos. Cambiar de pestaña y navegar de forma consciente y deliberada supondría activar la

20 parte racional de la mente, demasiado agotada para salirse de la rutina neuronal donde nos

mantenemos por defecto.

La siguiente pregunta es a quiénes beneficia que nos movamos en círculos como ratones enjaulados

entretenidos por falsos señuelos. No somos capaces de abandonar X y cortar con el influjo venenoso

de Elon Musk. Tampoco estamos cerrando Facebook o Instagram ahora que Mark Zuckerberg ha

25 anunciado que va a moderar menos aún unos contenidos ya indecentes. Esta nueva Guerra Fría no

es digital, tan solo comenzó en el medio digital. Dan ganas de abrir la jaula, lanzar una dentellada a

nuestros secuestradores y caminar hacia la laurisilva, si es que recordamos cómo hacerlo.

Delia Rodríguez, adaptado de El País, 09/01/2025

Apartado A. COMENTARIO LINGÜÍSTICO DEL TEXTO

Pregunta A3 [2 puntos]. Realice un comentario lingüístico sobre la actitud e intencionalidad del autor del texto. Justifíquelo con elementos lingüísticos y estilísticos relevantes.

Pregunta B1 · Sintaxis: análisis de oraciones, subordinadas, el que y sintagmas

Apartado B [2,5 puntos]. CUESTIONES DE LENGUA.

Pregunta B1 [1,5 puntos] Realice el análisis sintáctico detallado de la oración propuesta:

La pregunta que sigue es si los humanos estamos enfermos de zoocosis

Pregunta B2 - Opción a · Mecanismos léxico-semánticos de cohesión

“Zoocosis”

1 He comenzado el año caminando como si me persiguieran, mi medidor de muñeca dice que llevo una

media de 17.000 pasos al día desde que empezó 2025. Recorro el Cubo de la Galga de La Palma, en

uno de los pocos bosques de laurisilva del planeta, y termino tan cansada y satisfecha que no quiero

volver a sentarme ocho o diez horas al día delante de un ordenador. Aunque delante de una pantalla

5 el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada, creando el sinsentido de combinar un esqueleto

inmóvil con un cerebro revolucionado. Siento que mi paseo en este bosque es lo contrario. Las piernas

se mueven y los pensamientos se van calmando.

Hace poco conocí el término zoocosis. Usado sobre todo desde posiciones en defensa de los

animales, la palabra es otra forma de describir los comportamientos aberrantes y estereotípicos que

10 pueden desarrollar los animales en cautividad. Aburridos y estresados, intentan aliviar su malestar con

movimientos compulsivos. Son, por ejemplo, los perros que no dejan de lamerse las patas hasta

provocarse heridas, los chimpancés que se arrancan el pelo, los elefantes que mueven la cabeza

constantemente, los felinos que no paran de dar vueltas.

La pregunta que sigue es si los humanos estamos enfermos de zoocosis también, neuróticos perdidos

15 de pura cautividad. Pienso en mi bucle favorito: entrar en X, cerrar X, abrir Instagram, cerrar Instagram,

buscar algo en Google, olvidar que acabo de mirar X, volver a empezar. Ni siquiera me interesan

mucho las redes últimamente, pero mis pulgares entran en ellas solos, casi por memoria muscular.

Las plataformas aprovechan estas inercias, por eso los filtros que vemos por defecto suelen ser los

algorítmicos. Cambiar de pestaña y navegar de forma consciente y deliberada supondría activar la

20 parte racional de la mente, demasiado agotada para salirse de la rutina neuronal donde nos

mantenemos por defecto.

La siguiente pregunta es a quiénes beneficia que nos movamos en círculos como ratones enjaulados

entretenidos por falsos señuelos. No somos capaces de abandonar X y cortar con el influjo venenoso

de Elon Musk. Tampoco estamos cerrando Facebook o Instagram ahora que Mark Zuckerberg ha

25 anunciado que va a moderar menos aún unos contenidos ya indecentes. Esta nueva Guerra Fría no

es digital, tan solo comenzó en el medio digital. Dan ganas de abrir la jaula, lanzar una dentellada a

nuestros secuestradores y caminar hacia la laurisilva, si es que recordamos cómo hacerlo.

Delia Rodríguez, adaptado de El País, 09/01/2025

Apartado B. CUESTIONES DE LENGUA

Pregunta B2 [1 punto] - Opción a. Localice un ejemplo de los mecanismos léxico-semánticos de cohesión presentes en el texto que se señalan a continuación:

Pregunta B2 - Opción b · Sintaxis: análisis de oraciones, subordinadas, el que y sintagmas

Pregunta B2 - Opción b) [1 punto] En los siguientes extractos del fragmento, clasifique el tipo y la función de la subordinada marcada en negrita.

1.

Mi medidor de muñeca dice que llevo una media de 17.000 pasos al día.

2.

Los filtros que vemos por defecto suelen ser los algorítmicos.

3.

Aunque delante de una pantalla el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada.

4.

(Los animales) intentan aliviar su malestar con movimientos compulsivos.

Pregunta B2 - Opción c · Actitud e intencionalidad del autor: rasgos lingüísticos y estilísticos

Pregunta B2 - Opción c) [1 punto] Comente el valor estilístico del verbo en el fragmento propuesto:

He comenzado el año caminando como si me persiguieran, mi medidor de muñeca dice que llevo una media de 17.000 pasos al día desde que empezó 2025. Recorro el Cubo de la Galga de La Palma, en uno de los pocos bosques de laurisilva del planeta, y termino tan cansada y satisfecha que no quiero volver a sentarme ocho o diez horas al día delante de un ordenador, porque qué animal en libertad querría hacer eso. Aunque parezca que delante de una pantalla el cuerpo se mantiene quieto, la mente va acelerada, creando el sinsentido de combinar un esqueleto inmóvil con un cerebro revolucionado.

Pregunta C1 - Opción 1 · Nada, de Carmen Laforet

Apartado C [4 puntos]. COMENTARIO LITERARIO DEL TEXTO.

Pregunta C1 [4 puntos]. Elija UNO de los dos textos que se ofrecen y conteste a las tres preguntas enunciadas para el texto seleccionado:

Opción 1

Luego me pareció todo una pesadilla.

Lo que estaba delante de mí era un recibidor alumbrado por la única y débil bombilla que quedaba sujeta a uno de los brazos de la lámpara, magnífica y sucia de telarañas, que colgaba del techo. Un fondo oscuro de muebles colocados unos sobre otros como en las mudanzas. Y en primer término la mancha blanquinegra de una viejecita decrépita, en camisón, con una toquilla echada sobre los hombros.

Quise pensar que me había equivocado de piso, pero aquella infeliz viejecilla conservaba una sonrisa de bondad tan dulce, que tuve la seguridad de que era mi abuela.

—¿Eres tú, Gloria? —dijo cuchicheando.

Yo negué con la cabeza, incapaz de hablar, pero ella no podía verme en la sombra.

—Pasa, pasa, hija mía. ¿Qué haces ahí? ¡Por Dios! ¡Que no se dé cuenta Angustias de que vuelves a estas horas!

Intrigada, arrastré la maleta y cerré la puerta detrás de mí. Entonces la pobre vieja empezó a balbucear algo, desconcertada.

Pregunta C1.1 [1 punto].

Identificación del texto y contextualización de la obra en el movimiento al que pertenece el autor y su obra.

Pregunta C1.2 [1 punto].

Análisis de los personajes de la obra presentes en el fragmento.

Pregunta C1.3 [2 puntos].

Análisis del estilo del fragmento en relación con la obra a la que pertenece.

Pregunta C1 - Opción 2 · La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca

Opción 2

BERNARDA.- ( A MAGDALENA, que inicia el llanto.) Chiss. ( Salen todas. A las que se han ido.) ¡Andar a vuestras casas a criticar todo lo que habéis visto! ¡Ojalá tardéis muchos años en pasar el arco de mi puerta!

LA PONCIA.- No tendrás queja ninguna. Ha venido todo el pueblo.

BERNARDA.- Sí; para llenar mi casa con el sudor de sus refajos y el veneno de sus lenguas.

AMELIA.- ¡Madre, no hable usted así!

BERNARDA.- Es así como se tiene que hablar en este maldito pueblo sin río, pueblo de pozos, donde siempre se bebe el agua con el miedo de que esté envenenada.

LA PONCIA.- ¡Cómo han puesto la solería!

BERNARDA.- Igual que si hubiese pasado por ella una manada de cabras. ( LA PONCIA limpia el suelo.)

Niña, dame el abanico.

ADELA.- Tome usted. ( Le da un abanico redondo con flores rojas y verdes.)

BERNARDA.- ( Arrojando el abanico al suelo.) ¿Es éste el abanico que se da a una viuda? Dame uno negro y aprende a respetar el luto de tu padre.

MARTIRIO.- Tome usted el mío.

BERNARDA.- ¿Y tú?

MARTIRIO.- Yo no tengo calor.

BERNARDA.- Pues busca otro, que te hará falta. En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Hacemos cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas. Así pasó en casa de mi padre y en casa de mi abuelo. Mientras, podéis empezar a bordar el ajuar. En el arca tengo veinte piezas de hilo con el que podréis cortar sábanas y embozos. Magdalena puede bordarlas.

Pregunta C2.1

[1 punto] Identificación del texto y contextualización de la obra en el movimiento al que pertenece el autor y su obra.

Pregunta C2.2

[1 punto] Análisis de los personajes de la obra presentes en el fragmento.

Pregunta C2.3

[2 puntos] Análisis del estilo del fragmento en relación con la obra a la que pertenece.

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