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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU País Vasco 2026 · Ordinaria
Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de Euskadi (PAU/EAU) 2026, Ordinaria (junio): 9 problemas con solución. Temas: Resumen del texto.
Temas del examen: Resumen del texto · Finalidad e ideas del texto (test) · Texto argumentativo de opinión · Léxico: significado de palabras en contexto · Género textual, registro y subjetividad · Gramática: categorías y oraciones del texto · Nada, de Carmen Laforet · Poesía de Antonio Machado
Pregunta 1 · Resumen del texto
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
1. Resuma el contenido del texto con una extensión de unas 100 palabras. (1 punto)
Pregunta 2 - Opción A · Finalidad e ideas del texto (test)
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
2.A. Elija la opción que refleja más fielmente la finalidad del texto. (1 punto)
Pregunta 2 - Opción B · Finalidad e ideas del texto (test)
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
2.B. Según el contenido del texto, indique qué afirmaciones de las que figuran a continuación son verdaderas (puede haber más de una verdadera). (1 punto)
Pregunta 3 · Léxico: significado de palabras en contexto
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
3. Explique el significado de las siguientes palabras o expresiones que figuran en el texto de Ana Bernal-Triviño. Se podrá responder con un sinónimo o con una definición. Si se responde con más de un sinónimo, todos deben de ser adecuados en el contexto del artículo «±Dónde están ellos?». (Máximo 20 palabras por definición) [1 punto]
a)
b)
c)
d)
Pregunta 4 · Texto argumentativo de opinión
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
4. Elabore un texto en el que desarrolle una opinión personal relacionada con la temática del texto de Ana Bernal-Triviño, argumentando a favor, en contra, o a favor y en contra. Se valorará la adecuación al registro, la coherencia y cohesión del texto, la riqueza léxica, la variedad sintáctica y la corrección ortográfica. (250 palabras) [2 puntos]
Pregunta 5 · Género textual, registro y subjetividad
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
5. Señale, al menos, un rasgo de subjetividad y otro de objetividad en el texto de Ana Bernal-Triviño «±Dónde están ellos?». Razone su respuesta y ejemplifíquela con citas del propio texto. (80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto). [1 punto]
a)
b)
Pregunta 6 · Gramática: categorías y oraciones del texto
¿Dónde están ellos?
Hace semanas una escultura se hizo viral... pero era mentira. La imagen de una
mujer con el peso de las tareas domésticas corrió como la pólvora. Se indicó
incluso su localización en Barcelona y el nombre de su creador, pero todo era
falso. Era una imagen generada por inteligencia artificial.
5 La estatua no existe, pero lo que sí existe, en cambio, es lo que representa. Una
encuesta europea ha desvelado que el 78% de las madres españolas admiten
estar sobrecargadas, once puntos más que la media. ¡El 78%! El 57% tiene
ansiedad y agotamiento mental. Los datos no es que descubran nada nuevo.
Según el INE, el 85% de las tareas del hogar sigue recayendo en mujeres; y ellas
10 dedican el doble de tiempo.
Una encuesta de Malas Madres ya advertía que una de cada cuatro reconoce
que la falta de corresponsabilidad ha traído conflictos y desgaste emocional.
Desgaste, también en la pareja. La convivencia se tensa porque han tenido que
escuchar el “qué borde estás” o “no es para tanto”, mientras se marchaba más
15 de uno sin atender a su responsabilidad como adulto funcional que es. Eso sí,
haciéndolas sentir culpables si ellas no ceden.
Porque la mujer llamada “ama de casa” ha sido considerada por muchos como
la sirvienta, la que solo vale para dejar la ropa lista del día siguiente y la que tiene
que servir el plato de comida. Y ya pueden tener ochenta años, que no las dejan
20 ni jubilarse de las tareas. Muchas de ellas han acabado sus días sin ni siquiera
una pensión, porque llevaron durante décadas todo el cuidado. Tanto que no
podían ni trabajar ni realizarse fuera del hogar. Y hasta descuidaron la salud, sin
ir al médico cuando correspondía, porque “si yo falto en casa, quién va a hacer
las cosas”.
25 Aquella imagen viral representaba el peso de todo lo material, pero sobre esas
espaldas también está todo lo inmaterial. Hace tiempo, a la salida de una
conferencia, un señor se sintió molesto porque él, “ayudando” en casa, ya se
consideraba el más feminista del mundo y le molestaban los comentarios que se
hacían de los hombres. Habría que preguntarle qué tareas asumía. Si hacer la
30 compra o limpiar el wc, porque no es lo mismo.
Y aun haciendo las peores, habría que preguntar por la tarea mental. Si, por
ejemplo, ha pensado qué comer mañana. Y si hace una y otra, entonces que
hable con el resto de sus colegas varones porque, encuesta tras encuesta, la
realidad es que la corresponsabilidad en el hogar no llega. Supongo que porque
35 se vive muy cómodo con todo dispuesto.
No es que las mujeres tengan una habilidad superior para hacer la comida o
doblar los dedos para tender la ropa. Se llama querer hacer las cosas y que la
casa no se venga encima de suciedad y de descuido. Muchas reconocen que el
desamor en la pareja apareció ahí. Para algunas fue motivo suficiente para el
40 divorcio.
La imagen se hizo viral porque, por muy falsa que fuera, no mentía.
Representaba a millones de mujeres. Y es porque refleja una verdad: que la
carga es pesada y se trata, tan solo, de repartir el peso. No es mucho pedir.
Ana Bernal-Triviño, El Periódico, 26/10/2025
6. Localice en el texto de Ana Bernal-Triviño: [1 punto]
a)
b)
c)
d)
Pregunta 7 - Opción A · Nada, de Carmen Laforet
Pasaba el tiempo demasiado despacio para mí. Una hora, dos, quizás, estuve
sola. Yo observaba las evoluciones de aquellas gentes que, al entrárseme por
los ojos, me llegaban a obsesionar. Creo que estaba distraída cuando volví a ver
a Pons. Estaba él enrojecido y feliz brindando con dos chicas, separado de mí
5 por todo el espacio del salón. Yo también tenía en la mano mi copa solitaria y la
miré con una sonrisa estúpida. Sentí una mezquina e inútil tristeza allí sola. La
verdad es que no conocía a nadie y estaba descentrada. Parecía como si un
montón de estampas que me hubiera entretenido en colocar en forma de castillo
cayeran de un soplo como un juego. Estampas de Pons comprando claveles
10 para mí, de Pons prometiéndome veraneos ideales, de Pons sacándome de la
mano, desde mi casa, hacia la alegría. Mi amigo —que me había suplicado tanto,
que me había llegado a conmover con su cariño— aquella tarde, sin duda, se
sentía avergonzado de mí... Quizá lo había estropeado todo la mirada primera
que dirigió su madre a mis zapatos... O era quizá culpa mía. ¿Cómo podría
15 entender yo nunca la marcha de las cosas?
—Te aburres mucho, pobrecita... ¡Este hijo mío es un grosero! ¡Voy a buscarle
enseguida!
La madre de Pons me había observado durante aquel rato, sin duda. La miré con
cierto rencor, por ser tan diferente a como yo me la había imaginado.
Fragmento de Nada, Carmen Laforet
7.A. Indique si los siguientes enunciados, relacionados con el fragmento y la obra de Carmen Laforet, Nada, son verdaderos (V) o falsos (F): (1 punto)
Pregunta 7 - Opción B · Poesía de Antonio Machado
II. EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
Sin miedo a su guadaña.
- Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas-.
5 Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
10 a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
15 Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
Antonio Machado
7.B. Indique si son verdaderas (V) o falsas (F) las siguientes afirmaciones, en relación con el fragmento y la obra de Antonio Machado. (1 punto)
)
Pregunta 8 - Opción A · Nada, de Carmen Laforet
Pasaba el tiempo demasiado despacio para mí. Una hora, dos, quizás, estuve
sola. Yo observaba las evoluciones de aquellas gentes que, al entrárseme por
los ojos, me llegaban a obsesionar. Creo que estaba distraída cuando volví a ver
a Pons. Estaba él enrojecido y feliz brindando con dos chicas, separado de mí
5 por todo el espacio del salón. Yo también tenía en la mano mi copa solitaria y la
miré con una sonrisa estúpida. Sentí una mezquina e inútil tristeza allí sola. La
verdad es que no conocía a nadie y estaba descentrada. Parecía como si un
montón de estampas que me hubiera entretenido en colocar en forma de castillo
cayeran de un soplo como un juego. Estampas de Pons comprando claveles
10 para mí, de Pons prometiéndome veraneos ideales, de Pons sacándome de la
mano, desde mi casa, hacia la alegría. Mi amigo —que me había suplicado tanto,
que me había llegado a conmover con su cariño— aquella tarde, sin duda, se
sentía avergonzado de mí... Quizá lo había estropeado todo la mirada primera
que dirigió su madre a mis zapatos... O era quizá culpa mía. ¿Cómo podría
15 entender yo nunca la marcha de las cosas?
—Te aburres mucho, pobrecita... ¡Este hijo mío es un grosero! ¡Voy a buscarle
enseguida!
La madre de Pons me había observado durante aquel rato, sin duda. La miré con
cierto rencor, por ser tan diferente a como yo me la había imaginado.
Fragmento de Nada, Carmen Laforet
8.A. Explique, a partir del fragmento de Nada mostrado en 7.A. y utilizando también citas del texto, cuál es la importancia de la diferencia de clases sociales en la novela. (Aproximadamente 80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) [1 punto]
Pregunta 8 - Opción B · Poesía de Antonio Machado
II. EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
Sin miedo a su guadaña.
- Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas-.
5 Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
10 a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
15 Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
Antonio Machado
8.B. Realice el análisis métrico del fragmento del poema «El crimen fue en Granada» de Antonio Machado mostrado en 7.B. utilizando citas del texto. (Aproximadamente 80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) [1 punto]
Pregunta 9 - Opción A · Nada, de Carmen Laforet
Pasaba el tiempo demasiado despacio para mí. Una hora, dos, quizás, estuve
sola. Yo observaba las evoluciones de aquellas gentes que, al entrárseme por
los ojos, me llegaban a obsesionar. Creo que estaba distraída cuando volví a ver
a Pons. Estaba él enrojecido y feliz brindando con dos chicas, separado de mí
5 por todo el espacio del salón. Yo también tenía en la mano mi copa solitaria y la
miré con una sonrisa estúpida. Sentí una mezquina e inútil tristeza allí sola. La
verdad es que no conocía a nadie y estaba descentrada. Parecía como si un
montón de estampas que me hubiera entretenido en colocar en forma de castillo
cayeran de un soplo como un juego. Estampas de Pons comprando claveles
10 para mí, de Pons prometiéndome veraneos ideales, de Pons sacándome de la
mano, desde mi casa, hacia la alegría. Mi amigo —que me había suplicado tanto,
que me había llegado a conmover con su cariño— aquella tarde, sin duda, se
sentía avergonzado de mí... Quizá lo había estropeado todo la mirada primera
que dirigió su madre a mis zapatos... O era quizá culpa mía. ¿Cómo podría
15 entender yo nunca la marcha de las cosas?
—Te aburres mucho, pobrecita... ¡Este hijo mío es un grosero! ¡Voy a buscarle
enseguida!
La madre de Pons me había observado durante aquel rato, sin duda. La miré con
cierto rencor, por ser tan diferente a como yo me la había imaginado.
Fragmento de Nada, Carmen Laforet
9.A. Explique, a partir de ejemplos extraídos del texto de Nada mostrado en 7.A., dos rasgos del estilo de la prosa de Carmen Laforet. (Aproximadamente 80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto) [1 punto]
Pregunta 9 - Opción B · Poesía de Antonio Machado
II. EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella,
Sin miedo a su guadaña.
- Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque, yunque y yunque de las fraguas-.
5 Hablaba Federico,
requebrando a la Muerte. Ella escuchaba.
“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el eco de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
10 a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
15 Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
Antonio Machado
9.B. Explique, a partir del fragmento del poema «El crimen fue en Granada» de Antonio Machado mostrado en 7.B. y utilizando citas del texto, tres de los elementos simbólicos utilizados por el poeta. (Aproximadamente 80 palabras; no se incluirán en el cómputo de las 80 palabras las citas del propio texto.) [1 punto]
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