Opción A - 4 · Lengua Castellana y Literatura II PAU Madrid Modelo 2018

Tema: Gramática · Del examen Modelo (2018)

Enunciado

OPCIÓN A

Qué lejos se nos queda ya el pasado de hace solo unos años. En algún momento cruzamos sin advertirlo la frontera hacia este tiempo de ahora y cuando nos dimos cuenta y quisimos mirar atrás para comprobar en qué punto había sucedido el tránsito nos pareció asombroso habernos alejado tanto. Era cuando creíamos vivir en un país próspero y en un mundo estable imaginábamos que el futuro se parecería al presente y las cosas seguirían mejorando de manera gradual, o si acaso progresarían algo más despacio. Algunos expertos vaticinaban tranquilizadoramente una “gradual desaceleración de la economía”, un “aterrizaje suave”. Poco a poco se iría amortiguando el ritmo de la construcción y dejarían de subir tan rápido los precios de las viviendas. El lenguaje de los economistas, que se ven a sí mismos como científicos, consistía en la reiteración de unas cuantas metáforas simples: la desaceleración de un vehículo que ha avanzado a gran velocidad durante mucho tiempo; el aterrizaje confortable de un avión.

Esas eran las metáforas respetables. La que había que usar con más cuidado era la metáfora de la burbuja: hablar de la burbuja inmobiliaria equivalía a reconocer una fragilidad incomparable con la obligatoria complacencia. Una burbuja asciende en el aire y se hincha y en un momento ha estallado. En el idioma propio de ese tiempo que ya no existe la metáfora de la burbuja se usaba sobre todo para ser refutada. No había una burbuja inmobiliaria. Quizás en otros países, no en el nuestro. Un economista muy célebre y respetado escribió en enero de 2007 que en todo caso la burbuja, si existiera, se pincharía gradualmente. Si hubiéramos prestado algo más de atención a lo que sucedía y a lo que decíamos y lo que escuchábamos alguien habría apuntado que las metáforas pueden requerir la misma precisión que las ecuaciones, y que no hay manera de que se pinche gradualmente una burbuja.

Pero necesitábamos imaginar que las cosas eran sólidas y podían ser tocadas y abarcadas sin desaparecer entre las manos, y que pisábamos la tierra firme y no una superficie más delgada que una lámina de hielo, que el suelo no iba a desaparecer debajo de nuestros pies. (Antonio Muñoz Molina, Todo lo que era sólido, 2013)

Cuestión 4

4.a.

Analice sintácticamente: Necesitábamos imaginar que las cosas eran sólidas. [1,5 puntos]

4.b.

Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece desaceleración, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. [1 punto]

Enunciado: Opción A - 4 · Lengua Castellana y Literatura II PAU Madrid Modelo 2018

Solución

Solución de AprenAI (no es la oficial)

4.a. Analice sintácticamente: Necesitábamos imaginar que las cosas eran sólidas.

Solución: Oración compleja formada por una oración principal con sujeto omitido (*nosotros/-as*) y predicado verbal (*Necesitábamos imaginar que las cosas eran sólidas*). Su núcleo verbal es *necesitábamos*, que lleva como complemento directo una proposición subordinada sustantiva de infinitivo (*imaginar que las cosas eran sólidas*). Esta subordinada tiene como núcleo *imaginar* y como complemento directo otra proposición subordinada sustantiva (*que las cosas eran sólidas*), introducida por la conjunción completiva *que*, con sujeto *las cosas* (determinante *las* + núcleo *cosas*) y predicado nominal *eran sólidas* (núcleo copulativo *eran* + atributo *sólidas*).

4.b. Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenece desaceleración

Solución: Sustantivo (o nombre) común, abstracto, femenino, singular.

Las soluciones de los 2 apartados que faltan y la explicación paso a paso son Premium. Premium

Resuélvelo aquí mismo: corrección automática, pistas y solución paso a paso.

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