Historia de España: Edad Media y Edad Moderna

Apuntes completos que resumen la evolución política, económica, social e institucional de la Península Ibérica desde Al-Ándalus y los reinos cristianos medievales hasta la Monarquía Hispánica de los Austrias y los Borbones en el siglo XVIII.

Historia de España · EvAU Comunidad de Madrid

6 páginas · 14 temas · 31 flashcards · 20 preguntas tipo test

Índice

  1. 2.1- Al-Ándalus: evolución política · p. 1
  2. 2.2. Al-Ándalus: Economía, sociedad y cultura. Legado judío · p. 1
  3. 2.3- Los reinos cristianos: evolución de la conquista y organización política · p. 1-2
  4. 2.4. Modelos de repoblación. Organización estamental · p. 2
  5. 2.5. La Baja Edad Media en las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra · p. 2
  6. 3.1. Los Reyes Católicos: la construcción del Estado moderno · p. 3
  7. 3.2. Exploración, conquista y colonización de América · p. 3
  8. 3.3. Los Austrias del siglo XVI. Política interior y exterior · p. 3-4
  9. 3.4 Los Austrias del siglo XVII · p. 4
  10. 3.5- Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI-XVII · p. 4
  11. 3.6- La guerra de Sucesión Española · p. 4-5
  12. 3.7- La nueva monarquía borbónica. Decretos de Nueva Planta, modelo de Estado y reforma · p. 5
  13. 3.8- Las reformas borbónicas en los virreinatos americanos · p. 5
  14. 3.9- Sociedad, economía y cultura en el siglo XVIII · p. 6

2.1- Al-Ándalus: evolución política

Flashcards

¿En qué batalla y año comenzó la conquista musulmana?
Batalla de Guadalete, en el 711.
¿Quién fundó el Emirato independiente y en qué año?
Abderramán I, en el 756.
¿En qué año se proclamó califa Abderramán III?
En el 929 (se proclamó en 921; califato: 929-1031).
¿Qué caudillo militar destacó durante la etapa del Califato?
Almanzor.

Preguntas tipo test

  1. ¿Qué diferenciaba en términos de soberanía al Emirato dependiente del Emirato independiente de Abderramán I?
    • a) El dependiente rendía sumisión política y religiosa, mientras que el independiente logró autonomía política manteniendo la dependencia religiosa de Bagdad.
    • b) El dependiente carecía de ejército propio mientras que el independiente rompió totalmente cualquier clase de sumisión política y religiosa con Oriente.
    • c) El dependiente reconocía la autoridad de Córdoba como centro califal, mientras que el independiente quedó supeditado a los dictados de Damasco.
    • d) El dependiente estaba sometido exclusivamente en lo militar y tributario, mientras que el independiente unificó el poder político y el título de califa.

    Respuesta: a) El dependiente rendía sumisión política y religiosa, mientras que el independiente logró autonomía política manteniendo la dependencia religiosa de Bagdad.. El Emirato dependiente estaba sometido política y religiosamente al califato, mientras que Abderramán I logró la independencia política, aunque reconociendo la autoridad religiosa de Bagdad.

  2. ¿Por qué la debilidad interna de los primeros reinos de taifas tras la caída del Califato benefició decisivamente a los reinos cristianos?
    • a) Facilitó que los reinos cristianos consiguieran la anexión definitiva del valle del Ebro y la rendición de Granada.
    • b) Impidió la entrada de contingentes militares procedentes del norte de África debido a las alianzas entre taifas y cristianos.
    • c) Permitió al rey Alfonso VI de Castilla aprovechar la disgregación andalusí y culminar la conquista militar de Toledo en 1085.
    • d) Forzó a todos los líderes musulmanes a abdicar y ceder el control territorial a los monarcas de Castilla y Aragón.

    Respuesta: c) Permitió al rey Alfonso VI de Castilla aprovechar la disgregación andalusí y culminar la conquista militar de Toledo en 1085.. La debilidad surgida de la fragmentación del califato en pequeños reinos de taifas permitió al rey castellano Alfonso VI tomar Toledo en 1085.

  3. ¿Cuál de las siguientes secuencias describe cronológicamente la sucesión de poderes norteafricanos en Al-Ándalus antes de la creación del reino de Granada?
    • a) Llegada almohade tras Alarcos, segundo periodo de taifas, intervención almorávide en Zalaca y tercer periodo de taifas.
    • b) Invasión almohade en 1031, caída ante los almorávides en Alarcos y fragmentación inmediata en el reino nazarí de Granada.
    • c) Unificación por los almorávides, segundo periodo de taifas, unificación por los almohades y tercer periodo de taifas tras 1212.
    • d) Primer periodo de taifas, instauración directa del califato almohade y establecimiento pacífico de los almorávides en Zalaca.

    Respuesta: c) Unificación por los almorávides, segundo periodo de taifas, unificación por los almohades y tercer periodo de taifas tras 1212.. Los almorávides unificaron las primeras taifas; tras caer ante la presión de su pueblo y los almohades, surgió el segundo periodo de taifas. Luego los almohades volvieron a unificar Al-Ándalus hasta ser derrotados en las Navas de Tolosa (1212), abriendo el tercer periodo de taifas.

2.2. Al-Ándalus: Economía, sociedad y cultura. Legado judío

Flashcards

Monedas oficiales utilizadas en el comercio de Al-Ándalus
El dinar de oro y el dirhem de plata.
Nuevos cultivos introducidos en la agricultura andalusí
Arroz, algodón, azafrán y olivo.
Define «dimmíes» en el contexto andalusí
Población no musulmana (cristianos mozárabes y judíos) que gozaba de libertad de culto a cambio del pago de tributos.
Define «mozárabe»
Cristiano que residía en territorio hispanomusulmán de Al-Ándalus conservando su religión.

Preguntas tipo test

  1. ¿Qué factor técnico impulsó principalmente el auge de la agricultura en Al-Ándalus según su organización productiva?
    • a) La expansión de técnicas de regadío, hidráulicas y gestión del agua
    • b) La concentración exclusiva de cultivos de secano en grandes latifundios
    • c) El uso generalizado del barbecho trienal y la ganadería trashumante
    • d) La importación sistemática de cereales desde el centro del continente europeo

    Respuesta: a) La expansión de técnicas de regadío, hidráulicas y gestión del agua. El desarrollo económico andalusí se sustentó en la expansión agrícola a través de técnicas de regadío e hidráulicas, una cuidada gestión del agua y la introducción de nuevos cultivos.

  2. ¿Cuáles fueron las manufacturas andalusíes más destacadas destinadas a la exportación internacional?
    • a) Los paños castellanos, los tapices flamencos y la cordelería
    • b) La lana merina, los tintes vegetales y los aperos de hierro
    • c) La seda nazarí, el papel y las producciones de cerámica
    • d) El vidrio soplado, la orfebrería de bronce y la madera tallada

    Respuesta: c) La seda nazarí, el papel y las producciones de cerámica. En el sector urbano sobresalió la producción artesanal orientada a la exportación con la seda nazarí, el papel y la cerámica.

  3. ¿Bajo qué condición jurídica y fiscal mantenían los dimmíes (como mozárabes y judíos) su libertad de culto en Al-Ándalus?
    • a) La renuncia forzosa a la posesión de propiedades urbanas y tierras
    • b) El pago específico de impuestos a cambio de protección y culto
    • c) La asimilación de la lengua árabe abandonando sus lenguas litúrgicas
    • d) La prestación obligatoria de servicio militar en las tropas califales

    Respuesta: b) El pago específico de impuestos a cambio de protección y culto. Los dimmíes (minorías no musulmanas protegidas, integradas por mozárabes y judíos) tenían garantizada la libertad de culto a cambio del pago de impuestos.

2.3- Los reinos cristianos: evolución de la conquista y organización política

Flashcards

Define Reconquista
Proceso de expansión de los reinos cristianos sobre Al-Ándalus, término acuñado por los propios cristianos para legitimarlo.
Cronología y rasgo de la primera fase de la Reconquista
Siglos VIII-X: caracterizada por la resistencia de los núcleos septentrionales y un avance territorial lento.
Cronología y rasgo de la segunda fase de la Reconquista
Siglos XI-XV: caracterizada por una rápida expansión territorial y continuos enfrentamientos militares contra los musulmanes.
Año de la conquista de Toledo por Alfonso VI
1085.

Preguntas tipo test

  1. ¿Qué hito militar de 1212 abrió el avance cristiano definitivo hacia el sur peninsular?
    • a) La batalla de las Navas de Tolosa
    • b) La toma de Toledo
    • c) La batalla de Covadonga
    • d) La conquista de Cuenca

    Respuesta: a) La batalla de las Navas de Tolosa. La victoria cristiana en las Navas de Tolosa (1212) supuso la caída del poder almohade y permitió una rápida expansión hacia el sur peninsular.

  2. ¿De qué territorio dependiente del Imperio carolingio surgió originalmente la Corona de Aragón?
    • a) Del condado de Castilla
    • b) Del ducado de Cantabria
    • c) Del reino de Pamplona
    • d) De la Marca Hispánica

    Respuesta: d) De la Marca Hispánica. La futura Corona de Aragón surgió de la Marca Hispánica, un área fronteriza bajo la influencia del Imperio carolingio.

  3. ¿Qué dos reinos se crearon a partir de la división territorial tras la muerte de Sancho III el Mayor de Pamplona?
    • a) Castilla y León
    • b) Castilla y Aragón
    • c) Portugal y León
    • d) Aragón y Navarra

    Respuesta: b) Castilla y Aragón. Tras la muerte de Sancho III el Mayor, el territorio pamplonés se fragmentó entre sus hijos Fernando y Ramiro, originando los reinos de Castilla y Aragón.

2.4. Modelos de repoblación. Organización estamental

Flashcards

Define la presura o presura de ocupación.
Ocupación libre de tierras del norte peninsular por aldeanos y campesinos cristianos (siglos VIII-XI), responsabilizándose de su trabajo y defensa.
¿Qué papel cumplieron las Órdenes Militares en la repoblación?
Surgidas en el siglo XII, defendieron, fortificaron mediante castillos y gestionaron la repoblación de la zona central.
Define el modelo de repartimientos.
Distribución efectuada por los reyes en el sur peninsular (siglos XIII-XIV) entregando grandes latifundios a nobles según su participación militar.
¿Cómo garantizaba la nobleza la conservación de su patrimonio?
Transmitiendo sus bienes de forma indivisa mediante la institución del mayorazgo.

Preguntas tipo test

  1. ¿Por qué el modelo de repartimientos dio origen a grandes latifundios en el sur peninsular?
    • a) Porque la Corona concedió grandes extensiones a nobles según su participación militar tras las Navas de Tolosa.
    • b) Porque el Honrado Concejo de la Mesta compró las tierras comunales para asegurar las rutas de trashumancia.
    • c) Porque campesinos libres se agruparon de forma espontánea para defenderse de incursiones sin ayuda militar.
    • d) Porque las órdenes mendicantes necesitaban vastas propiedades rurales para sostener sus conventos urbanos.

    Respuesta: a) Porque la Corona concedió grandes extensiones a nobles según su participación militar tras las Navas de Tolosa.. El texto expone que en los repartimientos del sur los reyes entregaron grandes latifundios a los nobles en proporción directa a su participación militar.

  2. ¿Qué función primordial asumieron órdenes militares como Calatrava o Alcántara en la zona central?
    • a) Defender, fortificar con castillos y gestionar la repoblación del territorio.
    • b) Distribuir pequeñas parcelas de cultivo libre entre campesinos norteños.
    • c) Imponer el cobro de rentas monetarias a los nobles desposeídos.
    • d) Fomentar el comercio textil y artesanal en los nuevos centros urbanos.

    Respuesta: a) Defender, fortificar con castillos y gestionar la repoblación del territorio.. En el siglo XII, las Órdenes Militares se encargaron específicamente de defender, fortificar mediante castillos y gestionar la repoblación de la zona central.

  3. ¿De qué manera obtenían los señores rentas directas de los campesinos que trabajaban sus tierras?
    • a) Mediante tributos exclusivos pagados por las órdenes mendicantes instaladas en los señoríos.
    • b) A través de pagos en dinero o especie y tasas por el uso de infraestructuras como molinos o puentes.
    • c) Mediante préstamos concedidos obligatoriamente por la comunidad mudéjar establecida en las villas.
    • d) A través de exenciones fiscales otorgadas directamente por el Honrado Concejo de la Mesta.

    Respuesta: b) A través de pagos en dinero o especie y tasas por el uso de infraestructuras como molinos o puentes.. El campesinado trabajaba las tierras señoriales cedidas a cambio de rentas pagadas en dinero o en especie, sumadas a tasas por usar molinos o puentes.

2.5. La Baja Edad Media en las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra

Flashcards

Definición de monarquía pactista
Modelo político donde el poder del rey está limitado por las Cortes y la nobleza mediante acuerdos.
Definición de «malos usos» feudales
Costumbres y derechos feudales abusivos ejercidos por la nobleza sobre los campesinos, como el derecho de pernada.
Institución castellana bajomedieval encargada de impartir justicia
La Audiencia.
Institución privativa aragonesa destacada en el ámbito de la justicia
El Justicia de Aragón.

Preguntas tipo test

  1. ¿En qué se diferenciaba fundamentalmente el modelo de monarquía castellano del aragonés en la Baja Edad Media?
    • a) En Castilla la nobleza imponía sus fueros al monarca, mientras que en Aragón existía una monarquía puramente teocrática.
    • b) En Castilla las Cortes limitaban las decisiones bélicas, mientras que en Aragón el monarca gobernaba sin contrapesos.
    • c) En Castilla el rey estaba por encima de las instituciones, mientras que en Aragón regía el pactismo con las Cortes.
    • d) En Castilla existían Cortes independientes por territorio, mientras que en Aragón se concentraba una sola asamblea general.

    Respuesta: c) En Castilla el rey estaba por encima de las instituciones, mientras que en Aragón regía el pactismo con las Cortes.. Castilla optó por un modelo autoritario donde el monarca se situaba jerárquicamente por encima de las instituciones, mientras que en Aragón y Navarra se consolidó una monarquía pactista donde las Cortes tenían un poder equiparable al del rey.

  2. ¿Cuál fue el principal vector geográfico de expansión exterior de la Corona de Aragón en el siglo XV?
    • a) El norte pirenaico hasta dominar el sur de Francia.
    • b) El mar Mediterráneo, con la toma de Sicilia y Nápoles.
    • c) La ruta atlántica hacia el continente americano.
    • d) La cuenca atlántica meridional bordeando la costa africana.

    Respuesta: b) El mar Mediterráneo, con la toma de Sicilia y Nápoles.. Mientras que Castilla se orientó hacia el Atlántico con el posterior descubrimiento de América, la Corona de Aragón concentró su expansión durante el siglo XV por el Mediterráneo, conquistando Sicilia y Nápoles.

  3. ¿Qué factor determinó la progresiva pérdida de presencia y poder del reino de Navarra durante este período?
    • a) El aislamiento comercial debido a la falta de salida marítima.
    • b) La imposibilidad territorial de expandirse sumada a la presión de potencias vecinas.
    • c) La disolución prematura de sus Cortes frente a la Corona castellana.
    • d) La revuelta de la oligarquía ciudadana contra el campesinado.

    Respuesta: b) La imposibilidad territorial de expandirse sumada a la presión de potencias vecinas.. Navarra fue perdiendo presencia y peso político debido a su imposibilidad territorial de expandirse y a las presiones continuas ejercidas por Castilla, Aragón y Francia.

3.1. Los Reyes Católicos: la construcción del Estado moderno

3.2. Exploración, conquista y colonización de América

3.3. Los Austrias del siglo XVI. Política interior y exterior

3.4 Los Austrias del siglo XVII

3.5- Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI-XVII

3.6- La guerra de Sucesión Española

3.7- La nueva monarquía borbónica. Decretos de Nueva Planta, modelo de Estado y reforma

3.8- Las reformas borbónicas en los virreinatos americanos

3.9- Sociedad, economía y cultura en el siglo XVIII

Y 11 flashcards y 5 preguntas más en el documento.

Texto del documento

TEMA 2 2.1- Al-Ándalus→ evolución política La conquista musulmana de la Península comenzó en el 711, cuando Tariq derrotó al rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete. En apenas tres años, los musulmanes conquistaron casi toda la Península, excepto una pequeña franja del norte, donde fueron derrotados en la batalla de Covadonga (722); además, intentaron conquistar Francia, pero fueron vencidos por los francos en 732. Desde entonces, la península pasó a denominarse Al-Ándalus. En primer lugar, se estableció el Emirato dependiente (711-756), que funcionaba como una provincia sometida política y religiosamente al califato.

Posteriormente, Abderramán I, último Omeya, fundó el Emirato independiente (756-929), logrando la independencia política, aunque reconocía la autoridad religiosa de Bagdad; durante esta etapa destacó el máximo esplendor alcanzado con Abderramán II. En 921, Abderramán III se proclamó califa, iniciándose el Califato (929-1031), que supuso también la independencia religiosa. En esta etapa destacó Almanzor, caudillo militar que realizó numerosas razias contra los cristianos, aunque tras su muerte comenzó el declive del Califato.

En 1031 surgieron los Reinos de Taifas (1031-1085), pequeños reinos surgidos de la disgregación del Califato; su debilidad permitió que Alfonso VI conquistase Toledo en 1085. A continuación, los almorávides, un pueblo musulmán rigorista procedente del norte de África, unificaron las taifas y derrotaron a los cristianos en Zalaca, pero cayeron por la oposición de su propio pueblo y la presión de los almohades, dando lugar al segundo periodo de taifas.

Después, los almohades llegaron desde África, volvieron a unificar las taifas y frenaron a los cristianos al derrotarlos en Alarcos, aunque fueron vencidos por una coalición cristiana en las Navas de Tolosa (1212), dando paso a un tercer periodo de taifas. Finalmente, Mohamed ben Nazar fundó el reino de Granada, que consiguió frenar el avance cristiano mediante el pago de parias y sobrevivió hasta 1492, cuando fue conquistado por los Reyes Católicos. 2.2. Al-Ándalus: Economía, sociedad y cultura. Legado judío.

La presencia musulmana impulsó un notable desarrollo económico gracias a la expansión agrícola mediante técnicas de regadío e hidráulicas, una cuidada organización del agua y la introducción de cultivos como el arroz, el algodón, el azafrán o el olivo. En el ámbito urbano destacaron la artesanía —orientada a la exportación con la seda nazarí, el papel y la cerámica— y el comercio internacional conectado con el mundo islámico, África y Europa. Los trueques e intercambios se concentraban en los zocos y se articulaban con moneda propia: el dinar de oro y el dirhem de plata. Socialmente se dio un proceso de islamización con una minoría árabe en el poder frente a una mayoría bereber.

Por su parte, los dimmíes (no musulmanes), como los mozárabes (cristianos en suelo musulmán) y los judíos, gozaban de libertad de culto a cambio de impuestos. En la cúspide social figuraban altos cargos públicos, grandes comerciantes y terratenientes. Ciudades como Córdoba alcanzaron esplendor junto a los baños públicos o hammam, dejando un legado de diversidad cultural, avances científicos, médicos y matemáticos, así como el arte mudéjar. La comunidad judía, asentada desde el siglo I d.C.

y beneficiada por la llegada musulmana, se ubicó en juderías de ciudades como Toledo, Córdoba o Granada, destacando en artesanía, comercio, profesiones liberales (prestamistas) o medicina e incluso como consejeros de corte como Ibn Shaprut. Con el avance cristiano recrudecieron las persecuciones y los asaltos a las juderías en los siglos XIV, XII y XIII debido a sus riquezas, culminando en su expulsión por los Reyes Católicos en 1492. 2.3- Los reinos cristianos: evolución de la conquista y organización política. La Reconquista fue el proceso de expansión de los reinos cristianos sobre Al-Ándalus, término acuñado por los propios cristianos para legitimarlo.

Se pueden distinguir dos grandes fases: una primera, entre los siglos VIII-X, caracterizada por la resistencia y el avance lento, y una segunda, entre los siglos XI-XV, marcada por la expansión y los enfrentamientos. Durante la primera fase surgieron varios núcleos cristianos. El reino astur nació tras la batalla de Covadonga (722), liderada por don Pelayo; posteriormente, Alfonso I amplió sus territorios hacia el Duero, Alfonso II recuperó el Liber Iudiciorum, de tradición visigoda, y Alfonso III impulsó la repoblación del Duero hacia el año 900.

En Pamplona, tras la batalla de Roncesvalles (778), se instauró la dinastía Jimena, destacando Sancho III el Mayor, cuyo reinado supuso el máximo esplendor del reino; tras su muerte, el territorio se fragmentó entre sus hijos Fernando y Ramiro, dando lugar a los reinos de Castilla y Aragón. Por su parte, la futura Corona de Aragón surgió de la Marca Hispánica, bajo influencia carolingia, y se expandió hacia el sur hasta conquistar Barcelona en 801; posteriormente, Borrell II consiguió la independencia respecto a los carolingios.

En la segunda fase, durante los siglos XI-XII, los cristianos aprovecharon la debilidad de los reinos de taifas: Alfonso VI de Castilla conquistó Toledo en 1085, mientras Aragón ocupó Zaragoza y Huesca. En el siglo XII, los almorávides frenaron el avance cristiano, aunque Ramón Berenguer IV extendió Aragón por toda la zona del Ebro; además, Portugal se independizó de Castilla y conquistó Lisboa, mientras Castilla avanzó tomando Cuenca. Finalmente, entre los siglos XIII-XV, la victoria cristiana en las Navas de Tolosa (1212) provocó la caída de los almohades y permitió una gran expansión hacia el sur.

Jaime I conquistó Valencia y Mallorca, mientras Alfonso X el Sabio ocupó gran parte del sur, excepto Granada; territorios como Murcia fueron conquistados mediante tratados. El reino de Granada sobrevivió gracias al pago de parias hasta 1492, cuando fue conquistado por los Reyes Católicos. La organización de los reinos cristianos se basó en un régimen señorial, mediante el cual se controlaba social y económicamente a la población y se cedían tierras a los campesinos.

Además, compartían cuatro instituciones principales: la monarquía medieval, que era hereditaria y se consideraba respaldada por el poder divino; las Cortes, que en Castilla contribuyeron a reforzar el poder autoritario del rey, mientras que en Aragón existían Cortes propias en cada reino y en Navarra el poder real estuvo limitado por las presiones francesa y aragonesa; los municipios o ciudades, cuyo crecimiento fue progresivo y que en Castilla podían adquirir poder político mediante permiso del rey; y, finalmente, la Curia Regia, que actuaba como consejo del rey. 2.4. Modelos de repoblación. Organización estamental.

Para consolidar la Reconquista fue indispensable repoblar el territorio mediante tres modelos organizativos fundamentales. El primero fue la presura o presura de ocupación (siglos VIII al XI), en la que aldeanos y campesinos cristianos ocuparon libremente tierras del norte peninsular, responsabilizándose de su trabajo y defensa ante la ausencia de batallas. En el siglo XII surgieron las Órdenes Militares (como Calatrava, Santiago o Alcántara en Castilla), encargadas de defender, fortificar mediante castillos y gestionar la repoblación de la zona central.

Por último, tras las Navas de Tolosa en 1212 (siglos XIII-XIV), se aplicaron los repartimientos en el sur peninsular, donde los reyes repartieron grandes latifundios a los nobles según su participación militar. Paralelamente, los reinos cristianos articularon una sociedad estamental y señorial, donde los campesinos trabajaban tierras cedidas a cambio de rentas en dinero o especie y tasas por el uso de molinos o puentes.

En los estamentos privilegiados se situaba la nobleza terrateniente con poder jurisdiccional (que transmitía su patrimonio mediante mayorazgos); el alto clero (abades y obispos); el clero regular (fundamental en la repoblación); y las órdenes mendicantes (franciscanos y dominicos) que revitalizaron las ciudades. El estamento no privilegiado o pueblo llano englobaba a pequeños propietarios, jornaleros, artesanos, comerciantes y minorías como los judíos o los mudéjares (musulmanes dedicados al campo). Con una economía eminentemente agraria, en 1273 Alfonso X el Sabio fundó el Honrado Concejo de la Mesta para respaldar los intereses ganaderos. 2.5.

La Baja Edad Media en las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra Durante la Baja Edad Media, los reinos cristianos contaron con instituciones muy parecidas, entre las que destacó el desarrollo paulatino de las ciudades. En Castilla, con permiso real, las ciudades obtuvieron poder político, surgiendo así los ayuntamientos dirigidos por la oligarquía local. En cuanto a la monarquía, Castilla optó por un modelo autoritario donde el rey se situaba por encima de las instituciones, mientras que en Navarra y Aragón se consolidó una monarquía pactista en la que las Cortes tenían un poder semejante al del monarca y la nobleza gozaba de mayor influencia.

Vinculada a la monarquía medieval surgió la Curia Regia. Por su parte, las Cortes castellanas, las más antiguas de Europa, compuestas por la Iglesia, la nobleza y las ciudades, sirvieron para afianzar el poder real al situarse jerárquicamente por debajo de éste. En Aragón y Navarra las Cortes buscaron tener mayor peso político. Por una parte, en la Corona aragonesa existían Cortes en cada reino (Valencia, Aragón y Cataluña), apoyadas por la Generalitat y las Diputaciones del Reino, mientras que en Navarra las Cortes tuvieron un poder muy limitado por la presión castellana, aragonesa y francesa.

En Castilla se afianzó el autoritarismo real y surgieron enfrentamientos con Portugal hasta la implantación en el siglo XIV de la dinastía Trastámara con Enrique II. Asimismo, se desarrollaron instituciones clave como la Audiencia para la justicia, la Hacienda y la Mesta, gremio ganadero de enorme poder con gran representación en las Cortes. Además, se creó por primera vez un ejército permanente de la Corona y se consolidó la cultura de los regidores, encargados de administrar las ciudades.

Finalmente, a finales del siglo XV y comienzos del XVI, Castilla optó por la expansión atlántica con el descubrimiento de América, mientras que Aragón se expandió durante todo el siglo XV por el Mediterráneo conquistando Sicilia y Nápoles. Institucionalmente en Aragón destacó la Justicia de Aragón y el intento regio de suprimir los «malos usos» feudales, es decir, costumbres feudales de la nobleza como el derecho de pernada. Finalmente, Navarra, ante la imposibilidad de expandirse, fue perdiendo presencia y poder. TEMA 3 3.1.

Los Reyes Católicos: la construcción del Estado moderno El reinado de los Reyes Católicos supuso la implantación de una monarquía autoritaria y la creación del Estado moderno en la Monarquía Hispánica. La unión dinástica acordada en 1469 entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón no implicó una unificación territorial, preservando cada reino sus leyes e instituciones. Para afianzar su autoridad, Isabel superó la guerra civil castellana frente a Juana la Beltraneja, firmando la paz en Alcáçovas, mientras que Fernando intervino en la guerra civil catalana ligada al conflicto de los «malos usos».

Aunque mantuvieron intereses individuales, los monarcas fijaron una política internacional compartida y objetivos comunes: someter a la nobleza, potenciar el Estado, ejercer un control social estricto y unificar la península. Para fortalecer el poder real, impulsaron instituciones de gobierno como la Santa Hermandad (organismo policial y judicial rural para controlar a la baja nobleza), los Letrados (juristas expertos en tareas administrativas), los Virreyes (máximas autoridades delegadas en cada reino), los Corregidores (representantes reales en las ciudades) y los Consejos. Asimismo, crearon un ejército permanente que daría lugar a los tercios.

El principal elemento de control social y unificación ideológica fue la Santa Inquisición, único tribunal bajo control directo de los reyes. A pesar de la fuerte oposición inicial en Aragón, donde llegaron a asesinar a un inquisidor, la represión posterior consolidó el poder regio. Esta política derivó en la expulsión de los judíos en 1492 y de los musulmanes en 1502. Por último, la unificación peninsular culminó con la Guerra de Granada. En ella, tras una larga contienda en la que se emplearon recursos de ambas coronas, artillería y se aprovecharon las disputas internas nazaríes, Boabdil rindió la ciudad el 2 de enero de 1492, poniendo fin a la presencia musulmana en la península. 3.2.

Exploración, conquista y colonización de América. Tras la toma de Constantinopla por los turcos en 1453 se interrumpió la ruta de la seda hacia las Indias, obligando a Europa a buscar alternativas atlánticas. Con avances técnicos como la brújula, el astrolabio, los portulanos, las naos y las carabelas, Cristóbal Colón planteó la esfericidad terrestre. Tras el rechazo portugués, los Reyes Católicos firmaron en abril de 1492 las Capitulaciones de Santa Fe, nombrándole almirante con derecho al 10 % de las ganancias.

El 12 de octubre de 1492 descubrió San Salvador y Santo Domingo (La Española), realizando cuatro viajes sin saber que había llegado a un nuevo continente, deducido posteriormente por Américo Vespucio en el siglo XVI. La conquista en la primera mitad del siglo XVI fue rápida por la tecnología de armas de fuego y hierro, la caballería y las alianzas facilitadas por las rivalidades e invasiones indígenas. Entre las exploraciones destacaron Núñez de Balboa en el Pacífico, la circunnavegación de Magallanes y Elcano, Hernán Cortés en el Imperio azteca (México) y Francisco Pizarro en el Imperio inca.

En la colonización se pasó del repartimiento a la encomienda; tras las denuncias del fraile Bartolomé de las Casas, se promulgaron las Leyes de Indias y las Nuevas Leyes para proteger y evangelizar a los aborígenes. Asimismo, se aplicó la mita en minas de oro y plata (Potosí y Zacatecas), y se crearon los virreinatos de Nueva España y Perú, controlados por la Casa de Contratación de Sevilla (1503). Esto provocó un colapso demográfico indígena (Leyenda Negra) y una masiva llegada de riqueza que sufragó la hegemonía española pero desató una grave Revolución de los Precios e inflación. 3.3. Los Austrias del siglo XVI.

Política interior y exterior En 1516, tras la muerte de Fernando el Católico y la reclusión de Juana I, fue proclamado rey Carlos I (hijo de Felipe el Hermoso y Juana de Castilla), siendo considerado un rey extranjero al llegar en 1517 con su corte flamenca. Heredó amplios territorios: de Maximiliano de Austria (Centroeuropa y derechos al título imperial), de Juana (la Península, América e Italia) y de Felipe el Hermoso (Flandes y Franco Condado). En 1520 fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (SIRG).

Su ausencia desató dos graves conflictos internos: la Revuelta de las Comunidades (1520-1522), donde las ciudades castellanas se sublevaron contra las exigencias fiscales y los consejeros extranjeros, siendo derrotadas en Villalar (1521) y ajusticiados sus líderes Padilla, Bravo y Maldonado; y la Revuelta de las Germanías (1520-1522), en Valencia, enfrentamiento gremial y campesino contra la nobleza por los malos usos y el poder urbano, sofocado por el poder real.

La política exterior de Carlos I buscó defender el catolicismo y su imperio en tres frentes: el frente francés contra Francisco I, vencido en Pavía (1525) y culminado con el Saqueo de Roma (1527); el Imperio turco otomano de Solimán el Magnífico, que sitió Viena en 1529; y el frente alemán, marcado por la Reforma de Lutero (1517). Tras el fracaso del Concilio de Trento (1545), estalló el conflicto contra la Liga de Esmalcalda, a la que Carlos V derrotó en la batalla de Mühlberg (1547), firmando finalmente la Paz de Augsburgo en 1555, que permitió a los príncipes elegir entre el catolicismo y el luteranismo. Tras abdicar, Carlos cedió el trono a Felipe II y el SIRG a su hermano Fernando.

Felipe II afrontó la revuelta de las Alpujarras, por la prohibición de las costumbres moriscas; tres bancarrotas y una elevada carga fiscal sobre Castilla; y la revuelta de Aragón, relacionada con Antonio Pérez, que huyó a Zaragoza, donde recibió asilo. Felipe II ocupó Zaragoza y ajustició al Justicia de Aragón, mientras Pérez escapó a Inglaterra. En política exterior, venció a Francia en San Quintín, combatió al Imperio turco en Lepanto (1571) y envió la Grande y Felicísima Armada contra Inglaterra en 1588, con resultado desfavorable. 3.4 Los Austrias del siglo XVII Durante el siglo XVII reinaron los Austrias menores: Felipe III, Felipe IV y Carlos II.

A diferencia de Carlos I y Felipe II, estos monarcas gobernaron mediante validos, que actuaban como sus principales consejeros. En primer lugar, Felipe III tuvo como valido al duque de Lerma y mantuvo una política pacifista. Esto se debió a la grave crisis económica provocada por los gastos de las guerras y de la corte. Por ello, se firmaron acuerdos de paz, como los tratados de Londres y Amberes, y la Tregua de los Doce Años con los Países Bajos. Sin embargo, durante su reinado continuaron la corrupción, la quiebra económica y los problemas de la corte. Además, Felipe III expulsó a los moriscos en 1609, lo que provocó una importante pérdida demográfica y económica.

Después, Felipe IV tuvo como valido al conde-duque de Olivares, que siguió una política mucho más bélica. España participó en la guerra de los Treinta Años, un conflicto religioso y político entre varias potencias europeas. Tras varias derrotas, como las de Las Dunas y Rocroi, España firmó la paz de Westfalia en 1648. Más tarde, la paz de los Pirineos de 1659 supuso la pérdida de territorios, como el Rosellón, en favor de Francia. Olivares intentó aplicar reformas, como la Unión de Armas, para que todos los reinos contribuyeran a los gastos militares. También quiso reforzar el centralismo y reducir los fueros, pero estas medidas provocaron rebeliones en Cataluña y Portugal.

Portugal consiguió independizarse, mientras que Cataluña estuvo temporalmente bajo protección francesa, aunque Barcelona volvió a manos españolas. Finalmente, Carlos II, con validos como Nithard y Juan José de Austria, reinó en una etapa de decadencia, murió sin descendencia y nombró heredero a Felipe de Anjou, lo que provocó la guerra de Sucesión española. 3.5- Sociedad, economía y cultura de los siglos XVI-XVII Durante los siglos XVI y XVII, España experimentó una evolución económica desigual, que terminó desembocando en una profunda crisis durante el siglo XVII.

En primer lugar, se produjeron crisis demográficas debido a las malas cosechas, las epidemias, especialmente la peste, y las guerras, como la de los Treinta Años. A ello se sumaron la expulsión de los moriscos y la emigración constante a América, que redujeron la población y la mano de obra. Como consecuencia, disminuyó la demanda de productos y aumentaron los problemas económicos. Además, los enormes gastos de la guerra y de la corte provocaron una subida de impuestos, mientras que la llegada de metales preciosos de América fue disminuyendo. En el ámbito agrícola, muchos pequeños propietarios vendieron sus tierras a la nobleza y a la Iglesia.

Estas tierras quedaron en ocasiones sin cultivar y muchos antiguos propietarios se convirtieron en jornaleros. Asimismo, aumentó la concentración de la propiedad y la nobleza y la Iglesia reforzaron su posición como grandes propietarios y rentistas. Por otra parte, la industria manufacturera española quedó retrasada respecto a otros países europeos, ya que la nobleza prefería vivir de las rentas y la burguesía tenía poca importancia. España destacó por la producción y exportación de lana, pero no desarrolló una industria suficiente para impulsar su economía.

En cuanto al comercio americano, aumentaron la corrupción, la piratería inglesa y la actividad de los corsarios, lo que dificultó la llegada de oro y plata y redujo las flotas comerciales. Además, la Casa de Contratación pasó de Sevilla a Cádiz. En América, aumentó progresivamente la población mestiza y surgieron conflictos entre los criollos y la metrópoli, debido a que los criollos no disfrutaban de los mismos derechos y oportunidades que los peninsulares. En definitiva, durante el siglo XVI, el imperio español creció, aunque Castilla sufrió dificultades económicas.

Sin embargo, en el siglo XVII, las derrotas militares, la pérdida de territorios y recursos americanos y la falta de una industria desarrollada agravaron la crisis general de la monarquía. 3.6- La guerra de Sucesión Española. Durante el reinado de Carlos II, último monarca de los Austrias, la Monarquía Hispánica atravesó una profunda decadencia, caracterizada por las derrotas militares y la pérdida de territorios. Además, existía una crisis económica, social y política, provocada por las deudas, el descenso demográfico y el fortalecimiento del poder de la nobleza.

Como Carlos II murió sin descendencia en 1700, nombró heredero a Felipe de Anjou, nieto del rey de Francia, aunque el archiduque Carlos de Austria también aspiraba al trono. Esta situación provocó la guerra de Sucesión española. La guerra comenzó en 1701 y tuvo una doble dimensión. Por un lado, fue un conflicto internacional, ya que Francia apoyó a Felipe de Anjou, mientras que Inglaterra, Austria, las Provincias Unidas y Portugal respaldaron al archiduque Carlos para evitar el excesivo poder de los Borbones en Europa.

Por otro lado, fue una guerra civil, puesto que Castilla apoyó mayoritariamente a Felipe, mientras que gran parte de la Corona de Aragón apoyó al archiduque Carlos, debido a su temor a perder sus fueros e instituciones. Durante el conflicto se produjeron enfrentamientos en distintos territorios europeos y peninsulares. Sin embargo, la situación cambió cuando el archiduque Carlos heredó el trono del Sacro Imperio Romano Germánico, lo que provocó que Inglaterra y las Provincias Unidas buscasen la paz. Así, se firmaron los tratados de Utrecht en 1713 y Rastatt en 1714.

Como consecuencia, Felipe V fue reconocido como rey de España, aunque tuvo que renunciar a sus derechos al trono francés y España perdió sus posesiones europeas. Además, Inglaterra obtuvo Gibraltar y Menorca, junto con ventajas comerciales en América, como el asiento de negros y el navío de permiso. No obstante, la resistencia continuó en Cataluña hasta la ocupación de Barcelona en 1714 y en Mallorca hasta 1715. Finalmente, la victoria borbónica permitió el establecimiento de una nueva dinastía y la implantación de una monarquía más centralizada y absolutista. 3.7- La nueva monarquía borbónica. Decretos de Nueva Planta, modelo de Estado y reforma.

Tras la guerra de Sucesión, Felipe V fue entronizado y reconocido como rey en 1713, implantando una nueva dinastía francesa, los Borbones. Durante la primera mitad del siglo XVIII reinaron Felipe V, Luis I y Fernando VI, encargados de implementar el absolutismo y el centralismo. En primer lugar, Felipe V publicó los Decretos de Nueva Planta, un conjunto de medidas y leyes que implantaron el absolutismo. Entre ellas, destacó la abolición de los fueros de los territorios de la Corona de Aragón que habían apoyado al archiduque Carlos durante la guerra de Sucesión. Además, se implantaron nuevas instituciones y se eliminaron otras, como las Cortes propias de estos territorios.

También se estableció un nuevo sistema tributario para que todos aportaran dinero a la Corona. Sin embargo, Navarra y el País Vasco conservaron sus fueros por haber apoyado a Felipe V durante la guerra. De esta manera, se implantaron leyes e instituciones similares en gran parte del reino para fomentar el centralismo. Por otra parte, se realizaron reformas en distintas instituciones. En la administración, se sustituyeron los antiguos consejos por secretarios y ministros, destacando la figura del marqués de la Ensenada, que ocupó la secretaría durante los reinados de Felipe V y Fernando VI.

En el ejército, se estableció el servicio obligatorio, se reorganizaron los regimientos y se crearon escuelas militares para modernizarlo. Asimismo, se potenció la Armada mediante la construcción de nuevos astilleros para defender las colonias. Finalmente, se llevó a cabo una reforma territorial, reorganizando el reino en nuevas provincias e implantando nuevas instituciones, como las capitanías generales, con poderes políticos y militares, las intendencias y las audiencias. En definitiva, estas reformas borbónicas supusieron el fin del autoritarismo austriaco y, por tanto, la implementación del absolutismo. 3.8- Las reformas borbónicas en los virreinatos americanos.

Durante el siglo XVIII, la nueva monarquía borbónica impulsó reformas centralistas y absolutistas en los virreinatos americanos, especialmente en Nueva España y Perú. Sus objetivos eran proteger América de los ataques ingleses y holandeses, poner fin a la corrupción y limitar el poder eclesiástico y el creciente criollismo. En primer lugar, la Corona creó dos nuevos virreinatos, Río de la Plata y Nueva Granada, además de nuevas capitanías generales, como la de Venezuela. También se establecieron intendencias para mejorar la organización y la administración de los territorios americanos.

En el ámbito comercial, en 1778 se publicó el Reglamento de Comercio Libre, que amplió el número de puertos americanos autorizados para comerciar con España. Además, se redujeron determinados impuestos para fomentar la actividad económica y la industrialización. Sin embargo, estas medidas beneficiaron principalmente a los comerciantes y propietarios españoles, lo que mantuvo las diferencias con los criollos. Posteriormente, en 1795 se permitió a determinados residentes americanos comerciar con colonias extranjeras. Asimismo, se crearon consulados para velar por los intereses comerciales.

Por otra parte, se suprimió la Casa de Contratación y se expulsó a los jesuitas, lo que permitió a la Corona reforzar su control sobre los territorios americanos y sus recursos. A pesar del carácter modernizador de estas reformas, la monarquía mantuvo una fuerte presión absolutista sobre las colonias. En definitiva, las reformas borbónicas aumentaron el control de España sobre América, pero también provocaron descontento entre los criollos, que deseaban mayor poder político y económico.

A finales del siglo XVIII, el crecimiento del criollismo y las tensiones con la metrópoli contribuyeron al desarrollo de movimientos revolucionarios e independentistas, que se intensificaron a comienzos del siglo XIX, especialmente durante la guerra de la Independencia española. 3.9- Sociedad, economía y cultura en el siglo XVIII. Durante el siglo XVIII, la llegada de los Borbones a España favoreció la introducción de las ideas ilustradas y el desarrollo de la economía, el comercio, la industria y la agricultura. En el ámbito económico, se impulsaron reformas agrarias para aumentar la producción mediante la mejora de las técnicas de cultivo y la especialización agrícola.

En la industria, se fundaron manufacturas reales, centradas en la producción de lujos y controladas por el Estado, como la Real Fábrica de Tapices. Además, se intentó reducir la influencia de los gremios y favorecer una mayor libertad para crear talleres. En cuanto al comercio, se potenció el mercado interior mediante la mejora de las infraestructuras y se favoreció el comercio americano. Cataluña fue uno de los territorios más beneficiados, ya que el comercio con América permitió acumular capital e invertirlo en la industria textil y en una agricultura especializada en la producción de vino. Estas medidas catalanas contribuyeron a la revolución industrial del siglo XIX.

En el ámbito social y cultural destacaron dos corrientes ideológicas: la Ilustración y el despotismo ilustrado. La Ilustración defendía la razón y el progreso frente al absolutismo. Estas ideas llegaron desde Francia, aunque su difusión en España fue más lenta debido a la oposición de la nobleza y la Iglesia y al atraso de las universidades. Poco a poco surgieron academias que, junto con intelectuales como Jovellanos, Floridablanca y el Marqués de la Ensenada, impulsaron las expediciones científicas y sociedades económicas de amigos del país.

Frente a la Ilustración, durante la segunda mitad del siglo XVIII se desarrolló el despotismo ilustrado, cuyo principal representante en España fue Carlos III. Este modelo se basa en adoptar algunas ideas ilustradas por el absolutismo, siguiendo el principio de «todo para el pueblo, pero sin el pueblo». El reinado de Carlos III se dividió en tres etapas. Durante la etapa italiana gobernó con ministros italianos e impulsó reformas, como la desamortización a la Iglesia, que provocaron oposición social, como ocurrió en el motín de Esquilache. En la etapa moderada se continuó con las reformas, entre ellas la creación de la Lotería Nacional y la reducción de la Mesta.

También se implementará la Enseñanza Estatal (básica y universitaria). Finalmente, el estallido de la Revolución francesa frenará el desarrollo de estas medidas liberales con Carlos IV.

Más apuntes de Historia de España

Exámenes, temas y apuntes de Historia de España

Subido por alumnos de 2º Bachillerato de Colegio Nuestra Señora de las Nieves · Exámenes y apuntes de Colegio Nuestra Señora de las Nieves