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Examen de Lengua Castellana y Literatura II PAU La Rioja 2024 · Ordinaria
Examen de Lengua Castellana y Literatura II de Selectividad de La Rioja (PAU/EBAU) 2024, Ordinaria (junio): 8 problemas con solución. Gratis.
Temas del examen: Tema, resumen y tesis del autor · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos · Texto argumentativo: comentario personal y expresión escrita · Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua · Análisis sintáctico de oraciones compuestas · Lectura: Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez · Lectura: La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca · Temas de historia de la literatura española del siglo XX
Problema 1 · Tema, resumen y tesis del autor
Texto A
1 Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante el curso
de las sesiones. Cuando un adolescente llega en pleno verano en manga larga, envuelto en una sudadera
con capucha, me pregunto por qué no le afecta el calor... o por qué es tan importante exacerbarlo. ¿Qué
revela nuestra forma de vestir sobre nosotros? ¿Tiene esta segunda piel la capacidad de alinearse con
5 la primera? Mantenemos una relación muy personal con nuestra ropa, viene a representar un
exoesqueleto. Es una forma de presentación del yo en la vida cotidiana y, por tanto, un comentario sobre
cómo nos asimilamos o nos diferenciamos de otros. Las prendas pueden considerarse espejos de la
psique y son, de acuerdo con el poeta Henri Michaux, "un concepto del yo que vestimos".
Detrás de una aparente frivolidad, la ropa revela los movimientos inadvertidos de nuestros deseos. Como
10 elemento principal del adorno que usamos, es una máscara social, es un lenguaje no verbal, un indicador
preciso y valioso de la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de la imagen que queremos
proyectar a los demás en el mundo. Según los antropólogos del vestuario, la causa principal de la
adopción del vestido tiene una función psíquica antes de tener un propósito físico. La protección es uno
de los primeros actos fundacionales de la civilización; el libro del Génesis lo denota: "Vieron que estaban
15 desnudos y se cubrieron". No se trata solo de protegerse del clima, sino, sobre todo, de la mirada de los
demás. Así, la protección es esencialmente un adorno.
Nuestra actitud hacia la ropa es exquisitamente ambivalente. Tratando de comprender qué motiva el acto
de vestirse, John Carl Flügel explica en su Psicología del vestido (1930): "En la medida en que cubre el
cuerpo y, por lo tanto, favorece las tendencias inhibitorias que llamamos 'modestia', al mismo tiempo
20 brinda a otro nivel un medio eficiente para gratificar el exhibicionismo". Esta doble función, en el fondo
contradictoria, según Flügel, es el hecho más fundamental de toda la psicología de la ropa. Tiene que ver
con nuestro deseo de exponer el cuerpo, tanto así, como nuestro sentido del pudor.
"Cuando pinto ropa, en realidad estoy pintando personas desnudas que están cubiertas con ropa", dice
en una entrevista Lucian Freud, nieto del fundador del psicoanálisis y maestro en la pintura del desnudo.
La ropa contiene en sus fibras la memoria de los primeros cuidados; proyecta, a su manera, nuestros
sueños y esperanzas, y refleja la construcción de nuestra identidad. Es, sin duda, el único objeto material
que es a la vez íntimo y social.
(De David Dorenbaum, adaptado)
Texto B
1 No es lo mismo esperar que tener esperanza. La esperanza está del lado del futuro; la espera está
atrapada en el instante. Uno tiene esperanza, uno confía en que ocurra esto o aquello, quizá no de
inmediato, pero muy pronto. Cuando uno espera, en cambio, uno permanece en un estado de continua
presencia, espera que algo que sucede en aquel momento pase, aunque quizás no pase nunca.
5 Esperar que llegue el momento adecuado, la señal, esa fracción de segundo en la que nuestra intuición
nos dice: ya está aquí, es posiblemente una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
«En todos los rincones de la tierra hállanse sentadas gentes que aguardan y que apenas saben hasta
qué punto aguardan, y menos aún que aguardan en vano», escribe Friedrich Nietzsche. Cuando la espera
se convierte en una duda eterna, la advertencia de Mefistófeles a Fausto aún sigue vigente: «Errar
10 siempre el momento exacto en el que hay que actuar es lo que llamáis que las cosas se desarrollen». En
el Purgatorio de Dante, a los indolentes les toca asarse en la antecámara de la espera tanto tiempo como
duró su existencia dilapidada, a no ser que algún ser compasivo los salve de su condena.
Pero también el complot, y cada acto de venganza, precisa de la espera; entre las convulsiones del odio
y la ejecución de la venganza puso el dios de la ira el titubeo. Lo que significa que esperar te hace
15 culpable. Desde el primer paso de la ebullición del afecto hasta que uno propone y planea, la temperatura
cae en picado hasta las gélidas llanuras de la sangre fría, o incluso al punto cero en el que la estrategia
y la treta se disuelven en el momento justo.
La postergación lleva en sí también la mayor promesa de dicha: es la auténtica estampa de la esperanza.
Cuando aguardamos algo con alegría, cuando estamos esperanzados, permanecemos algunos instantes
20 sin conciencia. Como le ocurre al perro que a cada bocado que se le niega sigue esperando, tenaz, el
próximo, la alegre esperanza no ceja. Puedo esperar con obstinación algo ante lo que mi entendimiento
me dice que no va a llegar ahora de ninguna manera. Esta esperanza es incorregible, es la del empeño
animal del corazón. Espero una carta, una llamada, y sé que la persona no escribirá, no llamará antes de
tal día, o de tal y tal hora. Y, sin embargo, compruebo una y otra vez si no se habrá cruzado en sus planes
25 algún espíritu benévolo que haya terminado atendiendo a mi deseo.
(De Andrea Köhler, adaptado)
1. Resume con tus palabras el texto (sin parafrasearlo), destacando sus ideas principales. (Extensión aconsejada: que no sobrepase un tercio del texto propuesto). [1 punto]
Problema 2 · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos
Texto A
1 Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante el curso
de las sesiones. Cuando un adolescente llega en pleno verano en manga larga, envuelto en una sudadera
con capucha, me pregunto por qué no le afecta el calor... o por qué es tan importante exacerbarlo. ¿Qué
revela nuestra forma de vestir sobre nosotros? ¿Tiene esta segunda piel la capacidad de alinearse con
5 la primera? Mantenemos una relación muy personal con nuestra ropa, viene a representar un
exoesqueleto. Es una forma de presentación del yo en la vida cotidiana y, por tanto, un comentario sobre
cómo nos asimilamos o nos diferenciamos de otros. Las prendas pueden considerarse espejos de la
psique y son, de acuerdo con el poeta Henri Michaux, "un concepto del yo que vestimos".
Detrás de una aparente frivolidad, la ropa revela los movimientos inadvertidos de nuestros deseos. Como
10 elemento principal del adorno que usamos, es una máscara social, es un lenguaje no verbal, un indicador
preciso y valioso de la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de la imagen que queremos
proyectar a los demás en el mundo. Según los antropólogos del vestuario, la causa principal de la
adopción del vestido tiene una función psíquica antes de tener un propósito físico. La protección es uno
de los primeros actos fundacionales de la civilización; el libro del Génesis lo denota: "Vieron que estaban
15 desnudos y se cubrieron". No se trata solo de protegerse del clima, sino, sobre todo, de la mirada de los
demás. Así, la protección es esencialmente un adorno.
Nuestra actitud hacia la ropa es exquisitamente ambivalente. Tratando de comprender qué motiva el acto
de vestirse, John Carl Flügel explica en su Psicología del vestido (1930): "En la medida en que cubre el
cuerpo y, por lo tanto, favorece las tendencias inhibitorias que llamamos 'modestia', al mismo tiempo
20 brinda a otro nivel un medio eficiente para gratificar el exhibicionismo". Esta doble función, en el fondo
contradictoria, según Flügel, es el hecho más fundamental de toda la psicología de la ropa. Tiene que ver
con nuestro deseo de exponer el cuerpo, tanto así, como nuestro sentido del pudor.
"Cuando pinto ropa, en realidad estoy pintando personas desnudas que están cubiertas con ropa", dice
en una entrevista Lucian Freud, nieto del fundador del psicoanálisis y maestro en la pintura del desnudo.
La ropa contiene en sus fibras la memoria de los primeros cuidados; proyecta, a su manera, nuestros
sueños y esperanzas, y refleja la construcción de nuestra identidad. Es, sin duda, el único objeto material
que es a la vez íntimo y social.
(De David Dorenbaum, adaptado)
Texto B
1 No es lo mismo esperar que tener esperanza. La esperanza está del lado del futuro; la espera está
atrapada en el instante. Uno tiene esperanza, uno confía en que ocurra esto o aquello, quizá no de
inmediato, pero muy pronto. Cuando uno espera, en cambio, uno permanece en un estado de continua
presencia, espera que algo que sucede en aquel momento pase, aunque quizás no pase nunca.
5 Esperar que llegue el momento adecuado, la señal, esa fracción de segundo en la que nuestra intuición
nos dice: ya está aquí, es posiblemente una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
«En todos los rincones de la tierra hállanse sentadas gentes que aguardan y que apenas saben hasta
qué punto aguardan, y menos aún que aguardan en vano», escribe Friedrich Nietzsche. Cuando la espera
se convierte en una duda eterna, la advertencia de Mefistófeles a Fausto aún sigue vigente: «Errar
10 siempre el momento exacto en el que hay que actuar es lo que llamáis que las cosas se desarrollen». En
el Purgatorio de Dante, a los indolentes les toca asarse en la antecámara de la espera tanto tiempo como
duró su existencia dilapidada, a no ser que algún ser compasivo los salve de su condena.
Pero también el complot, y cada acto de venganza, precisa de la espera; entre las convulsiones del odio
y la ejecución de la venganza puso el dios de la ira el titubeo. Lo que significa que esperar te hace
15 culpable. Desde el primer paso de la ebullición del afecto hasta que uno propone y planea, la temperatura
cae en picado hasta las gélidas llanuras de la sangre fría, o incluso al punto cero en el que la estrategia
y la treta se disuelven en el momento justo.
La postergación lleva en sí también la mayor promesa de dicha: es la auténtica estampa de la esperanza.
Cuando aguardamos algo con alegría, cuando estamos esperanzados, permanecemos algunos instantes
20 sin conciencia. Como le ocurre al perro que a cada bocado que se le niega sigue esperando, tenaz, el
próximo, la alegre esperanza no ceja. Puedo esperar con obstinación algo ante lo que mi entendimiento
me dice que no va a llegar ahora de ninguna manera. Esta esperanza es incorregible, es la del empeño
animal del corazón. Espero una carta, una llamada, y sé que la persona no escribirá, no llamará antes de
tal día, o de tal y tal hora. Y, sin embargo, compruebo una y otra vez si no se habrá cruzado en sus planes
25 algún espíritu benévolo que haya terminado atendiendo a mi deseo.
(De Andrea Köhler, adaptado)
2. Señala las principales funciones lingüísticas que aparecen en el texto, en relación con su tipología y la intención comunicativa del emisor, ilustrándolas con dos o tres ejemplos. [1,5 puntos]
Problema 3 · Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos
Texto A
1 Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante el curso
de las sesiones. Cuando un adolescente llega en pleno verano en manga larga, envuelto en una sudadera
con capucha, me pregunto por qué no le afecta el calor... o por qué es tan importante exacerbarlo. ¿Qué
revela nuestra forma de vestir sobre nosotros? ¿Tiene esta segunda piel la capacidad de alinearse con
5 la primera? Mantenemos una relación muy personal con nuestra ropa, viene a representar un
exoesqueleto. Es una forma de presentación del yo en la vida cotidiana y, por tanto, un comentario sobre
cómo nos asimilamos o nos diferenciamos de otros. Las prendas pueden considerarse espejos de la
psique y son, de acuerdo con el poeta Henri Michaux, "un concepto del yo que vestimos".
Detrás de una aparente frivolidad, la ropa revela los movimientos inadvertidos de nuestros deseos. Como
10 elemento principal del adorno que usamos, es una máscara social, es un lenguaje no verbal, un indicador
preciso y valioso de la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de la imagen que queremos
proyectar a los demás en el mundo. Según los antropólogos del vestuario, la causa principal de la
adopción del vestido tiene una función psíquica antes de tener un propósito físico. La protección es uno
de los primeros actos fundacionales de la civilización; el libro del Génesis lo denota: "Vieron que estaban
15 desnudos y se cubrieron". No se trata solo de protegerse del clima, sino, sobre todo, de la mirada de los
demás. Así, la protección es esencialmente un adorno.
Nuestra actitud hacia la ropa es exquisitamente ambivalente. Tratando de comprender qué motiva el acto
de vestirse, John Carl Flügel explica en su Psicología del vestido (1930): "En la medida en que cubre el
cuerpo y, por lo tanto, favorece las tendencias inhibitorias que llamamos 'modestia', al mismo tiempo
20 brinda a otro nivel un medio eficiente para gratificar el exhibicionismo". Esta doble función, en el fondo
contradictoria, según Flügel, es el hecho más fundamental de toda la psicología de la ropa. Tiene que ver
con nuestro deseo de exponer el cuerpo, tanto así, como nuestro sentido del pudor.
"Cuando pinto ropa, en realidad estoy pintando personas desnudas que están cubiertas con ropa", dice
en una entrevista Lucian Freud, nieto del fundador del psicoanálisis y maestro en la pintura del desnudo.
La ropa contiene en sus fibras la memoria de los primeros cuidados; proyecta, a su manera, nuestros
sueños y esperanzas, y refleja la construcción de nuestra identidad. Es, sin duda, el único objeto material
que es a la vez íntimo y social.
(De David Dorenbaum, adaptado)
Texto B
1 No es lo mismo esperar que tener esperanza. La esperanza está del lado del futuro; la espera está
atrapada en el instante. Uno tiene esperanza, uno confía en que ocurra esto o aquello, quizá no de
inmediato, pero muy pronto. Cuando uno espera, en cambio, uno permanece en un estado de continua
presencia, espera que algo que sucede en aquel momento pase, aunque quizás no pase nunca.
5 Esperar que llegue el momento adecuado, la señal, esa fracción de segundo en la que nuestra intuición
nos dice: ya está aquí, es posiblemente una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
«En todos los rincones de la tierra hállanse sentadas gentes que aguardan y que apenas saben hasta
qué punto aguardan, y menos aún que aguardan en vano», escribe Friedrich Nietzsche. Cuando la espera
se convierte en una duda eterna, la advertencia de Mefistófeles a Fausto aún sigue vigente: «Errar
10 siempre el momento exacto en el que hay que actuar es lo que llamáis que las cosas se desarrollen». En
el Purgatorio de Dante, a los indolentes les toca asarse en la antecámara de la espera tanto tiempo como
duró su existencia dilapidada, a no ser que algún ser compasivo los salve de su condena.
Pero también el complot, y cada acto de venganza, precisa de la espera; entre las convulsiones del odio
y la ejecución de la venganza puso el dios de la ira el titubeo. Lo que significa que esperar te hace
15 culpable. Desde el primer paso de la ebullición del afecto hasta que uno propone y planea, la temperatura
cae en picado hasta las gélidas llanuras de la sangre fría, o incluso al punto cero en el que la estrategia
y la treta se disuelven en el momento justo.
La postergación lleva en sí también la mayor promesa de dicha: es la auténtica estampa de la esperanza.
Cuando aguardamos algo con alegría, cuando estamos esperanzados, permanecemos algunos instantes
20 sin conciencia. Como le ocurre al perro que a cada bocado que se le niega sigue esperando, tenaz, el
próximo, la alegre esperanza no ceja. Puedo esperar con obstinación algo ante lo que mi entendimiento
me dice que no va a llegar ahora de ninguna manera. Esta esperanza es incorregible, es la del empeño
animal del corazón. Espero una carta, una llamada, y sé que la persona no escribirá, no llamará antes de
tal día, o de tal y tal hora. Y, sin embargo, compruebo una y otra vez si no se habrá cruzado en sus planes
25 algún espíritu benévolo que haya terminado atendiendo a mi deseo.
(De Andrea Köhler, adaptado)
3. Analiza y describe sintéticamente la estructura del texto, identificando los elementos lingüísticos más relevantes (semánticos, léxicos, conectores y marcadores, recursos gramaticales...) que le dan coherencia y cohesión. [1,5 puntos]
Problema 4 · Texto argumentativo: comentario personal y expresión escrita
Texto A
1 Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante el curso
de las sesiones. Cuando un adolescente llega en pleno verano en manga larga, envuelto en una sudadera
con capucha, me pregunto por qué no le afecta el calor... o por qué es tan importante exacerbarlo. ¿Qué
revela nuestra forma de vestir sobre nosotros? ¿Tiene esta segunda piel la capacidad de alinearse con
5 la primera? Mantenemos una relación muy personal con nuestra ropa, viene a representar un
exoesqueleto. Es una forma de presentación del yo en la vida cotidiana y, por tanto, un comentario sobre
cómo nos asimilamos o nos diferenciamos de otros. Las prendas pueden considerarse espejos de la
psique y son, de acuerdo con el poeta Henri Michaux, "un concepto del yo que vestimos".
Detrás de una aparente frivolidad, la ropa revela los movimientos inadvertidos de nuestros deseos. Como
10 elemento principal del adorno que usamos, es una máscara social, es un lenguaje no verbal, un indicador
preciso y valioso de la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de la imagen que queremos
proyectar a los demás en el mundo. Según los antropólogos del vestuario, la causa principal de la
adopción del vestido tiene una función psíquica antes de tener un propósito físico. La protección es uno
de los primeros actos fundacionales de la civilización; el libro del Génesis lo denota: "Vieron que estaban
15 desnudos y se cubrieron". No se trata solo de protegerse del clima, sino, sobre todo, de la mirada de los
demás. Así, la protección es esencialmente un adorno.
Nuestra actitud hacia la ropa es exquisitamente ambivalente. Tratando de comprender qué motiva el acto
de vestirse, John Carl Flügel explica en su Psicología del vestido (1930): "En la medida en que cubre el
cuerpo y, por lo tanto, favorece las tendencias inhibitorias que llamamos 'modestia', al mismo tiempo
20 brinda a otro nivel un medio eficiente para gratificar el exhibicionismo". Esta doble función, en el fondo
contradictoria, según Flügel, es el hecho más fundamental de toda la psicología de la ropa. Tiene que ver
con nuestro deseo de exponer el cuerpo, tanto así, como nuestro sentido del pudor.
"Cuando pinto ropa, en realidad estoy pintando personas desnudas que están cubiertas con ropa", dice
en una entrevista Lucian Freud, nieto del fundador del psicoanálisis y maestro en la pintura del desnudo.
La ropa contiene en sus fibras la memoria de los primeros cuidados; proyecta, a su manera, nuestros
sueños y esperanzas, y refleja la construcción de nuestra identidad. Es, sin duda, el único objeto material
que es a la vez íntimo y social.
(De David Dorenbaum, adaptado)
Texto B
1 No es lo mismo esperar que tener esperanza. La esperanza está del lado del futuro; la espera está
atrapada en el instante. Uno tiene esperanza, uno confía en que ocurra esto o aquello, quizá no de
inmediato, pero muy pronto. Cuando uno espera, en cambio, uno permanece en un estado de continua
presencia, espera que algo que sucede en aquel momento pase, aunque quizás no pase nunca.
5 Esperar que llegue el momento adecuado, la señal, esa fracción de segundo en la que nuestra intuición
nos dice: ya está aquí, es posiblemente una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
«En todos los rincones de la tierra hállanse sentadas gentes que aguardan y que apenas saben hasta
qué punto aguardan, y menos aún que aguardan en vano», escribe Friedrich Nietzsche. Cuando la espera
se convierte en una duda eterna, la advertencia de Mefistófeles a Fausto aún sigue vigente: «Errar
10 siempre el momento exacto en el que hay que actuar es lo que llamáis que las cosas se desarrollen». En
el Purgatorio de Dante, a los indolentes les toca asarse en la antecámara de la espera tanto tiempo como
duró su existencia dilapidada, a no ser que algún ser compasivo los salve de su condena.
Pero también el complot, y cada acto de venganza, precisa de la espera; entre las convulsiones del odio
y la ejecución de la venganza puso el dios de la ira el titubeo. Lo que significa que esperar te hace
15 culpable. Desde el primer paso de la ebullición del afecto hasta que uno propone y planea, la temperatura
cae en picado hasta las gélidas llanuras de la sangre fría, o incluso al punto cero en el que la estrategia
y la treta se disuelven en el momento justo.
La postergación lleva en sí también la mayor promesa de dicha: es la auténtica estampa de la esperanza.
Cuando aguardamos algo con alegría, cuando estamos esperanzados, permanecemos algunos instantes
20 sin conciencia. Como le ocurre al perro que a cada bocado que se le niega sigue esperando, tenaz, el
próximo, la alegre esperanza no ceja. Puedo esperar con obstinación algo ante lo que mi entendimiento
me dice que no va a llegar ahora de ninguna manera. Esta esperanza es incorregible, es la del empeño
animal del corazón. Espero una carta, una llamada, y sé que la persona no escribirá, no llamará antes de
tal día, o de tal y tal hora. Y, sin embargo, compruebo una y otra vez si no se habrá cruzado en sus planes
25 algún espíritu benévolo que haya terminado atendiendo a mi deseo.
(De Andrea Köhler, adaptado)
4. Desarrolla un comentario personal sobre el tema del texto, esmerándote en la expresión. (Extensión aconsejada para la respuesta: entre 10 y 15 líneas). [1 punto]
Ejercicio 5 - Opción a · Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua
BLOQUE 2. LENGUA
Opción a) Explica brevemente DOS de los siguientes cuatro términos: diglosia, voseo, eufemismo, préstamo (Extensión aconsejada para cada explicación: hasta 5 líneas; se valorará positivamente la introducción de ejemplos, si estos son pertinentes). [0,5 puntos]
Ejercicio 5 - Opción b · Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua
Texto A
1 Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante el curso
de las sesiones. Cuando un adolescente llega en pleno verano en manga larga, envuelto en una sudadera
con capucha, me pregunto por qué no le afecta el calor... o por qué es tan importante exacerbarlo. ¿Qué
revela nuestra forma de vestir sobre nosotros? ¿Tiene esta segunda piel la capacidad de alinearse con
5 la primera? Mantenemos una relación muy personal con nuestra ropa, viene a representar un
exoesqueleto. Es una forma de presentación del yo en la vida cotidiana y, por tanto, un comentario sobre
cómo nos asimilamos o nos diferenciamos de otros. Las prendas pueden considerarse espejos de la
psique y son, de acuerdo con el poeta Henri Michaux, "un concepto del yo que vestimos".
Detrás de una aparente frivolidad, la ropa revela los movimientos inadvertidos de nuestros deseos. Como
10 elemento principal del adorno que usamos, es una máscara social, es un lenguaje no verbal, un indicador
preciso y valioso de la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de la imagen que queremos
proyectar a los demás en el mundo. Según los antropólogos del vestuario, la causa principal de la
adopción del vestido tiene una función psíquica antes de tener un propósito físico. La protección es uno
de los primeros actos fundacionales de la civilización; el libro del Génesis lo denota: "Vieron que estaban
15 desnudos y se cubrieron". No se trata solo de protegerse del clima, sino, sobre todo, de la mirada de los
demás. Así, la protección es esencialmente un adorno.
Nuestra actitud hacia la ropa es exquisitamente ambivalente. Tratando de comprender qué motiva el acto
de vestirse, John Carl Flügel explica en su Psicología del vestido (1930): "En la medida en que cubre el
cuerpo y, por lo tanto, favorece las tendencias inhibitorias que llamamos 'modestia', al mismo tiempo
20 brinda a otro nivel un medio eficiente para gratificar el exhibicionismo". Esta doble función, en el fondo
contradictoria, según Flügel, es el hecho más fundamental de toda la psicología de la ropa. Tiene que ver
con nuestro deseo de exponer el cuerpo, tanto así, como nuestro sentido del pudor.
"Cuando pinto ropa, en realidad estoy pintando personas desnudas que están cubiertas con ropa", dice
en una entrevista Lucian Freud, nieto del fundador del psicoanálisis y maestro en la pintura del desnudo.
La ropa contiene en sus fibras la memoria de los primeros cuidados; proyecta, a su manera, nuestros
sueños y esperanzas, y refleja la construcción de nuestra identidad. Es, sin duda, el único objeto material
que es a la vez íntimo y social.
(De David Dorenbaum, adaptado)
Texto B
1 No es lo mismo esperar que tener esperanza. La esperanza está del lado del futuro; la espera está
atrapada en el instante. Uno tiene esperanza, uno confía en que ocurra esto o aquello, quizá no de
inmediato, pero muy pronto. Cuando uno espera, en cambio, uno permanece en un estado de continua
presencia, espera que algo que sucede en aquel momento pase, aunque quizás no pase nunca.
5 Esperar que llegue el momento adecuado, la señal, esa fracción de segundo en la que nuestra intuición
nos dice: ya está aquí, es posiblemente una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
«En todos los rincones de la tierra hállanse sentadas gentes que aguardan y que apenas saben hasta
qué punto aguardan, y menos aún que aguardan en vano», escribe Friedrich Nietzsche. Cuando la espera
se convierte en una duda eterna, la advertencia de Mefistófeles a Fausto aún sigue vigente: «Errar
10 siempre el momento exacto en el que hay que actuar es lo que llamáis que las cosas se desarrollen». En
el Purgatorio de Dante, a los indolentes les toca asarse en la antecámara de la espera tanto tiempo como
duró su existencia dilapidada, a no ser que algún ser compasivo los salve de su condena.
Pero también el complot, y cada acto de venganza, precisa de la espera; entre las convulsiones del odio
y la ejecución de la venganza puso el dios de la ira el titubeo. Lo que significa que esperar te hace
15 culpable. Desde el primer paso de la ebullición del afecto hasta que uno propone y planea, la temperatura
cae en picado hasta las gélidas llanuras de la sangre fría, o incluso al punto cero en el que la estrategia
y la treta se disuelven en el momento justo.
La postergación lleva en sí también la mayor promesa de dicha: es la auténtica estampa de la esperanza.
Cuando aguardamos algo con alegría, cuando estamos esperanzados, permanecemos algunos instantes
20 sin conciencia. Como le ocurre al perro que a cada bocado que se le niega sigue esperando, tenaz, el
próximo, la alegre esperanza no ceja. Puedo esperar con obstinación algo ante lo que mi entendimiento
me dice que no va a llegar ahora de ninguna manera. Esta esperanza es incorregible, es la del empeño
animal del corazón. Espero una carta, una llamada, y sé que la persona no escribirá, no llamará antes de
tal día, o de tal y tal hora. Y, sin embargo, compruebo una y otra vez si no se habrá cruzado en sus planes
25 algún espíritu benévolo que haya terminado atendiendo a mi deseo.
(De Andrea Köhler, adaptado)
BLOQUE 2. LENGUA
5. Elige SOLO UNA de estas dos opciones:
Opción b) Tras elegir DOS palabras de las cuatro siguientes y teniendo en cuenta sus respectivos contextos, defínelas o explícalas brevemente y aporta, al menos, un sinónimo para cada una de ellas:
frivolidad, pudor, indolentes, ceja (Se pueden elegir independientemente del texto que se haya decidido comentar).
[0,5 puntos]
1.
2.
Problema 6 · Análisis sintáctico de oraciones compuestas
BLOQUE 2. LENGUA
6. Analiza sintácticamente UNO de los dos enunciados siguientes. (Así mismo, se puede analizar uno u otro independientemente del texto que se haya comentado). [1,5 puntos]
1. Presto atención a la forma en que visten mis pacientes y los cambios que se producen durante las sesiones.
2. Esperar que llegue el momento adecuado es una de las capacidades más importantes que se pueden adquirir.
Ejercicio 7 - Fragmento 1 · Lectura: La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
BLOQUE 3. LITERATURA
7. Tras elegir UNO de los dos fragmentos siguientes, analízalo destacando sus ideas principales, situándolas en la obra literaria a la que pertenecen y relacionándolas con la ideología de su autor y/o con su contexto. Indica en tu cuaderno de respuestas el elegido (Fragmento 1 o Fragmento 2). (Extensión aconsejada para la respuesta: entre 10 y 15 líneas). [1 punto]
Fragmento 1
ANGUSTIAS. — ¡Me gustaría saber cuál de vosotras lo tiene!
ADELA. — (Mirando a Martirio.) ¡Alguna! ¡Todas, menos yo!
MARTIRIO. — (Con intención.) ¡Desde luego!
BERNARDA. — (Entrando con su bastón.) ¿Qué escándalo es éste en mi casa y con el silencio del peso del calor? Estarán las vecinas con el oído pegado a los tabiques.
ANGUSTIAS. — Me han quitado el retrato de mi novio.
BERNARDA. — (Fiera.) ¿Quién? ¿Quién?
ANGUSTIAS. — ¡Éstas!
BERNARDA. — ¿Cuál de vosotras? (Silencio.) ¡Contestarme! (Silencio. A Poncia.) Registra los cuartos, mira por las camas. Esto tiene no ataros más cortas. ¡Pero me vais a soñar! (A Angustias.) ¿Estás segura?
Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba (1936)
Ejercicio 7 - Fragmento 2 · Lectura: Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez
Fragmento 2
En el panóptico de Riohacha, donde estuvieron tres años en espera del juicio porque no tenían con que pagar la fianza para la libertad condicional, los reclusos más antiguos los recordaban por su buen carácter y su espíritu social, pero nunca advirtieron en ellos ningún indicio de arrepentimiento. Sin embargo, la realidad parecía ser que los hermanos Vicario no hicieron nada de lo que convenía para matar a Santiago Nasar de inmediato y sin espectáculo público, sino que hicieron mucho más de lo que era imaginable para que alguien les impidiera matarlo, y no lo consiguieron.
Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada (1981)
Redacta una breve reflexión sobre el significado del fragmento en relación con el conjunto del libro al que pertenece y, en lo posible, con la obra del autor, su pensamiento, su época, etc. (Extensión aconsejada: entre 10 y 15 líneas).
Ejercicio 8 - Tema 1 · Temas de historia de la literatura española del siglo XX
8. Desarrolla el contenido de UNO de los dos siguientes temas literarios. (Extensión aconsejada para la respuesta: en torno a una cara). [2 puntos]
TEMA 1: La poesía de Blas de Otero.
Ejercicio 8 - Tema 2 · Temas de historia de la literatura española del siglo XX
8. Desarrolla el contenido de UNO de los dos siguientes temas literarios. (Extensión aconsejada para la respuesta: en torno a una cara). [2 puntos]
TEMA 2: El teatro de Antonio Buero Vallejo.
También puedes estudiar por temas
Practica un tema con ejercicios de los exámenes de todos los años, mezclados.
- Comentario del texto: intención comunicativa, funciones del lenguaje, estructura y argumentos · 24 problemas · 85 % de que salga
- Tema, resumen y tesis del autor · 18 problemas · 85 % de que salga
- Análisis sintáctico de oraciones compuestas · 15 problemas · 85 % de que salga
- Texto argumentativo: comentario personal y expresión escrita · 14 problemas · 85 % de que salga
- Lectura: Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez · 9 problemas · 75 % de que salga
- Léxico: definición, sinónimos y términos de variedades de la lengua · 12 problemas · 70 % de que salga
Los apuntes más completos
Todo el temario, tema a tema: explicado a fondo, con esquemas, ideas clave y un test para repasar al final de cada uno.
- Lengua II EBAU La Rioja: comentario, sintaxis y lecturas · 16 temas
Comentario de texto paso a paso, sintaxis, literatura del XX y las 4 lecturas (Baroja, Lorca, Laforet, García Márquez). Con tests y esquemas por tema.