Unidad 1. 1. La Escuela de Mileto o Escuela Jónica
Flashcards
- Define la actitud mítica ante el mundo.
- Explicación de la realidad mediante mitos y relatos que apelan a fuerzas mágicas o dioses con voluntad caprichosa y antropomórfica.
- Define la actitud racional (logos) ante la naturaleza.
- Explicación de la realidad que prescinde del mito y sostiene que los fenómenos suceden por necesidad según leyes naturales ordenadas.
- ¿Qué significado tienen los términos Caos y Cosmos?
- Caos es la realidad arbitraria y desordenada del mito; Cosmos es el mundo concebido como un todo ordenado y comprensible.
- Define arjé según los filósofos jonios.
- Principio material, origen y esencia última de donde proceden todas las cosas y al que vuelven al corromperse.
Preguntas tipo test
- En el mapa geográfico de los filósofos griegos , ¿qué número indica el enclave donde surgió la Escuela de Mileto?
- a) El número 11, correspondiente a Éfeso.
- b) El número 12, ubicado en la costa de Anatolia.
- c) El número 1, situado en Elea.
- d) El número 8, correspondiente a Atenas.
Respuesta: b) El número 12, ubicado en la costa de Anatolia.. Según el mapa y su leyenda, el número 12 representa la ciudad de Mileto, cuna de Tales, Anaximandro y Anaxímenes.
- ¿Por qué el florecimiento comercial de Mileto contribuyó al abandono de las explicaciones míticas?
- a) Estableció una tiranía militar que prohibió taxativamente la literatura poética de Homero y Hesíodo.
- b) Fomentó necesidades prácticas como la navegación y trajo prosperidad económica y ocio para indagar.
- c) Impidió el contacto cultural con civilizaciones orientales como la babilónica o la egipcia.
- d) Provocó la imposición de una teocracia que regulaba el culto cívico mediante textos sagrados.
Respuesta: b) Fomentó necesidades prácticas como la navegación y trajo prosperidad económica y ocio para indagar.. El comercio impulsó saberes técnicos como la astronomía y la navegación, apartó el foco religioso y otorgó ocio a las clases acomodadas para reflexionar racionalmente.
- ¿Qué objeción fundamental presentó Anaximandro contra la idea de que un elemento como el agua fuera el arjé?
- a) Que el agua carece de dinamismo para evaporarse o condensarse de forma mecánica.
- b) Que los dioses crearon previamente las sustancias secas antes de cualquier humedad primordial.
- c) Que un elemento con cualidades determinadas terminaría imponiéndose y destruyendo a sus contrarios.
- d) Que las matemáticas demuestran la inexistencia física de sustancias materiales elementales.
Respuesta: c) Que un elemento con cualidades determinadas terminaría imponiéndose y destruyendo a sus contrarios.. Para Anaximandro, si un elemento determinado (como el agua o el fuego) fuese el principio original, su supremacía habría hecho desaparecer a sus elementos opuestos.
Unidad 1. 2. Los filósofos de Italia meridional: Pitagóricos y Escuela de Elea
Flashcards
- ¿Cuál es el arjé según los pitagóricos?
- El Número.
- Define metempsicosis en el pitagorismo
- Doctrina de la transmigración de las almas mediante sucesivas reencarnaciones dependientes de su conducta terrenal.
- Enumera las cinco características del Ser de Parménides
- Uno, eterno, finito, esférico e indivisible.
- Enuncia el principio fundamental de Parménides sobre el Ser
- Lo que es (el Ser) es y puede pensarse; lo que no es (el no-Ser) ni es ni puede pensarse.
Preguntas tipo test
- ¿Por qué descubrimiento empírico infirieron los pitagóricos que los principios matemáticos rigen la naturaleza?
- a) Por la regularidad periódica observada en las órbitas y eclipses planetarios.
- b) Por la correspondencia entre la longitud de cuerdas de lira y acordes musicales.
- c) Por el cálculo de volúmenes de sólidos regulares mediante piedras pulidas.
- d) Por la proporción fija hallada entre el peso de los metales y su resistencia.
Respuesta: b) Por la correspondencia entre la longitud de cuerdas de lira y acordes musicales.. El descubrimiento de la correlación numérica entre la longitud de las cuerdas de una lira y los acordes de la música llevó a concebir una ley matemática y armónica subyacente a los fenómenos.
- En la cosmología pitagórica geométrica, ¿qué figura u objeto corresponde espacialmente al número cuatro?
- a) Una línea recta continua
- b) Un cuerpo con volumen o sólido
- c) Una superficie o plano
- d) Un punto sin dimensiones
Respuesta: b) Un cuerpo con volumen o sólido. Para los pitagóricos los números poseían dimensión física: el uno era el punto, el dos la recta, el tres el plano y el cuatro el sólido.
- ¿Qué objeción lógica fundamental formula Parménides contra las cosmologías monistas como la de Tales?
- a) El principio universal debe identificarse exclusivamente con una sustancia material ígnea.
- b) De una realidad originaria única y homogénea no puede generarse válidamente la pluralidad.
- c) Los sentidos demuestran experimentalmente que el agua carece de consistencia ontológica.
- d) Las transformaciones de la materia requieren forzosamente de una causa teleológica exterior.
Respuesta: b) De una realidad originaria única y homogénea no puede generarse válidamente la pluralidad.. Parménides señala que de una realidad única no puede surgir lo múltiple: el elemento original ni pudo nacer de otra sustancia distinta ni transformarse en otra cosa diferente al Ser.
Unidad 1. 3. Los filósofos pluralistas: Naturaleza y mecanicismo
Unidad 2. 1. Filosofía y democracia: Los sofistas
Unidad 2. 2. Sócrates
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Texto del documento
UNIDAD 1: EL ORIGEN DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO. LOS FILÓSOFOS DE LA NATURALEZA ÍNDICE: 1. LA ESCUELA DE MILETO O ESCUELA JÓNICA 1.1. MILETO. EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA: EL PASO DEL MITO AL LOGOS 1.2. LOS FILÓSOFOS DE LA ESCUELA JÓNICA 1.2.1. TALES 1.2.2. ANAXIMANDRO 1.2.3. ANAXÍMENES 1.2.4. HERÁCLITO 2. LOS FILÓSOFOS DE ITALIA MERIDIONAL: PITAGÓRICOS Y ESCUELA DE ELEA 2.1. PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS 2.2. PARMÉNIDES 3. LOS FILÓSOFOS PLURALISTAS: NATURALEZA Y MECANICISMO 3.1. EMPÉDOCLES 3.2. ANAXÁGORAS 3.3.
DEMÓCRITO Las ciudades y sus filósofos: 1 Elea: Parménides 2 Crotona: Escuela pitagórica 3 Agrigento: Empédocles 4 Leontino: Gorgias 5 Siracusa: Viajes de Platón 6 Estagira: Aristóteles 7 Abdera: Demócrito, Protágoras 8 Atenas: Sócrates; Platón 9 Clazomene: Anaxágoras 10 Colofón: Jenófanes 11 Éfeso: Heráclito 12 Mileto: Tales, Anaximandro, Anaxímenes 1 1. ESCUELA DE MILETO O ESCUELA JÓNICA 1.1. MILETO. EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA: EL PASO DEL MITO AL LOGOS Mileto es una pequeña ciudad situada en la costa oeste de la península de Anatolia (actual Turquía). En Mileto, alrededor de los siglos VII y VI a.C. tiene lugar el nacimiento de la filosofía.
Era la ciudad más importante de Jonia (nombre con el que se conocía en tiempos de la Antigua Grecia a la costa centro-occidental de Anatolia). Mileto estaba completamente entregada al fructífero comercio que animaba la costa jonia. Esta situación resulta privilegiada para el nacimiento de la filosofía porque: 1. La actividad comercial favorece el olvido de asuntos religiosos para dedicarse a actividades más prácticas y racionales: estudios sobre la naturaleza, astronomía y navegación. En este sentido, es importante reseñar que la religión griega carecía de libros sagrados y tampoco había un sacerdocio estable ni una doctrina ideológica ortodoxa. 2.
Su situación geográfica facilitaba los contactos con la ciencia babilónica y egipcia, muy avanzada en astronomía y matemáticas. 3. Se produce el ascenso de los comerciantes a clase social dominante alejando el fantasma de la tiranía y favoreciendo una vida social y política más participativa. 4. La prosperidad económica trajo consigo el ocio, elemento esencial para poder dedicarse a la indagación filosófica. El mundo griego anterior al siglo VI a.C. vivía instalado en una actitud mítica ante el mundo. El nacimiento de la filosofía supone lo que normalmente se conoce como paso del Mito al Logos, de una explicación mítica de la realidad a una explicación racional de la misma.
La actitud mítica consiste en utilizar mitos, relatos o leyendas para comprender y dominar el mundo, casi siempre apelando a la intervención de fuerzas mágicas o sobrenaturales. El ser humano, sobrepasado por la angustia ante el futuro y ante la ignorancia del entorno, crea relatos que lo tranquilicen, le ayuden a controlar el mundo, le den un sentido a la vida humana. Podemos hablar de los siguientes rasgos característicos de los mitos: 1. Personifica y diviniza las fuerzas naturales: la muerte, la vida, el amor, el trueno, la guerra, la lluvia... son dioses a los que se puede pedir una intervención beneficiosa para el individuo y el grupo mediante sacrificios y plegarias.
La religión politeísta griega tenía fuertes rasgos antropomórficos, esto es, concebía a los dioses del mismo modo que a los seres humanos, tanto en el aspecto físico como en el psicológico y moral. 2. Los sucesos del mundo dependen de la voluntad de un dios: si no llueve es porque no se ha rendido culto al dios de la lluvia. En el mundo reina el capricho, la arbitrariedad de los dioses y, por lo tanto, en la actitud mítica el mundo se presenta como un Caos. 3. Exige una adhesión emocional y acrítica, no aportan argumentos racionales sino que se aceptan por tradición y por fe. 4. Los mitos griegos fueron compilados por los poetas Hesíodo (Teogonía) y Homero (Ilíada, Odisea) alrededor del s.
VIII a.C. Los mitos fueron un aspecto fundamental en la vida de los griegos: todo lo que necesitaba saber para sobrevivir (astronomía, agricultura, navegación...), vivir una "vida ejemplar" (matrimonio, trabajo, educación, guerra...) o legitimar el orden social (origen divino de los reyes...) está en sus mitos. A partir del s. VI a.C. se inicia en Grecia un gran acontecimiento: la superación de la actitud mítica ante el mundo en favor de una actitud racional que apuesta por la razón como el instrumento de conocimiento y de dominio de la realidad.
Las características centrales de esta nueva actitud racional frente al mundo son: 2 Las cosas no suceden arbitrariamente según el capricho de los dioses, sino que acontecen según necesidad, de acuerdo a leyes. El mundo, por tanto, no es un Caos, sino un Cosmos, un todo ordenado. 1. Debajo de la apariencia de cambio caótico, los griegos descubrieron el orden. La naturaleza, en su comportamiento, se atiene a una ley natural. Pitágoras (s. VI a. C.) y los pitagóricos pensaron que esta ley natural era una ley matemática, adelantándose así a la ciencia moderna. 2. El mejor instrumento para conocer y dominar la realidad no es el mito sino la razón, el logos.
El término griego logos puede traducirse por pensamiento, razón, lenguaje o discurso; pero el término más apropiado para traducirlo es razón. El descubrimiento griego del logos tiene dos vertientes: por un lado, el mundo es racional, en el mundo hay logos (razón, leyes, necesidad); y por otro lado, los seres humanos poseen un logos o razón que deben emplear para el conocimiento de la realidad, la dirección de nuestra conducta y la organización de la sociedad. ACTIVIDADES: Elabora un esquema de lo visto hasta ahora en la unidad didáctica. 1.2. LOS FILÓSOFOS DE LA ESCUELA JÓNICA La filosofía floreció en las colonias griegas de la costa jónica en el s. VI a. C.
Sus principales representantes son: Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Heráclito. Su rasgo más común es su visión naturalista, materialista de la realidad. Matemáticos, ingenieros, astrónomos, su método de investigación tiene en cuenta la información que aportan los sentidos, la comprobación experimental, es decir, tiene un carácter empírico. El objetivo principal de la investigación de los filósofos jonios era el arjé de la naturaleza o physis (por eso a los filósofos jonios se les denomina físicos). El arjé es el principio o esencia última de todas las cosas. En la búsqueda del arjé los primeros filósofos aplicaron la razón y dejaron de lado la actitud mítica.
Y lo que "razonablemente" salta a la vista en primer lugar es que la realidad, el ser, no puede proceder de la nada, el no-ser. Debe existir, por tanto, "un principio de todos los seres que es aquello de donde proceden y a lo que vuelven cuando al fin se corrompen". Esto es, se buscaba un elemento por el que pudieran cambiarse todos los demás, que fuera el orden, la medida de todas las cosas. Creyeron que este elemento era uno y material. Por ello, los filósofos de la escuela jónica son considerados monistas, es decir, creyeron que el arjé consistía en un solo elemento. 1.2.1. TALES Es considerado fundador de la escuela de Mileto y de la filosofía occidental.
Hombre de negocios, matemático, astrónomo, ingeniero. Entre otros méritos, cabe mencionar que predijo un eclipse de sol y que es autor del conocido Teorema de Tales. Tales afirmaba que el arjé o principio de todas las cosas es el agua. Las razones materiales que pudieron llevar a Tales a pensar esto son: 1. Tales se había formado en Egipto y Mesopotamia, zonas donde el desbordamiento de los ríos era la fuente de la vida en la región. 2. El agua rodea toda la Tierra y se presenta en los tres estados de agregación de la materia (sólido, líquido y gaseoso). 3. Todo lo que está vivo en la naturaleza surge en entornos húmedos.
3 Tales explicó el modo en que todas las cosas surgen a partir del agua mediante procesos físicos y no mediante la intervención de los dioses. Dijo que todo surge a partir de la evaporación o la condensación del agua. Así, la tierra es agua fuertemente condensada mientras que el aire surge de la evaporación del agua. ACTIVIDADES: - Haz una síntesis del texto que aparece a continuación: La filosofía griega parece iniciarse con una ocurrencia extravagante, con la tesis de que el agua es el origen y la matriz de todas las cosas. ¿Es realmente necesario mantener la calma y la seriedad ante semejante afirmación?
Sí, y por tres razones: la primera, porque la tesis enuncia algo acerca del origen de las cosas; la segunda, porque lo enuncia sin imagen o fabulación alguna; y, finalmente, la tercera razón, porque en ella se incluye, aunque sólo en estado de crisálida, el pensamiento "Todo es uno." La primera de las razones enunciadas deja aún a Tales en compañía de la religión y la superstición, mientras que la segunda, sin embargo, lo excluye ya de tal compañía y nos lo muestra como un investigador de la Naturaleza; pero, a causa de la tercera razón, puede considerarse a Tales el primer filósofo griego.
[...] Cuando Tales enuncia: "todo es agua", estremece al hombre y lo hace salir del manoseo vermiforme y de ese trastear por todos los rincones, tan característicos de las ciencias particulares; Tales presiente la solución última de las cosas, y en virtud de semejante presentimiento supera el vil cautiverio, la vulgar torpeza que reside en los grados más ínfimos del conocimiento. El filósofo trata de que resuene en sí mismo toda la armonía del universo, y luego intenta exteriorizarla en conceptos. [...] Se trata, ciertamente, de medios de expresión muy pobres; en el fondo, son también metafóricos: una traducción infiel realizada a una esfera y a un lenguaje diferentes.
Tales intuyó la unidad absoluta del ser, y cuando la quiso comunicar, ¡habló del agua! Nietzsche, F. La filosofía en la época trágica de los griegos. 1.2.2. ANAXIMANDRO Según Anaximandro, el arjé es el apeiron, lo indefinido, lo indeterminado. Anaximandro sostuvo que era imposible que uno de los cuatro elementos, Agua, Aire, Tierra o Fuego, fuese el primer principio del Universo, porque en este caso la supremacía de este elemento habría determinado la desaparición de los demás. Nuestra experiencia nos dice que todo lo determinado (frío, calor, vida...) termina por perecer. El origen de todo, por tanto, no puede ser algo determinado, sino indeterminado. El apeiron es inmortal e indestructible.
Anaximandro explica la formación del cosmos (cosmogonía) sin recurrir a representaciones míticas. En el apeiron se separan –por un proceso de rotación- lo frío y lo caliente. Lo frío-húmedo ocupa el centro; en torno suyo gira una masa de fuego. El calor hace que se evapore una parte del agua: surge la tierra seca y se forma una cortina de vapor (el cielo) por cuyos orificios se vislumbra el fuego exterior (las estrellas). Anaximandro es, además, el primer teórico de la evolución: según el filósofo, los primeros animales surgieron del agua o del limo calentado por el sol; del agua pasaron a la tierra. Los hombres descienden de los peces. ACTIVIDADES: 1.
¿Cumple Anaximandro las características de la actitud racional vistas anteriormente? Explica por qué cumple o incumple cada una de ellas. 4 1.2.3. ANAXÍMENES Discípulo de Anaximandro, afirma que el arjé es el aire. Anaxímenes aporta, además, como Tales, una explicación de los procesos mecánicos mediante los que el aire da lugar a todo el resto de sustancias. Para Anaxímenes existe una semejanza entre el aire, el arjé que es origen de todos los seres, y el alma que anima a los seres vivos. El aire, por tanto, es el principio de lo vivo, de lo que cambia: “Y así como nuestra alma, que es aire, nos sostiene, de la misma manera un soplo y el aire envuelven el mundo entero”. 1.2.4.
HERÁCLITO Afirmó que todo cambia y nada permanece; el universo es un continuo devenir en el que todo está sometido a continuas transformaciones. El mundo está en flujo permanente, por lo que “No es posible bañarse dos veces en el mismo río, pues el río ya no será el mismo, ni el individuo tampoco”. El principio del universo más afín a esta movilidad constante es el fuego, quizá por eso Heráclito pensó que este elemento debía ser el arjé: “Este mundo [...] no lo ha creado ningún hombre o dios; siempre fue, es y será fuego eternamente vivo”.
Tanto las cosas individuales como el universo entero salen del fuego y vuelven a él, perecen en fuego, en una especie de conflagración universal, para luego volver a renacer. Apunta así la idea de ciclo cósmico, una versión del mito griego del Eterno Retorno, que reaparecerá en Platón y los estoicos. La ley que rige el universo es la lucha de contrarios. Todas las cosas surgen de la contradicción, de la discordia, de la guerra. Pero en sus extremos los contrarios se funden en una sola cosa. Y la contradicción engendra armonía.
La armonía que caracteriza al universo no es una armonía estática, sino dinámica: un "equilibrio dinámico de tensiones entre contrarios", una armonía tensa, como en el arco o la lira. De este modo anticipó con acierto lo que será conocido después como pensamiento dialéctico. El cambio, el devenir, no sucede de modo caótico o irracional, sino de acuerdo con un cierto orden. En el universo hay una ley, una razón oculta, un logos que todo lo orienta y unifica. Heráclito afirma que esa razón universal está también en el hombre, y constituye su propia razón. Por eso el orden de lo real es compatible con el orden de la razón.
Tanto la mente humana como la realidad están regidas por las mismas leyes. El problema es que la mayoría de los hombres parecen no querer atender a ese logos, viven distraídos y "dormidos". ACTIVIDADES: 1. ¿Crees como Heráclito que todo cambia o existen cosas que permanecen? ¿Cuáles? 2. Haz una síntesis del texto que aparece a continuación: Lo contrario llega a concordar, y de las discordias surge la más hermosa armonía. Dios es día-noche, invierno-verano, guerra-paz, hartazgo-hambre (todos los opuestos, este es su significado); cambia como el fuego, al que, cuando se mezcla con perfumes, se denomina de acuerdo con la fragancia de cada uno de ellos.
Lo mismo es vida y muerte, velar y dormir, juventud y vejez; aquellas cosas se cambian en estas y estas en aquellas. Heráclito 5 2. LOS FILÓSOFOS DE ITALIA MERIDIONAL: PITAGÓRICOS Y ESCUELA DE ELEA La emigración griega se dirigió no sólo hacia la costa jonia, sino también hacia el sur de Italia y Sicilia. En esta zona surgieron las filosofías de Pitágoras y Parménides. Se diferencian de la Escuela Jónica en que su pensamiento tiene un carácter más religioso y metafísico que científico y experimental. Parménides y Pitágoras son los representantes de la lógica-metafísica y de las matemáticas respectivamente. 2.1.
PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS Pitágoras fundó una secta filosófico-religiosa donde hombres, mujeres y niños vivían en comunidad de bienes, manteniendo una disciplina y ascesis rigurosa y guardando en secreto las doctrinas que aprendían. Pitágoras fue el primero en acuñar la palabra filósofo. Enormemente célebre e influyente, se le llegaron a atribuir incluso milagros. Cuesta mucho averiguar qué doctrinas eran del fundador y cuáles de sus discípulos, porque todas se las atribuían a él. Para ilustrar la doctrina de Pitágoras es oportuno centrar nuestra atención en dos temas fundamentales: la metempsicosis y el número: 1.
El pitagorismo, como hemos visto, tiene un contenido místico-religioso: sostiene la doctrina de la transmigración de las almas o metempsicosis (quizá influenciado por el orfismo, religión iniciática de la antigüedad griega) y el parentesco entre todos los seres vivos. Consideraban que el alma pasa por una serie de reencarnaciones dependiendo de su comportamiento en la Tierra. Por eso el cuerpo no es más que una prisión donde el alma está obligada a expiar su culpa. 2. Para los pitagóricos el arjé es el Número. Esto es, lo mismo que para Tales el agua o Anaxímenes el aire, en Pitágoras es el número. Pero, ¿cómo puede una mesa (algo material) estar hecha de números (formas, ideas)?
Para los pitagóricos los números tenían grosor (los representaban mediante piedrecitas): el número Uno es un punto, el Dos una recta, el Tres un plano y el Cuatro un sólido. A Pitágoras le había impresionado tanto el descubrimiento de que existe una relación entre la longitud de las cuerdas de una lira y los acordes fundamentales de la música que pensó que detrás de todos los fenómenos naturales existía una Ley Matemática, una Armonía. Los seres del universo se acomodan a las previsiones y explicaciones matemáticas porque los principios de las matemáticas son también los principios de los seres reales.
Y puesto que la esencia de las matemáticas son números, afirmaron que los números constituyen la naturaleza del universo. De esta intuición se nutre la ciencia actual. El propio Galileo afirmó que “el universo está escrito en el lenguaje matemático”. El pitagorismo influyó decisivamente en la filosofía platónica, pero su auténtico éxito le sobrevino con la recuperación de sus ideas en el Renacimiento, recuperación que permitió la aparición de la ciencia moderna y en particular de la física, para la cual es también un dogma que la realidad está estructurada matemáticamente. 2.2.
PARMÉNIDES En Elea es fundada otra escuela filosófica, probablemente por el propio Parménides, muy valorada por filósofos posteriores como Platón. La filosofía de Parménides se basa en una idea relativamente sencilla: "lo que es" (el Ser) es y puede pensarse. "Lo que no es" (el no-Ser) ni es ni puede pensarse. El ser debe ser uno, eterno, finito, esférico e indivisible. Las consecuencias de la filosofía de Parménides son: 6 De una realidad única no puede surgir lo múltiple. Esta es una crítica a Tales y Heráclito, entre otros, y sus hipótesis sobre el arjé. Si sólo existía agua en un principio, ¿cómo es que han surgido muchos más elementos diferentes?
El agua ni pudo originarse a partir de otra sustancia diferente ni puede transformarse en otra cosa. Lo que nunca existió, no puede surgir de golpe; y lo que de siempre ha existido no puede ser destruido. 1. Negación del movimiento. Afirma que el cambio y el movimiento son algo ilusorio, lo que da lugar al conocido como problema del cambio. ACTIVIDADES: 1. Explica por qué la filosofía de Parménides da lugar al conocido como “problema del cambio”. 2. LOS FILÓSOFOS PLURALISTAS: NATURALEZA Y MECANICISMO Estos filósofos tratan de reconciliar las dos posturas antagónicas en lo que se refiere al cambio y al movimiento que hemos visto anteriormente: 1.
Por un lado, Parménides, para quien el movimiento es imposible. 2. Por otro lado, los jonios, representados por Heráclito, para quien la realidad es cambio perpetuo, contradicción permanente. 3.1. EMPÉDOCLES Coincide con Parménides en describir la realidad como una esfera. Pero Empédocles sostiene que en el mundo hay movimiento y pluralidad de seres, porque, en su interior, la esfera contiene cuatro elementos mezclados que son las raíces de todas las cosas: fuego, aire, tierra y agua. Parece como si Empédocles hubiese recogido los principios aportados por cada filósofo anterior: de Tales, el agua; de Anaxímenes, el aire; de Heráclito, el fuego; y él añade la tierra.
Cada uno de esos elementos es eterno e imperecedero, pero al mezclarse entre sí originan la enorme diversidad de seres que conocemos. Los cambios y alteraciones que se producen no son más que combinaciones de los elementos primitivos, debido a dos fuerzas cósmicas: al Amor (unión) y el Odio (separación). 3.2. ANAXÁGORAS Sostiene, al igual que Parménides, que todo existe desde siempre y nada nuevo puede originarse, aunque sí puede producirse la mezcla y separación de los primeros principios. A los "primeros principios" Anaxágoras los denomina "semillas" (spérmata).
De todas las sustancias que conocemos existen desde siempre esas partículas diminutas, acumuladas las de una misma clase en cada objeto natural. Dado que el Universo en un primer momento es una esfera inmóvil y compacta de semillas, Anaxágoras tuvo que suponer un principio de movimiento que diera el impulso inicial. Le llamó "Nous" (Entendimiento, Inteligencia, Espíritu). El Nous imprimió a la esfera de semillas un movimiento que puso en marcha la mezcla que dio origen a la pluralidad y el movimiento en el mundo. El Nous es algo separado, distinto, de la masa de semillas; nada lo limita y es completamente autónomo; lo conoce todo y tiene el máximo poder.
Anaxágoras aportó elementos para una concepción del universo como resultado de una inteligencia que actúa conforme a fines, y por eso el resultado de todos los procesos naturales es siempre la obtención de la máxima perfección, belleza y armonía. A Platón y Aristóteles les entusiasmó la idea de una "Inteligencia universal". A esta visión del Universo se la denomina teleológica y se opone a la que visión mecanicista y materialista que defenderá Demócrito. 7 3.3. DEMÓCRITO Al igual que Empédocles y Anaxágoras, en cierto modo acepta las propiedades que Parménides atribuye al ser pero, al mismo tiempo, aspira a explicar el mundo que percibimos mediante los sentidos.
Para ello, Demócrito propone la hipótesis de que el universo está formado por infinitas partículas indivisibles a las que llama átomos. Los átomos son partículas eternas, compactas e inmutables, es decir, que cada átomo cumple con las propiedades del ser de Parménides. Los átomos no están quietos sino que están moviéndose en el vacío, una forma especial del no-ser que no admitieron ni Empédocles ni Anaxágoras. Este movimiento no tiene un principio sino que ocurre desde toda la eternidad; de este modo no es necesario suponer ningún primer principio del movimiento como el Nous de Anaxágoras o la pareja Amor-Odio de Empédocles.
Debido a su movimiento espontáneo y azaroso los átomos terminan por chocar pudiendo unirse o rebotar y separarse. Esta mezcla y disgregación de átomos es la que produce la pluralidad y el cambio en el Universo. Con respecto a nuestro conocimiento del mundo exterior, Demócrito afirmaba que nuestra percepción sensible, por ejemplo la vista, se produce porque los cuerpos emiten finísimas películas de átomos que chocan con el ojo y son captados por este. Los sabores se explicarían por la forma de los átomos y los colores en función de cómo incide la luz sobre la posición de los átomos.
Sin embargo, debido a la extrema movilidad de los átomos, existen distorsiones y nuestro conocimiento es subjetivo, por lo que no conocemos la realidad tal cual es. La física de Demócrito defiende un modelo mecanicista de la naturaleza. No existe una inteligencia separada o trascendente que gobierne los acontecimientos del universo. Lo que sucede en el universo es el producto del azar. Tras la Edad Media, este modelo mecanicista será retomado por la nueva ciencia de Galileo y Newton. ACTIVIDADES: 1. ¿Qué tienen en común las soluciones de Empédocles, Anaxágoras y Demócrito al problema del cambio que plantea la filosofía de Parménides? 2.
¿Qué críticas podría hacer Parménides a dichas soluciones? 8 UNIDAD 2: EL GIRO SOFÍSTICA Y SÓCRATES ANTROPOLÓGICO: ÍNDICE: 1. FILOSOFÍA Y DEMOCRACIA: LOS SOFISTAS 1.1. PROTÁGORAS 1.2. GORGIAS 2. SÓCRATES 1. FILOSOFÍA Y DEMOCRACIA: LOS SOFISTAS Coincidiendo con la vida de los últimos filósofos presocráticos, nace una nueva preocupación en el ámbito del pensamiento griego: el ser humano.
Este giro radical en la filosofía se debe, probablemente, a que la variedad de propuestas de los presocráticos en su tarea de explicar la naturaleza no resolvió la cuestión, dado que existían varias teorías que parecían innegables pero que a la vez eran contrarias, como por ejemplo las de Parménides (“El ser es y el no ser no es, por lo que el cambio no es posible”) y Heráclito (“Todo fluye, el cambio es lo que define a la realidad”). Esto generó un cierto escepticismo en cuanto a la posibilidad de llegar a alguna solución.
Además, la amplia relación que tenían los griegos con otros pueblos a través del comercio, fomentó una creciente reflexión sobre la civilización y la cultura, lo que hizo girar la mirada hacia el ser humano como centro de la meditación del filósofo. Asimismo, el triunfo de la democracia y la preponderancia política de Atenas en todo el mundo griego (su única rival era Esparta) crea una nueva situación. Ahora las grandes ideas giran en torno a la política en todas sus manifestaciones.
1 En resumen, podríamos decir que tres son los factores principales que aparecen en el conocido como giro antropológico, esto es, en la sustitución de la preocupación por la naturaleza por la preocupación por el ser humano: a) La ineficacia explicativa de los filósofos presocráticos. b) El tradicional y constante contacto griego con otras culturas. c) El triunfo de la democracia, con lo que ello supone de participación en la vida política. Estas transformaciones en la preocupación filosófica traen consigo la aparición de un nuevo tipo de filósofo desconocido hasta entonces. Se trata del sofista. Los sofistas son los filósofos propios de la ciudad ateniense, la polis.
Son, en su mayoría, extranjeros llegados a Atenas, muy cultos y conocedores, por sus viajes, de las formas de vivir y de pensar de los demás griegos. Por ser extranjeros, no podían intervenir directamente en la política de Atenas, pero educaban a la mayoría de los políticos atenienses en oratoria y erística para defender sus intereses en el ágora y en los tribunales. A cambio de sus enseñanzas recibían un salario. Sofista fue primero sinónimo de sabio (sophós). Pero después, a raíz de los diálogos de Platón, decidido opositor de los mismos, adquirió el sentido peyorativo de embaucador hábil y mentiroso.
Cabe mencionar que suelen distinguirse dos generaciones de sofistas: la primera, pese a su relativismo moral, concedía valor a las convenciones sociales y a las leyes, como marcos de convivencia que facilitaban la vida en sociedad y la felicidad de los individuos. Entre los principales cabe destacar a Protágoras y Gorgias; sin embargo, la segunda consideraba que la sociedad, las leyes y las convenciones morales son un artificio contrario a la naturaleza al que hay que combatir, justificando toda clase de atropellos al identificar la justicia con la ley del más fuerte y tomando como modelo de hombre feliz y envidiable al tirano. Entre ellos, cabe mencionar a Critias, Trasímaco o Calicles.
Parece ser que Platón solo conoció a la segunda generación de sofistas, cuyo pensamiento era diametralmente opuesto al suyo, de ahí su rechazo y beligerancia contra la sofística. Desde el siglo pasado los sofistas han recibido una mejor consideración, reconociendo que crearon en Grecia un amplio movimiento de difusión cultural, conocido como "Ilustración griega", renovando la educación, difundiendo conocimiento, cuestionando las tradiciones y desacralizando las costumbres griegas. No formaron escuela ni tenían una doctrina común, pero coincidían en los siguientes puntos: 1.
Atención a los problemas prácticos: política, moral, religión, educación, lenguaje, etc., los temas más urgentes en la reciente democracia. Dieron, por tanto, un notable giro filosófico respecto a los "físicos". 2. Actitud relativista e incluso escéptica. No solo renunciaron a conocer la verdad sobre la naturaleza, sino también sobre los problemas del hombre y la sociedad. Sus viajes les enseñaron que no hay dos pueblos con las mismas leyes o costumbres. Por eso consideraban las leyes puramente convencionales, carentes de valor absoluto (ni provenían de los dioses, ni de la Razón o Logos).
Con ellos quedaron desfasadas las discusiones sobre los primeros principios de la naturaleza y centraron la reflexión en la oposición entre ley (convencional, arbitraria, provisional) y naturaleza (permanente, común y universal). 3. No son pensadores sistemáticos, ni buscaban un sistema de pensamiento deducido de principios universales. Procedían inductivamente, acumulando informaciones y datos durante sus viajes, de los que procuraban derivar conclusiones de carácter práctico. Su sed de saber era inagotable, y llegaban a ser auténticas enciclopedias andantes. 4. Tuvieron un enorme influjo en la vida de Atenas.
Llevaron a cabo una aguda crítica de las instituciones e ideas tradicionales, propiciando su renovación. Pero la oratoria y el arte de la persuasión eran técnicas muy eficaces para manipular, si las utilizaban ciudadanos ambiciosos y egoístas. 2 ACTIVIDADES: - Haz una síntesis del texto que aparece a continuación: Estamos en la segunda mitad del siglo V a.C. Aparece un nuevo tipo de personaje no conocido hasta entonces en Grecia: el “sofista”, palabra que podemos traducir por "intelectual" o "profesor", es decir: profesional del "saber".
Sus características externas son las siguientes: El sofista va de ciudad en ciudad impartiendo sus enseñanzas a aquellos que se constituyen en discípulos suyos. Los conocimientos que imparten los sofistas son muy diversos, y lo que tienen de común es que capacitan al individuo para obtener el éxito en la vida de la polis, para desempeñar acertadamente los mejores puestos y ser reconocido como bueno. Una enseñanza que es "útil", que proporciona éxito, tiene un valor en el mercado; los sofistas cobran.
Naturalmente, dentro del contenido de esta enseñanza juega un papel fundamental el arte de conducir a los demás por la palabra, la retórica, así como el arte de discutir y refutar, sentido exotérico de la dialéctica, lo que no excluye que algún sofista haya practicado esta también en sentido serio. Como caracterización general del tipo de saber que los sofistas propugnaban, viene valiendo desde la antigüedad la frase de Protágoras "hacer más fuerte el argumento más débil". La enseñanza de los sofistas se da oralmente, a modo de cursos; a veces también daban conferencias públicas; no solo practicaban el discurso preparado, sino también la improvisación; además, escribieron.
Martínez Marzoa, Felipe: Historia de la Filosofía. Los Sofistas han pasado a la historia por haber sabido distinguir entre: las cosas que son de una determinada manera por naturaleza (physis-naturaleza) y, por tanto, fijas, objetivas, inmutables (por ejemplo, el movimiento de los astros o la sucesión de las estaciones); y las cosas que son obra de los hombres (nomos- ley), que dependen de las circunstancias, de los gustos, opiniones, costumbres (por ejemplo, cómo tratar a los ancianos, qué hay que hacer con los asesinos, cómo responder al hecho de la homosexualidad, etc.).
Ante el nomos, los sofistas creen que todo es opinable, que no hay nada prescrito por la naturaleza, que ninguna ley es sagrada. En resumen, en cuestiones éticas y políticas los sofistas defendieron el escepticismo y el relativismo. Además, el escepticismo y el relativismo sofistas a menudo rebasaban el terreno político y moral, afirmando que tampoco la realidad material ni la realidad humana pueden ser objeto de un conocimiento seguro. En tal situación y, considerando que los sofistas se presentaban ante la juventud ateniense como profesores, te preguntarás ¿qué podían enseñar los que consideran que todo es discutible y opinable?
Pues, precisamente, destacaban por enseñar el arte de la oratoria, de la persuasión, de la capacidad de seducir con el lenguaje convirtiendo, si era necesario, un argumento débil, falaz, en el argumento más poderoso y efectivo. De tal manera que, dueños de este poder, sus discípulos tuviesen éxito en el movido mundo de la política ateniense, donde la palabra era tan importante. 1.1. PROTÁGORAS Natural de Abdera, se hizo famoso en Atenas, pero tuvo que escapar a Sicilia acusado de ateísmo y blasfemia. Respecto a los dioses afirmaba que "no es posible saber si existen, ni cuál es su forma ni su naturaleza". Y pensaba que la vida era muy breve para afrontar con éxito un problema tan oscuro.
Criticó también los usos y ritos religiosos y, quizás por eso, le consideraron peligroso. Podemos resumir su filosofía en su afirmación: “El hombre es la medida de todas las cosas; de las que son, en cuanto que son, de las que no son, en cuanto que no son”. Este es un buen ejemplo de algo que, junto con el escepticismo, está presente en toda la sofística: el relativismo. Son muchas las interpretaciones que generó y todavía genera esta famosa frase.
Hay quien opina que en ella Protágoras no quiere significar por "hombre" a cada hombre individual, sino a la sociedad, tratándose de un relativismo cultural, no tan radical, sino simplemente afirmando que cada pueblo posee aquellas costumbres y leyes que son las mejores 3 para él. La Ley no sería, por tanto, algo basado en la naturaleza, sino una convención de los legisladores como consecuencia de las preferencias de cada pueblo o de sus gobernantes. Así mismo, hay quien ha interpretado la frase en referencia a la especie humana. En ese caso, el relativismo sería incluso de menor intensidad.
También es difícil saber si por "las cosas" entendía Protágoras solo los objetos naturales o también los valores éticos, políticos, etc. En cualquier caso, que la ley sea convencional no significa que sea inútil. De hecho, según Protágoras la cultura, esto es, el conjunto de costumbres y leyes que rigen la vida de una comunidad humana es lo que posibilita su supervivencia y desarrollo. 1.2. GORGIAS Lo más interesante (y en parte enigmático) que conocemos de él es la siguiente argumentación: 1. Nada existe; 2. Si existiera algo, no podría ser conocido; 3. Si pudiera ser conocido, no podría ser comunicado a los demás.
Las tesis de Gorgias han sido a mundo interpretadas como un claro ejemplo de escepticismo, de renuncia a la verdad. Su filosofía contrastaría así, radicalmente, con la filosofía racionalista de Parménides, donde lo mismo es el pensar y el ser. En este sentido, las tres afirmaciones de Gorgias supondrían una ruptura radical con toda la filosofía anterior y también con la posterior, en cuanto que niega la racionalidad de la realidad al considerar incapaz al conocimiento humano para captar con su "razón" lo real. Y, si fuese capaz de captarlo, el lenguaje sería incapaz de expresarlo. Luego ni razón ni lenguaje sirven para aprehender la realidad. No obstante, existen otras interpretaciones.
Por ejemplo, hay quien entiende que esta triple afirmación no reflejaría, textualmente, el pensamiento de Gorgias, sino que se trataría más bien de un juego de palabras cuya finalidad sería tan solo defender a su maestro Empédocles (quien afirmaba la existencia del movimiento y ofrecía una explicación del mismo) de las paradojas de Zenón (que tratando de defender las tesis de Parménides negaban la existencia del movimiento). 2. SÓCRATES (469-399 A. C.) Ateniense, perteneció a una familia modesta (padre escultor y madre comadrona) y nunca quiso dedicarse a la política ni salir de su pobreza.
Combatió en numerosas batallas como miembro del ejército hoplita ateniense, demostrando con ello su elevado sentido del deber cívico. Su figura continúa rodeada de misterio y admiración, pues no escribió nada. Conocemos a Sócrates principalmente a través de los diálogos de Platón, su discípulo más aventajado. Renuncia a la retórica, no cobra a sus discípulos y no presume de sabiduría. Le comunicaron que la pitonisa del Oráculo de Delfos había dicho que no existía un hombre más sabio que él, pero Sócrates lo interpretó diciendo que quien cree que no sabe nada es quien más cerca está de la sabiduría, no los que creen que todo lo saben.
Aseguraba estar impulsado por un daimon (divinidad indeterminada) interior a buscar la verdad, y dedicó toda su actividad a examinarse a sí mismo y a los demás respecto al bien del alma, 4 la justicia y la virtud en general. Pensaba que la vida sin este tipo de reflexiones no merecía ser vivida. Se comparaba a sí mismo con un tábano que aguijonea a los demás para que no se duerman y presten atención a la virtud. Fue condenado a muerte acusado de corromper a la juventud, de no rendir culto a los dioses en los que todos los demás ciudadanos creían, y de introducir dioses o demonios extraños.
Pero el verdadero motivo quizás tuvo que ver con su escasa simpatía hacia la democracia y con el hecho de que había sido el maestro de violentos tiranos, como Alcibíades y Critias. Sócrates fue el azote de los Sofistas. Como ellos fue un gran profesor, gustaba de rodearse de los jóvenes y discutir con ellos acerca de la vida, del propio conocimiento de uno mismo, de lo que nos puede hacer mejores, de lo que nos puede proporcionar la felicidad. Sócrates pensaba que los sofistas confundían a los jóvenes, alejándolos de la búsqueda del conocimiento verdadero e incitándoles exclusivamente a una vida falsa, en la que solo importaba el éxito, el triunfo material y social.
La confusión se iniciaba, a juicio de Sócrates, en el lenguaje, en el análisis de los conceptos acerca de los valores morales. Desde la postura sofística, términos como justicia, bien, belleza, amistad, se vaciaban de contenido, podían adquirir el significado arbitrario, útil, que sirviese al embaucador de turno para salir airoso en una discusión. Es decir, los sofistas relativizaban el lenguaje, y con él, la posibilidad de conocimiento y clarificación de las ideas, de los valores, de lo que nos puede conducir a esa vida virtuosa y feliz.
Frente a ellos, Sócrates se empeñó en la búsqueda del conocimiento verdadero, que solo podría concretarse en unas definiciones claras, objetivas, universales, de esos valores morales. La tarea, consideraba Sócrates, sería dura, laboriosa, larga; podría durar toda la vida, pero nos haría más conscientes, libres, mejores. A esa tarea deberían dedicarse, y hacerla juntos, en diálogo, en búsqueda común, frente a la afición de los sofistas por los bellos y seductores discursos. El problema sobre las ideas de Sócrates es que, principalemente, conocemos lo que dijo a través de las obras de Platón, discípulo y amigo suyo.
Por eso es muy difícil distinguir lo que dijo Sócrates de lo que le atribuyó Platón. Podrían, no obstante, apuntarse las siguientes ideas principales: 1. Decepcionado con los planteamientos de los primeros filósofos -sobre la naturaleza, el cosmos, etc.- decidió dedicarse a reflexionar sobre sí mismo y sobre la vida del ser humano en la ciudad. Pensaba que de los seres y objetos de la naturaleza nada podía aprender; solo de las personas que viven en la ciudad. Para él lo más importante eran los problemas éticos y políticos. 2. Entiende la filosofía como un diálogo que hace posible la búsqueda colectiva de la verdad.
Estaba convencido de que cada persona posee dentro de sí una parte de la verdad, pero a menudo solo puede descubrirla con ayuda de las otras. Rechazaba, por tanto, que alguien posea ya la verdad y que esta pueda ser encontrada de forma individual. 3. Su método consta de dos fases: La primera, conocida como ironía, consistía en hacer preguntas que hagan descubrir al otro su propia ignorancia. Agobiado por las preguntas de Sócrates, el que se creía sabio acababa reconociendo que no sabía nada; a partir de este momento pasaba a la segunda fase, la mayéutica, intentando que el interlocutor llegue a descubrir la verdad por y en sí mismo.
Según Sócrates, este proceso sería análogo al que ejercía su madre, comadrona; solo que ella ayudaba a dar a luz cuerpos, mientras que él ayudaba a dar a luz pensamientos. La estrategia de Sócrates para, mediante la ironía, llegar hasta la definición verdadera, era inductiva: del análisis y examen de casos particulares (por ejemplo, cosas bellas) se llegaba a una generalización que nos diese la definición buscada (belleza). 4. Con su método, Sócrates pretendía ir construyendo definiciones, cuya formulación debía encerrar la esencia inmutable o cualidades permanentes de lo estudiado o investigado. Buscaba las definiciones de la virtud, de la justicia, de la belleza, etc.
Se oponía así al convencionalismo y relativismo de los sofistas, inaugurando la búsqueda de esencias en Filosofía. 5. Sócrates, cuyas principales preocupaciones filosóficas fueron éticas, combatió con todas sus fuerzas el relativismo moral de los sofistas. Al contrario que aquellos, estaba persuadido de que había una verdad independiente del punto de vista de cada persona o de cada cultura; lo que había 5 que hacer era "descubrirla", porque solamente sabiendo qué es la justicia se puede ser justo, solamente sabiendo qué es lo bueno, se puede obrar bien. Esta doctrina, que identifica la virtud con el saber, se denomina intelectualismo moral.
Esta teoría ética, según la cual conocimiento y moralidad son lo mismo, lleva a la paradoja socrática de que nadie hace el mal a sabiendas, nadie obra mal voluntariamente, es decir, que solo el ignorante obra mal. Aristóteles criticará estos supuestos de Sócrates apelando a la experiencia e introducirá el concepto de la debilidad de la voluntad o acrasia: se hace el mal también sabiendo que se obra mal, de modo que el conocimiento de lo justo y lo injusto puede ser condición necesaria para obrar bien, pero no suficiente; y mucho menos condición necesaria y suficiente. Tras la muerte de Sócrates (399 a.
C.), sus discípulos se dispersaron y originaron numerosas escuelas filosóficas, siendo Platón el más célebre. En la Academia, fundada por Platón, fiel al estilo dialógico socrático, se profundizó en la búsqueda de las ideas universales, continuando con el ideal de precisión y rigor en la definición de los conceptos o esencias inmutables iniciado por Sócrates. ACTIVIDADES: 1. ¿Qué tienen en común Sócrates y los sofistas? 2. ¿En qué se diferencian? El siguiente texto es un fragmento del diálogo Gorgias de Platón. En él podemos ver a Sócrates en plena guerra dialéctica con los sofistas Polo y Calicles.
Observa como Platón combina perfectamente la profundidad filosófica y la elegancia literaria para hacer un retrato vivo de una civilización ejemplar ya perdida para siempre: POLO - Como si tú, Sócrates, no prefirieras tener facultad de hacer en la ciudad lo que te parezca a no tenerla, y no sintieras envidia al ver que uno condena a muerte al que le parece bien, le despoja de sus bienes o lo encarcela. SÓCRATES - ¿Te refieres a cuando obra justa o injustamente? POLO - Como quiera que obre, ¿no es, en ambos casos, un hombre envidiable? SÓCRATES - Refrena tus palabras, Polo. POLO - ¿Por qué?
SÓCRATES - Porque no se debe envidiar a los que no son envidiables ni a los desgraciados, sino compadecerlos. POLO - ¿Qué dices? ¿Crees que es esta la situación de los hombres de que yo hablo? SÓCRATES - ¿Pues cómo no? POLO - Luego el que condena a muerte a quien le parece bien y lo hace con justicia, ¿es en tu opinión desgraciado y digno de compasión? SÓCRATES - No; pero tampoco envidiable. POLO - ¿No acabas de decir que es desgraciado? SÓCRATES - Me refiero al que condena a muerte injustamente, amigo, y además es digno de compasión; el que lo hace justamente tampoco es envidiable. POLO - Sin duda, el que muere injustamente es digno de compasión y desgraciado.
SÓCRATES - Menos que el que le mata, Polo, y menos que el que muere habiéndolo merecido. POLO - ¿Cómo es posible, Sócrates? SÓCRATES - Porque el mayor mal es cometer injusticia. POLO - ¿Este es el mayor mal? ¿No es mayor recibirla? SÓCRATES - De ningún modo. POLO - Entonces, ¿tú preferirías recibir la injusticia a cometerla? SÓCRATES - No quisiera ni lo uno ni lo otro; pero si fuera necesario cometerla o sufrirla, preferiría sufrirla a cometerla. POLO- ¿Luego tú no aceptarías ejercer la tiranía? SÓCRATES - No, si das a esta palabra el mismo sentido que yo.
6 POLO - Entiendo por ello, como decía hace un momento, la facultad de hacer en la ciudad lo que a uno le parece bien: matar, desterrar y obrar en todo con arreglo al propio arbitrio. SÓCRATES - Afortunado Polo, déjame hablar y después objétame.
Si cuando la plaza está llena de gente, llevando yo un puñal oculto bajo el brazo, te dijera: "Polo, acabo de adquirir un poder y una tiranía maravillosos; en efecto, si me parece que uno de los hombres que estás viendo debe morir, al momento morirá; si me parece que alguno de ellos debe tener la cabeza rota, la tendrá al instante; si me parece que alguien tenga su manto desgarrado, quedará desgarrado; tan grande es mi poder en esta ciudad." Si, al no darme crédito, te mostrara el puñal, quizá me dijeras al verlo: "Sócrates, así todos serían poderosos, ya que, por el mismo procedimiento, podrías incendiar la casa que te pareciera, los arsenales y las trirremes de Atenas y todas las naves, lo mismo públicas que particulares." Luego, tener un gran poder no es hacer lo que a uno le parece.
¿Piensas tú que sí? [...] POLO - ¿Qué dices? Si un hombre, obrando injustamente al tratar de hacerse con la tiranía, es apresado y, una vez detenido, es torturado, se le mutila, se le queman los ojos y, después de haber sufrido él mismo otros muchos ultrajes de todas clases y de haber visto sufrirlos a sus hijos y a su mujer, es finalmente crucificado o untado de pez y quemado ¿este hombre será así más feliz que si se libra de estos suplicios, se establece como tirano y gobierna durante toda su vida haciendo lo que quiere, envidiado y considerado feliz por los ciudadanos y los extranjeros? ¿Dices que refutar esto es imposible?
SÓCRATES - Tratas de asustarme, noble Polo, pero no me refutas, igual que cuando hace poco presentabas testigos. Sin embargo, aclárame un pormenor. ¿Has dicho: al tratar injustamente de hacerse con la tiranía? POLO - Sí. SÓCRATES - Ciertamente jamás serán felices ninguno de los dos, ni el que ha alcanzado injustamente la tiranía ni el que, apresado, sufre la pena, pues entre dos desgraciados ninguno puede ser feliz; sin embargo, es más desgraciado el que escapa al castigo y consigue ser tirano. ¿Qué es eso, Polo? ¿Te ríes? ¿Es este otro nuevo procedimiento de refutación? ¿Reírse cuando el interlocutor dice algo, sin argumentar contra ello?
POLO - ¿No crees que quedas refutado, Sócrates, cuando dices cosas tales que ningún hombre se atrevería a decir? En efecto, pregunta a alguno de estos. SÓCRATES - No soy político, Polo; el año pasado, habiéndome correspondido por sorteo ser miembro del Consejo, cuando mi clan ejercía la presidencia y yo debía dirigir la votación, di que reír y no supe hacerlo. Así pues, no me mandes ahora recoger el voto de los que están aquí; si no tienes un medio de refutación mejor que estos, cédeme el turno, como te acabo de decir, y comprueba la clase de refutación que yo creo necesaria.
En efecto, yo no sé presentar en apoyo de lo que digo más que un solo testigo, aquel con quien mantengo la conversación, sin preocuparme de los demás, y tampoco sé pedir más voto que el suyo; con la multitud ni siquiera hablo. En consecuencia, mira si quieres por tu parte ofrecerte a una refutación respondiendo a mis preguntas. Creo firmemente que yo, tú y los demás hombres consideramos que cometer injusticia es peor que recibirla y que escapar al castigo es peor que sufrirlo. […] CALICLES – […] En realidad tú, Sócrates, diciendo que buscas la verdad llevas a extremos enojosos y propios de un orador demagógico la conversación sobre lo que no es bello por naturaleza y sí por ley.
En la mayor parte de los casos son contrarias entre sí la naturaleza y la ley; así pues, si alguien por vergüenza no se atreve a decir lo que piensa, se ve obligado a contradecirse. Sin duda, tú te has percatado de esta sutileza y obras de mala fe en las discusiones, y si alguien está hablando desde el punto de vista de la ley, tú le interrogas desde el punto de vista de la naturaleza, y si habla de la naturaleza, le preguntas sobre la ley. Como acabas de hacer en lo de cometer injusticia y sufrirla. Al hablar Polo de lo que es más feo con arreglo a la naturaleza, tú tomaste el razonamiento con arreglo a la ley.
En efecto, por naturaleza es más feo todo lo que es más desventajoso, por ejemplo, sufrir injusticia; pero por ley es más feo cometerla. Pero, según mi parecer, los que establecen las leyes son los 7 débiles y la multitud. En efecto, mirando a sí mismos y a su propia utilidad establecen las leyes, disponen las alabanzas y determinan las censuras. Tratando de atemorizar a los hombres más fuertes y a los capaces de poseer mucho, para que no tengan más que ellos, dicen que adquirir mucho es feo e injusto, y que eso es cometer injusticia: tratar de poseer más que los otros. En efecto, se sienten satisfechos, según creo, con poseer lo mismo siendo inferiores.
Por esta razón, con arreglo a la ley se dice que es injusto y vergonzoso tratar de poseer más que la mayoría y a esto llaman cometer injusticia. Pero, según yo creo, la naturaleza misma demuestra que es justo que el fuerte tenga más que el débil y el poderoso más que el que no lo es. Y lo demuestra que es así en todas partes, tanto en los animales como en todas las ciudades y razas humanas, el hecho de que de este modo se juzga lo justo: que el fuerte domine al débil y posea más. […] SÓCRATES - Pero ¿llamas tú a la misma persona indistintamente mejor y más poderosa? Pues tampoco antes pude entender qué decías realmente.
¿Acaso llamas más poderosos a los más fuertes, y es preciso que los débiles obedezcan al más fuerte, según me parece que manifestabas al decir que las grandes ciudades atacan a las pequeñas con arreglo a la ley de la naturaleza, porque son más poderosas y más fuertes, convencido de que son la misma cosa más poderoso, más fuerte y mejor, o bien es posible ser mejor y, al mismo tiempo, menos poderoso y más débil, o, por otra parte, ser más poderoso, pero ser peor, o bien es la misma definición la de mejor y más poderoso? Explícame con claridad esto. ¿Es una misma cosa, o son cosas distintas más poderoso, mejor y más fuerte? CALICLES - Pues bien, te digo claramente que son la misma cosa.
SÓCRATES - ¿No es cierto que la multitud es, por naturaleza, más poderosa que un solo hombre? Sin duda ella le impone las leyes, como tú decías ahora. CALICLES - ¿Cómo no? SÓCRATES - Entonces las leyes de la multitud son las de los más poderosos. CALICLES -Sin duda. SÓCRATES - ¿No son también las de los mejores? Pues los más poderosos son, en cierto modo, los mejores, según tú dices. CALICLES - Sí. SÓCRATES - ¿No son las leyes de estos bellas por naturaleza, puesto que son ellos más poderosos? CALICLES - Sí. SÓCRATES - Así pues, ¿no cree la multitud, como tú decías ahora, que lo justo es conservar la igualdad y que es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla? ¿Es así o no?
Y procura no ser atrapado aquí tú también por vergüenza. ¿Cree o no cree la multitud que lo justo es conservar la igualdad y no poseer uno más que los demás, y que es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla? No te niegues a contestarme a esto, Calicles, a fin de que, si estás de acuerdo conmigo, mi opinión quede respaldada ya por ti, puesto que la comparte un hombre capaz de discernir. CALICLES - Pues bien, la multitud piensa así. SÓCRATES - Luego no solo por ley es más vergonzoso cometer injusticia que recibirla y se estima justo conservar la igualdad, sino también por naturaleza.
Por consiguiente, es muy posible que no dijeras la verdad en tus anteriores palabras, ni que me acusaras con razón, al decir que son cosas contrarias la ley y la naturaleza y que, al conocer yo esta oposición, obro de mala fe en las conversaciones y si alguien habla con arreglo a la naturaleza lo refiero a la ley, y si habla con arreglo a la ley lo refiero a la naturaleza. 8