Guía de Estudio sobre Trabajo y Ciudadanía

Apuntes sobre el trabajo y la ciudadanía, incluyendo concepciones, historia, derechos, economía social y nuevas formas de trabajo.

Trabajo y Ciudadanía · Estudios Argentina · Bachillerato

9 páginas · 14 temas · 10 flashcards · 7 preguntas tipo test

Índice

  1. 1. Concepciones de Trabajo · p. 2
  2. 2. El Trabajo a través de la Historia · p. 2-3
  3. 3. El Trabajador como Ciudadano · p. 3-4
  4. 4. Concepto de Vida Digna · p. 4
  5. 7. Diferencia entre Crecimiento Económico y Desarrollo Humano · p. 4
  6. 9. Medios y Debate Público para el Desarrollo Social · p. 4-5
  7. 10. Justicia, Equidad y Distribución de Bienes · p. 5
  8. 11. Trabajo y Fuerza de Trabajo · p. 5-6
  9. 12. Concepto de Empleo · p. 6
  10. 13. La Plusvalía · p. 6
  11. 14. El Trabajo en el Siglo XXI · p. 6-7
  12. 15. Las Nuevas Formas de Trabajo · p. 7
  13. 16. Educación y Posibilidades de Trabajo · p. 8
  14. 17. La Economía Social: Principios y Cooperativas · p. 8-9

1. Concepciones de Trabajo

Flashcards

¿Cuál es el origen etimológico de la palabra 'trabajo'?
Del latín 'tripalium', instrumento de tortura.
¿Cómo define la Ley de Contrato de Trabajo el concepto de 'trabajo'?
Actividad lícita prestada a quien tiene la facultad de dirigirla, mediante remuneración.
¿Qué noción histórica se ha incorporado al concepto de trabajo?
La enajenación.
¿Cuál fue la primera etapa de trabajo en la Prehistoria?
La depredación: caza, pesca y recolección de frutos.

Preguntas tipo test

  1. ¿De dónde proviene la palabra 'trabajo'?
    • a) Del griego 'ergon'
    • b) Del latín 'laboris'
    • c) Del latín 'tripalium'
    • d) Del sánscrito 'karma'

    Respuesta: c) Del latín 'tripalium'. La palabra 'trabajo' proviene del latín 'tripalium', que era un instrumento de tortura, reflejando la connotación negativa histórica del término.

  2. Según la Ley de Contrato de Trabajo, ¿cómo se define 'trabajo'?
    • a) Cualquier actividad que genere ingresos
    • b) Toda actividad lícita que se preste en favor de quien tiene la facultad de dirigirla, mediante una remuneración
    • c) Cualquier actividad física o intelectual
    • d) Toda actividad que contribuya al bienestar social

    Respuesta: b) Toda actividad lícita que se preste en favor de quien tiene la facultad de dirigirla, mediante una remuneración. La Ley 20.744 define trabajo como 'toda actividad lícita que se preste en favor de quien tiene la facultad de dirigirla, mediante una remuneración'.

  3. ¿Qué implica el concepto de 'trabajo' desde la perspectiva sociológica?
    • a) Un medio para obtener ingresos
    • b) Una forma de explotación del hombre por el hombre
    • c) Una acción que permite la transformación de un objeto o situación, beneficiando y transformando al trabajador
    • d) Una obligación impuesta por la sociedad

    Respuesta: c) Una acción que permite la transformación de un objeto o situación, beneficiando y transformando al trabajador. Desde la sociología, el trabajo es una acción que permite la transformación de un objeto o situación, beneficiando y transformando al trabajador.

2. El Trabajo a través de la Historia

3. El Trabajador como Ciudadano

4. Concepto de Vida Digna

7. Diferencia entre Crecimiento Económico y Desarrollo Humano

9. Medios y Debate Público para el Desarrollo Social

10. Justicia, Equidad y Distribución de Bienes

11. Trabajo y Fuerza de Trabajo

12. Concepto de Empleo

13. La Plusvalía

14. El Trabajo en el Siglo XXI

15. Las Nuevas Formas de Trabajo

16. Educación y Posibilidades de Trabajo

17. La Economía Social: Principios y Cooperativas

Y 6 flashcards y 4 preguntas más en el documento.

Texto del documento

Prof. Lic. Córdoba Marcio TRABAJO Y CIUDADANÍA Guía de Estudio Completa Unidades I, II y III Prof. Lic. Córdoba Marcio UNIDAD I: TRABAJO Y CIUDADANÍA 1. Concepciones de Trabajo La palabra 'trabajo' proviene del latín tripalium, que significa 'tres palos', haciendo referencia a un instrumento de tortura utilizado en el siglo VI. Derivó a tripaliare ('torturar') y luego a trebajo (esfuerzo, sufrimiento, sacrificio), hasta llegar a la noción de labor. Esta etimología revela desde su origen la carga negativa que históricamente ha tenido el concepto.

En el uso cotidiano, 'trabajo' admite múltiples acepciones: la ocupación retribuida (aquello que se recibe a cambio de dinero), la obra producida por un individuo, cualquier actividad física o intelectual, el lugar donde se desempeña una tarea, e incluso el proceso o la dificultad para lograr algo. La Real Academia Española incluye también definiciones con carga negativa: impedimento, perjuicio, molestia. Desde la sociología, trabajar es parte de la condición humana: es la acción que permite alguna transformación de un objeto o de una situación. En ese proceso, el trabajador obtiene un beneficio y también se transforma a sí mismo.

El trabajo está vinculado a la idea de 'tener' como bien preciado: se dice 'tengo trabajo', lo que lo asocia a la identidad y a la pertenencia social. Para el Derecho, el trabajo humano responde a una necesidad, presta una utilidad y forma parte del proceso de producción como bien u objeto de cambio. Se suele identificar con actividades socialmente valoradas y legitimadas (docentes, médicos, carpinteros), excluyendo actividades ilícitas. La Ley de Contrato de Trabajo (Ley 20.744) define trabajo como 'toda actividad lícita que se preste en favor de quien tiene la facultad de dirigirla, mediante una remuneración'.

La historia ha incorporado al concepto de trabajo la noción de enajenación: en la sociedad esclavista, 'trabajo robado'; en la feudal, 'trabajo alquilado'; y en la capitalista, 'trabajo comprado'. Con el capitalismo surge el trabajo asalariado, que convierte al trabajador en vendedor de su fuerza laboral en el mercado como si fuera una mercancía. 2. El Trabajo a través de la Historia A lo largo de la historia, las formas de trabajo han ido evolucionando en estrecha relación con la organización social y los modos de producción: Prehistoria y Antigüedad En el Paleolítico, la primera etapa fue la depredación: caza, pesca y recolección de frutos.

En el Neolítico, los seres humanos pasaron a ser productores de sus propios alimentos, cultivando la tierra. Esta sedentarización dio lugar a la revolución urbana, la división del trabajo entre manual e intelectual, y la oposición campo/ciudad. La primera forma de trabajo en relación de dependencia fue la esclavitud. Cuando los pueblos aprendieron a generar excedentes, optaron por no matar a los vencidos sino transformarlos en esclavos. Si bien la esclavitud existió durante miles de años, como modo de producción fue típica de la Antigüedad. En Roma, los esclavos podían tener bienes e incluso comprar su libertad.

En América, el Imperio Incaico tenía a los yanaconas; los aztecas también poseían esclavos. Con la conquista europea, se sometió a los indígenas mediante la mita, el Prof. Lic. Córdoba Marcio yanaconazgo y la encomienda, y se trajo población africana esclavizada para las plantaciones tropicales. La Edad Media: Feudalismo y Gremios En la Edad Media europea (siglos V a XV) surgió el feudalismo. Los campesinos no eran esclavos ni recibían salario: hacían producir la tierra, podían usar parte de la producción y debían entregar otra parte al señor como tributo. Se los denominaba siervos 'de la gleba' porque estaban sujetos a la tierra, no al amo.

En el siglo XII crecieron las ciudades ('burgos') y con ellas el trabajo artesanal organizado en gremios: una jerarquía con maestros, compañeros y aprendices. Los maestros enseñaban el oficio a sus discípulos, quienes vivían con ellos. Las autorizaciones para ser maestro revestían carácter hereditario. Los burgueses comenzaron a contratar campesinos para épocas sin labores rurales, acumulando capital y sentando las bases del capitalismo. La Revolución Industrial y el Trabajo Asalariado A fines del siglo XVIII apareció el maquinismo en Inglaterra y con él la Revolución Industrial.

Los talleres artesanales desaparecieron y los trabajadores dejaron de ser dueños del fruto de su trabajo, convirtiéndose en obreros que cobran una remuneración. La industria generó la división del trabajo y la especialización del obrero en relación a la máquina. El aumento de población incrementó la oferta laboral, lo que trajo como consecuencia la disminución de los salarios y el aumento de las horas de trabajo. Para subsistir debía trabajar toda la familia, incluso los niños: así surgió el proletariado. Miles de trabajadores vivían en condiciones similares a las villas miseria actuales, sin derecho a huelga. Ante esta situación, los trabajadores comenzaron a organizarse.

El ludismo (incendio de fábricas y destrucción de máquinas) fue una de las primeras respuestas. El cartismo en 1838 reclamó sufragio universal y mejoras laborales. Las ideas críticas del capitalismo (socialismo, anarquismo, sindicalismo, cooperativismo, doctrina social cristiana) surgieron como respuesta a 'la explotación del hombre por el hombre'. A partir de 1825, se legalizaron progresivamente los sindicatos en Gran Bretaña; a fines del siglo XIX se logró el derecho a huelga. 3. El Trabajador como Ciudadano La ciudadanía política hace referencia al ejercicio de los derechos civiles de los individuos en una sociedad.

Para hacer efectivos estos derechos, las personas deben tener garantizadas condiciones básicas para vivir en forma digna. El sociólogo Guillermo Campero afirma que 'las desigualdades y las situaciones de insatisfacción de necesidades básicas interfieren claramente con la capacidad de deliberación y la solidaridad como vínculo de cohesión'. Cuando las personas cuentan con trabajo digno, es posible la satisfacción de las necesidades básicas y el cumplimiento de los derechos sociales (vivienda, salud, educación). Los derechos políticos, junto con los derechos sociales, les dan a las personas mejor capacidad para proteger sus intereses.

Campero agrega: 'La libertad, y en particular la libertad individual, base fundamental de la democracia, requiere condiciones básicas de igualdad para poder ser ejercida'. Prof. Lic. Córdoba Marcio El trabajo se constituye así en un elemento primordial para la integración ciudadana. Algunos juristas hablan de 'ciudadanía laboral', haciendo alusión al trabajador que ejerce sus derechos. La noción de trabajo decente, surgida en la 87ª Conferencia de la OIT en 1999, se basa en la creación de empleo, el respeto de los derechos de los trabajadores, la igualdad entre hombres y mujeres, la protección de los empleados y sus familias, y el diálogo social. 4.

Concepto de Vida Digna La vida digna implica el acceso garantizado a condiciones básicas de existencia: alimentación adecuada, vivienda, salud, educación y trabajo. Es una condición previa e indispensable para el ejercicio pleno de la ciudadanía. Sin estos mínimos materiales, la libertad individual y la participación política se vuelven formales y vacías. El constitucionalismo social incorporó el reconocimiento de que el Estado debe garantizar estas condiciones a todos sus habitantes.

El artículo 14 bis de la Constitución Nacional argentina establece el derecho a condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada, descanso y vacaciones pagas, retribución justa, salario mínimo vital y móvil, entre otras garantías. La Declaración Universal de Derechos Humanos (artículo 25) reconoce que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure la salud y el bienestar. El concepto de trabajo decente de la OIT es inseparable de la idea de vida digna: supone oportunidades de trabajo para todos, con ingresos justos, seguridad en el ámbito laboral, garantías para las familias, y posibilidades de desarrollo personal y social. 7.

Diferencia entre Crecimiento Económico y Desarrollo Humano El crecimiento económico se mide por indicadores como el Producto Interno Bruto (PIB) y refleja el aumento cuantitativo de la producción de bienes y servicios en una economía. Sin embargo, el crecimiento económico no implica necesariamente mejoras en las condiciones de vida de toda la población: puede coexistir con altos niveles de pobreza y desigualdad si los beneficios se concentran en pocas manos. El desarrollo humano, en cambio, es un concepto más amplio que incorpora indicadores de calidad de vida: educación, salud, esperanza de vida, acceso a recursos y libertades políticas.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) elabora anualmente el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que combina ingresos per cápita con acceso a educación y esperanza de vida. Un país puede tener alto crecimiento económico y bajo desarrollo humano si los frutos de ese crecimiento no se distribuyen equitativamente. La articulación 75 inc. 19 de la Constitución Nacional argentina establece que el Congreso debe 'proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores'. 9.

Medios y Debate Público para el Desarrollo Social Los medios de comunicación masiva desempeñan un rol central en la construcción de la opinión pública y en el debate sobre políticas sociales. La agenda mediática condiciona qué temas son discutidos y cómo se los presenta a la ciudadanía. Una sociedad con medios plurales y libres tiene mayor capacidad para debatir sus problemas y exigir soluciones. El debate público democrático requiere de ciudadanos informados y de espacios de participación. Las organizaciones sociales, los sindicatos, los movimientos sociales, las cooperativas y las ONG son actores fundamentales en este proceso. La participación Prof. Lic.

Córdoba Marcio ciudadana en la esfera pública va más allá del voto: incluye la pertenencia a partidos políticos, organizaciones barriales, movilizaciones y formas de acción colectiva. 10. Justicia, Equidad y Distribución de Bienes Diferentes concepciones de justicia La justicia es uno de los valores fundamentales de la vida en sociedad. Su definición, sin embargo, varía según la perspectiva filosófica, histórica y política. En general, se la asocia con la equidad: que cada uno reciba lo que le corresponde. Pero 'lo que le corresponde' cambia según las épocas, las culturas y los sistemas de valores.

El concepto formal de justicia asocia justicia con legalidad: es justo lo que está de acuerdo con las leyes. Sin embargo, puede haber leyes que respalden un orden social que muchos no sienten como justo. Por eso se distingue entre justicia formal (apego a la ley) y justicia sustancial o social (orientada a reducir desigualdades y garantizar condiciones mínimas de vida digna para todos). Justicia Social y Sustancial Cuando se busca la nivelación de las desigualdades o la disminución de la inequidad, se habla de justicia social o sustancial.

Esta forma de justicia se aplica en los Estados de bienestar, que garantizan a todo ciudadano un nivel mínimo de ingreso, alimentación, salud, vivienda y educación como derecho político, no como beneficencia. La justicia distributiva determina qué le corresponde a cada individuo de acuerdo con el orden social existente: distribución de cargas, bienes materiales y cualquier otra cosa que pueda dividirse entre los miembros de una comunidad política. Para ser justa, la distribución debe partir del análisis de la situación preexistente: cuánto tienen y qué necesitan los distintos sectores sociales.

La distribución es igualitaria cuando tiende a igualar las desigualdades existentes (dar más al que menos tiene, cobrar más impuestos al que más tiene). Es inigualitaria si mantiene o acrecienta las diferencias (por ejemplo, impuestos al consumo de alimentos básicos, o penas más severas para robos menores que para grandes delitos financieros). Igualdad y Justicia La igualdad y la justicia son dos valores inseparables pero distinguibles. La igualdad formal (todos iguales ante la ley) puede coexistir con profundas desigualdades materiales. La justicia social exige ir más allá y garantizar que esa igualdad jurídica se traduzca en condiciones reales de vida.

Como plantea la ciudadanía social, no basta con proclamar derechos civiles y políticos: es necesario garantizar derechos económicos, sociales y culturales para que todos puedan ejercerlos efectivamente. 11. Trabajo y Fuerza de Trabajo Para Karl Marx, el trabajo es el elemento que le agrega valor a las mercancías. La fuerza de trabajo es la capacidad física e intelectual del trabajador para producir bienes y servicios. En el sistema capitalista, el trabajador vende su fuerza de trabajo al capitalista a cambio de un salario. Prof. Lic.

Córdoba Marcio El modo de producción está compuesto por las fuerzas productivas (instrumentos, materias primas y trabajo humano) y las relaciones sociales de producción (relaciones de propiedad, de distribución y de poder). La burguesía, como clase dominante, es propietaria de los medios de producción (tierras, fábricas, máquinas, medios de transporte, energía). El proletariado solo posee su fuerza de trabajo. En cuanto a las relaciones de distribución, la clase dominante se queda con la ganancia obtenida, mientras que el trabajador percibe un salario menor al que debería haber ganado por el horario de trabajo realizado. Esta diferencia es lo que Marx denomina plusvalía. 12.

Concepto de Empleo El empleo es el trabajo realizado dentro del mercado laboral, produciendo un bien o un servicio. Se distingue del trabajo en general en que implica una relación formal con el mercado económico. El empleo en relación de dependencia supone un salario o sueldo en dinero, trabajo a tiempo completo, un empleador único que registra al empleado en el sistema formal. El trabajador registrado cuenta con cobertura de salud (obra social), aportes jubilatorios, aguinaldo, vacaciones, asignaciones familiares, y permanencia garantizada del puesto (salvo renuncia o despido con indemnización). El trabajador informal, en cambio, carece de estos derechos y protecciones.

Los cuentapropistas son quienes no dependen de un salario sino que tienen una empresa, comercio, o cobran por prestar servicios. Son cuentapropistas tanto el dueño de una gran empresa como un electricista o un paseador de perros. Deben inscribirse en el sistema tributario (régimen general o monotributo) y realizar sus propios aportes jubilatorios. 13. La Plusvalía La plusvalía es el concepto central de la crítica marxista al capitalismo. Marx sostiene que el valor de una mercancía está determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla.

El trabajador recibe un salario equivalente al tiempo necesario para reproducir su fuerza de trabajo (cubrir sus necesidades básicas), pero trabaja más horas de las que necesitaría para generar ese valor. La diferencia entre el valor producido por el trabajo y el salario pagado es la plusvalía, que el capitalista se apropia. Existen dos formas de aumentar la plusvalía: la plusvalía absoluta (prolongando la jornada laboral) y la plusvalía relativa (aumentando la productividad mediante mejoras tecnológicas, reduciendo el tiempo necesario para reproducir la fuerza de trabajo).

La apropiación de la plusvalía es, para Marx, la base de la explotación capitalista y el motor de la acumulación del capital. 14. El Trabajo en el Siglo XXI El proceso de globalización y los nuevos espacios laborales La globalización ha transformado profundamente las formas de trabajo. Los mercados financieros se desregularon, las inversiones se desterritorializaron, las empresas pertenecen a grandes grupos financieros con capitales de diversos países, y se conformaron bloques económicos con predominio de lo especulativo sobre lo productivo.

Los empleos fijos son menos frecuentes, la producción es principalmente automatizada, y el trabajo ha dejado de ser para muchos una fuente de generación de identidades personales. Prof. Lic. Córdoba Marcio En el escenario actual, la vinculación económica entre países desarrollados e impactados supone que los más desarrollados invierten en los menos desarrollados, mientras los capitales circulan rápidamente. Esto genera incertidumbre y desorientación, pero también nuevas oportunidades laborales asociadas al conocimiento y las tecnologías de la información.

El Capitalismo Flexible: Modernización y Flexibilidad Laboral El capitalismo flexible es el modelo económico que surgió con el neoliberalismo a partir de la década de 1970, cuando la crisis económica mundial puso fin al Estado de bienestar. Se caracteriza por contratos de trabajo de duración determinada, pasantías, retiros voluntarios, trabajo a tiempo parcial, subcontratación (tercerización) y la individualización de los salarios. La flexibilización laboral se manifestó en Argentina durante la década de 1990: contratos por tiempo determinado, planes de retiro, competencia entre equipos de trabajo, negociación individual del salario, y debilitamiento de los sindicatos.

Estas prácticas generaron alta desocupación, precarización del empleo y aumento de la pobreza. Los grandes capitales dominaban totalmente la relación de fuerzas entre empresas y trabajadores, al tiempo que se desarticulaban los espacios de negociación colectiva. El Desempleo, el Subempleo y la Precarización del Empleo El desempleo o desocupación abierta afecta a personas que, deseando trabajar y teniendo edad para hacerlo, no consiguen un puesto. La causa es que el mercado laboral ofrece menos empleos que la cantidad de personas en condiciones de trabajar. La desocupación oculta afecta a quienes ya no buscan empleo por no tener expectativas de encontrarlo.

El subempleo visible afecta a trabajadores que, involuntariamente, trabajan menos horas de las establecidas en la jornada laboral legal. El sobreempleo afecta a quienes trabajan más de 48 horas semanales. El trabajo no registrado (o empleo en negro) es aquel en que no se realizan descuentos jubilatorios ni contribuciones a la seguridad social. La precarización implica condiciones de trabajo insatisfactorias: inestabilidad, bajos salarios, falta de protección legal, ausencia de cobertura de salud y jubilación. Los trabajadores precarios no cuentan con sindicatos que defiendan sus intereses y aceptan estas condiciones por la escasez de alternativas laborales.

La precarización afecta especialmente a jóvenes, mujeres y migrantes. 15. Las Nuevas Formas de Trabajo El Trabajo Virtual, el Teletrabajo y el Trabajo Electrónico Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) han generado cambios significativos en las condiciones y costumbres laborales. El teletrabajo es el que se realiza en un lugar alejado de las oficinas centrales o de las instalaciones de producción, mediante dispositivos electrónicos (computadoras, smartphones, tablets) e Internet.

El teletrabajo les resulta útil tanto a las empresas (que pueden aprovechar el trabajo de personas en otros países sin pagarles traslados) como a los trabajadores (que se desempeñan desde sus hogares). Algunas investigaciones señalan que permite ahorrar hasta un 20% del ingreso en viáticos y comidas, y hasta un 64% en costos para las empresas. Sin embargo, el mayor acceso implica también el riesgo de trabajar en cualquier momento, generando estrés y dificultad para separar vida laboral y personal. Prof. Lic. Córdoba Marcio El trabajo electrónico (e-work) incluye el comercio electrónico, la venta online, el desarrollo de aplicaciones y servicios digitales.

La computación en la nube (cloud computing) y el Wi-Fi permiten el acceso a la información en casi cualquier lugar. Surgen así los trabajadores nómades o móviles, que organizan sus horarios y trabajan desde distintos lugares. El Trabajo Autónomo Cuando no existe la relación jerárquica entre jefe y trabajador, y la persona trabaja por su propia cuenta, se habla de trabajo autónomo. Estos trabajadores no desempeñan su labor para otros y deben pagar impuestos al Estado (IVA, Ganancias) y realizar aportes jubilatorios.

Los pequeños contribuyentes pueden inscribirse en el monotributo, un régimen simplificado que unifica el pago de IVA, ganancias y aportes jubilatorios y de obra social en una cuota mensual. 16. Educación y Posibilidades de Trabajo Existe una estrecha relación entre los niveles de educación alcanzados y las posibilidades de acceso a empleos de calidad. El trabajador actualizado en conocimientos mejora su capacidad de negociar condiciones laborales y amplía su 'empleabilidad'. La capacitación en nuevas tecnologías es un factor primordial para acceder a puestos de trabajo ventajosos.

Sin embargo, la educación como factor de empleabilidad tiene sus límites cuando la estructura económica no genera suficientes puestos de trabajo de calidad, o cuando el acceso a la educación es profundamente desigual. Para que la igualdad de oportunidades sea efectiva, es necesario que todos los sectores sociales tengan acceso equitativo a las nuevas tecnologías y a una educación de calidad. 17.

La Economía Social: Principios y Cooperativas La Economía Social La economía social es un sector de la economía que agrupa a organizaciones y empresas que anteponen el beneficio social al beneficio económico y la distribución igualitaria de los beneficios entre sus miembros por sobre la acumulación de capital. Se basa en principios de solidaridad, democracia interna, cooperación y servicio a la comunidad. El trabajo autogestionado es una forma de economía social: comprende experiencias colectivas de autoorganización económica para generar ingresos y satisfacer necesidades.

Sus formas incluyen cooperativas, fábricas recuperadas, organizaciones comunitarias, organizaciones campesinas y de producción familiar. Sus características principales son la colaboración recíproca, el uso compartido de la información, la adopción colectiva de decisiones y la preocupación grupal por los problemas individuales. Sociedades Cooperativas: Valores y Principios Una cooperativa es un grupo de personas que se asocian en forma libre y voluntaria con el propósito de rendirse un servicio y rendirlo a la comunidad. Los miembros se unen para alcanzar una meta que les resultaría imposible lograr individualmente.

La asociación es libre: los integrantes pueden ingresar o salir voluntariamente. Los principios fundamentales del cooperativismo son: Matrícula abierta: libre ingreso y salida de los socios. Prof. Lic. Córdoba Marcio Neutralidad política, social o religiosa: sin discriminación. Un voto por miembro: independientemente del capital aportado. Distribución de las ganancias: según el uso que cada socio haya hecho de los servicios cooperativos. Educación continua: capacitación permanente de los asociados.

Las características de las cooperativas son: fuerza creadora (mejoran las condiciones de vida), instrumento educativo (enseñan nuevas formas de trabajo y participación), fuerza económica (promueven el bienestar económico de sus miembros), inspiración de confianza y solidaridad, y crecimiento democrático (respeto de diferencias, libertad de opinión). Tipos de Cooperativas Las cooperativas se pueden clasificar según su actividad: Cooperativas de consumo: venden a sus socios artículos de calidad comprados directamente a los fabricantes, obteniendo mejores precios. Cooperativas de producción: sus asociados producen artículos cuya ganancia se reparte según el trabajo de cada uno.

Se forman para comercializar los productos a mejor precio en el mercado. Cooperativas de crédito: sus socios aportan capital para generar un sistema de préstamos con el mínimo interés posible. Cooperativas de vivienda: proveen alojamiento adecuado a sus asociados, con precios más reducidos que los del mercado. Cooperativas agrícolas: facilitan el uso de maquinaria agrícola de propiedad común, y en algunos casos realizan cultivos en común. Legislación Vigente: Ley 20.337 En Argentina, las cooperativas se rigen por la Ley 20.337 (sancionada en 1973). Esta ley establece los requisitos para la constitución, funcionamiento y disolución de las cooperativas.

Define a las cooperativas como entidades fundadas en el esfuerzo propio y la ayuda mutua para organizar y prestar servicios. Pueden ser cooperativas de trabajo, de consumo, de vivienda, agrícolas, de crédito, de seguros, entre otras. La ley garantiza la libre adhesión, la gestión democrática y el control por parte de los asociados, y establece que los excedentes repartibles se distribuyen en proporción al uso de los servicios sociales.

Exámenes, temas y apuntes de Trabajo y Ciudadanía